Canaan-Socorro Palestino

El rabino y colono en la zona de Cisjordania, Palestina, Yitzhak Shapiro, publicó en noviembre del pasado 2009 un libro en el que concede a los judíos permiso para matar a aquellos no judíos que amenacen a Israel.
El rabino Yitzhak Shapiro, director del Od Yosef Chai Yeshiva en el asentamiento de Yitzhar, afirma en su libro “The King’s Torah” (La Torá del rey) que se puede matar incluso a bebés y niños si suponen una amenaza para la nación.
Shapiro basa la mayoría de sus enseñanzas en pasajes extraídos de la Torah, a los que añade sus propias opiniones y creencias.
“Es permisible matar a los Justos entre las Naciones aunque no sean responsables de la situación amenazadora”, escribe, y añade: “Si matamos a un gentil que ha pecado o ha quebrantado alguno de los siete mandamientos (porque nosotros observamos los mandamientos), no hay nada malo en ello”.
Diversos rabinos destacados, como Yithak Ginzburg y Yaakov Yosef, han recomendado este libro a sus alumnos y seguidores.
Un rabino de Cisjordania afirma que los judíos pueden matar a los gentiles que amenacen a Israel.
El rabino se vale de una serie de argumentos teológicos judaicos para matar a quienes amenazan a Israel o demandan tierra israelí.
El libro de 230 páginas La Torá del Rey fue lanzado durante el fin de semana por el rabino Yitzhak Shapira y brinda respaldo teológico a aquellos judíos que asesinan a quienes son percibidos como violadores de los mandamientos judaicos o como una amenaza a la nación judía. Un tratado teológico basado en la interpretación del rabino Shapira de pasajes de la biblia judaica, La Torá del Rey es una guía exhaustiva acerca de cuándo es permisible para los judíos matar a no-judíos.
“El permiso se aplica también cuando el perseguidor amenaza con matar indirectamente en vez de directamente”, continúa el libro de Shapiro. “Si el civil ayuda a quienes pelean es permisible matarlo… Cualquier civil que de su apoyo a la guerra de quienes pelean o que exprese satisfacción con sus hechos -su asesinato está permitido.”
El libro del rabino Shapira sostiene que la venganza es necesaria bajo la ley judaica.
“Para derrotar a los malvados uno debe ser vengativo, tit por tat”, dice el libro. “La venganza es una necesidad… y a veces el actuar salvajemente tiene la intención de crear un verdadero balance de terror.”
El libro dice luego que a los judíos les está permitido matar niños “si resulta claro que crecerán y nos harán daño”.
“Si hacerle daño al hijo de un líder malvado presionará a éste para que deje de actuar maliciosamente”, escribió el rabino Shapira, “se lo puede dañar”.
El libro aborda las leyes referidas a dichas matanzas en términos teológicos, sin nunca mencionar específicamente a los palestinos, a los árabes o a los soldados israelíes enviados a desmantelar asentamientos judíos. Su lanzamiento ocurre semanas después del arresto de Yaakov Teitel, un colono judío israelí de origen norteamericano que ha admitido haber matado palestinos y judíos progresistas y mesiánicos.
El rabino Shapira es el líder de la yeshiva Od Yosef Jai, una escuela religiosa para niños judíos con base en el asentamiento judío Yitzhar, a algunas pocas millas al sudoeste de la ciudad palestina de Nablus. Los seguidores del rabino Shapira adhieren a una forma radical de nacionalismo religioso judaico y abogan por una teocracia basada en la Torá que reemplace al Estado de Israel, el cual consideran que ha abandonado principios judaicos fundamentales.
La escuela es mejor conocida por su otrora líder, el rabino de origen norteamericano Yitzhak Ginzburg, considerado como el heredero espiritual del fallecido rabino Meir Kahane, el fundador americano-israelí del partido político de extrema derecha Kach, clasificado tanto por Israel como por los Estados Unidos como una organización terrorista. El rabino Ginzburg fue encarcelado por un artículo en el que encomiaba a Baruch Goldstein, un médico israelí de origen norteamericano que mató a docenas de musulmanes mientras rezaban en Hebron, hiriendo a otros 150, en 1994.
Tanto el rabino Ginzburg como el rabino Yaakov Yosef, otro líder prominente del movimiento religioso nacionalista judío radical, han recomendado el nuevo libro del rabino Shapira, el cual fue lanzado durante el fin de semana en ocasión de un acto en memoria del rabino Kahane realizado en Jerusalén.
El rabino Hank Skirball, presidente de Hiddush, una organización israelí dedicada a la libertad y a la igualdad religiosas, dijo que el libro del rabino Shapira representaba tan sólo a la periferia de la extrema derecha de los judíos religiosos.
“Es una perversión de la ley judaica y no creo que la mayoría se lo tome en serio”, dijo a The Media Line. “Es darle a la gente una tremenda libertad para matar personas con las que están en desacuerdo y se expone a la violación de prohibiciones mucho más importantes en la ley judaica.”
“En Israel no matamos al asesino del Primer Ministro Yitzhak Rabin, ni matamos tampoco a quienes crearon por entonces una sedición”, dijo. “Tenemos libertad de expresión, y es muy difícil saber cuál cosa es peligrosa y cuál no. La ley judaica no nos permite ir y matar a alguien por lo que dice. Sólo está permitido matar a alguien si es muy obvio que está a punto de matarlo a uno y no se tiene otra manera de salvar la propia vida sino matándolo.”
El rabino David Hartman, fundador del Shalom Hartman Institute en Jerusalén y filósofo del judaísmo contemporáneo, dijo que los rabinos de la yeshiva no estaban teniendo en cuenta las consecuencias de sus enseñanzas.
“¿Ha creado alguna la tradición judaica una distinción basada en la raza, en el género, etc.? Por supuesto, no hay duda de que existen fuentes judaicas serias que no miran al no-judío con plena igualdad”, dijo a The Media Line. “Pero ellos cuentan con un montón de fuentes que podrían utilizar, y qué fuentes se elige leer y no leer es algo importante.”
“Algo interesante acerca de la ley judaica es que la percepción es parte del criterio”, dijo el rabino Hartman. “Los teólogos judíos no son académicos puros ni tampoco voceros, de manera que no escriben en el vacío. Las más serias figuras teológicas judaicas son muy cuidadosas de las implicancias o consecuencias de sus escritos.”
El rabino Hartman sostiene que aun cuando dichos libros tocaron una cuerda cultural, fueron mayormente ignorados por la mayoría de la comunidad teológica judaica.
“Yo distingo entre una periferia cultural y lo que es periférico en términos del pensamiento tradicional judaico”, dijo a The Media Line. “Por un lado, esto no es periférico, y hay niños que hablan así normalmente. Pero en términos de ley judaica no hay ningún movimiento teológico judío significativo que permita el derramamiento de sangre de los no-judíos. Si mira usted a los grandes pensadores, nadie habla con semejante lenguaje -ya se trate de ultraortodoxos, sefaraditas o askenazis-, y este tipo de cosas son ignoradas.”
“El problema es que el hecho de que algo sea ignorado no significa que no vaya a tener alguna influencia sobre los estudiantes”, dijo el rabino Hartman. “Cuidado con aquello que es pasado por alto; lo que hoy es un fenómeno cultural puede convertirse en algo aceptable para los grandes pensadores judíos de mañana.”
“Por ejemplo, Israel, nuestro retorno al poder y el deseo de fortalecer nuestro reclamo de la tierra han dado lugar a una nueva creatividad teológica judía y a un fenómeno cultural en el cual a algunas posturas teológicas judaicas se les da más significación de lo que permitirían las principales autoridades teológicas judaicas.”
“Hace cuarenta años no había grandes figuras teológicas judaicas que dijeran que la tierra de Israel es más significativa que el pikuaj nefesh, el concepto del salvar una vida”, dijo, en referencia a los debates teológicos judaicos en torno a relegar tierra capturada por Israel a cambio de paz. “Actualmente, en la comunidad sionista religiosa, hay importantes figuras teológicas para quienes esto es ahora una verdad evidente por sí misma.”
... El resultado de todo eso es evidentemente estremecedor:

Recuerden que Antisionismo no es Antisemitismo.
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