VIEJO GASÓMETRO, UN TEMPLO DEL FUTBOL
El Viejo Gasómetro nació en Avenida La Plata, entre las calles Inclán y las Casas. Más que la casa del Ciclón, fue un templo del fútbol nacional, un orgullo de Buenos Aires y, para muchos, el Wembley porteño (mítico estadio inglés). Fue tan famoso como Gardel, otro símbolo de la Capital de Argentina, y tuvo un corazón tan grande (entraban 75 mil personas) que fue la sede de Sudamericanos, recitales y show varios.
Construir semejante moustro no fue nada sencillo. A principios de siglo, cuando hacer la cancha era el anhelo de todo Boedo y barrios aledaños, la institución carecía de fondos como para pensar en encarar una obra de tal magnitud.
Sin embargo, las ganas y el esfuerzo pudieron más. Por mediación del Padre Massa, se trató con el Colegio María Auxilliadora, dueño del lote, y se convino abonar un alquiler de 50 pesos. El resto de la propiedad pertenecía a la familia Oneto y costó 10 pesos a pagar por mes.
El estadio nunca tuvo nombre oficial y tampoco jamás "El Gasómetro" fue un nombre establecido oficialmente, pero se ganó un lugar en la memoria futbolera argentina. Se lo conoció popularmente con ese nombre debido al parecido que tenía su estructura exterior con los gigantescos depósitos de gas licuado, conocidos como gasómetros, que funcionaban en aquella época.
La casa del Santo fue inaugurada en 1916 en un partido oficial frente a Estudiantes de La Plata, que ganó San Lorenzo por 2 a 1.Con el tiempo, allí se vieron grandes hazañas futbolísticas. En ese lugar fueron locales el asombroso Isidro Lángara, el trío compuesto por Farro, Pontoni y Martino, Los Carasucias y otras queridas figuras sanlorencistas.
Ya en 1929, la catedral del fútbol quedaba chica para tanta pasión. Una vez remodelado, llegó a 75.000 localidades, y por su ubicación, lo convirtió en sede de los partidos de la selección nacional en innumerables ocasiones.
Todo se jugaba ahí. Los certámenes sudamericanos lo tuvieron como escenario obligado. Los grandes recitales, también. Mal que le pese a muchos, fue más grande que la Bombonera y el Monumental.
Sin embargo, después de mucho fervor y tardes de glorias, el querido Gasómetro, tierra de campeones y dueño y testigo de momentos célebres, dejó de latir. Nadie lo podía creer, pero pasó. Cerró sus puertas el 2 de diciembre de 1979, luego de un empate, aburrido, en 0 con Boca.
¿Por qué se fue?
El adiós. Imagen del último partido. Lleno como siempre. Fue ante Boca. Vamos a volver...a volver...
La Municipalidad de Buenos Aires, a cargo del brigadier Osvaldo Cacciatore (intendente porteño durante la dictadura), alegando que se tenía que hacer una reordenación urbana (apertura de las calles Muñiz y Salcedo) y que se construirían viviendas, dictaría allá, por el año 1979 una ley con tal fin.
Esta ley que sería un eslabón más en la marcha hacia la apropiación de esos terrenos por parte del Estado, prohibía expresamente la construcción de supermercados, cosa que finalmente sucede en esos terrenos que pertenecieron al mítico estadio.
El Gasómetro estaba ciertamente deteriorado. Muchos creyeron que con la cita mundialista (1978) se le cambiaría la cara al que había sido hasta ese momento el templo del fútbol argentino. Pero no fue así. La dictadura prefirió obviar al Sur de la ciudad.
Osvaldo Cacciatore acondicionó las inmediaciones del Monumental, eliminó, por ejemplo, la villa miseria del Bajo Belgrano. Además, renovó y terminó el estadio de los millonarios, lo puso bonito, lo convirtió en una maravilla… Y mientras todo eso ocurría, el mítico Gasómetro, veía impotente como el ominoso regimen amenazaba con extinguir su tradicional resplandor.
Terminado el Mundial, el Brigadier Cacciatore quiso aprovecharse de la situación de debilidad de San Lorenzo. Los terrenos del Gasómetro eran muy golosos y comenzó una auténtica maniobra de expropiación sin precedentes, ante la que nada pudieron hacer los hinchas cuervos.
Primero se alegó que había que hacer una reordenación urbana y se necesitaba una apertura de las calles Muñiz y Salcedo, para lo cual había que tirar el estadio. En este terreno el ayuntamiento se propone construir viviendas, prohibiéndose expresamente la construcción de supermercados. Se dicta una ley que obliga a que se lleve a cabo tal reordenación urbana. San Lorenzo se resiste a aceptar, se resiste a decir adiós al estadio de toda su vida, a su barrio, al lugar donde también estaba una de las sedes deportivas más completas del país. Pero nada se pudo hacer, porque las presiones de Cacciotere eran imposibles de soportar. En diciembre de 1979 jugó su último partido contra Boca. Luego el campo se echó abajo. San Lorenzo se quedó con 900.000 sucios dólares de consuelo.
La canallada de la dictadura llega a su punto álgido con el devenir del tiempo. Pasaron los años y no hubo apertura de calles, tampoco se construyeron viviendas. En 1983 se establece una ordenanza que anulaba la prohibición de establecer un supermercado en esa zona y los terrenos se le venden a Carrefour por ocho millones de dólares.
¿En dónde están los tablones?
Las gradas del mítico estadio del club fundado por el cura Lorenzo Massa sostienen hoy el techo de una Iglesia en construcción de Merlo, San Luis. La cancha de Avenida La Plata cerró en el 79 y la capilla serrana comenzó a erigirse en 1985. "A los tablones nos los ofreció el ingeniero porteño que hacía el Nuevo Gasómetro", contó el sacerdote David Picca, un confeso hincha del Ciclón.
Los tablones cuervos, pisados, saltados, testigos del fútbol por años en el barrio de Boedo son hoy el soporte del techo de una ambiciosa Iglesia en la capital turística puntana. Y el cura que inició esta cruzada, casualidad o no, es bien hincha de San Lorenzo.
En resumidas cuentas, la columna vertebral de esta historia inconclusa dirá que parte de los tablones del Viejo Gasómetro, cerrado por los militares en 1979, pasaron años después a manos del ingeniero Omar Vázquez, quien los recibió en parte de pago por su aporte a la construcción del Nuevo Gasómetro. Este ingeniero le comentó el asunto al sacerdote David Picca, quien por ese entonces se desempeñaba en la Iglesia de Merlo. Entonces, llegaron a un acuerdo para que los tablones, recuperados y adaptados para la obra, viajaran en un camión desde Buenos Aires a las sierras merlinas.
"Tuvimos el aporte del gobierno, de algunos empresarios locales y del pueblo entero", recordó Picca, hoy destinado a San Luis capital. Fue él quien estuvo al frente de la capilla de Merlo en los tiempos en que se inició la obra. "No deja de ser significativo, los tablones de un club que nació de un cura terminan hoy en una iglesia", dijo Picca.
Este 2-12 se cumplen 30 años del último partido en Avenida La Plata. Fue un clásico contra Boca empatado 0 a 0.
San Lorenzo (0)
Corbo, Ruiz, Pena, Gette y Schamberger; Collavini, O.Rinaldi (Mancinelli), Insua (Rodas), H.Coscia, V.Marchetti y Rizzi.
DT: Carlos Bilardo
Boca (0)
Gatti, Pernia, Sá, Mouzo, Bordón; Rocha, A. Alves, Randazzo; Mastrangelo, Salguero y Carranza (Robles)
DT: Juan Carlos Lorenzo.
El Domingo 2 de Diciembre de 1979, por la decimocuarta fecha del torneo Nacional jugaron los clubes San Lorenzo de Almagro y Boca Juniors el último partido en el histórico "Viejo Gasómetro" de la Avenida La Plata al 1700. Este fue cerrado por una desidia dirigencial y una supuesta ordenanza municipal en la cual se indicaba que en ese lugar debían que en ese lugar debían construirse calles ?. Como esta medida se conocía, al término del cotejo la gente se llevó todo tipo de recuerdos: Alambres, pasto, pedazos de los tablones y hierros.
Pasaron 30 años de aquella tarde en que se cerraba una nueva temporada, las poco más de 45.000 almas desconocían que era tu última tarde como escenario futbolístico..Aquel 2 de Diciembre de 1979, querido Gasómetro tu tiro de gracia, te lo pegaron por la espalda, es que solo un puñado de nefastos personajes que conducían la Institución, sabían que no te volverían abrir tus puertas para un cotejo futbolístico..Aquel pelotazo de Víctor Marchetti en profundidad para Hugo Coscia, que se fue por la línea de fondo, marcaba los últimos intentos por quebrar el cero del partido con Boca, mientras de los gloriosos tablones bajaba como ruego el “Vamos Ciclón, Vamos a ganar que los de Boca ya no pueden más”..A 30 años de aquella jugada intrascendente sigo esperando dentro de mi fuero íntimo que Coscia llegue y tire el centro atrás para que Mario Rizzi derrote a Hugo Gatti, y vuelva a revivir una avalancha en Avenida La Plata al 1700..Aquella tarde culminaron 63 años de gloria, una historia de magia y mística sin igual..El Gasómetro escenario de las grandes emociones pero también de las pequeñas cosas, de tu historia, de tus antepasados, de la mía, sufrió un crimen de lesa humanidad, empujaron su desaparición los sin corazón de adentro y los verdugos de afuera, este cóctel de basura le dio un cachetazo a nuestros fundadores, a Don Antonio Scaramusso (el que convenció a todos de tener la cancha propia), a Lorenzo Massa quien junto a Mulet, Mom, Pini y Fragoso pusieron los primeros pesos para que nazca la mayor gesta de nuestra historia, la inauguración del Gasómetro el 7 de Mayo de 1916..Aquella tarde del 2 de Diciembre asistimos al desenlace más triste de nuestros cien años, se materializó la pérdida de pertenencia, algo tan sagrado para el sanlorencismo de otro tiempo..Avenida La Plata fue sinónimo de grandeza, aquel magnetismo de los viejos tablones nos mostraban calor emoción, poesía arriba y la vida misma debajo de las solemnes maderas..Veintinueve años nos separa de aquella tarde, la más triste, la más dolorosa, la más insensible a un sentimiento inexplicable..Casi tres décadas pasaron de todo aquello que tanto extrañamos y que parecería que los duendes de nuestros seres queridos que ya no están, sobrevuelan la vieja avenida, esperando reencontrarse algún domingo de estos con nosotros en el cemento de Boedopara gritar un nuevo gol de San Lorenzo..En esos antepasados que nos llevaron de la mano a aquel Templo de la pasión está la fuente de inspiración del regreso soñado, el verdadero motor de la resurrección de una Hinchada que debe recuperar para los tiempos el lugar que eligieron nuestros fundadores para San Lorenzo..Aquel viejo Club, orgullo del Deporte y la Cultura, debe reencontrarse con su inmensidad, es que el Gasómetro fue la Catedral deportiva de nuestro país..A 30 años de aquella tarde hay una juventud que sueña, lucha y se ilusiona..A 30 años de aquella tarde necesitamos más compromiso que nunca, más fuerza arrolladora para “VOLVER” para demostrarles a todos y a nosotros mismos que podemos reparar la injusticia más grande de toda la historia del deporte argentino..Muchos años después de aquella tarde comprendí el silencio largo de mi viejo, tras el empate (pensé que su desazón tenía que ver con la no clasificación para las finales del Nacional) es que sin saberlo en su fuero íntimo se iba a despedir del Gasómetro, ah… la puta realidad fue que nos fuimos (sin saberlo) a despedir todos..A 30 años de aquella tarde, quisiera que todo haya sido una pesadilla, que Coscia hubiera llegado a la pelota intrascendente del final, que me levante un domingo a las 12 del mediodía luego de la joda del sábado por la noche, almorzar y temprano rumbear para Avenida La Plata para ubicarme en la larga cola que llega hasta la heladería de enfrente y volver a gritar un gol en el arco de Avenida La Plata..Paradojas de la historia, en 1979 unos pocos tomaron la decisión final de irnos, hoy otros pocos quieren decidir que no volvamos, tomemos nota de esto y luchemos más que nunca por el regreso total a Avenida La Plata.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=S7uGQF6VEus
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espero que les haya gustado,desde el sur saludos azulgranas!!!!!
