El domingo fue un día de esos en los que no tenía nada para hacer y decidí jugar al Little Big Planet. Ese simpático juego de un muñeco de trapo que apunta 100% a jugadores casuales y me encontre con 600 megas de actualizaciones. Ante la frustración, leo este artículo de Ars Technica que me inspiró a escribir esto.
Lejos está quien escribe de ser un jugador casual. Tengo una Playstation 3, una Xbox 360, una PSP para viajar un iPod Touch para testear juegos y una PC Hi End para probar los juegos más exigentes. ¿A que voy con esto? No soy el público que se alejaría de la PS3 porque un update tarde 45 minutos, si tengo ganas de jugar espero, o prendo otra consola y cuando esté listo arranco.
Ahora, si un juego apunta a un público totalmente casual, un update de 45 minutos aniquila totalmente sus chances de supervivencia. Aquí es donde pierde Playstation con sus rivales. Wii es una consola apuntada 100% a jugadores casuales, de esos que le dedican media hora por semana e inclusive por mes a los fichínes, por eso se actualiza cada tanto y cada actualización es mínima y hasta viene en el disco del juego que la necesita como para acelerar los tiempos.
Pero vayamos a una consola más enfocada al gamer hardcore (ese que le dedica horas por día a jugar) pero que no por eso dejó de lado a los jugadores más casuales. La Xbox 360 tiene updates de juegos y updates de firmware. En el caso de los updates de juegos, como una exageración, se descargan en 5 minutos, no importa que sea el más casual o el más hardcore del universo gamer. Ahora, el paso siguiente son los updates de firmware, en el caso de la Xbox el Dashboard. Microsoft tiene 2 momentos del año para lanzarlos: el otoño boreal (USA) y en primavera. Entonces juntan todas las pequeñas mejoras del sistema y las lanzan en un gran paquete que puede llegar a tardar una hora en actualizarse, son dos veces al año y ni siquiera siempre. Lo cuál si pensamos en términos de tiempo de juego que un usuario casual pueda perder, no es mucho y se va mentalizando que una vez cada 6 meses le va a tener que dar tiempo a la consola para que se ponga al día.
Ahora vayamos a la PS3 que es la que nos trajo a este post. En el año irán 5 actualizaciones de firmware, de esas que no podemos jugar a nada sin instalarlas, todas incluyeron cambios menores, todavía faltan 2 más para que la Playstation sea 3D para los nuevos televisores. Estamos hablando de, como mínimo, siete actualizaciones que tardan una hora cada una y que a cualquier jugador que pretende entretenerse media hora con su consola lo frustra. Esto sin hablar de los updates de los juegos, que son más frecuentes que en ninguna otra consola y también más pesados consumiéndonos hasta 45 minutos por día de juego dependiendo que tan frecuente utilizemos ese juego así acumulamos menos.
¿A que se debe esto? Ars Technica habla de una empresa dirigida por ingenieros, como algo negativo, personalmente creo que son más celosos de la perfección que cualquier otra, pero, lamentablemente; esto les está haciendo perder el público casual ganado con la Playstation 2 y que tan merecido lo tuvo. Estas ansias de perfección lleva a que ante cualquier mejora del firmware saquen un update, con nuevas características que los usuarios menos especializados ni siquiera saben como usar.
Creo que Sony tiene pocas cosas que aprender de Microsoft en el mundo de las consolas, pero la forma que maneja las actualizaciones es una de ellas. La solución que encontró a este tema en la Playstation 3 es la Playstation Network Plus, que con un abono anual de U$S 50 se puede programar la consola para que descargue todos los updates en la hora del día que queramos. Una solución exclusiva, y para nada inclusiva, de un tipo de usuario que hoy hace que Nintendo domine el mercado de las consolas ampliamente con las ventas de Wii.