Las empresas son quienes deben hacerse cargo de las pilas cuando ya no sirven más. Todas las pilas y baterías usadas deben ser recicladas para que no terminen en un relleno sanitario y contaminen el suelo y el agua. En la Ciudad de Buenos Aires hay 10 toneladas de pilas acumuladas que deben ser exportadas de manera urgente para tener un tratamiento adecuado.
Exigile a las empresas de pilas y baterías que se responsabilicen por los residuos de sus pilas de ahora en adelante y que paguen la exportación de las 10 toneladas que acopió el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Firmá nuestra petición y exigí a las empresas fabricantes de pilas que se hagan responsables de sus propios productos cuando ya no se usan.
*Las empresas a las que estás reclamando son: Energizer Argentina S.A., Eveready Argentina, Panasonic, Rayovac/Valtra, Kodak, Canon, Hewlett Packard, Nokia, Communications Argentina, Probattery, Claro Argentina, Telecom Personal S.A., Motorola, Lenovo y Sony Argentina.
dijo:<P align=right>Buenos Aires, 23 de junio de 2010 </P> <P><STRONG>Sres. productores y/o importadores de pilas y baterías,</STRONG></P> <P><STRONG>A través de la presente quiero manifestarle mi preocupación por el desentendimiento de las compañías productoras e importadoras de pilas y baterías con respecto a los residuos que sus productos generan. Es por ello que insto a su compañía a hacerse cargo de las pilas y baterías que produce, una vez finalizada su vida útil. </STRONG></P> <P><STRONG>Las compañías productoras e importadoras deben responsabilizarse por el pasivo ambiental que las pilas y baterías usadas representan. Hoy somos los ciudadanos y los municipios quienes nos hacemos cargo económicamente de los problemas ambientales que estos residuos producen, y los que padecemos los impactos ambientales y sobre la salud que se generan cuando estos residuos son enterrados o incinerados.</STRONG> </P> <P>Durante el año 2009, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó un Programa de recolección de pilas y baterías agotadas. Como resultado de ello 10 toneladas de pilas fueron acopiadas pero hoy no tienen destino cierto. Este es un ejemplo de lo que sucede con las pilas y baterías agotadas en todos los municipios de nuestro país, donde los gobiernos locales intentan dar una solución a un problema creciente sin el menor éxito, generando nuevos impactos ambientales y recargando a los contribuyentes con el costo económico de la disposición y tratamiento de tales productos.</P> <P><STRONG>Es por eso necesario que su compañía se responsabilice de la gestión de los residuos de los productos que coloca en el mercado y se haga cargo legal y financieramente del destino final, en primer lugar, y de manera urgente, de las 10 toneladas de pilas acopiadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y en segunda instancia, de todos los residuos de sus propias pilas y baterías de aquí en adelante.</STRONG> </P> <P>El destino de las pilas y baterías agotadas no puede ser otro que el reciclado y la recuperación de materiales para ser reintroducidos en el circuito productivo como se hace en otros sitios del mundo, y los responsables de hacerlo son las compañías productoras. </P> <P>Sin otro particular y esperando que su compañía ofrezca una respuesta favorable, haciéndose cargo de manera urgente por el pasivo ambiental que hoy representan los residuos de sus productos.</P> <P>Lo saluda atentamente, </P> <P> </P>
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dijo:
Greenpeace exige ahora a Energizer que se sume al compromiso y asuma responsabilidad por los residuos de sus pilas.
31 agosto 2010
BUENOS AIRES, Argentina — La empresa Procter & Gamble S.A.,importadora de pilas y baterías Duracell, se hará responsable de las 10 toneladas de pilas recolectadas por el Gobierno de la Ciudad. Greenpeace celebró el compromiso asumido por la empresa pero ahora exige que Energizer Argentina S.A., entre otras importadoras, siga el ejemplo y participe de esta responsabilidad compartida.
Greenpeace celebró hoy el compromiso asumido por la empresa Procter & Gamble, importadora de pilas y baterías Duracell, de hacerse responsable de las 10 toneladas de pilas recolectadas y acopiadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el año pasado. Mediante una carta dirigida a la organización ambientalista, los representantes de Duracell manifestaron estar dispuestos a hacerse responsables con sus recursos y conocimientos para buscar una solución ambientalmente adecuada al problema. No obstante, Greenpeace exige ahora que la empresa Energizer SA, quien ocupa mayoritariamente el mercado argentino de pilas, se sume al compromiso y asuma esta responsabilidad colectiva.
Greenpeace había iniciado semanas atrás una campaña en vía pública y en Internet, destinada a exigir a las empresas importadoras de pilas y baterías que se responsabilicen de las 10 toneladas de pilas y baterías acopiadas por el Gobierno de la Ciudad y las exporten para su reciclado. La primera de las empresas a la que Greenpeace dirigió su reclamo fue Duracell.
“Es muy importante el compromiso asumido por Duracell porque demuestra que algunas marcas son concientes y responsables del destino de sus productos”, señaló Yanina Rullo de la campaña de residuos electrónicos de Greenpeace. “Pero es necesario que las demás compañías, como Energizer, se hagan responsables también de estas 10 toneladas de pilas”, agregó.
La Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (APRA), lanzó en 2008 una campaña de recolección de pilas y baterías en dos etapas. La primera, a cargo del Gobierno de la Ciudad, llamaba a los vecinos a desechar sus pilas primarias (comunes) en los Centros de Gestión y Participación Ciudadana (CGPC) para luego ser gestionadas por el propio Gobierno de la Ciudad. En la segunda etapa, y mediante la Resolución 262 de finales de 2008 la APRA convocó a las empresas importadoras de pilas recargables a hacerse cargo, mediante planes voluntarios, de la recolección diferenciada, transporte, acopio y tratamiento de las pilas recargables en todo el ámbito de la Ciudad.
El resultado de la primera etapa de campaña de la APRA fue la recolección de 10 toneladas de pilas primarias. El Gobierno de la Ciudad intentó en primera instancia destinar estas pilas a un relleno de seguridad en la provincia de Córdoba pero, por presión de los vecinos que rechazaron este envío, no pudieron disponerse allí. Luego, y conflicto político mediante, la APRA tampoco pudo enviar las pilas a rellenos de seguridad en la provincia de Buenos Aires.
Según Rullo, “desde Greenpeace cuestionamos en un principio el Programa de la APRA, porque consideramos que son las empresas importadoras las que deben encargarse de darle la mejor gestión y tratamiento a los residuos de sus propios productos”. “Resolver de manera correcta, es decir con las empresas involucradas el destino de estas 10 toneladas de pilas acopiadas, es un gran primer paso dado mientras esperamos que se sancione la Ley de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que está siendo tratada en el Senado”, agregó.
Greenpeace impulsa a través de un proyecto de ley nacional de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos – entre ellos pilas y baterías agotadas- el principio que establece la Responsabilidad Extendida del Productor para que la población, a través de sus impuestos, y los gobiernos locales dejen de ser los responsables de administrar la contaminación de los dispositivos eléctricos y electrónicos, y pasen a ser quienes colocan estos productos en el mercado los responsables de su recolección, acopio y tratamiento.
“Resolver el caso de las 10 toneladas de pilas recolectadas por la Ciudad es un paso muy importante que sienta un buen precedente. Pero debemos tener en cuenta que las pilas y baterías junto con el resto de los aparatos eléctricos y electrónicos se encuentran hoy en una zona gris con respecto a la legislación vigente en materia de residuos. Por un lado corresponden a los residuos domiciliarios porque surgen del flujo habitual de los residuos domésticos, pero por el otro cumplen con los criterios de residuos peligrosos, por sus componentes”, señaló María Eugenia Testa, directora Política de Greenpeace.
“Es necesario que, para este tipo de residuos, se establezca el principio de Responsabilidad Extendida del Productor, que amplía la responsabilidad legal y financiera de los fabricantes e importadores una vez finalizada la vida útil de estos artefactos”. La solución al problema de las 10 toneladas de pilas del Gobierno de la Ciudad es un primer paso, para dar una solución definitiva al problema en todo el país es necesario el urgente tratamiento de una ley nacional de residuos electrónicos”, concluyó Testa.
Para leer la carta de Procter & Gamble a Greenpeace en la que asume su responsabilidad, hacé click aquí.
Las pilas usadas son residuos peligrosos y tóxicos para el medio ambiente y la salud de todos. Las empresas productoras e importadoras de pilas son las que deben hacerse responsables de la gestión de los residuos de sus propios productos. Gracias al reclamo de miles de personas, Duracell ya asumió el compromiso de hacerse cargo de las 10 toneladas de pilas que acopió el Gobierno de la Ciudad.
Ahora vamos por más y exigimos a Energizer, la empresa que posee la mayor parte del mercado de las pilas, que también se haga cargo. Por eso, este jueves 2 de septiembre entre las 8 y las 13 hs. traé tus pilas usadas al Obelisco, y nosotros se las devolveremos a Energizer para que asuma su responsabilidad de reciclarlas.
Acordate:
Lugar: Obelisco - Av. 9 de Julio y Corrientes.
Fecha: Jueves 2 de septiembre
Horario: 8 a 13 hs.