Falta cada vez menos. Días. Horas. En Atacama gobierna la esperanza. Pronto, aquel grupo de hombres que quedó atrapado en la mina, nuevamente sientan la luz en la piel, algo que no les sucede hace 64 días.
La campana sonó esta mañana. En la mina San José, las ansias poblaron el desierto. El sonido anunciaba que la perforadora T-130 había alcanzado los 630 metros de profundidad y había llegado al lugar en el que están atrapados los 33 mineros hace más de dos meses.
"Hemos tenido 33 días de perforación, para rescatar a 33 mineros, pero todavía queda mucho por hacer", señaló el ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, tras el avance en el rescate.
El viernes, ministro había explicado que el rescate podría darse de tres a 10 días después de la llegada de la perforadora al lugar. Todo dependerá de si se refuerza total o parcialmente el ducto con tubos de acero que faciliten el desplazamiento de la jaula -o cápsula- en la que serán izados uno a uno los mineros.
Según los expertos, esa decisión sólo se va a tomar cuando concluya la excavación y se examine la boca final del hoyo, a 624 metros de profundidad, donde queda un taller al que los mineros tienen acceso a través de una galería de unos 360 metros.