Existirá el tercer sexo? Ayer nomás, esa pregunta parecía delirante. En la actualidad, la ciencia toma en serio la cuestión y empieza a sospechar que la respuesta es mucho menos convencional de lo esperado. En esa temática profundiza En el cuerpo equivocado , un documental que se estrena por Nat Geo.
En Nueva York, el psicólogo Tiger Howard Devore, terapeuta sexual, señala dos realidades: la de hombres y mujeres que sienten haber nacido en el cuerpo equivocado (“sus cerebros dominan su anatomía”, afirma) y la de los “intersexuales”, quienes nacen con órganos genitales tanto femeninos como masculinos.
Según el film, hay intersexuales que desconocen su condición de tales porque poco después de su nacimiento, sus padres y los médicos definen el sexo del bebé utilizando una regla para medir sus genitales y determinar si lo transformarán en niño o niña. En la adultez, el género desechado quirúrgicamente, a veces, se hace oír.
“Creo que la estructura social está construida sobre un modelo binario masculino/femenino. Y la verdad biológica es que hay una amplia gama de identidades sexuales entre masculino y femenino. Pero la mayoría de las personas quiere hacer lo que pueda para eliminar esa verdad”, opina Devor, quien conoce la ambigüedad en su propio pellejo.
Un caso asombroso es el de Rudy Alaniz, un soldado que combatió en la Guerra del Golfo. Luego, se radicó en Berlín. Allí, sufrió una lesión en la espalda, le hicieron una resonancia magnética y al cabo del estudio, el técnico le preguntó: ¿Te dijeron que sos intersexual? El estudio revelaba la existencia de ovarios y un pequeño útero subdesarrollado. “Sentí que no era hombre ni mujer; que ni siquiera era humano. Me sentí como un fenómeno de la naturaleza”, confiesa Rudy.
Con historias de vida y testimonios de científicos, En el cuerpo equivocado analiza una variante de género que afecta a mucha gente: “la frecuencia de nacimientos intersexuales es de uno en 250; hay tantos intersexuales como pelirrojos.
www.dosisvital.com.ar
[/align] En Nueva York, el psicólogo Tiger Howard Devore, terapeuta sexual, señala dos realidades: la de hombres y mujeres que sienten haber nacido en el cuerpo equivocado (“sus cerebros dominan su anatomía”, afirma) y la de los “intersexuales”, quienes nacen con órganos genitales tanto femeninos como masculinos.
Según el film, hay intersexuales que desconocen su condición de tales porque poco después de su nacimiento, sus padres y los médicos definen el sexo del bebé utilizando una regla para medir sus genitales y determinar si lo transformarán en niño o niña. En la adultez, el género desechado quirúrgicamente, a veces, se hace oír.
“Creo que la estructura social está construida sobre un modelo binario masculino/femenino. Y la verdad biológica es que hay una amplia gama de identidades sexuales entre masculino y femenino. Pero la mayoría de las personas quiere hacer lo que pueda para eliminar esa verdad”, opina Devor, quien conoce la ambigüedad en su propio pellejo.
Un caso asombroso es el de Rudy Alaniz, un soldado que combatió en la Guerra del Golfo. Luego, se radicó en Berlín. Allí, sufrió una lesión en la espalda, le hicieron una resonancia magnética y al cabo del estudio, el técnico le preguntó: ¿Te dijeron que sos intersexual? El estudio revelaba la existencia de ovarios y un pequeño útero subdesarrollado. “Sentí que no era hombre ni mujer; que ni siquiera era humano. Me sentí como un fenómeno de la naturaleza”, confiesa Rudy.
Con historias de vida y testimonios de científicos, En el cuerpo equivocado analiza una variante de género que afecta a mucha gente: “la frecuencia de nacimientos intersexuales es de uno en 250; hay tantos intersexuales como pelirrojos.
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