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Los ovnis de Hitler

Info9/16/2010
Les dejo este artículo que recopila el enigma ovni desde el lado nazi.
142fc496eac1104b24ae30fdcb1cffa1Un tema que al parecer no les era tan ajeno.



LOS OVNIS DE HITLER



¿Son algunos de los OVNIs que han sido vistos por todo el mundodesde hace casi 60 años armas secretas fabricadas por el III Reich? Asíparece, al menos, indicarlo el misterioso informe recibido por el autorde este reportaje, según el cual muchos de los extraños objetosvoladores avistados desde 1945 corresponderían en realidad a modelos deaeronaves diseñadas en su tiempo por los nazis y mejoradasprobablemente durante estos años en el interior de bases secretas.

Lo que usted, amigo lector, va a leer a continuación, procede de uninforme –muy documentado– que llegó a mi poder procedente de Viena enforma de cinta sonora, texto escrito y video hablado en alemán. Encuanto a la identidad del protagonista de los hechos y la época en queacaecieron, debo confesar que siguen siendo para mi un enigma:

“Sábado, atardeciendo, casi de noche. Una nave espacial se aproximavolando a poca altura. Su tamaño, algo menor que el propio de unaavioneta corriente, emite un sonido silbante-siseante. Se acerca haciami y me sobrevuela.

En su parte baja presenta tres cúpulas semiesféricas y un puntoazul oscuro. También logro distinguir una esvástica con ángulos rectos.La nave, en su conjunto, resulta bastante voluminosa y me provoca unasensación increíble, extraña y amedrentadora.

En los alrededores, desiertos, sólo hay algunas fabricas sinactividad. La extraña aeronave desciende y toma tierra por detrás de unmuro, quedando iluminada por la luz de poniente, tenue pero losuficientemente intensa como para permitirme observar con detalle lastres cúpulas inferiores asentadas sobre sendos cilindros que sirven deapoyo.

Después, un camión dotado de una grúa se aproxima a ella y realizaalgo que no consigo distinguir bien. Sólo veo a dos seres humanos; uno,debajo del aparato, y el otro, en su parte superior. Pronto, esteúltimo desaparece de mi vista por completo. El aparato no tieneventanas, sino dos pequeños orificios enrejados; aparentemente, sincristal alguno. El disco volante está rodeado de extrañas placasmetálicas con forma de palas de turbina, aunque posiblemente deban seruna cosa por completo diferente. Tanto en las tres cúpulas inferiorescomo en la parte superior de este aparato existen unas estructuras quesemejan tubos salientes y podrían ser bocas de fuego o algo similar(porque para ser antenas resultan extremadamente gruesas). Calculo queeste aparato tiene un diámetro de entre ocho y veinte metros y presentaun aspecto temible. Además de la nave, había un vehículo marca NSU 80,con matrícula de la ciudad de Solingen; después apareció también unVolkswagen verde, pero no logré observar ninguna otra cosa y, cuandointenté aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganadoaltura.

Unas semanas más tarde muchas personas afirmaban haber visto OVNIsen aquella misma zona bávara. Considero, pues, que se trataba del mismoaparato o de otros similares. Posteriormente contacté con un empleadode una gasolinera y resultó que él afirmaba haberlo visto; sin embargo,las personas que oían su relato se mofaban de él, así que terminó porcontradecirse y afirmar que todo era una broma. Pero la verdad es que,en realidad, tanto él como yo hemos sido testigos. Pude sentir cómoiniciaba el despegue; pero, cuando me decidí a intentar aproximarme mása la nave, ésta ya había despegado y ganado altura”.

La primera noticia sobre OVNIs



Quizá sea éste, simplemente, un testimonio más sobre OVNIs, entretantos otros, pero a la luz del resto del informe que me fue remitido–y con cuya documentación he elaborado este reportaje– cobra unaespecial importancia, pues, como veremos, –y siempre según el dossierrecibido–, existen algunas singulares coincidencias entre los primerosavistamientos de platillos volantes y la fabricación de extrañas ysecretas armas por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial.Coincidencias que podrían explicar la experiencia del anónimoinformante arriba relatada.

Diré, para empezar, que el 14 de diciembre de 1944 –medio año antesde que los alemanes se rindieran, el 7 de junio de 1945–, elprestigioso periódico estadounidense The New York Times daba así laprimera noticia sobre OVNIs habida en este siglo: “Los platillosvolantes son un arma secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecidoen el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestrospilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania hanaparecido unas ‘bolas de plata’ voladoras, que se han visto aisladas oen formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes”.

Con el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas porenergía antigravitacional, desconocida en la época para la mayoríaincluso de pilotos, se haría cada vez más frecuente. Los testimonios,oportunamente informados y publicados por la prensa del momento, semultiplicaron, especialmente tras la capitulación del Reich, y muchosde ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreosdel norte de Europa.

Las noticias hablaban también de OVNIs de fabricación alemana. Secomentaban, sobre todo, los avistamientos de “abundantes formaciones”de los que, entonces aún, se denominaban “grandes cohetes”, nombre conel que se definía a los “aparatos voladores desconocidos y producidospor la industria armamentística alemana”.

Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientosprocedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosasguarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de laguerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas y vencidas porlos aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menorasiduidad. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían deaumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secretoencierran o se nos oculta tras todo esto?

La energía implosiva: un logro ecológico



Hoy se especula a menudo sobre la forma de encontrar y utilizarenergías “alternativas” que palien la destrucción del medio ambienteprovocada por la energía explosiva, los gases tóxicos, los residuosletales, etc.

Pero lo cierto es que en aquellos tiempos ya se hablaba de que losalemanes trataban de hallar una “nueva ciencia”, una “técnica diferentey renovadora” con la que sustituir los motores de explosión–considerados destructivos en los círculos esotéricos del III Reich–por otros de implosión, cuya nocividad es nula.

Aquellas investigaciones se basaban principalmente en la levitaciónelectrogravitacional y la propulsión por “terriones” (fuerzascósmico-telúrico-terrestres), en las que, según parece, se encontrabael núcleo de esa “otra técnica”, que distanció la cosmovisiónnacionalsocialista de todas las aún vigentes, en un intento deproporcionar al III Reich una total independencia de “materias primas”–inaccesibles de otro modo– y energía abundante, barata y nocontaminante.

De hecho, y según se asegura en el misterioso informe, “losdepartamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS trabajabanfebrilmente para realizar y perfeccionar esas tecnologías,inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de lahumanidad”.

Un buen ejemplo de este trabajo serían las “peonzas voladorasHaunebu” de Víctor Schönberger, que funcionaban ya con fuerzas delevitación no contaminantes ni generadoras de ruidos perniciosos.

Los platillos volantes Haunebu



Esos “platillos volantes” de las diferentes series Haunebu –de losque existen fotografías obtenidas por los aliados cuando invadieron elterritorio del III Reich y en cuya incuestionable autenticidad se apoyael informe– tienen especial importancia.

Esas “peonzas voladoras” estaban movidas por un propulsorelectrogravitacional de “terriones” –al que se dio el nombre de“Terrionador Thule”– que quedaba acoplado a un generador de bandas deondas tipo Van Der Graff, a un aparato magnético productor de energía abase de carbón y a una dinamo cónica de energía turbinosa tipo Marconi.

El informe asegura también que la construcción práctica de aparatosbasados en esos principios de propulsión se debió a la inventiva delcapitán alemán Hans Koheler y que ya en 1944 fueron fabricados en serielos conversores de “terriones” tanto en fábricas de la empresa AEG comode la Siemens.

“El propulsor de Koheler –se dice en el informe– precisaba, paraponerse en funcionamiento, de una energía inicial muy baja y mínima quepodía serle proporcionada por un acumulador eléctrico que lo activaba.Después de poco tiempo, el conversor de carbón ya funcionabaautomáticamente con plena autonomía, puesto que se convertía en ungenerador de energía que actuaba, sin consumirse, como un‘catalizador’: en este caso, la energía se produce a partir de nadaconsumible. Se originaba, eso sí, una transformación de las fuerzaselectrogravitacionales existentes en el interior de la Tierra enelectricidad utilizable. Un principio de simplicidad genial cuando seha logrado dominar y se sabe utilizar correctamente”.

“El aparato volador Haunebu-2 –continúa explicando el informe–poseía un cañón de grandes dimensiones que habría de provocar unaimpresión inolvidable en toda persona que lo contemplase sin estarpreparada para ello o sin saber de qué se trataba, pues superaba los 25metros de diámetro y en su eje central alcanzaba los 10 metros dealtura”.

Bombas en forma de discos y platillos Vril



Que algunos artefactos bélicos alemanes tenían una extraña formadiscoidal no es ningún secreto. Así, bajo la designación de V-4 –lageneralidad del público sólo conoce la V-1 y la V-2– se construyeronvarios discos voladores para ser empleados como “bombas volantes”.

Así, los datos llegados hasta nosotros aseguran que en 1941 yahabían sido acometidos los estudios para diseñar la “peonza volante” deSchriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue verticalprovisto de motores de “reacción convencional”, efectuándose a finalesde 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante las cuales seconstataron graves errores de construcción.

Paralelamente, y después de una larga serie de ensayos, elingeniero Richard Miethe comenzó a trabajar –también en 1942– en laconstrucción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. De susinvestigaciones, realizadas en colaboración con el científico italianoGiuseppe Bellonzo, surgiría una nueva versión de la V-7.

Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Führer, losequipos “Miethe-Bellonzo” y “Schriever-Habermohl” entraron en contactocon el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente susinvestigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzosdieron como fruto la primera, legendaria e increíble V-7, aparatosimilar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipoturbo BMW-028. En su primera prueba se remontó a una altura de 20.813metros de altitud, alcanzando en la segunda 24.200. Y todo elloutilizando helio como “combustible de base”.

Por otra parte, se desarrolló también otra línea de “discosvolantes” conocidos como serie Vril. De ella se ocupó el “grupoSchumann” en íntima relación con el departamento E-4, de la SS,especializado en “armas milagrosas”.

Hoy sabemos que llegaron a construirse 17 aparatos de la serieVril-1. Su diámetro era de 11,56 metros, podían alcanzar velocidades de2.900 km./h y llevaban un cañón teledirigido como dotación de combate.El Vril-1 era el equivalente revolucionario de un “avión de caza”,mientras que el Vril-9 era un “caza monoplaza”. Curiosamente, su diseñoparece coincidir con el del aparato que fue visto en la Luna por elastronauta norteamericano Edwin Aldrige.

Bombas de fuego que paralizan los motores de los aviones



El informe asegura también que, aunque al final de la SegundaGuerra Mundial resultaba evidente que era imposible coordinar losesfuerzos y mermaban los recursos, los nazis no dejaron en ningúnmomento de perfeccionar sus armas. Es más, al ir dominando latecnología de propulsión electrogravitacional –se asegura– obtuvieronmayor velocidad, maniobrabilidad y otras prestaciones en los aparatos.

Así, se afirma, que en una fase intermedia, en la ciudad alemana deNeustad y bajo el control de tropas técnicamente especializadas de laSS, se desarrolló el proyecto “Bola de fuego”, al que losestadounidenses denominaron acertadamente Foo-fighter o “Combatientetotal”.

Estas “bolas de fuego” eran dirigidas, mediante ondas de radio,hasta la proximidad de las formaciones aéreas aliadas. Posteriormente,los sensores de ondas infrarrojas de que iban provistos estosartefactos eran los autores del contacto final con el objetivo adestruir. El sistema se basaba en la búsqueda de fuentes de caloremitidas por los gases de escape de los aviones enemigos, haciendo quesu radar resultara automáticamente destruido, dejando a los tripulantessin orientación operativa y casi a la deriva.

Se sabe que, en una fase posterior de este proyecto, se idearonunos “tubos especiales” que funcionaban descargando de electricidad elobjetivo y provocando, por tanto, un “total fallo del motor” o una“ausencia repentina de electricidad”.

Un fenómeno muy similar al ocurrido en algunos avistamientos deOVNIs, en los que los vehículos motorizados se detienen bruscamente sinconseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia del OVNI.

La invasión extraterrestre y la conspiración OVNI



Es evidente que estos aparatos volaron y se utilizaron en aquellaépoca. Pero ¿continúan haciéndolo hoy? Si los comparamos con lasfotografías de OVNIs tomadas en distintos lugares en nuestros días,podemos observar una enorme semejanza entre ellos y los artefactos que,según el informe, construyeron los nazis. Prueba de ello es que, conmotivo de uno de los primeros discos voladores, avistado en Praga acomienzos de 1945, la prensa asociaba totalmente el fenómeno a losnazis, titulando así la noticia: “Los discos voladores inventados enAlemania”.

Sin embargo, al poco tiempo, y movidos tal vez por laciencia-ficción de moda en ese tiempo o quién sabe si por otras oscurasintenciones, los gobiernos –y por consiguiente la prensa– comenzaron aespecular sobre el “peligro de invasión extraterrestre”.

El mismo Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos en aquellaépoca, declaró que él, personalmente, había visto un OVNI. Incluso enalgunos círculos científicos se llegó a comentar que “el presidente deEstados Unidos y el Secretario General del PCUS habían habladoseriamente sobre la posibilidad de sufrir un ataque masivo de OVNIs”,hablando de ellos como si se tratara de naves venidas del espacioexterior.

Sin embargo, años después de que los rumores sobre “visitantesextraterrestres” se extendieran por todo el planeta, la revistaestadounidense Examiner volvía a la tesis de finales de la guerra en unartículo publicado el 26 de mayo de 1988 bajo el título ¡El misterio delos OVNIs, desvelado!, y en el que se decía: “El secreto sobre losOVNIs estaba ya resuelto hace mucho tiempo, si es que existió algunavez. Los extraterrestres son, en realidad, nazis que desean reedificarsu imperio. Los gobiernos del mundo están perfectamente informados detodo este asunto y, por ello, callan, y, al mismo tiempo, estánverdaderamente aterrorizados”.

Naves nodriza con forma de puros



Un dato más que parece dar pábulo a la “hipótesis nazi” es que enalgunos informes sobre OVNIs se habla también de la existencia deaparatos gigantescos –con forma de cigarrillo o puro habano–, que sehan interpretado como naves nodrizas en las que se alojarían los“discos voladores” y que suelen viajar con mayor lentitud siguiéndolos.

Pues bien: según el informe, bajo el nombre de Andrómeda, seescondía, en efecto, el proyecto para una nave nodriza; nave que –seasegura– existía ya en 1944, habiendo sospechas de que las había,incluso, con anterioridad a esa fecha.

Con una eslora de 109 metros, estas naves aéreas gigantescas –seafirma en el informe– se impulsaban con propulsores tipo Thule yestaban proyectadas con una capacidad interior suficiente como paratransportar y alojar un aparato Haunebu y varios de tipo Vril.

Todos ellos –se añade– podían despegar de la nave nodriza duranteel vuelo de la misma e, igualmente, retornar a ellas a través de unasescotillas laterales especiales. También se dice que estos gigantescosaparatos iban armados de cañones que podían emerger y recogerse deforma automática.

Y lo cierto es que, tras la guerra, fueron capturados por losaliados dos proyectos de construcción de estas enormes naves Andrómeda;ahora bien, sobre su fabricación real y operativa no se ha podidoaportar prueba alguna. Sin embargo, y a pesar de no contarse convestigios de la época, parece que actualmente existen aparatos tipoAndrómeda o similares y que han podido observarse perfectamente envuelo. Las fotografías posbélicas de los “cigarros voladores” sonabundantes.

Extraterrestres que hablan en alemán



Un hecho muy concreto, las fotografías tomadas por George Adamskien 1952 a un “platillo volante”, en el que eran claramente visibles lossímbolos del Sol Negro nazi, hizo que se adoptaran urgentes yenergéticas medidas. Así, en un documento secreto de la CIA conocidogracias a una filtración, se decía que “ha sido estructurada una red deinformación a nivel mundial... y se han cursado órdenes a lasprincipales bases aéreas militares bajo nuestro mando para localizar,interceptar y abatir a los OVNIs... Todo este tipo de información debeser cuidadosamente ocultada y preservada del acceso público a fin deevitar un pánico general”.

A partir de entonces las fotografías sobre discos voladores serían confiscadas o publicadas sistemáticamente como falsas.

Además, se programó paralelamente una campaña orientada a atribuirun origen extraterrestre a los OVNIs y a promover “evidencias” de la“normalidad” de visitas extraterrestres a lo largo de la historia.

“De esta forma –dice el misterioso informe– se evitaba que serelacionen a los OVNIs con el III Reich o el nacionalsocialismo, y seminimizaba, por tanto, la sensación de pánico mundial”.

Sin embargo, aunque existían múltiples narraciones ridículas sobreOVNIs que tienen por protagonistas a “venusianos”, “hombres verdes” yextraños seres monstruosos, hay otros testimonios que deberían sertenidos en cuenta. Es el caso de cierto californiano, comerciante decereales, que aseguró haber visto un OVNI posado en la tierra y haberoído nítidamente a los tripulantes de la extraña nave expresarse encorrecto alemán y no en un idioma marciano.

La reacción del gobierno estadounidense ante estas afirmaciones fueautomática, intentando impedir una mayor difusión de esos datos; y así,a pesar de comprobarse que aquel hombre era sincero en susmanifestaciones y gozaba de una salud mental totalmente normal, se leapartó de la vida pública, fue internado en prisión y se procedió aeliminar todas las huellas de sus manifestaciones.

George Adamski no sufrió la misma suerte, pero fue porque afirmóhaber contactado “simplemente” con venusinos... Y, sin embargo, losmisteriosos diseños vistos por Adamski eran, indudablemente, crucesgamadas; lo que sucede es que él los relacionó con símbolos universalesy ancestrales sobre Venus.

Expedición a la Antártida



Otro hecho que apoya la tesis del informe sobre el origen nazi demuchos OVNIs es la misteriosa expedición a la Antártida realizada porlos alemanes en 1938 bajo el mando del capitán Ritscher. Su objetivo,tanto científico como militar, consistía sobre todo en conquistar unespacio de este inhóspito territorio. Y así fue cómo el nombre delbuque en el que se trasladaron los alemanes –Neu Schwabenland (NuevaSuabia)– fue puesto a una amplia zona de costa antártica que ningúngobierno germano de posguerra ha dejado de reivindicar.

Años más tarde, en uno de los momentos más encarnizados de laSegunda Guerra Mundial, Döenitz, el gran almirante de la Kriegmarine(Marina de Guerra) del III Reich, transmitió una misteriosa orden a las“fuerzas de reserva del último batallón” de submarinos, plenos deimportantes misiones, de una tarea “especial adicional”. Respecto a lospormenores y detalles de sus instrucciones, nunca se ha podido sabernada con certeza y, hasta hoy mismo, permanecen en el más absolutomisterio.

Hay que tener en cuenta que, en aquellos días, la flota submarinaalemana era la más perfeccionada de todo el mundo. Hay plena certeza deque se construyeron submarinos antisonar, de propulsión eléctrica,desmontables y veloces. También se sabe que existían proyectos paraconstruir otros superiores incluso a los indicados, y está demostradoque el transporte masivo de hombres, víveres, municiones y miles demercancías por vía submarina era totalmente posible y seguro para losalemanes. En realidad, el III Reich jamás interrumpió su contactopermanente con Japón ni con otros puntos del planeta.

Pero, ¿cuáles eran los verdaderos objetivos, estratégicos ymilitares de aquella potencia submarina? Algunos dicen que parecían serotros muy distintos a ganar la guerra entablada en la superficie. Locierto es que los documentos capturados por los aliados, relacionadoscon la armada submarina alemana, durante la Segunda Guerra Mundial, susmisiones, tácticas, objetivos, etc., aún están bajo prohibición deconsulta sin ninguna clase de justificación. “Aunque, sin duda –comoapunta el informe que recibí– habrá una que los aliados y algunos másconocen”.

La misteriosa desaparición de cien submarinos



Algo que añade más misterio al asunto es que, hasta hoy, no se sabeel paradero de cerca de cien submarinos, prácticamente indestructiblespor causas naturales. Los aliados han revisado bien sus hundimientos desubmarinos alemanes y no les salen las cuentas. Pero tal cantidad desubmarinos “volatilizados”, sin dejar ningún rastro, representa unaenorme flota. Además, no se trata de submarinos normales, ya queincluso buena parte de los mismos eran del tipo U-21, unossupersubmarinos fabricados en las postrimerías del III Reich y muyperfeccionados. Así, los tipos U-21 y U-23 eran de gran tamaño, peroestaban construidos por módulos y podían desmontarse para sertrasladados. Los enormes submarinos mercantes del tipo U-10 tenían granfacilidad para transportar los módulos individuales destinados aconstruir los anteriores o para que navegasen, desmontados, en supropio seno.

La única explicación para este misterio supone en nuevas preguntas:¿Serán estos barcos desaparecidos los “submarinos fantasmas” que, desde1945, son vistos de vez en cuando en el mar? ¿Dispondrán, paraesconderse, de bases especiales, protegidas e indetectables, tal vez enel seno de los eternos hielos polares?

Al menos existen fotos que permiten apreciar la identidad entre un“submarino fantasma”, oficialmente de “origen desconocido”, y unsubmarino alemán tipo U-23.

Una derrota inexplicable



Aprovechando el buen clima invernal antártico, en el invierno de1946, recién acabada la guerra en Asia, llegó a la Antártida, bajo elmando del almirante estadounidense Richard Byrd, una importante flotaestadounidense. Esta expedición tenía como nombre clave High Jump(término deportivo inglés para designar el salto de altura). Después deuna meticulosa y larga preparación, el convoy arribó a la Antártida enfebrero de 1947; pero se dio por finalizada apresuradamente el día 3 demarzo de ese mismo año. Y en este ínterin, según documentos militares,se perdieron de forma “misteriosa” varios aviones de combate y hubo“bajas” de marines. No se informó abiertamente, pero parece queactuaron fuerzas misteriosas que repelieron la presencia militaramericana e hicieron imposible su asentamiento.

Tras cancelar la operación, repentinamente, el almirante Byrdcomunicó a la prensa algo sumamente extraño y fuera de contexto:“Resulta una verdad muy amarga de admitir; pero en caso de un nuevoconflicto bélico, podremos ser agredidos por aviones que tienen lacapacidad de volar vertiginosamente desde un Polo a otro. Se precisatomar urgentemente adecuadas medidas de defensa para interceptar a losaviones enemigos que provengan de regiones polares. Especialmenteinteresa –y se precisa– circundar la Antártida de una zona de defensa yseguridad".

Podemos concluir, pues, que la invasión del territorio antárticoalemán, la “Nueva Suabia”, deseado por Estados Unidos como unconveniente “botín de guerra”, aparentemente fácil de ocupar, resultóun rotundo fracaso; y es ridículo creer que éste se debiera a un ataquede “pingüinos asesinos”...

Los primeros vuelos espaciales fueron de los nazis



En 1958 se realizó una nueva expedición estadounidense a laAntártida; pero en esta ocasión portaban armas terriblemente eficaces,incluso nucleares. Llegaron allí en el frío y oscuro verano polar. Entres ocasiones –27 y 30 de agosto y 9 de septiembre– se lanzaronmisiles atómicos contra el territorio de “Neu Schwabenland” (o “NuevaSuabia”), pero en ninguna de las tres ocasiones llegaron a tierra, sinoque explosionaron –sorpresivamente– en pleno vuelo al aproximarse a lavertical de la costa.

¿Qué razón hubo para realizar aquellas empresas bélicas sobre lazona antártica? ¿Y para rodear todo este tema de misticismo,desinformación, descrédito y noticias falsas?

Un último hecho podría aclarar más este enigma: se conservanfragmentos de un informe alemán definitivo. Versa sobre una “misiónsuicida” que se llevó a cabo con un único Haunebu-3 que se llegó aconstruir: ¡un vuelo a Marte!

El Haunebu-3 tenía 71 metros de diámetro. Matemáticamente secalculó su capacidad de autonomía con propulsión electrogravitacional yresultó ser de 75.274.000 Kms., es decir, que cubría la distanciaTierra-Marte. Pero después el impulsor electrogravitacional quedabainoperante porque lentamente se ligaba a los metales que entonces sepudieron utilizar en su construcción. Un viaje en tales condicionessignificaba, en consecuencia, un viaje a lo desconocido; y lo másprobable, sin posibilidad alguna de regresar para la tripulación,compuesta por alemanes y japoneses. Pero así se decidió –según elinforme mencionado– en el departamento E-4 de la SS, en la primavera de1945; aunque fuese un postrer acto de sacrificio.

Tras zarpar, según el informe, el cohete navegó durante ocho mesesy medio alcanzando la superficie de Marte, como estaba previsto, amediados de enero de 1946. Al parecer, no hubo problemas en el viaje,pero se piensa que con el propulsor electrogravitacional prácticamenteagotado, la extremadamente tenue atmósfera marciana y la atraccióngravitatoria, el aterrizaje de la nave no debió ser suave. Aún así nohay seguridad de que fuese un aterrizaje forzoso, porque –siempre segúnel informe– llegó con la energía mínima suficiente para contrarrestarla relativamente leve fuerza de gravedad marciana.

Lo cierto, en cualquier caso, es que por ahora sólo podemosespecular sobre aquella empresa espacial pionera y el destino deaquellos anónimos primeros cosmonautas. Y es que, por increíblementefantástica que pueda parecer esta historia, es un acontecimientocontrastado, aunque, eso sí, celosamente ocultado al público.

¿Cabría la posibilidad de que la tripulación del Haunebu-3encontrase algo más de lo que las actuales sondas no tripuladas handescubierto para nosotros, como verdaderos restos de cultura o inclusorefugios subterráneos habitables? Imposible saberlo. Aunque lo másprobable, todo hay que decirlo, es que el Haunebu-3 esté hoy sepultadobajo metros de arena marciana.

¿Hay bases nazis en la Luna?



El informe vienés se refiere también a extrañas fotografías deOVNIs tomadas desde naves espaciales... A una nave tipo Haunebu-3aproximándose desde la Luna a la Tierra..., a una enorme y extrañaletra “S” trazada sobre el suelo lunar... ¿Podría –se pregunta elinforme– ser la inicial del término militar alemán Stützepunkt o “puntode apoyo”? ¿Puede tratarse de simples alucinaciones cuando estamos anteun insobornable y neutral material fotográfico?

El informe concluye considerando que todo esto, por supuesto, sonhipótesis difíciles de creer y hasta de concebir, aunque si observamosen conjunto el mosaico y los hechos que se complementan, unos conotros, ello nos lleva, por una lógica elemental, a reflexionar sobre elconjunto del tema y muchas piezas aisladas pueden convertirse enpruebas irrefutables. Es el caso de los esquemas de platillos volantesalemanes, extraídos del Tomo 1º del libro Deutsche Flugscheiben undU-Boote überwachen die Weltmeere, de O. Bergmann (Editorial Hugine.V.S., Postfach 13, 5802 Wetter 1, Alemania).

Borrando todo rastro

Se sabe, desde luego, que a principios de mayo de 1945 todos loscentros alemanes de investigación aeronáutica recibieron la orden deAdolf Hitler de destruir toda evidencia sobre proyectos y armassecretas en desarrollo. Ya en aquella época los alemanes eranposeedores del cohete A-9, capaz de mantener a un astronauta en órbitapermanentemente en torno a la Tierra.

Según otra información divulgada, al final de la Segunda GuerraMundial, estaba también muy avanzada –en los laboratorios subterráneossecretos de Breslau– la construcción de cuatro prototipos de discosvolantes, que formaban parte del programa Vergeltungswaffen (armas derepresalia).

Se dice que, en los últimos momentos, cuando los rusos presionabanpor el frente del Este y los estadounidenses avanzaban por el Oeste,mientras Hitler y sus íntimos colaboradores se guarecían en el búnkerberlinés, se embarcaron todos los planos y prototipos secretos deBreslau en un submarino que zarpó de Kiel con rumbo desconocido.¿Arribó el sumergible a algún lugar secreto de América del Sur? ¿Llegóa la Antártida? ¿Continuaron los trabajos iniciados en Breslau en algúnlugar ignorado?

Si así fuera, tendríamos una explicación para esos OVNIs tripuladospor hombres altos y rubios vistos, particularmente, poco después determinar la Segunda Guerra Mundial.

Claro que ello no explicaría el avistamiento de todos los casos deOVNIs. Porque ya los textos evangélicos hablan de misteriosas ruedas defuego girando en el espacio y, a lo largo de toda la historia humana(edades Antigua, Media, Moderna y Contemporánea), encontramosinnumerables relatos sobre OVNIs, como puede comprobarse leyendocualquier tratado al respecto. Los UFO-NS, los OVNIsnacionalsocialistas, podrían ser la explicación de fenómenos recientesy no de todos. Pero, ¿y anteriormente?

Podríamos pensar que la técnicas nazis coincidieron, en mayor omenos medida, con visitas de otras civilizaciones superiores¿extraterrestres?, ¿intraterrestres? O que los nazis las hubieranobtenido de esas civilizaciones.

Se sabe que Hitler creía en la teoría de que la Tierra es hueca yque hizo esfuerzos por entrar en contacto con ese mundo intraterreno através de comunicaciones subterráneas. Y el cada vez mayorconvencimiento de que existen aberturas polares que a él conducen, hacetambién pensar en la posibilidad de que la expedición Ritscher llegaraa descubrirlo




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