Cuentan los íntimos allegados de Néstor Kirchner, que él decía ser la reencarnación de Cafulcurá, el cacique araucano chileno cuyo nombre significa "piedra azul", en virtud de una antigua leyenda que asignaba poderes de gran jefe y caudillo al cacique que encontrara una piedra azul.
Y sentirse la reencarnación de un chileno no es algo casual, ya que sus raíces lo son, puesto que su propia madre, María Ostoic nació en nuestro país hace 89 años, luego que la pareja de inmigrantes suizos conformada por Mate Ostoic y Antonija Dragnic-Bezmalinovic, se radicara en Punta Arenas.
María Ostoic trabajaba como secretaria en el telégrafo de Punta Arenas cuando tenía apenas 18 años. Un día, asistió a uno de los partidos de fútbol que se organizaban con el equipo del correo de Río Gallegos, donde trabajaba Néstor Kirchner (padre). Así comenzó el romance.
Al poco tiempo se casaron en la iglesia de Don Bosco, en Punta Arenas. Y los tres niños que la pareja tuvo -Alicia Margarita, Néstor Carlos y María Cristina- también fueron bautizados en Chile.
La familia, sin embargo, se radicó en Río Gallegos, donde María como madre dedicó más atención al niño de sus ojos: Néstor Carlos.
Más adelante, convertida en abuela, se preocupó de cuidar a los nietos de una pareja entregada de lleno a construir poder. Cristina Fernández, la actual mandataria de Argentina, la considera más que a su propia madre, lo que le da un indudable perfil de mujer cargada de paciencia.
Doña María se dio tiempo para trabajar en algunas ONGs, sólo como colaboradora y a sus 89 años su principal problema de salud es la cadera, agravada por un golpe accidental sufrido en un almacén porteño.
Los familiares chilenos
Pero el fallecido ex presidente Néstor Kirchner, no sólo tenía a su madre chilena, si no que aún tiene familiares como tíos y primos, en el sur de nuestro país.
Casi todos los veranos, Néstor Kirchner padre y María Ostoic preparaban sus maletas y tomaban un taxi en la ciudad argentina de Río Gallegos, para partir junto a sus hijos rumbo a la frontera.
Eran principios de los ´50 y en Punta Arenas los acogían siempre los parientes de María.
De niño Kirchner pasaba todas sus vacaciones en Punta Arenas con la familia de su madre chilena, sin pensar que 50 años después sería el presidente del país vecino.
Los tíos en Chile recuerdan que su sobrino era un niño travieso, fanático de la pelota -es un reconocido hincha de Racing- y que no se perdía de leer las ediciones de Fausto y Peneca cuando visitaba a sus parientes. A su vez, abuelos y tíos se trasladaban con regularidad a Río Gallegos.
Cuando su familia materna se radicó en Santiago, Kirchner llegó más de una vez hasta la casa que tenían en calle Tocornal, en el centro de la capital, desde donde sus tíos los llevaban a la piscina de Famae.
En su juventud -época en que también empezó su actividad política-Néstor Kirchner redujo sus visitas a Chile y las concentró más en Punta Arenas. Su tío Juan, por ejemplo, no tuvo la oportunidad de verlo en los últimos 20 años y otra de sus tías hace tres. Sin embargo, todos sin excepción siguieron con orgullo su carrera política a través de contactos telefónicos semanales con María Ostoic, quien desde Río Gallegos les aseguraba que su hijo se sentía, a pesar de sus vínculos chilenos, ciento por ciento argentino
F. http://www.terra.cl/zonamujer/index.cfm?id_cat=2007&id_reg=1526114