Información personal
Nombre real Luis María Pescetti
Nacimiento 15 de enero de 1958, 52 años
Origen San Jorge, Provincia de Santa Fe
Ocupación(es) Escritor
Información artística
Instrumento(s) voz, guitarra, piano.
Período de actividad Década de 1980-presente
Discográfica(s) Ediciones Pentagrama (en México) y Gobi Music (en Argentina). Editó un disco en Editorial Alfaguara para las 2 regiones.
Artistas relacionados Magdalena Fleitas, Mariana Baggio, Gabriel Spiller, Les Luthiers, Pepe Frank, Cordal Swing, Eugenio Elías, Los Musiqueros, entre otros
Un poco mas de informacion
Carrera
Pescetti es autor de una serie de libros infantiles de humor ligeramente ácido y provocador, una actividad a la que llegó desde su carrera como músicoterapeuta y pedagogo. Trabajó en el Departamento de Innovaciones Educativas de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y en un centro cultural de la misma antes de afincarse en México en 1990, donde comenzó a presentar espectáculos infantiles. Ese año aparecería su primer libro en Argentina, El pulpo está crudo.
En 1993 inició una carrera como conductor y cantautor en radio, presentando en Radio Universidad Nacional Autónoma de México el programa Hola Luis. En los años siguientes, y con el aval de UNICEF, diseñaría varias publicaciones para docentes acerca del uso pedagógico del humor y de la música. A partir del '95 añadiría a sus obras libros para adultos en la misma veta humorística.
Su primer disco, El vampiro negro, data de 1999. Poco más tarde regresaría a la Argentina, donde continuaría con las actividades musicales y literarias, presentando sus espectáculos con regularidad en las salas porteñas.
Actualidad
En el 2008 dejó de hacer su programa radial.
A fines del 2008 grabó un show en los estudios del canal de aire estatal argentino Canal 7. Desde principios de 2009 forma parte del staff regular del bloque infantil del antedicho canal, Permitido estacionar, haciendo cortos en los que canta, hace juegos o lee un cuento; acompañado por niños o solo.
Desde agosto de 2009 y hasta mediados de octubre, realiza en el Teatro Metropolitan 2 de la Ciudad de Buenos Aires su show "Mamá, quiero bis!", que es íntegramente nuevo. Participan como invitados especiales Magdalena Fleitas y su murga "Risas del viento" y Luciano y Comas, un dúo que realiza "percusión corporal" y percusión con elementos no usuales; estos últimos también participan de los cortos de Canal 7.
Libros
Destinados al público infantil
Marito y el temible Puf vuelven a ganar otra vez
¡¡¡Natacha!!!
El pulpo está crudo
Naranjas y marcianos
Caperucita Roja (tal como se lo contaron a Jorge)
Historias de los señores Moc y Poc
Natacha
Frin
La tarea según Natacha (Derecho a la educación y al juego)
¡Padrísimo, Natacha!
Mamá, ¿por qué nadie es como nosotros? (Para México)
Nadie te creería
Chat, Natacha, chat
Bituín bituín Natacha (Incluyendo el cuento La tarea según Natacha)
La Mona Risa (Antología de humor en la narrativa)
Lejos de Frin
Querido diario
No quiero ir a dormir (cancionero)
La enciclopedia de las Chicas Perla
Te amo, lectura (Natacha)
Para adultos
¡Qué fácil es estar en pareja! (18.379 consejos básicos)
El ciudadano de mis zapatos
Neuróticos on line (correo electrónico entre Rudy y Luis María Pescetti)
La vida y otros síntomas (escrito por Rudy y Luis María Pescetti)
Copyright. Plagios literarios y poder político al desnudo (En coautoría con Jorge Maronna, componente de Les Luthiers)
Para docentes
Juegos de lectura en voz alta
Taller de animación y juegos musicales
Taller de animación musical y juegos
La fábrica de chistes
DiscografíaEl vampiro negro (1999)
Casette pirata (2001)
Antología de Luis Pescetti (2003)
Bocasucia (2004)
Qué público de porquería (2005)
Inútil insistir (2008)
Videografía
No quiero ir a dormir
Otras participaciones
Risas del viento (Magdalena Fleitas): Cantó con Magdalena la canción "Yo tengo un auto".
Barcos y mariposas 1 (Mariana Baggio y el grupo Barcos y mariposas): Puso letra al poema de Nicolás Guillén "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel", el cual canta Mariana.
5×1=Pepe Frank (Pepe Frank): Participó con Pepe y otros músicos como Óscar Chávez en el disco.
Canciones colgantes (Los Musiqueros): Escribió la letra y música de las canciones "Dulce de leche sin cáscara" y "Me va a nacer un hermanito". Un fragmento de la 2ª canción apareció más tarde en la canción "Suite musiquera", un popurrí de algunas canciones del grupo, del disco "Pequeño romance de barrio".
Dúo Rodapiāo: El grupo brasileño de música infantil hizo una versión (en español) de "Me va a nacer un hermanito".
Sitio web http://www.luispescetti.com/
Aca algunos videos


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Aca tienen cuentos que escribio

Deme otro
(Del libro Nadie te creería.)
Al finalizar el horario de clases llega una madre a buscar a su hijo. La intercepta la maestra, que trae al niño de una mano.
—Señora, hoy Fernando se portó fatal.
—¿¡Otra vez!?
—Pero fatal, fatal… no hace caso, contesta, se burla de los compañeros…
—Pues, entonces, déme otro.
—¿¡Cómo que “otro”!? ¿Otro niño?
—Sí, porque tampoco sé qué hacer.
—Pero, es que no puede ser.
—Con su padre ya le dijimos (mirando al niño), pero si él no quiere hacer caso… Qué, ¿no hay más niños?
—Es que no se trata de eso, la escuela está llena de niños…
—Pues cámbiemelo y listo.
—(Dubitativa). No, pero…
—Casi mejor pruebo con una niña, estoy pensando.
—Es que se me desordena todo, señora, luego vendrá la madre de la niña…
—Pero yo llegué primero.
—Sí, ya sé, pero luego se quejan, no se crea. Y además (señala con la cabeza al niño) es pasarle el problema a otra familia.
—No, porque así aprende, para la próxima lo va a pensar.
—¿Y si no lo quiere nadie?
—¿¡Pero qué dice!? ¿Cómo no lo van a querer si es un niño precioso?
—Precioso sí que es, pero se porta…
—Ah, ¿y qué pretende? ¿Que me lo lleve yo?
—No, si no digo eso.
—Hay que hacer algo, maestra, hay que poner límites, si no van de peor en peor.
—Bueno, ¿y cuál quiere?
—Una niña, ¿no le digo? (mira hacia el patio). Aquélla, la que está saltando.
—¡Elena! ¡Recoge tus cosas que te vas con la señora que será tu madre!
—¡Uf! (la niña con evidente fastidio), ¡estoy jugando!
—¡Ala! ¡Vamos! Sin protestar, mira qué primera impresión más fea le vas a dar a la señora.
La niña, resoplando contrariada por la interrupción del juego, va al salón.
—¿No será peor que éste, no? (la madre, preocupada).
—¡Qué va! Es un ángel, lo que ocurre es que j estaba jugando; los niños son así.
Llega la niña con su mochila.
—¿Vamos a casa, Elenita?
—¿Y hay tele?
—(La maestra y la madre sueltan una risa). ¡Claro que hay tele! Y un perro muy hermoso, que a Fernando le gustaba mucho, ¿verdad, Fernando?
—… (el niño, con la mirada baja, asiente).
—¡Qué lindo! ¡Nunca tuve un perro porque mis papás no me dejaban!
—Pues vamos a casa, que ya tienes uno. Y tú, Fernando, pórtate bien con tu nueva familia y nos vienes a visitar cuando quieras, ¿sí?
El niño asintió otra vez, sin levantar la mirada. La madre saludó amablemente a la maestra. Ésta se despidió de Elena con un beso y dio vuelta hacia el patio, con Fernando de la mano.

Aca van otros
El poeta de los sueños
(Del libro Nadie te creería)
Había una vez un señor que soñaba poesías.
Despierto no destacaba en nada; pero dormido se le aparecían poemas. Hablaba y su mujer copiaba; por la mañana ni él mismo podía creer que eso había sido creación suya (esto les sucede a muchos creadores, casi nadie puede explicar de dónde nacen las ideas; pero en este caso la sensación era más fuerte ya que dictaba dormido).
Todo terminaría acá si no fuera porque estaba disconforme con eso, pues se hizo famoso en todo el mundo, no tanto por los poemas sino por cómo le nacían. Lo invitaban a programas de televisión, pero esos de concursos y fenómenos extraños. Lo entrevistaban de diarios y revistas para preguntarle si, además, veía espíritus. Aparecía en libros, pero en aquellos de récords y hechos inexplicables. Él quería ser poeta, y no un fenómeno de circo.
Sufría tanto que, desesperado, le dio un martillo a su mujer para que le pegara cuando hablara dormido, lo que ocurrió esa misma noche. Fue una poesía sobre una tortuga. Él no despertó, pero la tortuga del poema apareció de verdad en la habitación.
De ahí en más no soló dictaba sus poemas, sino que algunos de ellos se convertían en realidad. Un baúl, una calle, un barco, humo. Uno de sus poemas habló del mar, y comenzó a inundarse la ciudad. Lo echaron de ésa y de otras, porque no elegía lo que soñaba, y no siempre eran cosas buenas. Soño la guerra, pero no fue culpa suya, la guerra ya estaba en los hombres. Él sólo contaba de un soldado que llevaba días en una trinchera, bajo la lluvia, y escribía cartas a su novia, por amor, pero también para no enloquecer.
Soño que estaba solo, y una nave espacial los llevó a la Luna. Soño que era un náufrago, y pasó a rescatarlos un barco antiguo. No quiso soñar nunca más. Le pidió a su mujer que preparara café bien cargado, como se toma en Cuba y en Colombia, y que le diera conversación para no dormirse.
Todavía navegan por el cielo, con los ojos cansados de no dormir. Pero, cuando se distrae, la mujer le canta una canción de cuna y descansan. Así es su amor.
Uh, qué lino
(Del libro Nadie te creería)
(para ser leído en voz alta.)
- ¿Mo me quelé?
- Chi.
- A mer…¿cuánto?
- Muto.
- ¿”Muto” o “muto muto”?
- Mtísimo…¡Achí!
- Uh, qué lino.
- ¿Y mó? ¿Me quelé?
- ¡Uh! Maquel chol.
- ¿El chol nomá?
- El chol, la luna, lasteyas, la tiela…toro. Toro, toro, toro. Achí, má que toro nel nivercho
- Uh, qué lino…Amél, namun mechito.
- Tomá…muá.
- Oto.
- Muuá.
- Oto.
- Muuuuá.
- No, oto y oto y oto.
- Muá. muá, muá. ¡Milá que te como, ¿eh?!
- Uh, qué meio, ¿cherio?
- ¡Chi! - ¿Y polqué meván comé?
- Polque choi…¡un león!
- ¡Uh, qué meio, chenor león! ¡Nome coma!
- ¡Chi! ¡La como! ¡Aaah!
- ¡No! ¡Qué meio!
- No, no tena meio, era mabloma.
- Ya ché, cho tamén era mabloma.
- ¿Tonche? ¿Te como?
- ¡Y chi!
- Am aam, ñam,ñam, qué lico, aam, ñam. Chatá. Te comí.
- ¡Uh, qué lino!
- ¿Yhora me quelés?
- Chi, muto, aquíntu pancha.
- ¿Cuánto?
- Parichempre de parichempre.
- ¡Uh, qué lino! Cho tamén.
- ¿Mamo pachear nela mano?
- Cho te chevo.
- No, achí cunto nelamano, men cherquita.
- ¿Cómo cherquita?
- Chote poyo la cabecha aquí nelhombro, y mamo nela mano. Cuntito.
- Uh, qué lino, mamo. Chí, mamo. No, pelá queme peinun poco.
- Palaqué tepeinás?
- Palachel la pelchona malina nel muno. Pala voch.
- Vochasós la pelsona malina nel muno, ¿nontendé? Cho…cho…chote quelo achí como chos. Note vachá peiná.
- Mamo, mamól.
- Mamo cocha monita.

Pablo, el que hacía caca en un establo, le dijo a Inés, la de la caca al revés, si quería jugar con él y con Rubén, que hacía caca en un tren. Inés estaba con Sofía, la que hacía caca todo el día, y le contestó que no. Pablo, el de la caca para el diablo, se enojó.
Justo pasaba por ahí, la maestra Teresa que hacía caca con frambuesa, y le dijo:
Pablo, el que hace caca cuando le hablo, no le digas así a Inés, la de la caca de pez. Mejor vete a jugar con Luis, el de la caca y el pis, o con Gustavo, el de la caca por centavo.
Pablo le contestó:
Señorita Teresa, que hace caca con destreza, lo que pasa es que ellas, las que hacen caca tan bella, nunca quieren jugar con nosotros, que hacemos caca con otros. Las invitamos y no quieren y a nuestra caca la hieren.
La maestra Teresa, que hacía caca en una mesa, miró con mucho cariño a Pablo, el que hacía caca en un vocablo, y le preguntó:
¡Ay tesoro, el que hace caca de loro! ¿No será que estás enamorado de ellas, que hacen caca con estrellas?
Justo llegaba Tomás, al que la cada das, y cuando oyó eso le dijo a la señorita, que hacia caca tan finita:
Es verdad maestra, la que la caca le cuesta, él está muy enamorado de Sofía, la de la caca en las vías…
Y Pablo, que no estaba enamorado sino muy enamoradísimo, se puso colorado de enojo y les contestó:
¡No es cierto! ¡Y tú, Tomás tomalosa, que hace la caca en Formosa, tú gustas de Inés, que hace una caca por vez!
¡Mentiroso! ¡Mira, Pablo pableta, que hace caca en bicicleta, mejor te callas!
La señorita Teresa, que tenía caca en la cabeza, los miró y les dijo:
Pablo Pablito, caca de pajarito, y Tomás Tomasito, caca de perrito, ustedes son amigos y no tienen que pelearse ni por la caca enojarse. Por ahora vayan a jugar entre ustedes, que ya va a llegar el día en que esas niñas, con la caca en trensiñas, los buscarán para jugar.
Pablo y Tomás, salieron corriendo abrazados, haciendo caca de parados, y se olvidaron de preguntar si trensiñas quiere decir algo o nada más lo inventó la señorita haciendo caca con palabritas


Imagenes:
Si quieren dejen puntos
Nombre real Luis María Pescetti
Nacimiento 15 de enero de 1958, 52 años
Origen San Jorge, Provincia de Santa Fe
Ocupación(es) Escritor
Información artística
Instrumento(s) voz, guitarra, piano.
Período de actividad Década de 1980-presente
Discográfica(s) Ediciones Pentagrama (en México) y Gobi Music (en Argentina). Editó un disco en Editorial Alfaguara para las 2 regiones.
Artistas relacionados Magdalena Fleitas, Mariana Baggio, Gabriel Spiller, Les Luthiers, Pepe Frank, Cordal Swing, Eugenio Elías, Los Musiqueros, entre otros
Un poco mas de informacion
Carrera
Pescetti es autor de una serie de libros infantiles de humor ligeramente ácido y provocador, una actividad a la que llegó desde su carrera como músicoterapeuta y pedagogo. Trabajó en el Departamento de Innovaciones Educativas de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y en un centro cultural de la misma antes de afincarse en México en 1990, donde comenzó a presentar espectáculos infantiles. Ese año aparecería su primer libro en Argentina, El pulpo está crudo.
En 1993 inició una carrera como conductor y cantautor en radio, presentando en Radio Universidad Nacional Autónoma de México el programa Hola Luis. En los años siguientes, y con el aval de UNICEF, diseñaría varias publicaciones para docentes acerca del uso pedagógico del humor y de la música. A partir del '95 añadiría a sus obras libros para adultos en la misma veta humorística.
Su primer disco, El vampiro negro, data de 1999. Poco más tarde regresaría a la Argentina, donde continuaría con las actividades musicales y literarias, presentando sus espectáculos con regularidad en las salas porteñas.
Actualidad
En el 2008 dejó de hacer su programa radial.
A fines del 2008 grabó un show en los estudios del canal de aire estatal argentino Canal 7. Desde principios de 2009 forma parte del staff regular del bloque infantil del antedicho canal, Permitido estacionar, haciendo cortos en los que canta, hace juegos o lee un cuento; acompañado por niños o solo.
Desde agosto de 2009 y hasta mediados de octubre, realiza en el Teatro Metropolitan 2 de la Ciudad de Buenos Aires su show "Mamá, quiero bis!", que es íntegramente nuevo. Participan como invitados especiales Magdalena Fleitas y su murga "Risas del viento" y Luciano y Comas, un dúo que realiza "percusión corporal" y percusión con elementos no usuales; estos últimos también participan de los cortos de Canal 7.
Libros
Destinados al público infantil
Marito y el temible Puf vuelven a ganar otra vez
¡¡¡Natacha!!!
El pulpo está crudo
Naranjas y marcianos
Caperucita Roja (tal como se lo contaron a Jorge)
Historias de los señores Moc y Poc
Natacha
Frin
La tarea según Natacha (Derecho a la educación y al juego)
¡Padrísimo, Natacha!
Mamá, ¿por qué nadie es como nosotros? (Para México)
Nadie te creería
Chat, Natacha, chat
Bituín bituín Natacha (Incluyendo el cuento La tarea según Natacha)
La Mona Risa (Antología de humor en la narrativa)
Lejos de Frin
Querido diario
No quiero ir a dormir (cancionero)
La enciclopedia de las Chicas Perla
Te amo, lectura (Natacha)
Para adultos
¡Qué fácil es estar en pareja! (18.379 consejos básicos)
El ciudadano de mis zapatos
Neuróticos on line (correo electrónico entre Rudy y Luis María Pescetti)
La vida y otros síntomas (escrito por Rudy y Luis María Pescetti)
Copyright. Plagios literarios y poder político al desnudo (En coautoría con Jorge Maronna, componente de Les Luthiers)
Para docentes
Juegos de lectura en voz alta
Taller de animación y juegos musicales
Taller de animación musical y juegos
La fábrica de chistes
DiscografíaEl vampiro negro (1999)
Casette pirata (2001)
Antología de Luis Pescetti (2003)
Bocasucia (2004)
Qué público de porquería (2005)
Inútil insistir (2008)
Videografía
No quiero ir a dormir
Otras participaciones
Risas del viento (Magdalena Fleitas): Cantó con Magdalena la canción "Yo tengo un auto".
Barcos y mariposas 1 (Mariana Baggio y el grupo Barcos y mariposas): Puso letra al poema de Nicolás Guillén "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel", el cual canta Mariana.
5×1=Pepe Frank (Pepe Frank): Participó con Pepe y otros músicos como Óscar Chávez en el disco.
Canciones colgantes (Los Musiqueros): Escribió la letra y música de las canciones "Dulce de leche sin cáscara" y "Me va a nacer un hermanito". Un fragmento de la 2ª canción apareció más tarde en la canción "Suite musiquera", un popurrí de algunas canciones del grupo, del disco "Pequeño romance de barrio".
Dúo Rodapiāo: El grupo brasileño de música infantil hizo una versión (en español) de "Me va a nacer un hermanito".
Sitio web http://www.luispescetti.com/
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Aca tienen cuentos que escribio


Deme otro
(Del libro Nadie te creería.)
Al finalizar el horario de clases llega una madre a buscar a su hijo. La intercepta la maestra, que trae al niño de una mano.
—Señora, hoy Fernando se portó fatal.
—¿¡Otra vez!?
—Pero fatal, fatal… no hace caso, contesta, se burla de los compañeros…
—Pues, entonces, déme otro.
—¿¡Cómo que “otro”!? ¿Otro niño?
—Sí, porque tampoco sé qué hacer.
—Pero, es que no puede ser.
—Con su padre ya le dijimos (mirando al niño), pero si él no quiere hacer caso… Qué, ¿no hay más niños?
—Es que no se trata de eso, la escuela está llena de niños…
—Pues cámbiemelo y listo.
—(Dubitativa). No, pero…
—Casi mejor pruebo con una niña, estoy pensando.
—Es que se me desordena todo, señora, luego vendrá la madre de la niña…
—Pero yo llegué primero.
—Sí, ya sé, pero luego se quejan, no se crea. Y además (señala con la cabeza al niño) es pasarle el problema a otra familia.
—No, porque así aprende, para la próxima lo va a pensar.
—¿Y si no lo quiere nadie?
—¿¡Pero qué dice!? ¿Cómo no lo van a querer si es un niño precioso?
—Precioso sí que es, pero se porta…
—Ah, ¿y qué pretende? ¿Que me lo lleve yo?
—No, si no digo eso.
—Hay que hacer algo, maestra, hay que poner límites, si no van de peor en peor.
—Bueno, ¿y cuál quiere?
—Una niña, ¿no le digo? (mira hacia el patio). Aquélla, la que está saltando.
—¡Elena! ¡Recoge tus cosas que te vas con la señora que será tu madre!
—¡Uf! (la niña con evidente fastidio), ¡estoy jugando!
—¡Ala! ¡Vamos! Sin protestar, mira qué primera impresión más fea le vas a dar a la señora.
La niña, resoplando contrariada por la interrupción del juego, va al salón.
—¿No será peor que éste, no? (la madre, preocupada).
—¡Qué va! Es un ángel, lo que ocurre es que j estaba jugando; los niños son así.
Llega la niña con su mochila.
—¿Vamos a casa, Elenita?
—¿Y hay tele?
—(La maestra y la madre sueltan una risa). ¡Claro que hay tele! Y un perro muy hermoso, que a Fernando le gustaba mucho, ¿verdad, Fernando?
—… (el niño, con la mirada baja, asiente).
—¡Qué lindo! ¡Nunca tuve un perro porque mis papás no me dejaban!
—Pues vamos a casa, que ya tienes uno. Y tú, Fernando, pórtate bien con tu nueva familia y nos vienes a visitar cuando quieras, ¿sí?
El niño asintió otra vez, sin levantar la mirada. La madre saludó amablemente a la maestra. Ésta se despidió de Elena con un beso y dio vuelta hacia el patio, con Fernando de la mano.


Aca van otros
El poeta de los sueños
(Del libro Nadie te creería)
Había una vez un señor que soñaba poesías.
Despierto no destacaba en nada; pero dormido se le aparecían poemas. Hablaba y su mujer copiaba; por la mañana ni él mismo podía creer que eso había sido creación suya (esto les sucede a muchos creadores, casi nadie puede explicar de dónde nacen las ideas; pero en este caso la sensación era más fuerte ya que dictaba dormido).
Todo terminaría acá si no fuera porque estaba disconforme con eso, pues se hizo famoso en todo el mundo, no tanto por los poemas sino por cómo le nacían. Lo invitaban a programas de televisión, pero esos de concursos y fenómenos extraños. Lo entrevistaban de diarios y revistas para preguntarle si, además, veía espíritus. Aparecía en libros, pero en aquellos de récords y hechos inexplicables. Él quería ser poeta, y no un fenómeno de circo.
Sufría tanto que, desesperado, le dio un martillo a su mujer para que le pegara cuando hablara dormido, lo que ocurrió esa misma noche. Fue una poesía sobre una tortuga. Él no despertó, pero la tortuga del poema apareció de verdad en la habitación.
De ahí en más no soló dictaba sus poemas, sino que algunos de ellos se convertían en realidad. Un baúl, una calle, un barco, humo. Uno de sus poemas habló del mar, y comenzó a inundarse la ciudad. Lo echaron de ésa y de otras, porque no elegía lo que soñaba, y no siempre eran cosas buenas. Soño la guerra, pero no fue culpa suya, la guerra ya estaba en los hombres. Él sólo contaba de un soldado que llevaba días en una trinchera, bajo la lluvia, y escribía cartas a su novia, por amor, pero también para no enloquecer.
Soño que estaba solo, y una nave espacial los llevó a la Luna. Soño que era un náufrago, y pasó a rescatarlos un barco antiguo. No quiso soñar nunca más. Le pidió a su mujer que preparara café bien cargado, como se toma en Cuba y en Colombia, y que le diera conversación para no dormirse.
Todavía navegan por el cielo, con los ojos cansados de no dormir. Pero, cuando se distrae, la mujer le canta una canción de cuna y descansan. Así es su amor.

Uh, qué lino
(Del libro Nadie te creería)
(para ser leído en voz alta.)
- ¿Mo me quelé?
- Chi.
- A mer…¿cuánto?
- Muto.
- ¿”Muto” o “muto muto”?
- Mtísimo…¡Achí!
- Uh, qué lino.
- ¿Y mó? ¿Me quelé?
- ¡Uh! Maquel chol.
- ¿El chol nomá?
- El chol, la luna, lasteyas, la tiela…toro. Toro, toro, toro. Achí, má que toro nel nivercho
- Uh, qué lino…Amél, namun mechito.
- Tomá…muá.
- Oto.
- Muuá.
- Oto.
- Muuuuá.
- No, oto y oto y oto.
- Muá. muá, muá. ¡Milá que te como, ¿eh?!
- Uh, qué meio, ¿cherio?
- ¡Chi! - ¿Y polqué meván comé?
- Polque choi…¡un león!
- ¡Uh, qué meio, chenor león! ¡Nome coma!
- ¡Chi! ¡La como! ¡Aaah!
- ¡No! ¡Qué meio!
- No, no tena meio, era mabloma.
- Ya ché, cho tamén era mabloma.
- ¿Tonche? ¿Te como?
- ¡Y chi!
- Am aam, ñam,ñam, qué lico, aam, ñam. Chatá. Te comí.
- ¡Uh, qué lino!
- ¿Yhora me quelés?
- Chi, muto, aquíntu pancha.
- ¿Cuánto?
- Parichempre de parichempre.
- ¡Uh, qué lino! Cho tamén.
- ¿Mamo pachear nela mano?
- Cho te chevo.
- No, achí cunto nelamano, men cherquita.
- ¿Cómo cherquita?
- Chote poyo la cabecha aquí nelhombro, y mamo nela mano. Cuntito.
- Uh, qué lino, mamo. Chí, mamo. No, pelá queme peinun poco.
- Palaqué tepeinás?
- Palachel la pelchona malina nel muno. Pala voch.
- Vochasós la pelsona malina nel muno, ¿nontendé? Cho…cho…chote quelo achí como chos. Note vachá peiná.
- Mamo, mamól.
- Mamo cocha monita.


Pablo, el que hacía caca en un establo, le dijo a Inés, la de la caca al revés, si quería jugar con él y con Rubén, que hacía caca en un tren. Inés estaba con Sofía, la que hacía caca todo el día, y le contestó que no. Pablo, el de la caca para el diablo, se enojó.
Justo pasaba por ahí, la maestra Teresa que hacía caca con frambuesa, y le dijo:
Pablo, el que hace caca cuando le hablo, no le digas así a Inés, la de la caca de pez. Mejor vete a jugar con Luis, el de la caca y el pis, o con Gustavo, el de la caca por centavo.
Pablo le contestó:
Señorita Teresa, que hace caca con destreza, lo que pasa es que ellas, las que hacen caca tan bella, nunca quieren jugar con nosotros, que hacemos caca con otros. Las invitamos y no quieren y a nuestra caca la hieren.
La maestra Teresa, que hacía caca en una mesa, miró con mucho cariño a Pablo, el que hacía caca en un vocablo, y le preguntó:
¡Ay tesoro, el que hace caca de loro! ¿No será que estás enamorado de ellas, que hacen caca con estrellas?
Justo llegaba Tomás, al que la cada das, y cuando oyó eso le dijo a la señorita, que hacia caca tan finita:
Es verdad maestra, la que la caca le cuesta, él está muy enamorado de Sofía, la de la caca en las vías…
Y Pablo, que no estaba enamorado sino muy enamoradísimo, se puso colorado de enojo y les contestó:
¡No es cierto! ¡Y tú, Tomás tomalosa, que hace la caca en Formosa, tú gustas de Inés, que hace una caca por vez!
¡Mentiroso! ¡Mira, Pablo pableta, que hace caca en bicicleta, mejor te callas!
La señorita Teresa, que tenía caca en la cabeza, los miró y les dijo:
Pablo Pablito, caca de pajarito, y Tomás Tomasito, caca de perrito, ustedes son amigos y no tienen que pelearse ni por la caca enojarse. Por ahora vayan a jugar entre ustedes, que ya va a llegar el día en que esas niñas, con la caca en trensiñas, los buscarán para jugar.
Pablo y Tomás, salieron corriendo abrazados, haciendo caca de parados, y se olvidaron de preguntar si trensiñas quiere decir algo o nada más lo inventó la señorita haciendo caca con palabritas



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