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Idiomas: Francés, Neerlandés, Afrikáans, Alemán, Griego.

Info10/24/2010
Idioma Francés

El idioma francés (en francés: le français, la langue française) es una lengua romance hablada en todo el territorio de Francia metropolitana, junto con otras lenguas como el idioma bretón en Bretaña, el occitano, en el sur del país, el vasco, el catalán (respectivamente, en el extremo suroeste y sureste de los Pirineos) y el corso, en Córcega. En los territorios franceses de ultramar es hablado en muchos casos, junto con otras lenguas como el tahitiano, en la Polinesia Francesa, o con dialectos como el «créole» en la isla de la Reunión, en Guadalupe o en Martinica. Sigue siendo la 2ª lengua en las relaciones internacionales por el nº de países que la emplean como lengua oficial y/o de comunicación y por el nº de organizaciones internacionales que la emplean como lengua de trabajo (UE, OTAN, ONU, OSCE, OUA...).

En Europa, se habla también en Mónaco, y en Luxemburgo, donde es cooficial con el alemán y el luxemburgués, en Bélgica, en cuya capital, Bruselas, es cooficial con el neerlandés y en la Región Valona donde es la única lengua oficial; en Suiza (Romandía); en Andorra; en Italia (sólo en el Valle de Aosta) y en las Islas del Canal de la Mancha. También se conoce en zonas fronterizas del norte de España, donde hay un porcentaje significativo de bilingües sobre todo en el enclave de Llívia. Forman parte de la francofonía por tener allá gran difusión como segunda lengua los estados del este europeo Bulgaria, Moldavia y Rumanía.

El francés es el segundo idioma más hablado en la Unión Europea como lengua materna, tras el alemán y por delante del inglés. Es nombrado con frecuencia "la lengua de Molière", del nombre de uno de los más famosos escritores franceses. Es una de las 3 lenguas de trabajo en la UE junto al alemán y el inglés.

En el continente americano es cooficial con el inglés en Canadá, aunque la mayoría de los canadienses son anglófonos, salvo en las regiones de Quebec, donde la mayoría de la población es francófona, siendo el francés (Quebecois) la única lengua oficial en la provincia en la cual ya se han celebrado varios referendums secesionistas con resultado negativo, Nuevo Brunswick es bilingüe y Ontario tiene una comunidad francófona muy numerosa con autonomía cultural y lingüística; también en el estado de Luisiana (Estados Unidos) y en Acadia (NE de EE.UU.) donde se habla un dialecto del francés, el acadiano, y en la República de Haití. Es hablado también por algunas comunidades de las islas de Dominica, Santa Lucía, Trinidad y Tobago y en la zona fronteriza entre la República Dominicana y Haití (aunque en las islas francófonas del Caribe lo que habla la mayoría de la población son dialectos del francés: creoles y criollo francés). También lo hablan algunas pequeñas comunidades francesas o de origen francés en el resto del Caribe y en la América del Sur hispanohablante, y en la zona fronteriza con la Guayana francesa del estado de Amapá (Brasil). El francés es también el idioma oficial en los territorios de ultramar de Francia de la Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, San Bartolomé, San Martín y San Pedro y Miguelón.


Imagen: Francés en África

En el continente africano, se utiliza, en forma dialectal, en los países que formaban parte del Imperio francés o que fueron colonias belgas, como la República Democrática del Congo (ex Zaire), República del Congo, Burkina Faso, Senegal, Guinea, Malí, Chad, Níger, Burundi, Ruanda, Togo, Benín, República Centroafricana, Gabón, Costa de Marfil, Madagascar, Mauricio, Yibuti, islas Seychelles, Camerún (que fue un dominio conjunto anglo-francés), islas Comoras, las islas de la Reunión y Mayotte, que son territorio francés, y una parte de la población de la Guinea Ecuatorial, que lo emplea junto con el español como lengua oficial, Marruecos, Argelia, Mauritania y Túnez, donde se habla junto con el árabe y los dialectos bereberes, en Egipto, donde es muy minoritario, pero que se utiliza como lengua de cultura; así, la Universidad Senghor de Alejandría (Université Senghor d'Alexandrie) es francófona, etc.

En Asia, se utiliza en forma minoritaria en Camboya, Laos, Vietnam, India (especialmente en Pondichery) y China (en la provincia de Guangdong). En Oriente Próximo, es utilizado como lengua administrativa y por 50% del población el Líbano, aunque también es hablado por una minoría en Siria, debido al protectorado francés. Hay también sectores que lo hablan en Israel, debido a la inmigración.

En Oceanía, es hablado en los territorios franceses de las islas de Nueva Caledonia, la Polinesia francesa y en Wallis y Futuna, y también se habla en Vanuatu.


* Francés de Bélgica.

* Francés de Guayana.

* Francés Metropolitano.

* Francés del Quebec.

* Francés de Suiza.

* Criollo antillano.

El francés se escribe con el alfabeto latino. Utiliza cinco diacríticos: (acento agudo, acento circunflejo, acento grave, cedilla y diéresis), así como dos ligaduras (æ y œ).

La escritura tiene poco que ver con la pronunciación real pero es fácil predecir la pronunciación a partir de la escritura lo cual no es cierto a la inversa pues esta no es predecible a partir de la audición. Una de sus características es el uso de dos o tres letras para indicar un fonema, si bien muchas veces estos fonemas franceses reúnen el carácter de dos fonemas predominando uno de ellos, por ejemplo el dígrafo ou en el francés parisino suena prácticamente como una española aunque mantiene casi átono algo del fonema [o]. En general, la forma escrita es más conservadora que la forma hablada. La pronunciación típica del francés normativo hace recaer casi siempre el acento prosódico en la última sílaba (agudismo). La frecuente poca correspondencia entre el francés escrito y el hablado es un fenómeno que se debe a los fuertes cambios fonéticos que se han presentado desde el período del francés antiguo, y que no se correspondieron con cambios en la escritura. Sin embargo, han ocurrido algunos cambios conscientes en la escritura para restaurar la ortografía latina:
Francés antiguo doit > Francés doigt «dedo» (Latín digitum).
Francés antiguo pie > Francés pied «pie» (Latín pedem).
A veces los impresores impusieron su propia grafía para evitar ambigüedad:
Antes de la imprenta: uit, ocho.
A partir de la imprenta: huit, ocho, evitaba la confusión con vit.
Es casi imposible predecir la escritura basándose únicamente en la pronunciación. Las consonantes finales, en particular s, x, z, t y d, suelen ser mudas; y n y m son perceptibles incluso al final de palabra porque nasalizan a la vocal que acompañan. En cambio, c, r, f, y l suelen pronunciarse incluso en posición final. Por ejemplo, las siguientes palabras terminan en consonante, pero en su pronunciación acaban en un sonido vocálico: nez, doigt, pied, aller, les, lit, beaux. Con la pérdida de la vocal final en la pronunciación el género llega a quedar marcado, paradójicamente, con el fonema «s» propio del plural.
Los diacríticos tienen un significado fonético, semántico y etimológico.
Acento grave (à, è, ù): Sobre la a o la u, únicamente distingue los homófonos entre sí: à («a», «hacia») contra a («tiene», «ha»), ou («o») contra où («dónde» o «donde»). Sobre una e, indica el sonido /ε/.
Acento agudo (é): Sólo aparece sobre la e, indicando el sonido /e/. Además, suele indicar la omisión histórica de una consonante que seguía a la e (normalmente una s): écouter < escouter.
Acento circunflejo (", ê, î, ô, û): Sobre la e, indica el sonido /ε/. También puede indicar la omisión histórica de una letra adyacente (normalmente una s): ch"teau < castel, fête < feste, sûr < seur, dîner < disner. Por extensión, también puede marcar la diferencia entre homófonos: du («del») contra dû («debido», participio pasado de devoir, «deber»).
Diéresis o tréma (ë, ï): Indica que una vocal que normalmente formaría diptongo no lo forma: naïf/naïve (ingenuo/a), Noël («Navidad»). La diéresis en la y (ÿ) sólo se presenta en algunos nombres propios (como l'Haÿ-les-Roses) y en francés antiguo.
Cedilla (ç): Indica que la c se pronuncia /s/ donde, de no llevarla, se pronunciaría /k/.
La ligadura œ («cœur») es una contracción obligatoria de oe, y cambia la pronunciación (como entre coefficient y sœur).
La ligadura æ también es una contracción obligatoria, pero es más rara. Se utiliza solamente en palabras latinas (como «curriculum vitæ») o en nombres propios (como «Lætitia»).
Se ha proyectado reformar la ortografía francesa, aunque sin éxito.

Orígenes

El territorio de lo que hoy es Francia empezó a ser poblado por los galos alrededor del Siglo VII a. C., los cuales hablaban idiomas celtas que no poseían escritura. Hacia el suroeste, los aquitanos hablaban probablemente una lengua precursora del vasco, pero desconocían la escritura. En la zona de Massilia (la actual Marsella) los habitantes de las colonias griegas hablaban y escribían en este idioma, pero no lo difundieron más allá de sus colonias.
Todos esos idiomas y otros hablados en la antigua Galia seguramente fueron desapareciendo con la colonización romana y la progresiva implantación del latín. Con el declive del Imperio romano, una serie de pueblos de origen germánico llegaron a la Galia romana. Entre ellos, dos se establecieron de modo más consolidado: los francos en el norte y los visigodos en el sur, con el río Loira como frontera. A pesar de que ambos pueblos hablaban sus propias lenguas, pronto adoptaron el latín hablado por la población. No obstante, el idioma hablado por los francos está en el origen del neerlandés que es un idioma germánico hablado hoy en día en sus distintas variedades en los Países Bajos, donde se le denomina holandés, en parte de Bélgica y en el norte de Francia.
Durante mucho tiempo, el idioma hablado en el norte de Galia (en realidad ya Francia) es un latín más o menos evolucionado, con grandes influencias, fundamentalmente fonéticas del idioma germánico hablado por los francos. Al sur, la evolución es diferente, por lo que poco a poco se van diferenciando dos lenguas con una frontera que en principio se marcará en el Loira, aunque a lo largo de la historia irá desplazándose cada vez más hacia el sur, debido al empuje político de una Francia cuyo centro político estaba en París, ya que a partir de la Revolución francesa la lengua francesa pasó a ser un elemento identificador e igualador de todos los franceses. La langue d'oïl (oïl ha evolucionado en oui) se hablaba en la zona norte y el langue d'oc en el sur. La línea de separación iba del Macizo Central a la desembocadura del Loira en Nantes.

De cualquier modo, no resulta sencillo establecer el momento en el que el latín vulgar se transforma en francés o provenzal, pero ese momento hay que situarlo entre los siglos VI y IX. A partir del siglo VII ya se cuenta con testimonios de que la lengua hablada en el territorio de la actual Francia es diferente del latín y del germánico. El documento fundamental es el de los Juramentos de Estrasburgo (842), que se considera el texto más antiguo escrito en protoromance, en los que las diferentes tropas de los nietos de Carlomagno, Lotario, Carlos el Calvo y Luis el Germánico juran respeto a la división que se produce tras la muerte de Luis el Piadoso y que está marcada por el Tratado de Verdún, y se ven obligados a hacerlo tanto en latín, como en germánico y en un idioma romance, a caballo entre el latín y el francés. En Francia, los dos grandes dialectos romances antes mencionados pasarán a ser conocidos con los nombres de langue d'oc y langue d'oïl (en función del modo en que se decía "sí". El francés actual es heredero de este último.
Poco tiempo después empieza a aparecer una literatura escrita por clérigos en este nuevo idioma, que con la aparición de los primeros textos literarios (el primero es la Secuencia de Santa Eulalia), entre los que destaca el Cantar de Roldán, el idioma romance fue consolidándose y diferenciándose cada vez más del latín. Poco a poco se transformó de idioma declinado en idioma analítico, en el cual el uso de preposiciones y el orden de las palabras en la oración reemplazan al sistema de casos.

Lo que se conoce como francés antiguo se fue consolidando a partir del siglo XI, y aunque hoy se estudie todo lo que se hablaba al norte del Loira como si se tratara de una sola lengua, en realidad se trataba de dialectos con elementos comunes.
La influencia germánica en el idioma obligó a usar en el lenguaje escrito algunos dígrafos para reproducir algunos de los sonidos que se utilizaban pero que no habían existido en latín vulgar. Así, la nasalización, uno de los elementos fonéticos más característicos de la influencia germánica en el francés se va marcando en la escritura por el uso de la n en posición final de sílaba. La evolución fonética de la u latina hacia el sonido que actualmente tiene en francés obligó asimismo a utilizar el dígrafo ou para reproducir el sonido original de dicha letra en latín. Del mismo modo, la fuerte aspiración de la h ha marcado una de las principales características del francés respecto a otras lenguas romances: la existencia de la h aspirada.




Idioma Neerlandés (Holandés)

El neerlandés pertenece a la familia germánica del indoeuropeo. Forma parte del grupo germánico occidental, relacionada con el bajo alemán. Es la lengua materna de unos 22,5 millones de personas en el mundo.

* Es lengua oficial en el Reino de los Países Bajos (Países Bajos,1 Antillas Neerlandesas, Curazao, Sint Maarten y Aruba), en Bélgica (concretamente en las regiones2 de Flandes y Bruselas3 ) y en Surinam. Por extensión es también una de las lenguas oficiales de la Unión Europea y de la Unión de Naciones Suramericanas.

* Sin ser oficial es hablado también como lengua materna en la región del bajo Rin de Alemania y en el norte de Francia (unos 60.000 hablantes). Debido a la colonización y la emigración se habla también en Canadá (unos 129.000), en Estados Unidos,4 en Nueva Zelanda (unos 29.000) y en algunas partes de Indonesia, donde era la lengua utilizada en la administración pública colonial neerlandesa.

El idioma es llamado Nederlands en neerlandés, el nombre oficial. Se recomienda el uso de este vocablo en documentos oficiales.
Debido a la turbulenta historia de los Países Bajos y de Bélgica, así como del idioma neerlandés, los nombres que otros pueblos han escogido para referirse a éste varían más que para otras lenguas.

En español, la palabra neerlandés deriva del francés néerlandais, a su vez derivado del vocablo Nederlands, que en el idioma neerlandés es el genitivo de Nederland que significa 'Tierra Baja' o 'País(es) Bajo(s)'. Es el nombre oficial del idioma y se recomienda el uso de este vocablo en documentos oficiales.

Este uso equivale a llamar español a la lengua española.

Estrictamente hablando, "holandés" es el dialecto hablado en las regiones de Holanda Septentrional y Holanda Meridional.5 En el habla común, de forma metonímica, se llama "holandés" al idioma sin reparar en los límites geográficos y, de hecho, este término es mucho más frecuentemente usado que "neerlandés". No debe considerarse un error pues en español es correcto usar este vocablo para referirse al idioma neerlandés, como queda recogido en el Diccionario de la Real Academia. En ambientes académicos u oficiales es conveniente evitar la ambigüedad y ceñirse al término oficial. Este uso equivale a llamar castellano a la lengua española.

La separación política entre las provincias neerlandófonas provocó que en cada zona el idioma sufriera una evolución con algunas singularidades. El término flamenco se usó de forma algo informal para distinguir las peculiaridades del sur. En los primeros años de autonomía de Flandes dentro de Bélgica se usó flamenco (Vlaams) para referirse al idioma de esta región, pero poco después se eliminó por completo este vocablo de la legislación para usar sólo el término neerlandés (Nederlands). El término "flamenco" sigue hoy en uso para referirse al conjunto de dialectos de Flandes.

El nombre inglés "Dutch" viene de "Diets", la antigua palabra germánica para la lengua del "Diet", el pueblo, refiriéndose a las antiguas tribus germánicas que habitaban la región de los Países Bajos en la época del Imperio Romano.

El neerlandés destaca por la tendencia a formar largos y a veces muy complicados nombres compuestos, siendo similares al alemán y las lenguas escandinavas.
Como la mayoría de los idiomas germánicos tiene una estructura silábica que permite grupos de consonantes bastante complejos. El neerlandés es a menudo destacado por el uso prominente de fricativas velares (a veces como una fuente de diversión o incluso sátira).
Esta lengua tiene tres géneros: masculino, femenino y neutro, sin embargo, dadas las escasas diferencias gramaticales entre el masculino y el femenino, en la práctica parecen reducirse a sólo dos: común y neutro, lo cual es similar al sistema de géneros de la mayoría de las lenguas escandinavas continentales.


Imagen: Mapa de los países con idioma neerlandés.

El organismo que regula la lengua es la Nederlandse Taalunie (Unión de la Lengua Neerlandesa), creada en 1986 con objeto de fijar la norma idiomática común para los Países Bajos y Bélgica. Posteriormente en 2004 se sumó Surinam.

La norma oficial se conoce como Standaardnederlands (neerlandés estándar), aunque también se la llama Algemeen Nederlands o AN (neerlandés general), término derivado del antiguo ABN (Algemeen Beschaafd Nederlands) que quedó en desuso por considerarse un término elitista.

El vocabulario del idioma neerlandés mantiene un origen predominantemente germánico, lo que le acerca al alemán considerablemente más que el inglés, pues éste último ha sufrido una gran influencia del francés. El neerlandés comparte muchos rasgos con el alemán, pero con una morfología menos complicada causada por deflexión. El sistema consonántico del neerlandés, al no haber sufrido la mutación consonántica del alto alemán tiene por el contrario más en común con las lenguas anglo-frisias y escandinavas.

El hecho de que el neerlandés no experimentase los cambios de sonido puede ser la razón por la que algunas personas digan, de forma poco rigurosa, que el neerlandés es un puente o incluso una mezcla entre el inglés y el alemán.

El neerlandés está estrechamente ligado al afrikáans (13,5 millones de hablantes), una lengua germánica, criolla del neerlandés, hablada principalmente en Sudáfrica y Namibia. El afrikáans y el neerlandés tienen diccionarios y reglas diferentes, pero son bastante inteligibles entre sí.

El neerlandés es un idioma cuya ortografía se ha reformado según ha ido evolucionando el idioma, a diferencia de como ha ocurrido con por ejemplo el inglés o el francés, lo que permite que la correspondencia entre cómo se escribe y cómo se lee una palabra sea inmediata. Utiliza el alfabeto latino, reservando algunas combinaciones de letras para representar sonidos específicos del neerlandés.

El neerlandés hace uso de la diéresis para indicar cuando una palabra (habitualmente originaria de otro idioma) tiene una cierta combinación que no debe interpretarse como un dígrafo de un sonido sino como una combinación de dos letras. Por ejemplo la combinación ie representa la i larga (equivalente a la i del español). Cuando en una palabra debe ir seguido el sonido i del sonido e, se escribe una diéresis sobre la e para romper el dígrafo, como por ejemplo en la palabra Italië (Italia), o en efficiënt (eficiente). Otros ejemplos serían: politeïsme (politeismo), poëzie (poesía) o altruïsme (altruísmo).

Habría que mencionar alguna grafía en desuso, pero que puede verse en algunos apellidos o topónimos:

* ae [a] que según la ortografía actual debe escribirse aa.

* ÿ [ɛi],[æi] que actualmente se debe escribir ij. No debe confundirse con la y que en neerlandés no existe y aparece sólo en palabras de origen extranjero como systeem, coyote o baby. A pesar de ello ij es a veces escrito como y, considerándose una grafía a evitar.

La letra "ij" está sujeta a un cierto debate sobre si es una letra o dos. La mayoría de los diccionarios la ordenan como una "i" seguida de una "j", y los listados telefónicos suelen ordenarla entre la "x" y la "z" para hacer más fácil encontrar apellidos que usen la grafía "ÿ".7 Según la norma es una letra que puede mecanografiarse con dos caracteres ("i"+"j", aunque existe un símbolo en unicode y en el juego de caracteres latin-extendido que con un carácter presenta ij o IJ como un símbolo completo (códigos x0133 y x0132). Como puede verse, la mayúscula debe escribirse completa "IJ", nunca "Ij". En carteles en que se escribe en vertical debe ocupar "IJ" una sola línea, no debe aparecer la "I" sobre la "J".

Una singularidad ortográfica del neerlandés es la forma de distinguir las vocales cortas y largas. La norma está vinculada a la división silábica, por lo que resulta especialmente difícil para los que se inician en el idioma, aunque para los propios hablantes resulta más fácil que, por ejemplo, la norma de uso de las tildes en español.

El neerlandés tiene facilidad para crear sustantivos largos mediante composición, como por ejemplo "drinkwatervoorziening" (abastecimiento de agua potable), "arbeidsongeschiktheidsverzekering" (seguro de inacapacidad laboral) o ya creando palabras que aunque correctas, no están recogidas en el diccionario tenemos "koortsmeetsysteemstrook" (franja del sistema de medición de fiebre), que además es un palíndromo.

El plural existe en varias formas, pero no hay reglas generales sobre el uso de ellos; es específico para cada sustantivo. Las dos formas de plural más frecuentes son -en: trein (tren); treinen (trenes), y la -s: appel (manzana); appels (manzanas). Palabras que terminan en una e muda suelen permitir las dos posibilidades indistintamente: hoogte (altura); hoogten (se pierde una e), hoogtes. En palabras que terminan en una vocal larga, la -s plurálica va precidida por una apóstrofe, manteniendo así la sílaba abierta: radio, radio's. Lo mismo ocurre con acrónimos, para aclarar que el plural no es parte de él: gsm (teléfono móvil); gsm's (móviles). A veces se añaden otras letras, como por ejemplo en kind (niño); kind-er-en. Ocurren cambios vocálicos en la raíz de la palabra: schip (barco); schepen (barcos), tanto como cambios consonánticos: huis (casa), huizen (casas). Existen palabras con más de un plural, donde las varias formas designan los significados diferentes de palabras homofónicas: pad (senda o sapo); paden (sendas) o padden (sapos). Aparte, existen plurales completamente irregulares: koopman (comerciante); kooplui, kooplieden (comerciantes). Este último ejemplo es parecido al español: persona; gente.

Los sustantivos en neerlandés tienen tres géneros, másculino, femenino y neutro. El género está claro cuando está ligado al sexo: vrouw (mujer) es femenino y man (hombre) es masculino, pero al igual que en español, es a veces bastante arbitrario: medicatie (medicación) es femenino, mond (boca) es masculino y meel (harina) es neutro.

A la hora de usar vocablos masculinos o femeninos no hay prácticamente diferencia gramatical, y sólo el neutro tiene claras diferencias, como puede verse a continuación al hablar de los artículos. De hecho en neerlandés los diccionarios no suelen indicar el género de la palabra sino el artículo que la acompaña, hablándose con frecuencia de het-woorden y de-woorden (palabras con het y palabras con de).

Suele considerarse que el neerlandés tiene una estructura SOV (verbos al final de la oración) con la particularidad de que un verbo se adelanta a la segunda posición. Esto se verá al hablar de las oraciones compuestas, pues en las oraciones simples al haber un único verbo se simplifica su estructura.
En las oraciones simples la estructura es similar al español: SVO, sin embargo el neerlandés usa en realidad una estructura CL-V2, lo que significa que lo importante es que la forma conjugada del verbo va siempre en la segunda posición. Eso se hace patente cuando para enfatizar.

Si una oración contiene más de un verbo es cuando puede verse claramente que la estructura gramatical del neerlandés es una SOV en la que un sólo verbo (en la forma conjugada) se anticipa a la segunda posición, quedando los demás verbos al final de la oración.

La historia del idioma neerlandés comienza alrededor del 450-500 E.C., después que el antiguo fráncico, una de las muchas lenguas de las tribus germánicas occidentales, fuera dividido por el segundo cambio consonántico germánico mientras más o menos al mismo tiempo la expirada ley nasal Ingvaeonic condujo al desarrollo de los ancestros directos del moderno neerlandés bajo sajón, el frisón y el inglés.
Los dialectos norteños del antiguo frankish generalmente no participaron en ninguno de estos dos cambios, a excepción de una pequeña cantidad de cambios fonéticos que son conocidos hasta ahora como "antiguo bajo fráncico"; "bajo" se refiere a los dialectos que no fueron influidos por el cambio consonántico. Dentro del antiguo bajo franconiano hay dos sub-grupos: "antiguo bajo fráncico oriental" y "antiguo bajo fráncico occidental", el cual es más conocido como antiguo neerlandés. El "bajo fráncico oriental" habría sido eventualmente absorbido por el neerlandés, conforme éste se hizo la forma dominante de "bajo fráncico". Dado que los dos grupos eran tan similares, es a menudo muy difícil determinar si un texto es "antiguo neerlandés" o "antiguo bajo fráncico oriental". De ahí que muchos lingüistas muchas veces no los diferencien.



Idioma Afrikáans

El afrikáans (nombre vernáculo: afrikaans) es una lengua germánica, derivada del neerlandés, hablada principalmente en Sudáfrica y Namibia. Esta lengua es la evolución de la que hablaban los colonos holandeses que habitaban la Colonia del Cabo. Con el paso del tiempo ha adquirido características propias, ya que ha asimilado vocablos del inglés, malayo, portugués y de las lenguas zulúes de los nativos de la zona.

A mediados del siglo XIX era una lengua oral sin representación escrita ni formas literarias, pues la lengua oficial era el neerlandés.

Es una de las lenguas oficiales de Sudáfrica, y es usada mayoritariamente por los blancos y los mestizos que habitan en las provincias del Cabo. En aquel momento comenzó a utilizarse en las escuelas e inició el camino hacia la oficialidad, declarada en 1925. Durante el siglo XX se mostró como una lengua literaria rica y con una considerable producción en todos los campos (poesía, libros de texto, libros científicos y técnicos, etcétera). Su máximo exponente es Breyten Breytenbach, autor entre otras obras de Ysterkoei Moet Sweet (poesía, 1964) y Las verdaderas confesiones de un terrorista blanco (1984).

El afrikáans es una lengua germánica occidental especialmente cercana al holandés.

El afrikáans se originó principalmente del neerlandés y se desarrolló en Sudáfrica. Se suele decir que ambas lenguas son mutamente inteligibles, sin embargo, esto no suele ser verdad debido a que el afrikáans tiende a adquirir muchos vocablos de otras lenguas tales como el portugués, el malayo, lenguas bantúes y joisanas, pero, a pesar de esto, es posible para un holandés entender a un afrikáner bastante bien. Aparte de esto, el afrikáans es gramaticalemnte mucho más simple que el holandés y una gran cantidad de palabras coloquiales únicas están presentes en el afrikáans, las cuales no se encuentran en el neerlandés. Estaba considerado como un dialecto del neerlandés en Sudáfrica hasta finales del siglo XIX cuando se le reconoció como lengua diferenciada. Una mayoría relativa de los primeros colonos cuyos descendientes hoy en día son los afrikáners provenían de las Provincias Unidas (hoy los Países Bajos), aunque también había muchos alemanes y un número considerable de personas provenientes de Francia así como algunas de Noruega, Portugal, Escocia y otros países.

Los trabajadores y esclavos que contribuyeron al desarrollo del afrikáans eran asiáticos (sobre todo malayos), malgaches, así como joisanes, bosquimanos y pueblos bantúes que también vivían en la zona. Los criollos africanos de principios del siglo XVIII -documentado en los casos de Hendrik Bibault y el patriarca Oude Ram- fueron los primeros en denominarse a sí mismos como Afrikaner (africanos). De ahí proviene el nombre de afrikáans. Tan sólo más tarde, en la segunda mitad del siglo XIX los bóers aceptaron esta atribución y se refirieron a los descendientes de los esclavos joisanes como mestizos.

Presenta una gramática más simple que la del neerlandés. Las palabras no declinan. El plural se indica mediante el morfema -e. Posee un único artículo: die. Tiene 15 vocales, entre cortas y largas.

El afrikáans escrito se diferencia del neerlandés en que la ortografía refleja una lengua más fonética y simple, y muchas consonantes son eliminadas. Una característica notable es el artículo indefinido, es «'n» en afrikáans en vez de «een» en neerlandés. «Un libro» se dice «'n Boek», mientras que en neerlandés sería «een boek». Otras características incluyen el uso de 's' en vez de 'z'; por lo tanto Sudáfrica en afrikáans se escribe Suid-Afrika, mientras que en neerlandés es Zuid-Afrika. También, la letra neerlandesa «ij» se escribe como «y».



Idioma Alemán:

El alemán (Deutsch, en alemán) es una lengua indoeuropea perteneciente al grupo de las lenguas germánicas occidentales. Es también una de las lenguas más importantes del mundo y la que más hablantes nativos tiene en la Unión Europea. Los adjetivos utilizados en lengua castellana para referirse al habla alemana son germanoparlante, germanohablante o germanófon{o,a}, a pesar de no estar recogidos por la RAE.

Se habla principalmente en Alemania, Austria, Liechtenstein, en dos tercios de Suiza, en dos tercios de la provincia del Tirol del Sur (en Italia), en dos pequeños cantones del este de Bélgica y en algunos pueblos fronterizos del condado de Jutlandia meridional (Nordschleswig) en Dinamarca.

En Luxemburgo, así como en las regiones francesas de Alsacia y Lorena, las poblaciones nativas hablan dialectos alemanes, y algunos incluso dominan el alemán estándar (especialmente en Luxemburgo), aunque en Alsacia y Lorena el francés ha reemplazado significativamente a los dialectos alemanes locales durante los últimos cuarenta años.

Aún sobreviven ciertas comunidades germanohablantes en zonas de Rumanía, la República Checa, Hungría y sobre todo Rusia, Kazajistán y Polonia, aunque los regresos masivos a Alemania en los años 1990 han hecho decrecer estas poblaciones de una manera significativa. Fuera de Europa, las mayores comunidades germanohablantes se encuentran en los Estados Unidos, Argentina, Brasil, México, Chile, Paraguay y Venezuela, países a donde millones de alemanes migraron durante los últimos 200 años; sin embargo, la gran mayoría de sus descendientes no habla alemán. Además, pueden encontrarse comunidades germanohablantes en la antigua colonia alemana de Namibia. La Organización Alexander von Humboldt de la Ciudad de México cuenta con la escuela de enseñanza de alemán más grande fuera de Alemania, así como en otros países objeto de emigración alemana como Canadá, Islandia, Tailandia, y Australia.

El alemán es uno de los idiomas oficiales de la Unión Europea por ser el idioma materno de alrededor de 100 millones de personas en 2004, lo que representa el 13,3 % de los europeos. Es, además, el idioma más hablado del continente, excluida Rusia, por encima del francés (66,5 millones de hablantes en Europa en 2004) y el inglés (64,2 millones de hablantes en Europa en 2004). Se le considera el tercer idioma más enseñado como lengua extranjera en todo el mundo, el segundo en Europa y el tercero en Estados Unidos después del español y el francés. Con más de 150 millones de personas hablantes de alemán en 38 países del mundo, apenas sorprende que el uso del idioma varíe. Como el inglés, y el español, el alemán es un idioma pluricéntrico con tres centros principales: Alemania, Austria y Suiza.

El alemán pertenece a la rama occidental de las lenguas germánicas, dentro de la familia lingüística indoeuropea.

El alemán forma junto con el neerlandés, su pariente más próximo, una zona lingüística cohesionada y bien definida que se separa de sus vecinos por fronteras lingüísticas precisas. Estos vecinos son: en el norte el frisón y el danés; por el este el polaco, el sórabo, el checo y el húngaro; por el sur el esloveno, el italiano, el friulano, el ladino y el romanche; y por el oeste el francés. Excepto el frisón, ninguna de estas lenguas es germánica occidental, por ello son claramente distintas del alemán y el neerlandés. Mientras que el frisón es una lengua germánica, al igual que el alemán y el neerlandés, no se considera que sea mutuamente inteligible con ellos.

La situación es más compleja con respecto a la distinción entre alemán y neerlandés. Hasta hace poco ha existido un continuum dialectal a lo largo de toda el área germanohablante, sin fronteras lingüísticas. En ese continuum, los dialectos siempre son mutuamente inteligibles con sus vecinos, pero los dialectos que están alejados no suelen serlo. El continuum alemán-neerlandés se presta a una clasificación de los dialectos en alto alemán y bajo alemán basándose en la presencia de la segunda mutación consonántica. El neerlandés es parte del grupo bajo alemán. Sin embargo, debido a la separación política entre Alemania y los Países Bajos, los dialectos del bajo alemán de Alemania y de los Países Bajos están empezando a divergir a lo largo del siglo XX. Además, en ambos países muchos dialectos están al borde de la extinción al haber sido reemplazados por la lengua estándar. Por esto, la frontera lingüística entre el neerlandés y el alemán está comenzando a formarse.

Mientras que el alemán es gramaticalmente muy similar al neerlandés, es muy diferente en el diálogo. Un hablante de uno de los idiomas necesita algo de práctica para poder entender a un hablante del otro idioma. Compárese, por ejemplo:

De kleinste kameleon is volwassen 2 cm groot, de grootste kan wel 80 cm worden. (neerlandés)

Das kleinste Chamäleon ist ausgewachsen 2 cm groß, das größte kann gut 80 cm werden. (alemán)

(español: "El camaleón adulto más pequeño mide 2 cm, el más largo bien puede alcanzar 80 cm."


Imagen: Distribución geográfica del alemán

El alemán es el idioma oficial único en Alemania, Austria y Liechtenstein. Comparte su estado de oficialidad en Bélgica (con el francés y el neerlandés), Luxemburgo (con el francés y el luxemburgués), Suiza (con el francés, el italiano y el rético), en la región italiana como el Alto Adigio (con el italiano), en el condado húngaro de Baranya con el magiar, en la región polaca de Opole con el polaco, en Namibia con el inglés, el afrikaans y otras lenguas.


Imagen: El idioma alemán en la Unión Europea.

Aunque utilizamos el término "alemán" para referirnos al idioma escrito, en el terreno hablado existe una amplia variedad de dialectos a lo largo y ancho del territorio germanohablante. El alemán estándar, conocido como Hochdeutsch, no se originó a partir de un dialecto concreto, sino que se creó a partir de los diversos dialectos (sobre todo los centrales y sureños) como lengua escrita. Ya desde el siglo XV, ésta permitía la comunicación entre los mismos, pero a la hora de hablar no existía un patrón unificado. La creación de una pronunciación estándar se hizo necesaria por el aumento en importancia del teatro en el siglo XIX que llevó a los responsables de las compañías a encontrar una forma de recitar única que fuera entendida en todo el territorio. Así se creó el "Bühnendeutsch" o "alemán de escenario", que al final se convirtió en la pronunciación ideal del idioma alemán, aunque alguno de sus preceptos como que "-ig" = /ç/; no obedecen a razones lingüísticas sino acústicas.

Hoy día, en la mayor parte de las regiones del Norte de Alemania, la gente ha abandonado sus dialectos y hablan coloquialmente alemán estándar, siendo los casos más extremos el valle del Ruhr (lugar a donde acudieron inmigrantes de toda Alemania a lo largo del siglo XIX) y el Sur del estado de Brandeburgo, en la llamada Sajonia prusiana, donde el dialecto prácticamente ha desaparecido. Esto no ocurre en el Sur de Alemania, Austria y sobre todo Suiza, donde el alemán estándar apenas se habla, sólo en ocasiones contadas, como a la hora de hablar con alguien que no entiende el dialecto suizo. En ciertas regiones alemanas, sobre todo en algunas grandes ciudades, una gran parte de la población sólo habla la lengua estándar.

La lengua estándar tiene diferencias regionales, especialmente en vocabulario, aunque también en pronunciación y gramática. Estas diferencias son mucho menores que las que existen entre los dialectos locales. Sin embargo, el alemán se considera una lengua pluricéntrica, pues las variedades de los tres mayores países germanohablantes son consideradas estándar de igual modo.

Junto a la lengua estándar coexisten innumerables variedades dialectales, formando un continuum que se extiende por toda la "Teutonia" (término con el que se hace referencia a aquellos territorios que tienen como lengua oficial al neerlandés, al alto alemán y el luxemburgués). Las variaciones entre los distintos dialectos son considerables pues los dialectos altoalemanes y los bajoalemanes no son mutuamente inteligibles, y así mismo los dialectos alemanes no suelen ser entendidos por alguien que sólo conoce el alemán estándar.

Podemos dividir los dialectos entre los dialectos del bajo alemán y los del alto alemán.



La separación entre ambas zonas viene dada por la llamada Línea de Benrath. Esta línea separa las zonas que sufrieron la segunda mutación consonántica germánica de las que no la sufrieron. Esta mutación se produjo alrededor del año 500 d.C. en los pueblos al sur de esta línea; los dialectos de estos pueblos han dado lugar al alto alemán actual. Los dialectos de los pueblos al norte de esta línea han dado lugar al inglés, neerlandés, frisón y los dialectos del bajo alemán.

Otra segunda línea destacable es la línea Speyer, marcada por el río Meno, al sur de la cual la segunda mutación se da totalmente (alemán alto u Oberdeutsch), y al norte sólo parcialmente (alemán medio o Mitteldeutsch, de los cuales se deriva el alemán estándar).

Se da el caso curioso de los dialectos de alemán suizo. Existen diversas modalidades dependiendo de la región geográfica, por ejemplo el Züridütsch (alemán suizo de Zúrich), Bärndütsch (de Berna), Urnerdüütsch (de Uri), Luzärnerdütsch, (de Lucerna), Baseldiitsch (de Basilea), Sanggallerdüütsch (de Sankt Gallen), Wallisertiitsch (del Valais).

En todos estos casos se trata de dialectos hablados. Es decir, su habla es dialectal, pero normalmente escriben en alemán estándar. Aunque también existe una tendencia minoritaria que intenta reflejar el habla dialectal en ediciones escritas (email, sms). El principal problema que se encuentran en dicha empresa es la gran cantidad de variaciones dialectales, que en muchos casos difieren significativamente unas de las otras.

Por ejemplo, los alemanes no entienden el alemán suizo con facilidad, pero los suizos, por el contrario, entienden a los alemanes sin problema.En alemán suizo emplean -li como sufijo diminutivo en lugar de -chen o -lein del alemán estándar.

En alemán de Zúrich se pronuncia una vibrante, al igual que los hispanoparlantes, cuando realiza el fonema correspondiente con la letra «r».
La secuencia ei que se pronuncia /ai/ en alemán estándar, se pronuncia /i:/ en alemán suizo.

El alemán se escribe usando el alfabeto latino. Además de las veintiséis letras básicas, el alemán posee tres vocales con Umlaut (mutación vocálica), ä, ö y ü. Quizá el rasgo más característico de la escritura alemana sea la existencia del carácter ß, llamado Eszett o scharfes S (S picante o afilada), que representa el fonema fricativo alveolar sordo [s] (AFI). Esta grafía, que no tiene ninguna relación con la beta griega, se introdujo en la época de la mecanografía, pero el carácter era en un principio una s (Es) larga y z (Zett) minúscula con lazo descendente, según las convenciones de la caligrafía de la época. En Suiza no se utiliza y es sustituido por "ss".

El alemán se caracteriza por transcribir, utilizando la letra k en palabras que originalmente escritas con c, generalmente préstamos del latín. Ej: continente = Kontinent, cultura = Kultur, contraste = Kontrast.

Esta forma de transcripción se aplica incluso a nombres de países. Ej: México = Mexiko, Colombia = Kolumbien, Cuba = Kuba, Canadá = Kanada.

La escritura manuscrita tradicional se denominaba Kurrent. A comienzos del siglo XX se estableció una forma de escribir denominada Sütterlin, obligatoria en las escuelas hasta 1941, hoy en día en desuso.

En 1996, su ortografía sufrió una sustancial y polémica reforma con motivo de disminuir el número de excepciones y hacer más lógicas las reglas.


Hablantes de Alemán en el Mundo:

Alemania 82.300.000
Austria (idioma oficial) 8.300.000
Suiza (idioma cooficial) 5.000.000
Brasil 1.000.000
Estados Unidos 1.382.6131
Francia 1.200.000 (Alsacia y Lorena)
Italia 500.000
Rusia 900.000
Rumania 60.000
Kazajistán 300.000
Argentina 300.000
Chile 200.000,2 3 75.000 Suizo-alemanes.
Polonia 400.000
Australia 150.000
Paraguay 100.000 alemanes, 50.000 Mennonitas.
Bélgica 112.000 (Weltalmanach 2003)
Kirguizistán 100.000
Hungría 150.000
República Checa 50.000
Sudáfrica 100.000
Uzbekistán 40.000
Liechtenstein (idioma oficial) 30.000
Namibia (idioma cooficial) 100.000
Uruguay 30.000
Dinamarca 25.000
Eslovenia 20.000
México 20.0004
República Dominicana 10.0005
Eslovaquia 10.000
Perú 10.000 [1]
Luxemburgo (idioma cooficial) 300.000
Moldavia 7.000
Puerto Rico 1.500
Emiratos Árabes Unidos 1.280
Colombia 1.250
Venezuela 1.210



Idioma Griego

La lengua griega (en griego Ελληνική γλώσσα, elinikí glosa), tal y como se la conoce hoy en día, tiene su origen en el griego antiguo, tras sufrir fuertes transformaciones. De ahí las denominaciones griego antiguo, griego medieval, y griego moderno que reciben los estadios evolutivos anteriores. Su variante moderna (demotikí 'popular') es el idioma oficial de Grecia y de Chipre. También existen en la actualidad minorías de lengua griega, presentes desde hace más de dos mil años en el sur de Albania y en el sur de Italia (Grecia Salentina). En Italia se encuentran al sur de Apulia, donde se habla el salentino, y también en Bovesia y Regio de Calabria, al sur de Calabria, donde se habla la lengua greka.

Igualmente existen minorías griegas desde hace más de dos mil años en territorios hoy ocupados por Turquía, principalmente en la actual Estambul, Esmirna, otras zonas de la Tracia Oriental y las costas anatólicas del Mar Egeo y el Mar de Mármara. De modo semejante son antiquísimas las muy pequeñas comunidades grecoparlantes existentes en algunos sitios costeros de la república de Georgia (incluyendo Pitiys, en la costa de Abjasia), en Ucrania (particularmente en la península de Crimea y en la parte meridional de la región histórica de Zaporozhe), y en las costas de Bulgaria y Rumania.

Desde finales del siglo XIX existen algunas comunidades grecoparlantes descendientes de emigrados en Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil, Chile, Uruguay y Argentina.

Es, por tanto, una lengua con un gran área de dispersión y una gran importancia histórica y filológica, pues los idiomas europeos más importantes de la actualidad poseen millares de palabras de uso común con étimos griegos, lo que da una idea de la importancia del idioma dentro de la cultura global.

Con todo, se considera que el griego es hablado usualmente por unos dieciséis millones de personas en el 2006.

El idioma griego es en el presente el único representante de la subfamilia griega incluida en la gran familia de lenguas derivadas de un hipotético antepasado común conocido como protoindoeuropeo.

La familia lingüística del indoeuropeo, formada por lenguas hermanas originadas en él, está constituida por: el sánscrito, el persa, el pali, el armenio, el albanés, el griego, el latín, el celta, el germano, el baltoeslavo, el extinto tocario etc. y todos los actuales idiomas indoeuropeos (castellano, francés, inglés, ruso, hindi, portugués, italiano, entre otros, por citar sólo los de mayor número de hablantes y difusión mundial).

Las lenguas o dialectos griegos constituyen juntos la subfamilia helénica de la familia indoeuropea. Con un registro escrito de unos 3400 años, el griego, es la lengua (propiamente grupo de lenguas) cuyo desarrollo histórico puede seguirse durante un mayor período, rivalizando globalmente tan solo con los escritos en lenguas chinas y egipcias.

Dentro de la cultura occidental la lengua griega ha tenido un impacto cultural muy considerable, llegando a ser la principal fuente de neologismos en léxico. Desde el punto de vista histórico y filogenético el griego clásico y las otras formas de griego son lenguas indoeuropeas resultado de la evolución a partir del proto-indoeuropeo o, mejor dicho, el complejo de lenguas indoeuropeas que desde el V milenio a. C. fueron traídas por pueblos seminómadas a Europa (probablemente procedente de las llanuras que se extienden de los Urales a los montes Tianshan, que cierran el paso al Xingiang y la Mongolia interior (hoy dentro de China).

La lengua griega, al igual que las lenguas del grupo indoario y armenio, deriva lingüísticamente de los dialectos hablados por los pueblos indoeuropeos. Se ha conjeturado que dichos pueblos se habrían desplazado a mediados del cuarto milenio antes de nuestra era desde las estepas del norte del Mar Negro (o Ponto Euxino) al valle bajo del río Danubio. Desde esta región los hablantes de proto-helénico se desplazaron en dirección sur, hacia la Península Balcánica, llegando hasta el Epiro y Macedonia, donde se configuraron dos ramas dialectales diferenciadas: el griego oriental, más innovador y cuyos hablantes se desplazaron hacia el Sur durante la primera mitad del segundo milenio a.C., dando lugar a los dialectos jónico y aqueo, y el griego occidental, más conservador y del que se derivaron los dialectos dórico y eólico.

Durante el curso del segundo milenio a.C. se estima que pueblos de lengua griega llegaron a la península griega y a algunas islas del Egeo la primera ola de hablantes de dialectos griegos. Homero llama a estos primeros griegos ajaioi (αχαιοι, aqueos), que son citados en las fuentes hititas como ajjiiaua. El habla de estos aqueos parece ser la base de lo que más tarde constituyó la base de los dialectos jónico-áticos. Se conoce muy poco sobre los pelasgos, habitantes pregriegos de la península griega que fueron, o bien desplazados, o bien absorbidos por hablantes griegos. Los grupos consonánticos nth y ss que proliferan en la toponimia de Grecia: Knossos, Korinzos, Zakinzos, y en los nombres de plantas: akanza (arbusto espinoso), kyparissos (ciprés), etc. son de origen pelásgico (una lengua de la que no se sabe si era o no indoeuropea). Tampoco sabemos mucho sobre los minoicos de Creta, que nos dejaron numerosas inscripciones en Lineal A y hablaban una lengua no indoeuropea la cual sin embargo con toda probabilidad debe haber dejado —en cuanto sustrato— importantes huellas en el griego dado el grado de importancia cultural y socioeconómica a la cual llegaron las civilizaciones minoica y la cicládica en la cuenca del Mar Egeo.

Estos aqueos, muy influidos culturalmente por la civilización minoica (tal como se observa en su arte) dieron lugar a la importante civilización micénica durante la edad de Bronce, que abarca desde el 1500 a. C. al 1100 a. C. Del griego de estas gentes tenemos las inscripciones en escritura Lineal B, derivada de la escritura lineal A minoica. La lengua de estas inscripciones en bustrófedon es claramente una forma de griego, bastante uniforme a lo largo de todo su dominio, que se conoce como griego micénico. En el s. XI a. C., la civilización micénica llega a su fin a causa de las invasiones de otro grupo griego, hablantes de dialectos dóricos, que ocuparon el Peloponeso y Grecia Oriental. A esta época le sigue una importante redistribución de pueblos griegos, y el lineal B deja de usarse, entrándose en una época oscura de la que se carece de testimonios escritos directos.

Entre los siglos XI y VIII a. C. se escribieron los poemas homéricos, basados en una tradición oral anterior que se remontaría a la época micénica. Estos poemas fueron escritos en una mezcla de dialectos eolios y dialectos jónicos y en un alfabeto basado en un modelo fenicio, en el que se reutilizaron ciertos símbolos alfabéticos correspondientes a laringales inexistentes en griego como símbolos para escribir las vocales (en una lengua semítica las vocales no resultan tan necesarias para la comprensión de lo escrito y eso explica en parte porqué los alfabetos semíticos suelen carecer de ellas). Este alfabeto griego sería adoptado por los diversos pueblos griegos y en una de sus versiones fue adaptado por los etruscos y de ellos pasó a los latinos, convirtiéndose en el sistema de escritura más universal.

El llamado griego clásico es una forma literaria estandarizada basada en el habla de Atenas que era un dialecto ático con una fuerte influencia jónica (llamado también jónico-ático). Además de este griego clásico siempre existieron otras variantes de griego en la antigüedad llamadas usualmente #Dialectos del griego antiguo por más que realmente deben concebirse como lenguas griegas diferentes del griego ático, aunque estrechamente emparentadas con él. Las obras más reconocidas de la literatura griega están escritas en griego clásico. Esta variante de griego constituyó importante fuente de la tradición cultural occidental, y en ella escribieron autores como: Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Safo, Anacreonte, Píndaro, Menandro, Platón, Aristóteles, Demóstenes, Heródoto, Tucídides y Jenofonte.


Imagen: Famoso comienzo de la Ilíada de Homero en el que se canta la cólera de Aquiles, hijo de Peleo.

Hacia los primeros años de nuestra era, este griego clásico había sufrido ciertos cambios fonéticos y además había tomado formas de otros dialectos, y habían ido eliminándose algunas peculiaridades que distinguían el área dialectal de Atenas, dando lugar a una forma de griego conocida como hê koinê dialektos (lengua común) o griego helenístico utilizado por los autores de Alejandría (quienes utilizaban el dialecto llamado alexandriné koiné) y Bizancio, que llegó junto con el latín, a ser lengua oficial del Imperio romano (en el área oriental del Imperio romano se utilizaba como lengua general la koiné griega, y esto se reforzó al dividirse el Imperio romano en el 395, de modo que el Imperio romano de Oriente era un estado preeminentemente grecófono). Durante el período bizantino se registran ciertos cambios fonéticos que harán evolucionar este griego helenístico hacia lo que se conoce como griego bizantino el principal dialecto del llamado griego medieval, la lengua popular de Bizancio, que es la base del moderno griego.

A partir de la unificación de Grecia bajo Filipo de Macedonia, el dialecto ático, ligeramente alterado por el contacto con los demás dialectos, se impuso como lengua literaria en toda Grecia y se extendió con las conquistas de Alejandro Magno a todo el Oriente.
El dialecto resultante se llamó lengua común o koinè glôssa [κοινὴ γλώσσα]. En ella escribieron, entre otros, el filósofo Aristóteles, el historiador Polibio y el moralista Plutarco. Asimismo, este dialecto constituye el fondo del griego bíblico, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
La koinè también se difundió en gran parte de las costas occidentales del Mar Mediterráneo hoy correspondientes a los estados de Italia, Francia y España, de modo que se hablaba o era muy conocida durante el helenismo -por ejemplo- en Neapolis, Tarantos, Siracusa, Panormos, Sýbaris, Brindisi, Akragas, Crotona, Region, Nikaia, Monoikos, Antípolis, Massalia, Narbona, Sagunto, Emporion y Cirenaica (noreste de la actual Libia).
Durante el período bizantino la lengua griega perdió su antiguo carácter, por la evolución de sus formas y por la mezcla de elementos extraños, dando origen al griego moderno. De este modo al resurgir el estado griego en el siglo XIX se planteó un dilema, o «depurar» el idioma volviendo al clásico (al llamado kazarévusa) o mantener el ya usual «neoheleno» o demótiko (popular), ha prevalecido la segunda de las opciones aunque en la literatura suele usarse el kazarévusa.

El griego moderno, lengua oficial de Grecia y Chipre, es una lengua diferente del griego antiguo con características gramaticales y fonológicas diferentes resultado de siglos de cambio lingüístico durante los cuales las estructuras del griego antiguo cambiaron hasta dar lugar a una lengua diferente. Dicho de otra manera los hablantes de griego moderno no son capaces de comprender los textos en griego antiguo, si previamente no han estudiado dicha lengua, porque aunque ambas lenguas están relacionadas, no son mutuamente inteligibles, de la misma manera que el español moderno y el latín no son mútuamente comprensibles. En cierto sentido el griego moderno es al griego antiguo lo que las lenguas romances son al latín clásico.

Α α alfa [a]; diptongo αι suena [e]
Β β beta [v] (labiodental); μβ ( al inicio de palabra, [mb] en medio)
Γ γ gamma [g] ante [a, e, i, o y u]; γγ [ng] *Nota 1 al final del cuadro.
Δ δ delta [δ] (como la «d» de sed); ντ ([d] al inicio de palabra, [nd] en medio)
Ε ε épsilon [e]; ει
Ζ ζ dseta [z] (suena como la zz italiana en "pizza" **Nota 2 al final del cuadro.
H η eta
Θ θ theta [θ] (como una «z» en español de España), th inglesa en think
Ι ι iota *** Nota 3 al final del cuadro.
K κ kappa, cappa [k]; γκ [gk] al inicio de palabra, [ŋk] en medio
Λ λ lambda [l]; λλ [l]
Μ μ mi [m]
Ν ν ni [n]
Ξ ξ xi [ks]
Ο ο ómicron [o]; ου ; οι
Π π pi [p]; μπ al inicio de palabra, [mb] en medio
Ρ ρ ro [r]
Σ σ, ς sigma [s] σ al inicio o medio de la palabra, ς únicamente al final.
Τ τ tau [t]; ντ [d] al inicio de palabra, [nd] en medio; τζ [y]
Υ υ ýpsilon ; ου
Φ φ fi [f]
Χ χ ji [x] como la («j» de cajón); [ç] («j» chilena) ante [i, e]; γχ [ŋx] o [ŋç].
Ψ ψ psi [ps]
Ω ω omega [o]

En cambio quedaron obsoletas algunas letras dialectales o arcaicas usadas hacia los siglos VII y VI a. C. tales como la doble gamma o digamma (valor fonético aproximado: (w), la qoppa (q), la sampi o disigma (hs) y la stigma (ts) y la san (s). También cayó en desuso una forma de escribir la letra sigma usada en el koiné alejandrino y en el griego bizantino cuyo grafema era una ce, letra que ha quedado como legado en el alfabeto cirílico con el valor fonético de s.




Bueno, eso fué todo, espero que les haya servido y les haya gustado Comenten
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