Desde el principio de los tiempos, el hombre se ha sentido fascinado y atraído por las conchas, un universo natural de formas y colores en perfecta armonía. Por ese motivo, la historia se ha visto jalonada de actos en los cuales las conchas han estado presentes.
Ya en la Prehistoria, algunas especies eran consideradas objetos sagrados, con un alto valor simbólico y posteriormente fueron utilizadas como monedas de uso corriente hasta casi entrado el siglo XX. También en la Antigüedad clásica, se citan ya colecciones de conchas marinas propiedad de los emperadores romanos.
La especie más legendaria y una de las más buscadas, es conocida por el nombre de "Cono gloria del mar" (Conus gloriamaris). Sobre ella se cuentan innumerables leyendas. La más conocida, que se dice es cierta, es la que cuenta que a principios del siglo XIX, sólo existían dos únicos ejemplares en el mundo. Uno de ellos pertenecía al afamado naturalista holandés Hwass y el otro a un desconocido coleccionista francés.
Cuando el primero de ellos se enteró que el francés vendía su ejemplar hizo una gran oferta por él y una vez que lo tuvo en su poder lo arrojó contra el suelo y lo redujo a polvo; a continuación exclamó "Ahora el mío es el único que existe en todo el mundo".
La familia a la que pertenece el gloriamaris es la de los cónidos, entre los cuales se hallan especies dotados de aguijones venenosos capaces de producir terribles dolores e incluso la muerte para el ser humano. Normalmente estos animales sintetizan un poderoso veneno, con el cual paralizan a sus víctimas para posteriormente devorarlas.
Todo aquella persona que comience a interesarse por estos geniales arquitectos de la naturaleza, se adentrará en un mundo insospechado por la gran variedad existente y al final desembocará en una apasionante labor científica, no exenta de grandes sorpresas ya que todos los años son varias las especies nuevas que se descubren.
PD: más de uno habrán pensado que éste post trataba de otra cosa, no?