Los travestís, en países ricos como en los más pobres, tienen un expectativa de vida de no supera los 40 años.
El riesgo al contagio de VIH- Sida y otras enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, hace que deba
prostituirse en la mayoría de los casos, y esté codeándose con la muerte todo el tiempo.
La forma en que la sociedad aborda el travestismo marca un alto grado de hipocresía. Por una parte se margina y discrimina a quienes han hecho esta elección sexual y por otro se recurre a sus servicios cuando se prostituyen. Es que la gran mayoría de travestís deben usar ese medio como forma de ganar dinero, porque la sociedad no les permite conseguir un trabajo diferente.
Este tipo de actividades las expone a un riesgo permanente de contraer enfermedades de transmisión sexual, desde la sífilis (en el mejor de los casos) hasta el VIH- Sida . Es por que se ha determinado que la expectativa de vida de un travestí no supera los 40 años. Esto ocurre tanto en países del primer mundo como en otros más pobres. En este último caso, la violencia policial o la falta de una política sanitaria de estado complican las cosas.
Un reciente dato aparecido en Argentina da cuenta que este país, el 70 por ciento de las travestís están infectadas con algunas de las dos enfermedades mencionadas más arriba. Un programa de salud llevado adelante en un hospital público permitió atender 10 veces más consultas y abordar un tratamiento en cada caso.
FUENTE:us.starmedia.com