InicioInfoLugares Misteriosos de Nuestro Planeta [Primera Parte]


Actualizaciones / Últimas Ediciones

* Sábado 7 de Agosto:
01 - El Templo Místico de Stonehenge
02 - T'ai-shan: la montaña sagrada de China
03 - Glastonbury: La legendaria Avalón


* Domingo 8 de Agosto:
04 - Cumas: La Caverna Antigua Profetisa

* Lunes 9 de Agosto:
05 - Avebury: un antiguo centro de fertilidad

* Martes 10 de Agosto:
06 - Malta: Santuarios de la Madre Tierra






<<... y en estas antiguas tierras
Cerradas y rotuladas como tumbas
Con marcas hechas por manos muertas
Que registraron las fechas de las muertes...
Rastreo las vidas que tales escenas evocan
Y sus experiencias las hago mías.>>

Thomas Hardy








Vivimos rodeados de enigmas del pasado. En nuestro alrededor hay lugares sagrados, paisajes simbólicos, ciudades antiquísimas y países perdidos, que fascinan por igual a eruditos y a aventureros, a curiosos y a turistas, pero que aún siguen guardando sus secretos.
Estos lugares misteriosos encienden la imaginación y producen un temor respetuoso. Plantean interrogantes acerca de religión, astronomía, ingeniería, historia y búsquedas de los antiguos moradores del mundo. Desafían el pensamiento moderno, su idea de la supremacía de la tecnología del siglo XX y el dogma <<irrebatible>> del método científico. Los enigmas que encierran los lugares misteriosos del mundo echan por tierra una y otra vez las actitudes condescendientes acerca de las llamadas <<culturas primitivas>> de nuestros antepasados.

Este Post no defiende postura ni opinión concreta alguna. Los autores han aplicado la experiencia investigadora de sus distintas especialidades académicas a la exploración de cada lugar misterioso, así como a descubrir sus secretos. La leyenda y el mito se mezclan con la arqueología y los descubrimientos modernos, generando fabulosas teorías. Pero resulta evidente que muchos de estos misterios jamás se verán resueltos por falta de pruebas concluyentes... y quizá sea mejor así.




Lugares Misteriosos | 01 - El Templo Místico de Stonehenge
Stonehenge se encuentra en la llanura caliza de Salisbury, en el condado de Wiltshire, en pleno corazón de la Inglaterra meridional.



Stonehenge es un poderoso imám, que atrae hacia sus antiguas piedras a toda clase de personas, desde arqueólogos especializados, que pretenden sondear sus misterios, hasta ciudadanos corrientes que sólo desean visitar este paraje mágico. Stonehenge constituye asimismo un enigma desconcertante, pués ni los mejores cerebros del mundo han conseguido averiguar su verdadera finalidad. En su poema Don Juan, Lord Byron se hizo eco del interrogante que tantos han procurado responder: <<Los bosques de los druinas han desaparecido, y más vale así; Stonehenge sigue ahí, pero ¿qué demonioos es?>>
Fueron los sajones quienes otorgaron a estas piedras el nombre de Stonehenge, que significa piedras colgantes; los escritores medievales las llamaron Danza del gigante. Iñigo Jones, famoso arquitecto del siglo XVII, que realizó el primer estudio serio de Stonehenge, lo consideraba un templo romano. Y William Stukeley, estudioso y mansón del siglo XVIII, convenció a muchos de que Stonehenge no era más que un templo de los druinas. Hasta el siglo XX, los arqueólogos no lograron determinar la verdadera edad del monumento, llegando solo entonces a concluciones más realistas acerca de su función.

La construcción de Stonehenge

En la campaña de Wiltshire, que rodea Stonehenge en el corazón de Inglaterra meridional, abundan los restos prehistóricos. Woodhenge, los muros de Durrington, el Cursus y más de 350 túmulos son testimonio de la intensa actividad comunal de los pastores seminómadas que apacentaban sus rebaños, cultivaban trigo y adoraban a sus dioses en la llanura de Salisbury. Unos 3.500 años a.C. empezaron a construir Stonehenge.
En la década de 1950, diversos arqueólogos británicos, dejaron sentado que el primer Stonehenge fué una zanja circular con rebote y 56 orificios, conocidos actualmente como los orificios de Aubrey, dispuestos alrededor de su perímetro. La primera piedra fué el Talón, instalada fuera de la entrada del terraplén. El segundo Stonehenge se empezó a erigir, por lo menos, unos 200 años después. Los nuevos constructores trazaron una avenida que vinculaba el circulo con el río Avón, a unos 2,2 km de distancia. Trasladaron 80 bloques de piedra arenisca azulada de las montañas Precelly, situadas a unos 320 km en el suoeste de Gales. Lo más probable es que las transportaran en balsas a lo largo de la costa galesa, entrando por Bristol a lo largo del río avon. Luego serían llevadas por vía fluvial y terrestre hasta llegar, sobre rodillos, a la avenida de Stonehenge, donde se las instaló conformando dos círculos.





Los circulos de arenisca azulada fueron desmantelados al poco tiempo, para ser sustituidos por las gigantescas piedras que siguen dominando el lugar en nuestros días. Teniendo en cuenta que algunos de estos megalitos pesan 26 toneladas, su transporte desde el norte de Wiltshire debió suponer una empresa formidable. Resulta evidente que los responsables de la construcción eran artesanos de talento: tallaron y encastraron a la perfección los dinteles que cubren las piedras verticales mediante articulaciones esféricas. Estos conjuntos, llamados trillitos por constar de tres piedras encastradas, se instalaron en el círculo y en la agrupación que tiene forma de herradura, visible todavía en la actualidad.
Más tarde se trasladaron los bloques de arenisca azul al interior del círculo de megalitos, conformándose pequeños pilares que contrastaban enormes trilitos. Fuera del círculo principal se cavaron orificios para erigir un doble círculo de piedras azules, pero esta construcción nunca se llevó a cabo. Unos 1.500 años después del comienzo de las obras tuvieron lugar los cambios finales: las piedras azules volvieron a ser retiradas para instalarselas en sus posiciones actuales en el interior del círculo, a la vez que se alzaba frente a uno de los trilotos, la piedra conocida como el Altar, un enorme bloque de arenisca verde acarreado también desde el sur de Gales.



Lo que actualmente queda de Stonehenge no es más que una sombra, si bien impresionante, de su gloria pasada. Todavía se puede discernir la forma original, aún cuando más de la mitad de las piedras se encuentran caídas, han desaparecido o han quedado enterradas. Si se hubiera podido contemplar el lugar desde el aire hace 4.000 años, se habría apreciado completa la Danza del Gigante, trás más de 1.500 años de construcción en tres fases. Del exterior al interior se hubieran hecho presentes: un círculo de monolitos vinculados por un dintel continuo, de unos 5 mts de altura; un círculo de piedras azules; una herradura formada por cinco trilitos, y otra herradura de piedras azules, en medio de la cual se situaba la gran Piedra del altar. fuera de la zanja exterior se hallaba la gran piedra Talón, al principio de la avenida que conducía al lugar sagrado.

¿Cuál era la finalidad de Stonehenge?

La complicada planificación y la elaboración, y las miles de horas empleadas en su construcción deemuestran la importancia de Stonehenge. Y el hecho de que los arquitectos necesitaran areniscas azules y verdes de Gales parece indicar que estos megalitos eran ingrediente fundamental para la proyección del lugar.
Evidentemente Stonehenge no se diseñó para servir simplemente como lugar de reunión. ¿Para qué, entonces? Existen algunos indicios sobre su posible finalidad. En el solsticio de verano, el sol sale entre la piedra Talón y otra ya desaparecida. ¿Podría el lugar haber sido diseñado para exponer los restos de los antepasados a los rayos vitalizadores del sol en este momento tan significativo del año? Las cremaciones descubiertas en los 56 orificios de Aubrey demuestran que aquí se celebraban ritos funerarios, y es posible que los mismos simbolizaran ingresos al más allá.
El Astrónomo estadounidense Gerald Hawkins ha utilizado un ordenador para decifrar muchos alineamientos de las piedras, llegando a la conclución de que Stonehenge era un sofisticado observatorio celeste. Pero es muy dudoso que las observaciones fueran precisas y que los antiguos procurasen objetivos similares a los de los científicos actuales. Probablemente su principal interés residiera en establecer un calendario básico y determinar los movimientos de los cuerpos celestes por motivos religiosos.



Los constructores de Stonehenge no eran gente primitiva. de vida campesina. Aún cuando no dejaran ningún testimonio escrito, es muy probable que poseyeran conocimientos y técnicas importantes. Tal vez nadie haya acertado aún con la verdadera función de Stonehenge. Y quizá tenga razón John Michell, el estudioso británico del esoterismo, cuando insinúa que Stonehenge era <<un Templo cósmico dedicado a los doce dioses del Zodíaco, que representa la cosmología ideal, la imagen perfecta y completa del Universo>>




Lugares Misteriosos | 02 - T'ai-shan: la montaña sagrada de China
Taishan (泰山) es una montaña en Tai'an, Shandong, China. Su pico se denomina Emperador de Jade con 1.545 metros de altitud. Es una de las cinco montañas sagradas del taoísmo en China. Los templos que existen en ella han sido un destino de peregrinaje durante 2000 años. Fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1987, abarcando una zona protegida de 25.000 ha.



La montaña sagrada de T'ai-shan se alza sobre la amplia llanura aluvial del Río Amarillo, cuna de la civilización China. En los comienzos del Imperio Chino, la montaña marcaba la frontera entre lo conocido y lo desconocido, entre el mundo de los impuestos, las obras públicas, el trabajo y la muerte, y el mundo bárbaro de Shan-tong, más al este. En Shan-tong vivían magos que estudiaban los secretos de la vida eterna y que visitaban a los inmortales que habitaban las islas de mar oriental.
Los antiguos pueblos adoraban la naturaleza, honrando entre sus muchos dioses a ríos y montañas. T'ai-shan es el lugar venerado desde aquellos tiempos. Según la tradición, el legendario emperador Shun celebra en T'ai-shan los grandes sacrificios al Cielo y la Tierra dos mil años a.C. El primer emperador Ch'in, que conquistó y unificó los estados guerreros, acudió a los oficios de T'ai-shan el año 219 a.C. El emperador Wu Ti fué en peregrinación a la montaña, para prestar sus sacrificios, en 110 a.C. Y a lo largo de los siglos, el patrocinio imperial continuó: un emperador Sung del siglo XI concedió a T'ai-shan el título de Igual al Cielo, y en 1736 el emperador Chien Lung ofrendó una magnífica lápida de Jade con poderes mágicos.
Pero T'ai-shan jamás se vió relacionada con la fé de China oficial, las enseñanzas de confucio; de hecho, constituye la más sagrada de las cinco montañas del Taoísmo, de la fé del mago y el alquimista, del marginado y el revelde.




Fundamentos de la doctrina Taoísta

El Taoísmo es, a la vez, la más austera y la más mundana de las religiones. En el siglo IV a.C. las tierras de los pueblos se veías sacudidas por continuas guerras. Según los primeros taoístas, la paz solo podía alcanzarse si se renunciaba a las ambiciones materiales para entregarse a la observación y la comprensión de los mundos interior y exterior. El padre del taoísmo, Lao-Tsé, describió la Vía (Tao) del siguiente modo:
<<Quienes saben, no hablan; quienes hablan, no saben.>>
La ética taoísta era individualista y democrática, basada en el retorno a comunidades pequeñas y autogobernadas de individulibres, tal como los taoístas creían que habían existido en otros tiempos. Los enfrentamientos se consideraban consecuencia de la incapacidad de actuar en sintonía con la verdadera naturaleza de la realidad, el Tao.




El Tao Insiste en el aspecto receptivo, pasivo y observador de la naturaleza humana. Para la filosofía china, este es el Yin o fuerza femenina. Los primero taoístas rechazaban la distinción entre los conceptos de <<superior>> e <<inferior>> en los mundos humanos y animal, prefiriendo observar y procurar la unidad y la armonía esencial de las cosas. Como resultado de ello, se convirtieron en maestros en alquimia y adivinación.
Con el paso del tiempo, el taoísmo se fué identificando paulatinamente con los cultos populares misteriosos y mágicos. Para muchos, el panteón taoísta se confundía con los dioses y los demonios asociados a la nueva doctrina budista.

Una multitud de dioses



A medida que sube los 7.000 escalones de T'ai-shan (desde el pueblo de T'ai-an al Templo del Emperador de Jade, situado en la cima), el visitante va encontrando templos, arboledas de cipreses y pinos, estanques y cascadas. En la década de 1930, un viajero occidental informó que en la época de la peregrinación anual, entre febrero y mayo, subían a T'ai-shan diez mil personas por día, y algunas de ellas efectuaban de rodillas el ascenso de seis horas.




Al pie de T'ai-shan se haya el templo de la cumbre, dedicado al Dios de la montaña, con magníficas pinturas en la sala central que representan una procesión en su honor. Tras la introducción del Budismo, en el siglo IV, este Dios resultó identificado con el Dios de los Muertos.
Los Templos que se dejan a un lado durante el ascenso están dedicados a divinidades femeninas: La Emperatriz del Oeste, Wang Mu Chi, y la Diosa de la Estrella del Norte, Tai Mu. Tai Mu posee un tercer ojo, muchos brazos y un probable origen indio. Su palacio es la constelación de la Osa Mayor, que gira eternamente alrededor de la estrella polar. Otra prueba de las relaciones de este centro esencialmente taoísta con el budismo es la gran roca plana que tiene tallada la Sutra del Diamante, que para los chinos es la más respetada de todas las escrituras budistas, y que enseña que todo es ilusión.
En el último tramo de escaleras, el peregrino pasa por la puerta Sur del Cielo, entrando en el Templo dedicado a la Hija de la Montaña, Pi Hsia Yuan Chun, Diosa del Amanecer y primera señora de T'ai-shan. El templo más importante de la cima es el del Emperador de Jade, Yu Huang, ensalzado como divinidad suprema por el Emperador Chen Tsung, de la dinastía Sung, hace unos miles de años. Desde entonces, el Emperador de Jade ha mantenido su posición privilegiada en el panteón taoísta y es el Señor del Tiempo Presente.

Centro de Energía Vital



Desde la cima de T'ai-shan se disfruta de una vista espectacular: al Norte, el curso del Río Amarillo, y al Sur, la provincia donde nació el gran Filósofo Confucio, en el año 551 a.C. Junto con su discípulo Mencio. Confucio difundió la filosofía que habría que servir de guía al gobierno de China durante dos mil años.
Quizá la teoría del Taoísmo no resultara muy util en cuanto a temas del gobierno, pero se acostumbraba solicitar los servicios de expertos taoístas para dar cumplimiento a las obligaciones con los antepasados. Con el fín de determinar la localización más favorable de una sepultura, se necesitaba Feng-Shui, la <<comprención del viento y el agua>>, y a los taoístas, que consideraban la tierra como organo vivo, lleno de energía vital, eran diestros en esta materia.
Los lugares sagrados del taoísmo fueron elegidos en su totalidad como centros de energía vital, y T'ai-shan, el más excepcional y misterioso de ellos, captó prácticamente todos los poderes para sí. Docenas de otros Templos, donde se puede ofrecer oraciones para obtener fertilidad, suerte en los negocios, larga vida o conocimiento de futuro, están situados en la ladera que conduce a T'ai-shan. Los Dioses venerados en estos Templos representan todas las religiones tradicionales chinas, incluida la más primitiva del Dios de la Montaña. Pero para el taoísmo esto no resulta extraño, sinó natural. Ninguna respuesta simple a los interrogantes más profundos será la verdadera, porque la verdad debe ser hallada en la variedad de la naturaleza y la experiencia humana.
Hoy, los Dioses se han marchado de T'ai-shan. Hay pocos peregrinos. Y los turistas sólo acuden a admirar la gran escalinata, las puertas, los templos, las cuevas. los murales, el jade y el bronce, la madera, el agua y la piedra, así como los propios vientos volcados hacia las oscuras intenciones de los hombres.




Lugares Misteriosos | 03 - Glastonbury: La legendaria Avalón
Glastonbury es un pueblo en Somerset, Inglaterra, 45 kilómetros al sur de Bristol. En 2002, tenía una población estimada en 8.800 habitantes. El pueblo es famoso por su historia, alrededor de la cual giran muchos mitos y leyendas.



El otero de Glastonbury se eleva sobre las llanuras de Somerset, con las ruinas de una iglesia en su cima que señalan, de manera inconfundible, uno de los lugares más misteriosos de Inglaterra. Glastonbury, donde se construyeron los primeros edificios cristianos del país, está inmerso en la tradición y la leyenda, el mito y la ficción. Esta pequeña y bulliciosa población atrae a todo tipo de visitantes. El romántico acude atraído por las leyendas del rey Arturo; el peregrino, por su antigua tradición cristiana-, el místico pretende encontrar el santo Graal, y el astrólogo se siente atraído por el rumor de que hay un zodiaco trazado sobre el paisaje.



Las terrazas que circundan el otero pueden corresponder a un antiguo sendero de peregrinos, una especie de laberinto en espiral que conducía a la cima y que se remonta a la época en que los primeros cristianos se establecieron en Glastonbury.
Además, el otero forma parte de la figura de Acuario en el zodiaco de Glastonbury, que, según se dice, está trazado en un círculo de 16 km de diámetro sobre el campo de Somerset. También existe una antigua pista recta que atraviesa la colina y vincula a ésta con otros dos sitios sagrados de la zona. La ciudad de Glastonbury, la abadía y la iglesia de San Juan quedan fuera de la fotografía, en la parte inferior.




Glastonbury era casi una isla rodeada de pantanos y tierras anegadas cuando se establecieron allí los primeros cristianos, en una época no muy concreta. La fecha fidedigna más antigua corresponde al año 705, cuando el rey Ine fundó un monasterio que pasó a poder de los benedictinos en el siglo x. Las excavaciones arqueológicas han descubierto huellas de edificios más antiguos, de zarzo encalado, erigiéndose a lo largo de los siglos muchas sólidas construcciones de piedra, de las que ahora tan sólo se aprecian los contornos. Quedan restos sustanciales de la iglesia de la abadía construida en los siglos XIII y XIV, que poseía una mística propia.
La capilla de la Virgen de la abadía del siglo X11 se alzó en el emplazamiento de una iglesia anterior, siendo destruida por un incendio en 1184. Era ésta la Iglesia Vieja, edificada, según la tradición, por José de Arimatea, el hombre que amortajó el cuerpo de Jesús y lo condujo a la sepultura. Según la leyenda, José emigró posteriormente a Glastonbury y construyó allí una iglesia. Otra leyenda asegura que José llegó en una canoa a la colina de Wearyall y se apoyó en su bastón con el propósito de rezar. El bastón echó raíces y se convirtió en el espino de Glastonbury, que aún florece en Pascua y en Navidad en los terrenos de la abadía y frente a la iglesia de San Juan.




En la antigüedad, Glastonbury era casi una isla, pues el mar cubría las tierras bajas de Somerset entre las colinas de Mendip y las de Quantock. Se han encontrado, en un lago, restos de aldeas de la edad del hierro que confirman el uso de embarcaciones para llegar a Glastonbury.

¿Está enterrado aquí el Rey Arturo?

Posiblemente, el mayor misterio de Glastonbury resida en saber si el cuerpo del rey Arturo está enterrado en los terrenos de la abadía. A pesar de que los monjes aseguraron haber encontrado sus restos y los de su esposa Ginebra en 1190, siguen existiendo dudas al respecto. Otras evidencias recientes parecen indicar que se halla enterrado en Gales del Sur, cerca de Bridgend. Después de su última batalla en Camlan (cuyo emplazamiento aún se desconoce), el rey moribundo fue trasportado a la isla mística de Avalón. Momentos antes, Arturo ordenaba a sir Bedivere que arrojara a un lago su espada Excalibur; y cuando el caballero así lo hizo, una mano surgió del agua y sujetó la espada. ¿Dónde sucedieron estos extraños hechos? La respuesta más popular indica que en el puente de Pomparles, actualmente desecado, cerca de Glastonbury.



La tumba, en los terrenos de la abadía, se descubrió después de que un bardo galés revelara el secreto del enterramiento al rey Enrique II. El rey informó al abad de Glastonbury, y cuando se reconstruyó la abadía, tras el incendio de 1184, los monjes trataron de encontrar la tumba. A unos dos metros de profundidad descubrieron una losa de piedra con la inscripción Hiciacet sepultus inclitus rex arturius in ínsula avalonia («Aquí yace enterrado el ínclito rey Arturo, en la isla de Avalón»). Y dos metros y medio por debajo de la losa había un ataúd tallado en un tronco hueco, que contenía los huesos de un hombre de 2,4 metros de estatura, con el cráneo hendido, así como huesos más pequeños que se identificaron como de Ginebra por los mechones de pelo rubio que les acompañaban.

El arqueólogo británico Ralegh Radford confirmó en 1962 el descubrimiento de una tumba, pero no pudo demostrar a quién había pertenecido. El lugar señalado como «la tumba de Arturo» es, en realidad, aquél donde se sepultaron de nuevo los restos en 1278, en un sepulcro de mármol negro delante del altar mayor. La tumba original no está señalizada, pero se encontraba a quince metros de la puerta sur de la capilla de la Virgen.


Las leyendas del Otero

El Rey Arturo había mantenido, anteriormente, relación con Glastonbury, acorde un relato ya vigente antes del descubrimiento de la tumba. Melwas, rey de Somerset, raptó a Ginebra y la tuvo prisionera en Glastonbury. Arturo acudió al rescate con un grupo de caballeros, pero el abad consiguió que ambos parlamentaran en vez de enfrentarse.
Durante las excavaciones realizadas en la década de 1960 se descubrieron restos de antiguos edificios de madera en la cima del otero, a 150 m de altura, pero no hay modo de saber si fue ésta la residencia del rey Melwas o un edificio monástico. En cualquier caso, sus habitantes gozaron de una vida confortable: entre los hallazgos son de señalar hornos metalúrgicos, abundantes huesos de vaca, cordero y cerdo, así como fragmentos de cerámica que parecen indicar que allí se bebía vino del Mediterráneo.
En el medievo, los monjes de Glastonbury construyeron una iglesia en lo alto del otero, dedicándosela a san Miguel Arcángel, pero la misma se derrumbó en un terremoto. Todo lo que queda hoy día es la torre de una iglesia construida más tarde en sustitución de la anterior. Probablemente, la intención de los monjes era cristianizar el otero pagano, que según la leyenda constituía la entrada al Annwn, el ultramundo oculto donde reinaba Gwyn ap Nudd, rey de las hadas. En el siglo vi, san Cohen visitó a Gwyn en el otero, ingresando por una entrada secreta que daba a un palacio. Al verse sujeto a tentaciones, roció el lugar con agua bendita, con lo que el palacio desapareció y el santo se encontró solo en el otero.


El Pozo del Cáliz

Al pie del otero hay un viejo pozo cuyas aguas resuenan como el latido de un corazón. Las aguas se hallan teñidas de rojo por el óxido de hierro, por lo que también se le llama Fuente de la Sangre, pero su denominación más famosa es la de Pozo del Cáliz, pues, según la tradición, allí está oculto el santo Graal, el legendario cáliz que utilizó Jesús en la última Cena y que José de Arimatea llevó a Inglaterra. Se decía que el Graal detentaba poderes milagrosos, siendo procurado en vano por muchos de los caballeros de la Tabla Redonda del rey Arturo. Es posible que las leyendas de Glastonbury no tengan suficiente base real, pero han impregnado la zona con un aura de misterio que muy pocos lugares generan. El cronista del siglo X11 William de Malmesbury escribió que la abadía de Glastonbury tenía «un cierto aroma de santidad celestial desde sus mismos cimientos, y lo exhalaba por toda la región...» A pesar de los cambios posteriores y el desarrollo moderno, Glastonbury sigue siendo, como dijo De Malmesbury, «un santuario celestial en la Tierra».



Al pie del otero de Glastonbury se celebraba una feria anual, entre 1127 y 1825, en honor de san Miguel. La feria duraba seis días, terminando el correspondiente a la fiesta del santo. Lo único que queda de la iglesia de San Miguel, que se alzaba en el otero, es la torre, cuya fachada frontal muestra unas curiosas tallas. En una de ellas se ve al Diablo en actitud de pesar un alma humana, con el mundo en el otro platillo de la balanza; otra registra una mujer ordeñando una vaca; una tercera representa un pelícano hiriéndose el pecho.
Las ruinas de la abadía de Glastonbury se alzan en terreno sagrado. Desde la Iglesia Vieja de zarzo encalado, construida, según la tradición, por José de Arimatea, hasta la grande y próspera abadía destruida en el siglo xvi, este lugar fue uno de los más sagrados de Inglaterra. La tradición lo identifica con Avalón, la,isla de los muertos donde se supone que fueron enterrados el Rey Arturo y San Patricio.




En la Colina del Cáliz, entre el otero y la abadía se encuentra el Pozo del Cáliz. Según la leyenda, los druidas construyeron el pozo y más tarde se escondió en sus aguas rojizas el cáliz de la última Cena.

El Templo De Las Estrellas De Glastonbury

La Dama Del Zodíaco



La escultora inglesa Katharine Maltwood provocó un sinnúmero de discusiones en 1929 con la publicación de su libro "El Templo de las Estrellas de Glastonbury". Según sus declaraciones, mientras investigaba la Historia del Santo Grial (escrita en Glastonbury hacia 1200), descubrió un conjunto de figuras enormes trazadas sobre el campo de Somerset, al sur de Glastonbury.
Estas figuras, cuyos contornos estaban definidos por los perfiles naturales de ríos, senderos, colinas, zanjas y terraplenes, representaban los doce signos del zodíaco. Katharine Maltwood logró relacionar el simbolismo de estas figuras con la historia del Santo Grial y las leyendas del rey Arturo.


El Zodíaco De Glastonbury



Tan arcaico como las colinas y los ríos que definen sus figuras, el zodíaco de Glastonbury se extiende sobre el paisaje natural formando un gran círculo de 16 km de diámetro Los antiguos completaron los dibujos astrológicos con senderos, canales y terraplenes. Este Templo de las Estrellas es una síntesis de astrología, leyendas arturianas y filosofía de la Nueva Era. Se necesita mucha paciencia e imaginación para captar su significado, basado en asociaciones de nombres geográficos y leyendas más que en datos históricos. Arturo es Sagitario, su esposa Ginebra es Virgo, el mago Merlín es Capricornio, y sir Lanzarote, Leo. Glastonbury está situada en Acuario, representado por un fénix la Nueva Era surgiendo de las cenizas de la antigua. El Pozo del Cáliz se halla en el pico del ave, el toro es su cabeza, y la abadía, el castillo del Grial.

La Avanzadilla Del Zodíaco



La inglesa Mary Caine, profesora de arte, es la principal especialista en el estudio del zodíaco de Glastonbury. Es miembro de la orden de Druidas de Londres y ha aportado gran cantidad de detalles al simbolismo del zodíaco, que ha filmado desde el aire. Su principal contribución es el descubrimiento de un rostro mesiánico en la figura de Géminis, entre las poblaciones de Glastonbury y Somerton. Otra importante aportación de Mary Caine ha sido el descubrimiento de un zodíaco similar en la zona de Kingston-on-Thames, del condado inglés de Surrey.


Lugares Misteriosos | 04 - Cumas: La Caverna Antigua Profetisa
Las ruinas de Cumas, la más antigua colonia griega en Italia, se hayan a unos 20 km al noroeste de Nápoes. La sibila de Cumas era el oráculo más famoso del mundo antiguo, pero no el único. Los había en Libia, Delfos y otros lugares.



Los colonos griegos que llegaron a Italia en el siglo VIII aC eligieron un emplazamiento espectacular para su colonia de Cumas. En el extremo noroeste de la bahía de Nápoles, una montaña volcánica que dominaba un amplio panorama ofrecía una situación perfecta para el emplazamiento de la acrópolis, defendida en sus alrededores por el mar, los lagos, los bosques y las montañas.
Aún pueden verse restos de los muros de esta acrópolis en su punto más elevado, el templo de Júpiter, antiguo enclave referencial para los navegantes. Estas ruinas corresponden a un templo del siglo V aC, reconstruido bajo el mandato del emperador romano Augusto (27 aC-14 aC), que en el Vl fue convertido en iglesia cristiana. En el descenso se aprecian la base y los contornos del templo de Apolo, de origen más incierto. Y aún más abajo es dable hallar la cueva de un oráculo sumamente famoso, la sibila de Cumas.

Oráculos del mundo antiguo

Mujeres capaces de predecir el futuro aparecen en las tradiciones de muchos pueblos, pero pocas gozaron de tanta fama en la antigüedad como la sibila de Cumas. Desde tiempos muy remotos, los habitantes de Asia occidental recitaban versos considerados como declaraciones oraculares de profetisas llamadas Sibyllai. Se desconoce el significado original de la palabra sibila, aunque según la leyenda se cree que fue el nombre de una vidente de Marpeso, cerca de Troya, que enunciaba sus oráculos en forma de acertijos, escribiéndolos en hojas de plantas. Lo cierto es que la tradición de las sibilas fue trasmitida a los griegos, y de ellos a los romanos, localizándose en lugares concretos. Con el tiempo, sibila se convirtió en un término genérico, aplicado a muy distintas profetisas. El autor romano Varrón (116-27 aC) cita diez, repartidas por todo el mundo, entre las que destacaba la de Cumas.

Se ignora si existió realmente en Cumas una persona concreta que fuera la sibila, pero en tiempos del Imperio romano se mostraba su tumba a los visitantes del templo de Apolo. Según la tradición griega, a las sibilas se las consideraba relacionadas con Apolo, dios de la profecía: en el oráculo de Delfos, en Grecia, la profetisa, llamada pitia o pitonisa, era sacerdotisa de Apolo. Masticaba hojas de laurel -el árbol de Apolo para sumirse en trance profético, o bien se sentaba en un trípode sobre una grieta del terreno con el propósito de inhalar vapores volcánicos tóxicos. Sea cual fuere el método empleado, se creía que el dios era su inspiración directa, enunciando a través de ella sus ambiguos oráculos.
Al igual que Delfos, Cumas ocupa una zona de actividad volcánica, los Campi Flegri, al oeste de Nápoles, donde acudían los romanos patricios atraídos por las caldas construidas alrededor de los manantiales termales de Baia. Y al igual que el oráculo de Delfos, la sibila de Cumas guardaba relación con Apolo. Según los poetas romanos, procedía de Oriente, y Apolo le ofreció lo que deseara si accedía a ser su amante. Ella pidió tantos años de vida como granos hubiera en un puñado de tierra, que resultaron ser mil. Pero olvidó reclamar la juventud eterna, de modo que fue envejeciendo y aminorándose hasta que, agobiada por la edad, se encerró en una vasija que hizo colgar en Cumas. Cuando los niños le preguntaban en griego cuál era su mayor deseo, su única respuesta era «Quiero morir».



La Sibila de Cumas, empuñando una rama de muérdago en la mano izquierda, guía a Eneas a la entrada del más allá (Eneas y la Sibila, Pintura de JMW Turner). El Muérdago o rama dorada estaba consagrado a Proserpina, Diosa Romana del mundo de ultratumba. El Poeta romano Virgilio describió tal entrada como<<una caverna profunda, de boca amplia y muy grande, de suelo rugoso, defendida por un oscuro lado y bosques sombríos>>

El ingreso al más allá

El culto de Apolo era nigromántico y ctónico, dedicado a los difuntos y al otro mundo. En el sexto libro de La Eneida, de Virgilio, escrita entre el 29 y el 19 aC, la sibila de Cumas aparece como guía al más allá. Eneas, el héroe troyano, acude en consulta a su santuario, "una caverna enorme y oscura" situada bajo el templo de Apolo. Ella le entrega la Rama Dorada, credencial mágica para el más allá, y luego les guía, a él y a sus hombres, a las puertas del mismo, en el lago Averno.
Este enigmático lago, a sólo 4 km de Pozzuoli, se sigue llamando Averno. Rodeado en otros tiempos de bosques sombríos, que plasmó con mágico estilo el pintor Turner, en la actualidad presenta un aspecto diferente debido a las erupciones volcánicas y a las urbanizaciones. A pesar de ello, sigue siendo un paraje cautivador, un lago profundo y sulfuroso que llena el cráter de un volcán, y cuyos vapores letales, según la tradición, impiden que los pájaros lo sobrevuelen. Al parecer, a este fenómeno debe su nombre, que podría derivarse del griego ornos, "carente de pájaros".

¿Qué lugar ocupa la cueva de la sibila?

En la acrópolis de Cumas existía una cueva considerada tradicionalmente como la de la sibila. Sin embargo, al realizarse excavaciones (en los años 20) se descubrió que su tamaño era mayor de lo que se pensaba, una enorme galería de 183 m. con aberturas para iluminación y cisternas de agua adosadas. Esta galería atravesaba la colina hasta el otro extremo, identificándosela de inmediato con unas instalaciones militares construidas por orden del general romano Agripa (c 63-12 aC). En 1932 se descubrió en las cercanías otra caverna, que los arqueólogos identificaron como la de la sibila. Se accede a ella a través de una galería de 107 m de longitud; hay, además, otras 12 galerías laterales más cortas, que se abren en la ladera de la colina y que sirven de iluminación.
La galería principal termina en un vestíbulo con un par de bancos de piedra. Le sigue una cámara abovedada. Quizá los visitantes aguardaran sentados en aquellos bancos para consultar a la sibila, oculta al otro lado de la puerta que separaba el vestíbulo del santuario interior. O probablemente se encontraran en un estado de exaltación anticipada, pues durante el día las franjas alternas de luz y oscuridad producidas por las galerías laterales hacían que la persona que acudía desde el interior hiciera su aparición y se ocultase sucesivamente.
Las galerías de iluminación podían también impresionar de otro modo a los visitantes del santuario. Al igual que otras aberturas encontradas en oráculos como el de Malta, éstas podían producir el estudiado "efecto especial" que describe Virgilio: <<Una gran ladera taladrada y perforada cien veces, con cien bocas de voces susurrantes que trasmiten las respuestas de la sibila.>>
Hacia 1932 se suponía que este hallazgo era definitivo; más aún, se sigue exhibiendo como "la cueva de la sibila". Pero ¿lo es realmente? El santuario de la sibila de Cumas fue venerado en todo el mundo griego desde los siglos VI o y aC, pero la mayor parte de lo que puede visitarse en la actualidad corresponde a un periodo algo posterior. Prácticamente no hubo hallazgos paralelos, que confirmaran o negasen el carácter religioso de la caverna, y algunos arqueólogos opinan que deben ampliarse las investigaciones. Sin embargo, próximos a la entrada de esta caverna, resulta fácil imaginar a Eneas, temeroso cuando la sibila, <<desde su santuario, entonó sus enigmas, provocando ecos en la caverna...>>

El Oráculo de Delfos
El Principal Santuario de Apolo


La configuración geográfica al pie del Monte Parnaso y denominado el Valle del río Plisto, confiere a Defos la categoría de uno de los enclaves sagrados más impresionantes del mundo griego, considerado en su tiempo como el ombligo del mundo. Su período de esplendor gira en torno a los años 700 a 200 a.C. El templo de Apolo , situado a 570 mts. sobre el nivel de mar, en la parte inferior del teatro que aún se conserva, fué sede del oráculo de Delfos. Una sacerdotista (llamada Pitia o Pitionisa) entraba en trance y entablaba comunicación con el Dios Apolo. Sus respuestas, relativamente incoherentes, eran traducidas a términos inteligibles (muchas veces en versos) por sacerdotes ocupados de transmitirlas a los consultantes. Alejandro Magno acudió allí y recibió la siguiente respuesta: <<Hijo mío, nadie te resistirá>>

Apolo, Dios Griego de la Profesía



En su juventud, el Dios Apolo mató de un flechazo a Pitón, la serpiente gigante del Monte Parnaso. Para conmemorar esta hazaña, se crearon los juegos Pitios, que se celebraban en Delfos a partir del siglo VI a.C. El templo de Apolo se construyó sobre la guarida de la serpiente y el propio Dios Apolo concedió a una sacerdotista, la Pitia, el don de la profesía. Con anterioridad a las consultas, los visitantes hacian valiosas ofrendas a Apolo, con la esperanza de obtener una respuesta benévola del oráculo.



Lugares Misteriosos | 05 - Avebury: un antiguo centro de fertilidad
El Monumento neolítico de Avebury es el henge más grande del mundo; se encuentra en las tierras najas del condado de Wilshire, cerca de Marlborough. A 26 km de distancia de otro gran monumento megalítico: Stonehenge



El conjunto de monumentos megalíticos más importante de Inglaterra se encuentra en los alrededores del pueblo de Averbury, en el paisaje ondulado del norte de Wiltshire. Allí están, muy cerca unos de otros, la tumba prehistórica más grande de Inglaterra, la colina artificial más alta de Europa y el círculo de megalitos más amplio del mundo. El complejo está situado cerca de una de las antiguas carreteras, la de Ridgeway, que unía las rutas comerciales que iban de Dorset a las minas de sílex de Norfolk.

El henge, o círculo de piedras, tiene unas dimensiones sobrecogedoras. Según uno de sus primeros investigadores, el estudioso del siglo XVII John Aubrey, <<supera a Stonehenge en la misma medida que una catedral supera a una pequeña parroquia>>. Abarca 11,3 ha y está formado por una zanja circundante de 15 m de profundidad, abierta entre dos elevados terraplenes, el más externo de los cuales mide más de un kilómetro de perímetro. En su interior se dibujaba una gran círculo de unas cien piedras erectas, de las que sólo quedan veintisiete, y, en su centro, otros dos círculos menores, representados actualmente con piedras vulgares.

En el siglo XV, con el fin de <<desconsagrar>> lo que se consideraba un templo pagano, se derribaron muchas piedras de la zona. En los siglos XVII y XVIII hubo nuevos destrozos y se hicieron pedazos las piedras a base de fuego, agua fría y martillazos. Muchas fueron utilizadas en la construcción de casas, sobre todo en la Aldea de Averbury, que creció a expensas del monumento. Las intensas investigaciones realizadas en el siglo XVIII por el estudioso William Stukeley permitieron que los arqueólogos reconstruyeran el monumento y sus alrededores. En su libro Averbury Described, Stukeley afirma que Averbury mostraba <<un notable gusto por la grandeza, una planificación precisa, una simetría aparente y una ejecución suficientemente correcta>>.




¿Formaba Avebury parte de un gran complejo religioso?

La campiña de Wiltshire, en los alrededores del henge de Averbury, está salpicada de restos prehistóricos. Cerca de Avebury hay una importante concentración de los mismos, como si la zona detentara gran significación religiosa. Existen cuatro entradas en la zanja y los terraplenes. De la sur partía una doble hilera de piedras erectas, la avenida de Kennet, de 2,4 km de longitud, que terminaba en dos pequeños círculos de piedra y varios edificios circulares de madera. En otra de las entradas empezaba la avenida de Beckhampton, de 2 km de longitud, formada por 200 piedras, de las que, en la actualidad, sólo queda una en pie.

Otros importantes lugares cercanos son las colina del Molino de Viento, un campamento empedrado construido 3.350 años aC, anterior a Avebury; la colina de Silbury, el montículo artificil más alto de Europa, de finalidad desconocida; y la mayor tumba prehistórica de Inglaterra, el túmulo de West Kennet, de 104 m de longitud. Resulta indudable que Avebury era el centro de actividad religiosa de la zona; pero la forma que adoptaba esta actividad ha intrigado a generaciones de estudiosos y arqueólogos.

Como en el caso de Stonehenge, a partir del siglo XVIII se formularon muy diferentes teorías de la función de Avebury: templo romano, escuela de druidas, representación del huevo y la serpiente sagrados, calculadora astronómica, planetario, anfiteatro... Los arqueólogos han demostrado que el henge ya era utilizado entre los años 2600 y 1600 aC, mucho antes de que los romanos llegaran a Inglaterra, y antes aún de la época de los druidas celtas. Y si bien hay claros indicios de que Stonehenge pudo servir de observatorio, en Avebury no se han encontrado alineaciones astronómicas significativas.

En su libro El ciclo de Avebury, el arqueólogo británico Michael Dames propone una explicación de este notable conjunto de monumentos. A su entender, los mismos <<formaban un conjunto coherente que servía de escenario para un drama religioso que se representaba a lo largo de todo el año, celebrándose en cada edificio diferentes acontecimientos especiales del ciclo agrícola, en correspondencia con el vital humano.>>

Celebraciones Rituales

Ante la carencia de datos escritos referidos a los rituales prehistóricos, las claves a cerca de la función de Avebury deben ser procuradas en los propios restos fragmentarios de este antiguo lugar sagrado. En las fechas significativas del cvalendario agrícola se celebraban festivales con danzas, procesiones por las avenidas y ofrendas a los dioses y espíritus de la fertilidad. Es probable que se realizaran sacrificios de animales, e incluso humanos.

Enterrados en la avenida Kennet se han encontrado fragmentos de cacharros, nueces, rama de árboles frutales y piezas de sílex, que quizás supusieran ofrendas rituales. En el mismo henge se han hallado cuchillos y huesos humanos, que también podrían tener significado ritual. La proximidad de diversos túmulos largos ha llevado a la suposición de que quizás se trasportaban restos de antepasados ilustres desde los túmulos a Avebury, a lo largo de las avenidas, con el fin de invocar su ayuda en rituales tendentes a asegurar la fertilidad del ganado, los cultivos y las personas.



Cabe la posibilidad de que estyos rituales incluyeran actividades sexuales, dado que, en tanto que magia imitativa, se las podía vincular a menudo con el fomento de la fertilidad. Algunas costumbres tradicionales inglesas _ y muchas que ya no son practicadas_ implicaban un simbolismo sexual.¿Podría tratarse de versiones desustanciadas de rituales prehistóricos? La danza del poste de mayo, por ejemplo,muestra asocioaciones sexuales y de fertilidad. El hecho de que, en el siglo XIX, los niños siguieran bailando alrededor de un poste instalado en el henge de Avebury, podría suponer una vinculación directa con los rituales de hace 4000 años.

¿Porqué se esforzaron tanto los contsructores en la preparación de un escenario teatral tan grandioso? Es comprensible que necesitaran un recinto claramente definido para sus rituales, pero ¿ a qué levantar piedras tan enormes? Además de simbolizar los elementos masculino y femenino, las piedras debían cumplir con otro cometido en los rituales que se celebraban en Avebury. Los investigadores modernos estudian la posibilidad de que las piedras pudieran acumular y emitir energías naturales de la tierra.

Existe la probabilidad de que el mudno prehistórico, que vivía en armonía con la naturaleza, fues más sensible que el hombre actual ante las sutiles influencias que emanan de la tierra.Y es posible que las piedras desempeñaran un papel activo en las ceremonias. Si la moderna investigacion lograra sdemostrar que estas piedras fueron capaces de propiciar este hecho, podría llegarse a la conclusión de que Avebury no constituía sólo un ventro de fertilidad, sino también una central energética prehistórica.

La enigmática colina de Silbury



Se alza a 1.600 mts. del henge de Avebury. Aún cuando la leyenda asegura que allí está enterrado un tal Rey Sil, no se ha encontrado ninguna tumba en este montículo artificial, el más grande de Europa, que abarca 2 ha y una altura de 40 mts. Se construyó hacia el 2.700 a.C, pero se ignora con que fines.



Lugares Misteriosos | 06 - Malta: Santuarios de la Madre Tierra
La Isla de Malta se haya en el Mediterráneo, a 112 km al sureste de Sicilia.



En 1902 se iniciaron unas obras de construcción en Paola, un suburbio de La Valletta, la capital de Malta. Los obreros que excavaban el suelo rocoso se encontraron, de pronto, con una gran cámara subterránea. Al descender a las entrañas de la tierra descubrieron una serie de cavernas, relacionadas entre sí, que contenían una gran cantidad de huesos humanos. Para evitar retrasos, los contratistas silenciaron el descubrimiento hasta dar por terminadas las viviendas.



Cuando por fin se dio cuenta del descubrimiento, se habían producido numerosos destrozos: los niveles superiores habían quedado alterados por las obras, y las cámaras subterráneas habían sido utilizadas como vertederos. Para mayor mal de males, el primer investigador oficial falleció sin dejar notas escritas. Aun así, lo que pudo descubrirse resultó constituir una de las más antiguas y misteriosas estructuras de Europa occidental, por no decir del mundo entero.

El Hipogeo del Hal Saflieni



Entre 1905 y 1911, el padre de la arqueología maltesa, sir Themistocles Zammit, exploró las galerías de Paola y reveló al mundo el hipogeo ("subterráneo" en griego) de Hal Saflieni, consistente en una serie de más de veinte cavernas, naturales y artificiales, que se extienden de norte a sur y con un Sancta Sanctorum en el extremo sur, donde una fachada tallada en la misma roca da acceso al santuario interior.
A un lado de las galerías norte-sur está la sala del oráculo, con un pequeño nicho ovalado en una de sus paredes que produce una fuerte resonancia cuando se habla en voz baja y profunda. En la cultura clásica posterior, los oráculos eran asociados a los difuntos; tal el caso de la sibila de Cumas, en Italia. Al que oyere la voz proveniente de la hendedura le resultaría fácil creer que el oráculo era un medio a través del cual hablaba un antepasado difunto. En el hipogeo se encontró también una estatuilla llamada la Dama Durmiente, en un pozo votivo al que se arrojaban ofrendas después de haber consultado al oráculo o como agradecimiento por haber curado de una enfermedad. Según algunos investigadores, la Dama Durmiente es un ejemplo de la práctica de la <<incubación>>: el acto de dormir en un santuario para recibir sueños proféticos o curativos.
También parecen apuntar a esto los dos conjuntos de nichos excavados en la roca y situados uno sobre otro en una pared lateral de la sala principal, y que pudieron haber sido cubículos para dormir en espera de los sueños, que en la antigüedad se consideraban como medio de comunicación con los difuntos. Según una interpretación más prosaica, serían los propios muertos quienes ocuparan los nichos, cual en una funeraria.
La gran serie de cavernas comunica con muchas pequeñas cámaras laterales, donde se encontraron la mayoría de los huesos. Resulta evidente que el hipogeo, aparte de cualesquiera otras funciones, era una sepultura colectiva. En principio, pertenecía a la misma tradición que los enterramientos colectivos excavados en la roca propios de Cerdeña, Italia, el sur de España y Portugal. Al igual que las galerías funerarias megalíticas de superficie, encontradas también en España y Portugal, estas cámaras funerarias del Mediterráneo occidental eran utilizadas en la primera mitad del tercer milenio aC, aun cuando pudieron haberse construido con anterioridad. Pero el hipogeo de Malta se diferencia de lo que se entiende normalmente por "construcción megalítica" (donde las superficies de los grandes bloques de piedra suelen carecer de pulimento) en el hecho de que sus pórticos y fachadas están cuidadosamente tallados.

Los Templos de Tarxien

Se contó con nuevos datos sobre el pasado de Malta cuando un agricultor informó a Zammit acerca de un descubrimiento realizado en su campo de trigo, en Tarxien. Animado por los fragmentos de cerámica desenterrados por el arado, Zammit dio inicio a las excavaciones en 1915, y pronto advirtió que había dado con un templo prehistórico.
Aun cuando ahora no destaca mucho entre los bloques de viviendas modernas, en sus tiempos el complejo de Tarxien debió de ser impresionante. Los tres templos encontrados se construyeron de forma consecutiva para satisfacer las necesidades de los fieles locales y, según indican los restos de cerámica, se utilizaron al mismo tiempo. En 1929, Zammit calculó que su construcción se remontaba a finales de la edad de piedra, unos 3.000 años aC. Estudios posteriores con carbono 14 han demostrado que el primer templo se construyó, incluso, 500 años antes.
Los malteses de Tarxien adoraban una deidad representada por una mujer gruesa, a la que sacrificaban toros y corderos. También es posible que consultaran allí un oráculo. Se ha encontrado un relieve realista que representa el sacrificio de toros, corderos y cerdos. Aún se conserva en Tarxien una reproducción de la imagen de esta diosa -el original se halla en el museo de La Valletta-, que debía medir 2.4 m de altura, a juzgar por lo que de ella resta: la parte inferior de una falda plisada y un robusto par de piernas.



El Culto de la Madre Tierra

En muchos otros puntos de Malta se han encontrado estatuillas de mujeres enormemente gruesas. En su obra The Search for Lost Cities, el autor británico James Wellard opina que, en vista del terreno tan rocoso de Malta, el temor al hambre debería dominar el pensamiento de los antiguos habitantes de la isla, y sugiere que esto sirvió de inspiración para las <<mujeres gordas>> de Malta: <<En otras palabras, nos hallamos ante la glorificación de la obesidad, tan desagradable para los occidentales bien alimentados y tan admirada por todos los pueblos desnutridos.>> Wellard considera que las estatuillas podrían representar, no a una diosa, sino a una beldad terrestre, <<bella porque la plenitud de sus carnes representaba abundancia de alimentos>>. Sin embargo, hay quienes coinciden con la arqueóloga británica Jacquetta Hawkes, la que en su Atlas del hombre primitivo sostiene que las representaciones de esta "opulenta dama" demuestran, sin lugar a dudas, que estos templos estaban dedicados al antiguo culto mediterráneo de la Diosa Madre.



La proximidad entre Tarxien y Hal Saflieni -es indudable que ambos lugares estaban relacionados entre sí- confirma esta opinión. Si en Tarxien se adoraba a la diosa obesa que representaba la abundancia de alimentos concedidos por la fecunda Madre Tierra, ¿no parece lógico que en Hal Saflieni se enterrara a los muertos en cámaras subterráneas, a manera de retorno al seno de la Diosa Madre?
Los templos malteses prosperaron durante unos 800 años, pero después fueron abandonados y sus fieles desaparecieron. La sequía, las epidemias, el hambre y las invasiones podrían contarse entre las causas de ello. Sea como fuere, cuando los colonos de la edad del bronce llegaron a Malta, a finales del tercer milenio aC, al parecer encontraron la isla deshabitada.



Lugares Misteriosos | 07 - Gizeh: El Enigma De La Gran Pirámide
La meseta de Gizeh se encuentra en el margen occidental del Nilo. a menos de 16 km de El Cairo en dirección suroeste. Las tres grandes pirámides se divisan sobre el horizonte en cuanto se abandona el extrarrario de la gran ciudad. La Avenida de la Pirámides (Shari'a al-Ahram) conduce directamente a las majestuosas construcciones



Al ascender por la larga pendiente que conduce a la meseta de Gizeh, cerca de El Cairo, el visitante retrocede casi 5.000 años en la historia. Al principio, desde la distancia, las tres pirámides principales parecen montañas de cimas afiladas. Desde lejos, la impresión no es tan intensa; pero en la proximidad su tamaño resulta colosal: son monstruosas. Todo es piedra y cielo. La mayor es la Gran Pirámide del rey Keops (versión griega del verdadero nombre egipcio de Jufui); la mediana corresponde al rey Kefrén (o Jafra) y de un tamaño casi similar; la más pequeña es la tumba del rey Mikerinos o Menkaura.



Tumbas Para Dioses Vivientes

En sus orígenes Egipto fue un conjunto de asentamientos a lo largo del valle del Nilo, relacionados entre sí. Con el tiempo se formaron los dos reinos del Alto y el Bajo Egipto, según su posición en el curso del Nilo. Entre los años 3100 y 2700 aC, estos dos reinos se unificaron bajo un solo rey, que tenía su palacio en Heliópolis, cerca de donde se asienta El Cairo.

Los reyes egipcios se autoconsideraban dioses vivientes que algún día abandonarían la Tierra para reunirse con los demás dioses, en especial con Ra, que recorría cada día el cielo en su llameante «barca de los millones de años», para después atravesar las peligrosas tinieblas del más allá por la noche. Como preparación para la otra vida, los reyes se hacían construir residencias en el límite de la meseta desértica, situadas estratégicamente entre el río, fuente de vida, y el horizonte occidental, siguiendo el ocultamiento del sol cada anochecer.

En un principio, estas «casas de la muerte» semejaban verdaderos palacios, con salones públicos y almacenes. A su alrededor había residencias funerarias más pequeñas para cortesanos, que seguirían sirviendo al rey cuando también a ellos les llegase su hora. Pero en el periodo posterior a 2700 aC, el rey Zoser construyó la pirámide escalonada de Saqqara, al sur de Gizeh. Es posible que esta primera pirámide escalonada representara, literalmente, una escalera hacia el cielo. Los reyes que le sucedieron desarrollaron la pirámide de caras lisas que alcanzaron su esplendor con Keops, Kefrén y Mikerinos. Así pues, el gran periodo de construcción de las pirámides abarca todo el lmperio antiguo (c 2700-2200 aC, aproximadamente), y la Gran Pirámide debió quedar acabada hacia el 2500 aC.



En épocas posteriores, los reyes construyeron grandes templos, tumbas en el Valle de los Reyes, donde estaba enterrado Tut Anj Amón, y edificaron pequeñas pirámides de ladrillo con fachadas de piedra; pero la Gran Pirámide de Gizeh, Ajet Jufui (El Esplendor de Jufui), es la más gigantesca de todas ellas.



Atlas de lo extraordinario - Lugares Misteriosos (Volumen I)





Este post está en pleno desarrollo, esto va a ser largo e iré subiendo info hasta finalizarlo. Todavía quedan muchisimos lugares alucinantes y muchas horas de tipeo. Espero que les interese y se diviertan leyendo. A aquellos que no suelen leer mucho les digo, por lo menos chusmeen un poco sobre estos temas que realmente son cautivantes.

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