Detalles del film de God of War
Big Ross es el afortunado redactor de CC2K que ha tenido ya la oportunidad de leer el guión escrito por David Self para la adaptación cinematográfica de God of War. Y el superficial esbozo que hace en este artículo, parece bastante más esperanzador de lo que muchos sospechábamos.
Para empezar, Ross compara la película de God of War con el majestuoso clásico Furia de Titanes, lo cual me parece algo aventurado. Básicamente se trata de un desfile de todas las criaturas mitológicas habidas y por haber, con «tintes hiperrealistas y llevado al extremo para satisfacer la sensibilidad audiovisual del público masculino del siglo XXI de entre 15 y 25 años».
Pero sin duda lo más llamativo del guión es que, según Ross, éste sigue «al pie de la letra» la historia del juego, haciendo gala de una fidelidad en la narración a la que las adaptaciones de videojuegos al cine no nos tienen precisamente acostumbrados. Aun así, hay un cambio respecto al material original más que notable justo al final del relato. Y, como se podría catalogar como un spoiler de dimensiones catastróficas.
Como casi todos saben, al final del primer juego, Kratos intenta suicidarse cuando se da cuenta de que todas sus malas obras le perseguirán durante el resto de sus días. Sin embargo, Atenea evita que Kratos se destire por un acantilado, y le ofrece el trono de Dios de la Guerra que Ares ha dejado vacante tras morir a manos del propio campeón espartano. En el juego Kratos acepta y se convierte en una deidad que, en la segunda parte, será rechazada por el resto de dioses del Olimpo, pero en la película la cosa cambia. Al parecer, cuando Atenea le ofrece el puesto de Dios de la Guerra, Kratos rechaza su oferta y se tira por el acantilado. Mientras lo vemos caer, y justo antes de golpear las rocas con un fundido a negro, nuestro amigo pronuncia las siguientes palabras:
"Tu turno, Hades…"
Obviamente, en el proceso de preproducción de una película pueden haber cientos de alteraciones en la historia, e incluso pueden existir varios finales. Pero está claro que, aunque la conclusión de la historia en la películas es diametralmente distinta a la del juego, dejan más que abierta la posibilidad de una secuela. Que finalmente se haga o no, eso probablemente dependa más del box office que de cualquier otra variable.