Gilda era una mujer creyente. Una incansable luchadora que se brindaba a su familia, a sus hijos y a su público. Siempre atenta a las necesidades de los demás, supo generar un afecto especial en todos los que la rodeaban.
Luego de sus show, la gente la buscaba para saludarla y sentirla cerca. Gilda los escuchaba a todos y ni siquiera el cansancio acumulado podía hacer que ignore a todas esas personas que querían llevarse desde un autógrafo hasta la simple sensación de haberla tocado.
Un tiempo antes de morir, Gilda se cruzó con varios seguidores que le atribuían la recuperación de la salud de familiares o le pedían por trabajo. Como cualquier persona en sus cabales, la cantante negaba tener poderes curativos y evadía toda responsabilidad de haber realizado milagros.
Gilda estaba en el momento más exitoso de su carrera y se había propuesto seguir adelante y vivir la felicidad por la que siempre había luchado.
Su historia
Gilda se llamaba Miriam Alejandra Bianchi. Nació el 11 de octubre de 1961 en Villa Devoto, un barrio de la Capital Federal de la República Argentina.
Omar Bianchi e Isabel Scioli (Tita) fueron sus padres. Isabel, desde su embarazo, tuvo deseos de llamar Gilda a su bebé en honor a la película que protagonizara Rita Hayworth -en los años 40-. Debido a restricciones burocráticas no le permitieron inscribirla con ese nombre en el Registro Civil.
Vivió una infancia alimentada de fantasías y juegos. Fue una niña alegre. Solía disfrazarse, bailar, cantar y actuar.
A los cuatro años ya sabía leer y su madre decidió anotarla en la escuela primaria.
A los 9, se muda a Villa Lugano, otro barrio dentro de la Capital Federal, cerca de donde trabajaba su padre.
Cuando Gilda tenía diez años, Omar enfermo gravemente. Fallecería siete años más tarde .
Gilda tuvo contacto con la música desde muy chiquita ya que su madre daba clases de piano. Algunos dicen que sus sueños eran ser ser azafata y pediatra.
Terminó el secundario y la emprendió con las carreras de Maestra Jardinera y Profesorado de Educación Física. Tuvo que interrumpirlas cuando, en 1977, falleció su padre a causa de complicaciones provocadas por una hemiplejia.
La familia Bianchi quedó desamparada económicamente y Gilda debió hacer frente de esos problemas trabajando en el jardín de infantes de su madre, aunque las constantes peleas con Tita, hicieron que abandonara esta actividad
A los 18 años se casó con Raúl Magnín, un empresario. Con él tuvo a su dos hijos, Mariel y Fabrizio. No fue un matrimonio feliz. Gilda, no solo vivió momentos muy difíciles sino que también tuvo que volver a mantener a su familia. Su deseo era apostar a la música, pero su madre, una mujer muy conservadora, no lo aceptaba.
Ya recibida de maestra jardinera comenzó a trabajar en una escuela católica, y se destacó en la organización de festivales para los alumnos.
A los 29 años, Gilda se interesó por un aviso clasificado en el que convocaban vocalistas para un grupo musical. Se presentó y fue ahí donde conoció a Toti Giménez, un compositor y tecladista de conservatorio que se enamoró de ella a primera vista. Gilda fue elegida y así comenzó su carrera como cantante, a la vez que conocía al hombre que la haría feliz hasta sus últimos días.
Años mas tarde, la historia que le contaría a la prensa acerca de su inicio como cantante y el encuentro con Toti sería otra. Contaría que siendo niños, Toti había sido alumno de piano de su madre y que luego de muchos años de no verlo, accidentalmente, se reencontraría con él en un viaje en colectivo, mientras iba para su trabajo. Acuerdan nuevos encuentros y en uno de ellos, Gilda lo invita a un festival de la escuela en el que ella iba a cantar un tema de Gladis la bomba tucumana. Toti asistió, y al oírla cantar quedo impresionado y la impulso para que lo hiciera profesionalmente. Gilda se animo a grabar unos demos, que dejaron satisfechos a los representantes de bailantas. Para en esos momentos ya existían diferencias en su matrimonio, que luego concluiría en divorcio. Su amistad con Toti fue creciendo poco a poco hasta convertirse en el amor de su vida.
En 1991 Gilda era una de las cuatro cantantes que tenía Toti Giménez en la banda que formo luego de alejarse de Ricky Maravilla, "La Barra". El grupo se disolvió luego de hacer dos presentaciones.
Al poco tiempo armaron "Crema Americana" un grupo con el que durante un año tocaron los éxitos del momento en confiterías del centro y boliches del Gran Buenos Aires. Mientras tanto comenzaron a armar temas para sacar un disco solista.
Recorrieron productoras pero fueron rechazados. Los productores afirmaban que no había mercado para las mujeres en el ambiente de la bailanta. 'Solo tenían cabida las mujeres voluptuosas, las únicas que vendían'.
Finalmente fueron aceptados en el sello discográfico Magenta y en 1993 sacaron su primer disco "De corazón a corazón".
Su familia y su ex marido desconocían la nueva inclinación musical que tenía Gilda. Al enterarse, la noticia no les cayó demasiado bien. Relacionaban a ese género musical con el mundo de la noche y lo consideraban peligroso.
El segundo disco "Corazón herido" lo editaron con el sello "Clan Music", una compañía que les traería muchos problemas. En 1994 cuando comenzaron a hacer giras por Bolivia, el productor del sello empezó a interesarse en Gilda como mujer y llegó a querer separar a Toti de su lado. Las relaciones profesionales de la dupla con la discográfica comenzaban a complicarse.
Luego sacaron el tercer disco "Pasito a pasito" con el éxito "No me arrepiento de este amor". Gilda empezaba a hacerse conocida y en 1995 deciden separarse del productor. Esa decisión derivó en amenaza para Gilda y su familia. Por ese motivo, y aunque Tita no estuviese de acuerdo con la carrera de su hija, comenzó a acompañarla en su giras.
Con mucho trabajo por delante, vuelven a buscar compañía para su próximo disco y llegan a Leader Music, donde después de idas y vueltas, el presidente decide contratarlos.
El siguiente disco fue "Corazón Valiente", su disco más acabado y más vendido.
Llegó el éxito, las giras, los show, los reportajes y los fan. Sus discos se editaron en México, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Uruguay. Obtuvo discos de oro, de platino y doble platino. Gilda había alcanzado la fama.
El 7 de septiembre de 1996 al atardecer, camino a Concordia (una localidad en la provincia de Entre Ríos, Argentina), en el kilómetro 129 de la ruta 12, un camión embistió al micro donde viajaba todo el equipo de Gilda.
Este trágico accidente terminó con la vida terrenal de Gilda, su madre, su hija Mariel y tres de los músicos de la banda. Fabrizio, su otro hijo y Toti sobrevivieron al choque.
La noticia fue un gran golpe para todos los seguidores de la cantante. Al funeral, en el Cementerio de Chacarita, asistieron cientos de personas . La multitud, que lloraba por ella, sorprendió a familiares y amigos, que no tenían idea del éxito de Gilda.
Los restos de mortales de Gilda descansan en el cementerio de la Chacarita, primer piso tumba 3636.
Ya fallecida, fue nominada para la entrega de los premios Carlos Gardel. Fue la ganadora del mismo en la categoría mejor artistas tropical femenina.
Nadie se olvida de Gilda
Del mito mediático al mito real
Gilda se fue en el mejor momento de su carrera pero los seguidores continuaron escuchando sus discos y sintiendo las letras que la cantante dedicaba generalmente al amor. Pasó muy poco tiempo para que los fanáticos se convirtieran en devotos. Luego comenzaron a escucharse testimonios de milagros que algunas personas le atribuían al espíritu de Gilda.
En silencio, sin el estruendo que tuvo en otros momentos en los medios, gente de todas las edades ofrece oraciones y prende velas a su imagen. Le piden por salud, por trabajo y esperan, con confianza, con Fe, que Gilda los ilumine con un milagro.
La "Gilda manía" que provocaron los milagros difundidos en los medios de comunicación ubicaron a la cantante al lado de mitos populares como "El Gauchito Gil", "La Difunta Correa" y "Pancho Sierra". La venta de los discos aumentó sideralmente tras su muerte. Pasado el furor los homenajes a la cantante son cada vez más multitudinarios. La peregrinación al Santuario de Entre Ríos y al Cementerio de la Chacarita es incesante y hay un floreciente mercado de objetos "religiosos" con la imagen de "Santa Gilda".
Nadie sabrá nunca qué fue lo que originó el mito; qué motiva a personas de todas las edades y de todas partes del mundo a viajar cientos de kilómetros para dejarle una flor, ni qué los lleva a seguir comprando sus discos; pero lo que si se sabe es que hoy es considerada "el ángel de la Movida Tropical".
Gilda vive en el corazón de sus fans y promete ser su guía espiritual por mucho tiempo. Los protagonistas de este mito no pueden imaginar hasta donde llegará esta devoción y qué barreras atravesará toda esta movida. Claro está, que ninguno busca respuestas, solo cree en Gilda como una Santa Milagrosa, o simplemente se conforman con tenerla de vehículo para convertir su fe en alegría.
Sin duda Gilda posee los elementos mas atractivos que cualquier icono religioso podría tener: una imagen angelical, una voz dulce y llena de música y el reciente recuerdo vivo de una mujer luchadora, y dada a su gente.
Camino a Gualeguaychú, el santuario
En el Km. 129 de la ruta 12 en Entre Ríos, a cien metros del lugar del accidente que ocasionó la tragedia, se encuentra el "Santuario de los Milagros de Gilda", un emprendimiento de Carlos Maza y varios colaboradores, que nació como un humilde monolito donde la gente dejaba sus cartas y ofrendas.
Hoy, luego de haber pasado por un incendio que destruyó la anterior construcción, el santuario se impone al costado de la llamada "Ruta de la Muerte". El complejo está formado por una pequeña capilla de ladrillos y techo de chapas, los restos del micro en el cual viajaba la cantante y varios puestos de merchandising y choripan.
En el interior de la capilla todo se centra alrededor de una caja de vidrio que contiene un corazón de tela y en el medio, bajo una especie de lente, la imagen capturada de Gilda para el arte de su disco "Corazón valiente". A un lado, un cartel anuncia que al observar por la esa lente, se puede descubrir una lágrima en la mejilla de la cantante.
Cubriendo toda la superficie de las paredes y las columnas se pueden ver flores, fotos, estatuillas, pañuelos, remeras de equipos de fútbol, chupetes, cigarrillos, todo tipo de objetos personales que sus adoradores dejan como muestra de afecto o para comunicar a través de ese objeto, su deseo de sanación.
Carlos Maza y sus colaboradores, responsables de mantener el santuario, tienen como próximo proyecto alejar el complejo varios metros hacia atrás para no congestionar la ruta 12, y como gran sueño, declarar en la Iglesia Católica a Gilda como Santa.
Un lugar de reunión
Los restos de la cantante descansan junto a los de su madre Tita y su hija Mariel en la galería 24 del Cementerio de Chacarita. Los pasillos son tristes, las paredes están gastadas y se siente una soledad típica de lugar fúnebre. El pasillo donde se encuentra Gilda, en cambio, tiene los colores de las flores que cubren mas de tres nichos y cuenta con la incansable presencia de familias, ancianos y jóvenes que se acercan a saludar a la cantante y que, uno a uno, suben la pequeña escalera para llegar a besar su foto.
Los fines de semana, el club de fan "Los guardianes de Gilda" se encarga de ordenar las flores, mantener limpio el pasillo e informar a los visitantes acerca de la vida y obra de la cantante.
La increíble y triste historia de Gilda S.A.
El 7 de septiembre de 1996, un camión de origen brasileño salió de su carril y chocó de frente contra un ómnibus que transportaba a una banda de música tropical. En el accidente falleció Miriam Bianchi, junto a su madre, su hija, tres músicos y el chofer. Fue el final de la vida de Gilda y el comienzo de un negocio perfecto y bastante bizarro que incluye discos póstumos falsos y proyectos cinematográficos truncos o desaparecidos.
DOBLE GATO POR LIEBRE
Apenas un año después, la compañía discográfica Leader Music editó el disco titulado Entre el cielo y la tierra, con algunos temas grabados por la vocalista antes de su muerte, del que se vendieron miles de copias. Fue una especie de collage sonoro, con apenas cinco temas en estudio, otros dos registrados en vivo y la participación de Tormenta, Antonio Ríos y el Grupo Green.
El producto se difundió con alto impacto: el productor musical y tecladista Juan Carlos “Toti” Giménez, dijo que los temas habían sido encontrados en el lugar del accidente, sobre la banquina del kilómetro 129 de la ruta 12. Era un casete en el que Gilda había grabado llamado “No es mi despedida”, como una escalofriante premonición.
En realidad, la creación no fue un presagio, sino el regalo de la cantante a un grupo de fanáticas que acompañaron a la banda durante toda su gira por Bolivia.
Para el trompetista Dani de la Cruz, la famosa historia del casete no fue más que un negocio inventado por Giménez, quien figura como autor de la canción. “Fue una cuestión de marketing”, asegura el músico peruano de la banda, que trabajó en La Nueva Luna, La Repandilla y que hoy forma parte de Damas Gratis.
En ese mismo año la discográfica organizó el “Tributo a Gilda”, un recital en el teatro Astros, cuya entrada se acondicionó como un museo dedicado a la ídola. Allí actuaron los mismos artistas que figuran en el disco, más el show de Los Gorilas, la nueva banda armada por Toti. “La entrada costaba 50 pesos y a los clubes de fans nos dejaron afuera”, recuerda indignado Claudio Milano, presidente del club “No me arrepiento de este amor”.
Otra discográfica, Magenta, también tenía su kiosquito preparado. Pese a que solo había editado el primer larga duración de la banda en 1993, sacó a la venta Un sueño hecho realidad, un disco en vivo donde la vocalista compartía escenario junto a Gladys “La Bomba Tucumana”, Daniel Agostini y Miguel “Conejito” Alejandro, entre otros artistas tropicales.
Pero tampoco era lo que se anunciaba: se trataba de una recopilación de temas de la etapa de Miriam como cantante del grupo Crema Americana. Ella nunca había cantado a dúo, pero los hermanos Kirovsky –a cargo del sello– lograron conjurar lo sobrenatural. En Estados Unidos agregaron sonidos de público en vivo, mezclaron las voces y posibilitaron el contacto con el más allá.
IMAGENES PERDIDAS
Hay un documental de la productora Secretos Musicales, formada por un grupo de estudiantes de cine junto a Leopoldo Tiseira, sobrino del fallecido guitarrista. La Banda de Gilda retrata los años de la agrupación y critica con dureza a Toti Giménez. Se estrenó en el verano de 2007 en el hotel Bauen y no se ha vuelto a ver.
La película en la que actuaría Natalia Oreiro quedó en la nada. Pese a los anuncios realizados en los medios, ni el director Mariano Mucci, ni el productor Luis Barone comenzaron su trabajo. Allegados a la banda afirman que el film fue una iniciativa de Toti, pero que ahora los derechos están en manos de Fabricio, hijo de Gilda, quien ya cumplió 21 años.
MUSICOS A LA DERIBA
Mientras tanto, María La Rosa la pasaba mal en Avellaneda. Su marido Raúl, que tocaba las tumbadoras en la banda, había muerto en el accidente. Ella se quedó sin una fuente de ingreso y con su hijo, Jordan, de apenas un año de edad. “Tuve que salir a trabajar y dejar a mi niño con los vecinos”, cuenta.
Como Raúl, el timbalero Manuel Vázquez llegó a la Argentina desde Perú para trabajar en la bailanta. En el choque sufrió una luxación de cadera y estuvo dos meses internado. Ahora está desocupado.
Gilda ya se había convertido en santa popular para los miles que creían en sus milagros. Los fanáticos montaron un templo en el mismo lugar del accidente con el fin de homenajearla, pero rápidamente se transformó en un gran puesto de venta de productos. “Los buscas siempre van donde se junta mucha gente. Parecía la feria de La Salada”, dice Carlos Maza, actual cuidador del santuario.
Edwin Manrique, bongosero de la banda, recuerda la única vez que se acercó al lugar: “Vendían estampitas y rosarios. Hasta alfajores con su cara”, rememora. Y dice que todo el mundo hizo negocios con el nombre de ella, todos menos los protagonistas de la historia.
Bueno hasta ak llega mi aporte.. espero no sea motivo de discucion.. dejo un link de otro post de gilda para q puedan descargar sus placas. saludos
http://www.muevamueva.com
http://www.criticadigital.com