Aprende a interpretar lo que dicen las lineas y dedos de las manos.
Desde las cosas más positivas hasta las más negativas de la personalidad pueden salir a la luz con el simple hecho de analizar la forma de las manos. Te invitamos a que descubras este singular método de predicción.
La forma de las manos, las líneas, los dedos, entre otros signos son capaces de proporcionar información valiosa sobre nuestra personalidad, desde anhelos hasta enfermedades. Pero esto no se limita a una simple técnica adivinatoria, la quiromancia –lectura de manos- es una ciencia con diversos estudios que se respaldan en la psicología.
Las diferentes corrientes de la quirología clasifican las manos en cuatro tipos específicos, los cuales están relacionados a los elementos: agua, tierra, aire y fuego.
Mano Práctica (tierra): Es aquella que los antiguos llamaban rudimentaria debido al volumen y grosor de su palma. Sus dedos son cortos, gruesos, resistentes y especiales para realizar tareas que requieran fuerza y habilidad al mismo tiempo. Este tipo de mano es característico de personas trabajadoras, activas y hacendosas. Quienes la poseen tienen un talante realista frente a todas las pruebas que les pone el destino.
Mano Intuitiva (fuego): Es la desproporcionada, su palma es larga y sus dedos cortos; lo que indica desarmonía e indicios de violencia. Es propia de personas controversiales, que no aceptan bien las críticas y que llaman la atención por su carácter fuerte y enérgico. Su rasgo distintivo es su fuerte tendencia al individualismo.
Mano Sensible (agua): La palma es estilizada y los dedos largos. Es tan fina y hermosa que difícilmente se puede pasar por alto. Las personas que poseen este tipo de mano tienden a manifestar emociones intensas y poco comunes cuando se encuentran con seres de su agrado. Quienes la tienen destacan por su capacidad de añoranza, efecto y emotividad.
Mano Intelectual (aire): Dedos largos y estilizados, la palma cuadrada y corta da una extraña sensación a la vista. Indica cualidades como inteligencia, creatividad, conocimiento y sabiduría. La principal característica de sus poseedores es su afán por el orden, la disciplina, la armonía y la norma.
Otro tipo de clasificación es la relacionada con los astros. Esto es, que la configuración de la mano puede influenciarse por la fuerzas de los planetas.
Mano de Venus: Es de color blanco o rosa pálido, su palma es blanca y sus dedos son lisos de ancho normales, con un pulgar algo corto. Quienes las poseen son leales, generosos y sinceros. Su fuerza radica en su gran poder de atracción física y su inteligencia, lo que además le favorece para la ascensión social y laboral. En el amor buscan armonía y equilibrio y puede vencer todas las batallas amorosas con su ternura.
Mano de Marte: Es fuerte y vigorosa, su palma es rojiza, con dedos un poco toscos y falanges abultadas, aquí el pulgar es ancho y corto. Es propia de individuos de carácter fuerte y dominante. Sus puntos más destacados son la inteligencia, el coraje, la fuerza de voluntad y la agresividad. Tiende a ocultar sus emociones y, si bien es fiel, también resulta una compañía difícil por su dificultad a expresar lo que dice su corazón.
Mano de la Luna: Blandas y carnosas, su palma es blanca y húmeda, con dedos lisos, cortos y un poco achatados, mientras su pulgar es corto y fino. Revela una personalidad perezosa, con pocas pretensiones y que no suele luchar por sus objetivos. En el amor la necesidad de recibir afecto hace que jueguen un rol pasivo y elijan al compañero que más amor pueda ofrecerle, independientemente de los que ellos sientan en verdad.
Mano de Júpiter: Son grandes y fuertes, la palma es templada y seca, mientras sus dedos son lisos, con falanges cuadradas y con el pulgar ancho y largo. Alegría, sinceridad, popularidad, bondad y dulzura son sus más sobresalientes características. En el amor buscan siempre una pareja excepcional, que cumpla al pie de la letra con todos los requisitos que el poseedor considera indispensable.
Mano de Saturno: Delgadas, su palma es seca y fría, con dedos largos y nudosos, con un pulgar cuadrado y grande. Esta mano es influenciada por el espíritu filosófico y abstracto, por ello quienes la poseen viven de los placeres de la mente y poco se preocupan por la vida material. Es extraño, casi imposible, que se apasione a primera vista. Por lo general huye de los sentimientos violentos y ardientes, al punto de no escoger a su pareja sólo por su belleza.
Mano del sol: Grandes y sumamente armoniosas en su configuración, su palma es blanca o rosada, con dedos cuadrados y ligeramente nudosos donde el pulgar está bien desarrollado y en concordancia con lo demás. El dinamismo y la capacidad creativa serán los puntos fuertes del individuo solar. Son exuberantes y superficiales y tienen constantes deseos de saber y conocer. En el amor no admiten términos medios y son exclusivistas e incontrolables. Difícilmente se une a un solo compañero en su vida, pues detesta la rutina y cotidianeidad.
Mano de Mercurio: Son largas en hombres y pequeñas en las mujeres. Su palma es de igual color que el resto de la mano, sus dedos son lisos y desiguales, mientras su pulgar es largo y flexible. Quienes la poseen son desenvueltos, hábiles, inquietos, con una energía prácticamente inagotable. Sus amores tienen una veta excesivamente racional, pues por lo general son propensos a las pasiones profundas.
Mano de Tierra: Cuadradas, su palma es seca y blanca, con dedos anchos y lisos donde destaca un pulgar grande y nudoso. Corresponde a un individuo paciente, dedicado, tenaz, autentico y con un orden mental sumamente estricto. Su fuerza radica en el equilibrio del espíritu y en la practicidad de su inteligencia. Vive el amor como un rito natural y necesario y es fiel por esa misma convicción.
Ahora que ya conoces más sobre esta ciencia, la quiromancia, la próxima vez que conozcas a alguien no dejes de mirar sus manos, te puedes llevar más de una sorpresa…
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