Según investigaciones del profesor Robun Dunbar, de la Universidad de Oxford, especialista en antropología evolutiva, 150 es el número máximo de amigos que el cerebro humano es capaz de procesar, mientras que, amigos íntimos, solo puede ocuparse de 6. Más de ese número dejarían de ser, realmente, amigos íntimos.
Lógicamente, el número de amigos que podemos ser capaces de conseguir varían, dependiendo de muchos factores (entre ellos nuestra personalidad o el status social, así como algo tan efímero como la fama), pero por muchos amigos “nuestros” que tengamos, eso no quiere decir, obligatoriamente, que nosotros seamos -o podamos ser- amigos suyos.
El tamaño del neocórtex cerebral en el ser humano y su capacidad de procesamiento de la información son factores clave para determinar el número máximo de amigos que somos capaces de tratar y “asimilar”.
En las redes sociales, como Facebook y Twitter, el número máximo de perfiles “amigos” por término medio es de 130, muy cerca de esos 150 de máximo. Así y todo, Dunbar aclara que no todos los amigos son iguales con respecto a nuestros sentimientos o nuestra cercanía, y los divide en amigos íntimos, frecuentes, temporales, esporádicos… y, en los últimos lugares, aquéllos que su muerte nos daría “pena”.
Atendiendo a esa clasificación, actores y actrices que tienen “millones” de amigos a su alrededor, si alguien de ellos se muere, ¿lo notarían? Creo que ni eso. Tal vez la relación de intereses, entonces, sea recíproca en esos casos.
www.impresionante.net