Hola T!
Buenos les paso a contar una historia increible que me sucedió en mi familia este mismo años... Entre otras actividades uno de mis primos es socio de un haras de caballos cuarto de milla que funciona en la estancia que administra en Neuquén (lugar donde desde chico voy en verano).
En esta estancia sucedió algo muy chiquito tal vez, pero muy lindo a la vez.
El día de la madre, la perra de mi primo, Sofía (una perra dogo argentino), dio a luz a dos cachorros. Y así como vinieron al mundo, se fueron el mismo día. No había nadie en el campo que pudiera socorrer a los cachorritos. Esto sucedió ya que el parto se complicó y el resultado fue ese.
Sofía quedó tan sola como Negra. Por otra parte hacia seis dias habia nacido un cordero (Negra, su nombre), que por cuestiones de la naturaleza fue abandonado por su madre después de parirlo.
Esto suele pasar entre animales de campo. Las crías, después de ser paridas, muchas veces no son reconocidas. Y el rechazo provoca, por lo general, la muerte (del cordero).
Negra tuvo suerte. Sobrevive al abandono de su madre biológica porque Sofía la adoptó como una hija. Sí! Es increíble pero cierto y yo tuve la suerte de poder verlo. De no ser por el amor de esta perra, se hubiera muerto me contó entre otras cosas Julio, el capataz de la estancia. Tan guardiana como madraza, dice que no le saca los ojos de encima.
Mi primo Carlos dice que esto es parte del instinto natural del animal.
Lo más increible es que hablando con el capataz (un tipo que segun yo pensaba, conocia de estas cosas) no podia dejar de demostrar su asombro. Me acuerdo que no paraba de decir "¡Lo que es la naturaleza!".
Otra cosa que me llamó la atención es que Sofia y Negra son muy "pegotes" de Julio (el capataz) a donde el iba, ellas lo seguian. Aunque despues de un tiempo me di cuenta que era nomral esto ya que "Duque", un perro ovejero, tampoco paraba de seguirlo.
Por otro lado, al cordero, sus pares no la reconocen todavía. "No le dan bola", fue el comentario de mi primo.
La perra no sólo le da de mamar sino que la agarra del cuero para llevársela con ella a la "cucha". Incluso gime cuando se le aparta de su lado.
Sofía la cuida, la Negra se deja cuidar y entre ellas crece una historia que enternece, lejos de la ciudad y del caos, donde muchas veces se pierden los detalles.
Y las fotos hablan por sí solas (perdon, yo sé que las fotos son muy chicas, en cuanto pueda mi primo mandarme las mas nuevas las posteo).
En esta estancia sucedió algo muy chiquito tal vez, pero muy lindo a la vez.
El día de la madre, la perra de mi primo, Sofía (una perra dogo argentino), dio a luz a dos cachorros. Y así como vinieron al mundo, se fueron el mismo día. No había nadie en el campo que pudiera socorrer a los cachorritos. Esto sucedió ya que el parto se complicó y el resultado fue ese.
Sofía quedó tan sola como Negra. Por otra parte hacia seis dias habia nacido un cordero (Negra, su nombre), que por cuestiones de la naturaleza fue abandonado por su madre después de parirlo.
Esto suele pasar entre animales de campo. Las crías, después de ser paridas, muchas veces no son reconocidas. Y el rechazo provoca, por lo general, la muerte (del cordero).
Negra tuvo suerte. Sobrevive al abandono de su madre biológica porque Sofía la adoptó como una hija. Sí! Es increíble pero cierto y yo tuve la suerte de poder verlo. De no ser por el amor de esta perra, se hubiera muerto me contó entre otras cosas Julio, el capataz de la estancia. Tan guardiana como madraza, dice que no le saca los ojos de encima.
Mi primo Carlos dice que esto es parte del instinto natural del animal.
Lo más increible es que hablando con el capataz (un tipo que segun yo pensaba, conocia de estas cosas) no podia dejar de demostrar su asombro. Me acuerdo que no paraba de decir "¡Lo que es la naturaleza!".
Otra cosa que me llamó la atención es que Sofia y Negra son muy "pegotes" de Julio (el capataz) a donde el iba, ellas lo seguian. Aunque despues de un tiempo me di cuenta que era nomral esto ya que "Duque", un perro ovejero, tampoco paraba de seguirlo.
Por otro lado, al cordero, sus pares no la reconocen todavía. "No le dan bola", fue el comentario de mi primo.
La perra no sólo le da de mamar sino que la agarra del cuero para llevársela con ella a la "cucha". Incluso gime cuando se le aparta de su lado.
Sofía la cuida, la Negra se deja cuidar y entre ellas crece una historia que enternece, lejos de la ciudad y del caos, donde muchas veces se pierden los detalles.
Y las fotos hablan por sí solas (perdon, yo sé que las fotos son muy chicas, en cuanto pueda mi primo mandarme las mas nuevas las posteo).
El de la primer foto que aparece con Sofia y Negra es julio, el capataz. Y en la segunda foto se vé como Negra la sigué a su madre adoptiva, Sofia.
La verdad que a veces para estas cosas no hay explicaciones, mas que la que me dijo mi primo, pura naturaleza. Espero que les haya gustado... Saludos y mucha suerte a todos
La verdad que a veces para estas cosas no hay explicaciones, mas que la que me dijo mi primo, pura naturaleza. Espero que les haya gustado... Saludos y mucha suerte a todos