InicioInfoLa historia detrás de los enanos de jardin
El enano del jardín

Por Roberto Javier Maidana.





Esta mañana, el enano de jardín amaneció en otro lado; desde su llegada a casa, hace cinco años, siempre había respetado su ubicación; se había dejado cargar por las manos de desconocidos, que lo colocaron bajo techo por las lluvias, entre las plantas para adornar la primavera y a la intemperie en momentos en que dejaba de ser llamativo; aprovechando las baldeadas matutinas se sometió a duchas reparadoras y en 2006 sirvió como cábala para que Argentina triunfara en el mundial de fútbol; la eliminación del equipo de José Pekerman en cuartos de final marcó el final de sus servicios cabalísticos.

Su mirada, sonriente, pero directa, casi temeraria, asusta a mis sobrinos. Es un enano incompleto: le falta la carretilla; en sus manos, posee dos huecos que esperarán eternamente recibir las manijas de la carretilla; su vestimenta es muy particular: zapatitos amarillos, pantalones y remeras verde (una especie de overol) guantes blancos, gorra roja y una gran barba papanoelesca que le llega al ombligo.

Ese enano, sin nombre, es el mismo que hoy amaneció en otro lado; mi madre, se asustó al verificar que se encontraba a dos metros de su histórica posición; adjudicó el hecho a algún ladrón que, mientras lo intentaba robar, escuchó ruidos y dejó su sustracción para otro momento, para huir raudamente; mi padre sonríe a carcajadas cada vez que escucha la historia; mis hermanos lo miran detalladamente, para encontrar algún rastro esclarecedor.

Tengo que contarles que su movimiento, no solo generó sensaciones en la casa, sino una especie de reencuentro con Él; lo teníamos olvidado, a ese hombrecito de yeso, cuya historia indefinida cuenta que surgió aproximadamente en el año 1460, en Alemania; aparentemente fueron réplicas de pigmeos que eran reclutados para trabajar en las minas; estos se vestían con colores llamativos para poder ser encontrados en caso de perderse en la oscuridad; algunas personas aseguraron que esas personitas no podían sino tener dotes mágicos, y comenzaron a temerles; como conjuro a su poder, realizaron replicas de yeso, que colocaron en sus jardines.

Ahora que lo pienso bien, tal vez, luego de meditarlo por mucho tiempo, y al admitir que lo habíamos olvidado, el enano tomó fuerzas, coraje, riesgos, y decidió moverse de lugar, para reivindicar su importancia.

Hoy lo fui a visitar, me senté en el jardín, lo tomé con mis manos y lo miré fijo, y aunque no me crean, detrás de su sonrisa temerosa, observé unos ojos agradecidos, satisfechos, como los de esas personas solitarias, que esperan el regreso de la mujer que lo abandonó.

Por Roberto Javier Maydana.


fuente
Datos archivados del Taringa! original
20puntos
5,710visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

_
_lauchis🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts6
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.