Los termostatos WiFi controlados remotamente por Internet a través de móviles o de cualquier ordenador, están empezando a sustituir a los clásicos cronotermostatos, una vez demostrada su gran eficacia a la hora de ahorrar en calefacción, y por la comodidad que ofrecen al usuario en su control y gestión.
Los habituales cronotermostatos que hemos venido utilizando hasta ahora para controlar la temperatura ambiente de nuestro hogar, tienen los días contados. Pronto se acabará aquello de tener que programar la temperatura en franjas horarias estáticas, sin posibilidad de alterar dicha programación cuando estamos fuera de casa, con el consiguiente gasto energético.
Tras la adquisición por parte de Google de la marca Nest, especializada en el diseño y construcción de termostatos inteligentes, este tipo de dispositivos domóticos parece que empiezan a ser tenidos muy en cuenta por los consumidores, principalmente por las funciones de autoaprendizaje y control remoto desde cualquier lugar del mundo, que ayudan a ganar confortabilidad en nuestra casa y a reducir nuestra factura energética.
La programación de estos dispositivos no tiene mayor complejidad, y aunque algunos de ellos nos permiten establecer ciertos parámetros desde el propio aparato, lo más habitual es configurar su funcionamiento desde nuestro móvil, tablet u ordenador. Casi todos ellos disponen de un sistema de aprendizaje con el que el dispositivo va recogiendo datos sobre los horarios en los que nos encontramos en casa, cual es nuestra temperatura ideal, y cuánto tiempo tarda nuestro sistema de calefacción en alcanzar la temperatura de confort definida por nosotros. Con todos estos parámetros estos termostatos inteligentes son capaces de decidir cuando activar o desconectar la calefacción para disponer siempre de la temperatura ideal en casa con el mínimo coste posible.
Al margen de estas capacidades de autoaprendizaje, la conexión WiFi de la que disponen estos termostatos nos permitirán, por ejemplo, conocer la temperatura interior y exterior de nuestra casa cuando nos encontramos fuera, y poder alterar en cualquier momento el funcionamiento previsto por el termostato, ante cualquier salida o regreso anticipado de casa. Así por ejemplo, podremos decidir apagar remotamente la calefacción cuando ya hemos salido de casa y preveemos no volver en unas cuantas horas. Cuando decidamos volver a casa, podremos activar el encendido de la calefacción con antelación, con el fin de encontrarnos la temperatura deseada al llegar.
En el artículo Termostatos WiFi para calefacción , se hace una pequeña revisión de los modelos actualmente más recomendados (iPdomo, Netatmo, Momit y Wattio) Una buena oportunidad para saber cual de ellos se adapta mejor a nuestras necesidades, y comenzar así a ahorrar en nuestro gasto energético.