El Basilisco
La fama del Basilisco no ha sido siempre tan buena, en la antiguedad, el Basilisco era un animal mitológico en forma de gran serpiente con cuernos y con una mancha en la cabeza en forma de corona, de la que toma su nombre pues basilisco significa "pequeño Rey". Un animal temido que mataba con la mirada y al que hoy en día culparíamos en gran parte del cambio climático puesto que pulverizaba piedras convirtiéndolas en desierto.

En la Edad Media el basilisco evolucionó imaginariamente y se "convirtió" en un gallo con cuatro patas nacido de un huevo puesto por un sapo e incubado por una serpiente.
En el aspecto real y biológico del basilisco, debemos decir que en verdad nos encontramos ante un lagarto nativo de America Central bastante parecido a las iguanas, aunque algo más pequeño y delgado.
Dentro de los Basiliscos podemos encontrar una diversidad de especies entre las que se distinguen por su color el Basilisco Marrón, el Basilisco plumifrons o Basilisco Verde o el Basilisco de cabeza roja.
En el aspecto real y biológico del basilisco, debemos decir que en verdad nos encontramos ante un lagarto nativo de America Central bastante parecido a las iguanas, aunque algo más pequeño y delgado.
Dentro de los Basiliscos podemos encontrar una diversidad de especies entre las que se distinguen por su color el Basilisco Marrón, el Basilisco plumifrons o Basilisco Verde o el Basilisco de cabeza roja.

Pero volvemos a lo más interesante y curioso de estos Basiliscos: Su divina capacidad para caminar por el agua, gracias a unas membranas especiales en sus patas que aumentan su superficie de apoyo sobre el agua y que les permiten realizar el milagro por el que se les conoce como los Lagartos Jesucristo.
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