Hoy me voy a crear un par de enemigos.
El panorama fue oscuro desde un principio, la tormenta que sacudiría la noche de Buenos Aires ya se avecinaba entrada la tarde, y toda persona a la que trataba de convencer para que nos acompañe a mí y al Pedro a un club de comedia me preguntaba irónicamente lo mismo: “stand up argentino?”
“Sí” contestaba yo, y proseguía a mentir descaradamente: “pero no puede ser tan malo, no?”. En realidad yo era portador de los mismos prejuicios de aquellos menos ingenuos que rehusaban la oferta, pero vamos, cuando algo es verdad no creo que se pueda tildar de prejuicio. La única vez que recuerdo haberme reído en con monologuistas argentinos (excluyendo a Tato y a Pinti, que juegan en otra categoría) fue una noche en la bar de la FM Palermo, cuando los dichosos humoristas por poco se agarran a trompadas con los miembros de una banda tributo a Led Zeppelin que había hecho un set acústico previo. El cantante de la banda estaba medio tomado y empezó a bardear al que estaba detrás del micrófono. El comediante (odio como suena esa palabra en castellano, pero la prefiero a “cómico” ya que por lo menos no se anticipa falsamente a los resultados) empezó a chicanearlo y el músico se calentó. La escena fue maravillosa. Sumamente divertida. Y, definitivamente, no por los chistes. Yo estaba de parte de Robert Plant.
De todas formas proseguí con mis intentos: “pero no puede ser tan malo, no?” Sí, podía.
Llegamos empapados y cercanas las 23 al Bululú un Club de Comedia en un subsuelo de Rivadavia, y nos retiramos unas tres horas después luego de haber sonreído como mucho unas cuatro veces. En ese breve períodos pasaron por el escenario personajes como “Super Obelo” un superhéroe argentino (peor chiste: “el Ford K es el auto oficialista) “El Nerd” (peor chiste: en la lista de todas las cosas que mira por internet empieza a hablar de la pornografía y termina incluyendo la pedofilia – epic wtf!), un barrabrava que se psicoanalizaba (peor chiste: “homosexualidad reprimida puta, salí de acá”), una nena cheta (“fucking esclavo, le digo a los negros de mierda” o “soy anoréxica-bulímica, cago y meo por la boca”) y diferentes monólogos en torno a las fiestas de casamiento, o a como un tipo flaco le afanaron el culo y tiene miedo de que se lo estén rompiendo en algún lado. También hicieron el chiste del helado de concha.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=617S-m65jgA
La cuestión es que pese a la mediocridad de todos aquellos que se presentaron esa noche (un total de 7 “humoristas”, uno peor que el otro) no termino de entender como Argentina no se termina de dar por vencida y deja de tratar de copiar un tipo de humor que no le es propio. El Stand Up argentino me resulta un intento aún más infructuoso que la sit-com nacional. Y lo que más me jode es que los gerentes de programación de Telefé se dieron cuenta que la sit-com no funcionaba más y dejaron de importarla, y supuestamente los gerentes de programación son los que hacen las cosas mal, y que no tienen idea de lo que en realidad le gusta al público, y la gente del “under” si. Supuestamente los estereotipos gastados deberían aparecer por televisión y no en el lugar que debería estar renovando las categorías. Pero entonces te encontrás con que aparece una “rubia cheta” que ya se terminó de gastar en Ricos Y Mocosos y no podes creer que haya tipos todavía menos creativos que Pachu y Pablo. O aparece el “Nerd” (una mezcla del Profesor Lambetain y Godinez, del Chavo) gritando “uhhh, ¿saben para qué uso la computadora? ¡Para jugar a los jueguitos!”. Te equivocaste flaco. Y no lo digo (como me acusó mi colega) porque me sentí tocado (yo reivindico mi ñoñez y no tengo problemas en burlarme de ella), lo digo porque me indigna ver el abuso de cosas que estaban bien en los ochenta pero que hoy se quedaron en el tiempo. No puedo terminar de entender como todos estos pibes que hacen comedia a la gorra no se den cuenta que no son graciosos, y no son creativos, por lo menos para este tipo de género. Lo único que me consuela es que, a diferencia de los norteamericanos, no tenemos una televisión dependiente del semillero del stand up, sino estaríamos definitivamente en pelotas.

http://grupomuu.com.ar