La micropigmentación es un tratamiento consistente en la implantación de un maquillaje permanente. Se puede realizar con aplicaciones estéticas o finalidades paramédicas. Las zonas de aplicación más comunes son:
•Cejas: Simulando unas cejas más pobladas.
•Ojos: Dotando a la mirada de mayor expresividad.
•Labios: Marcando el contorno labial o generando un mayor volumen gracias a la novedosa técnica del relleno de labios.
•Areolas mamarias: Reconstruyendo la areola tras intervenciones quirúrgicas de aumento o reducción de pecho o masectomías.
El procedimiento de trabajo es similar al del tatuaje, con la importante diferencia de que el tratamiento no es definitivo, sí no que es variable, dependiendo de varios factores como el tipo de piel de la paciente y los materiales empleados (especialmente las tintas o pigmentos para micorpigmentación). Como norma general, la micropigmentación tiene una duración media comprendida entre 1 y 3 años, puesto que la tinta se implanta entre las capas dérmicas y epidérmicas.
La mayoría de personas que acuden a la micorpigmentación, son mujeres, y lo hacen como una solución enfocada a dejar de consumir el tiempo diario empelado en maquillarse. En los últimos años, cada vez encontramos más casos de personas que recurren al maquillaje permanente con el fin de camuflar imperfecciones (cicatrices, labio leporino, vitíligo).
El instrumento principal para la realización del trabajo de micropigmentación, es el dermógrafo o máquina de micropigmentación, un dispositivo que emplea agujas y otros materiales desechables, y el cual es necesario para transferir la tinta al interior de la piel.
En la mayoría de los casos, el tratamiento se desarrolla a lo largo de dos sesiones. En la primera de ellas, se realiza un diseño consensuado con la paciente, y se procede a la implantación de los pigmentos . Pasado un periodo cercano a los 30 días, se suele realizar una sesión de retoque (recomendable en más del 90% de los casos), en donde se verifica que el resultado es el adecuado.
Antes de realizar ambas sesiones, se recomienda que la paciente no haya ingerido en las anteriores 24 horas estimulantes como (café, té) y otros alimentos con propiedades vasodilatadoras (mariscos).
•Cejas: Simulando unas cejas más pobladas.
•Ojos: Dotando a la mirada de mayor expresividad.
•Labios: Marcando el contorno labial o generando un mayor volumen gracias a la novedosa técnica del relleno de labios.
•Areolas mamarias: Reconstruyendo la areola tras intervenciones quirúrgicas de aumento o reducción de pecho o masectomías.
El procedimiento de trabajo es similar al del tatuaje, con la importante diferencia de que el tratamiento no es definitivo, sí no que es variable, dependiendo de varios factores como el tipo de piel de la paciente y los materiales empleados (especialmente las tintas o pigmentos para micorpigmentación). Como norma general, la micropigmentación tiene una duración media comprendida entre 1 y 3 años, puesto que la tinta se implanta entre las capas dérmicas y epidérmicas.
La mayoría de personas que acuden a la micorpigmentación, son mujeres, y lo hacen como una solución enfocada a dejar de consumir el tiempo diario empelado en maquillarse. En los últimos años, cada vez encontramos más casos de personas que recurren al maquillaje permanente con el fin de camuflar imperfecciones (cicatrices, labio leporino, vitíligo).
El instrumento principal para la realización del trabajo de micropigmentación, es el dermógrafo o máquina de micropigmentación, un dispositivo que emplea agujas y otros materiales desechables, y el cual es necesario para transferir la tinta al interior de la piel.
En la mayoría de los casos, el tratamiento se desarrolla a lo largo de dos sesiones. En la primera de ellas, se realiza un diseño consensuado con la paciente, y se procede a la implantación de los pigmentos . Pasado un periodo cercano a los 30 días, se suele realizar una sesión de retoque (recomendable en más del 90% de los casos), en donde se verifica que el resultado es el adecuado.
Antes de realizar ambas sesiones, se recomienda que la paciente no haya ingerido en las anteriores 24 horas estimulantes como (café, té) y otros alimentos con propiedades vasodilatadoras (mariscos).