Hoy voy a enseñarte cómo podés blanquear tus dientes sin moverte de tu casa!!! Bueno, si no tenés estos materiales vas a tener que ir a comprarlos, jajaja. Lo que quiero decir es que, más allá de la limpieza que te haga tu dentista muchas veces los dientes se tornan amarillentos, sobre todo si fumamos o tomamos mucho mate. Preparado? Aqui van...
Carbón activado (pastillas de carbón)
Blanquear los dientes con el carbón activado es una de las maneras más sencillas y baratas. Solo necesitas aplastar una pastilla con una cuchara, humedecer el cepillo en agua, pasarlo por el polvo de carbón y cepillarte los dientes como de costumbre.
Leche
seca (en polvo) y
pasta
dental
La leche en polvo no solo blanquea los dientes, sino también los fortalece. Exprime sobre tu cepillo de dientes un poco de pasta de dientes y agrega un poco de la leche encima. Cepíllate los dientes como lo haces siempre.
Bicarbonato de sodio y jugo de limón
Aplica una pizca de bicarbonato de sodio sobre tu cepillo dental y exprime unas gotas de jugo de limón encima. Cepíllate los dientes con esta mezcla, pero recuerda que no debes usar este método más de una vez por semana.
Agua oxigenada
Antes de usar el agua oxigenada para blanquear los dientes, asegúrate de que tus dientes no sean demasiado sensibles. Si todo está en orden, puedes simplemente humedecer un disco de algodón con el agua oxigenada y frotar los dientes ligeramente. No uses este método muy a menudo, pues puede dañar esmalte dental.
Polvo para hornear y jugo de limón
Una cucharadita de polvo para hornear y una cucharadita de jugo de limón recién exprimido mezclados pueden hacer un milagro en tan solo 2 minutos. Lo importante es no dejar esta pasta en los dientes durante más de este tiempo.
Sal marina, jugo de limón y
pasta
de dientes
En un pequeño recipiente mezcla la mitad de una cucharadita de sal marina, el jugo de un limón recién exprimido, y una pequeña cantidad de pasta de dientes. Aplica la mezcla durante un minuto y enjuágate la boca.
Jugo de limón y agua
Revuelve en partes iguales agua y jugo de limón para enjuagarte la boca: esto no sólo te blanqueará los dientes sino que también te servirá de desinfectante.
Vinagre de manzana y agua
Disuelve media cucharadita de vinagre en un vaso de agua. Enjuaga con esta solución la boca cada día antes de cepillarte los dientes.
Frutillas
Aplasta una frutilla con un tenedor para obtener la consistencia de puré y cepíllate los dientes como si fuera pasta dental.
¡OJO!: no apliques todos estos métodos a la vez y no intentes blanquearte los dientes en casa si tienes problemas dentales.