Significado del voseo
Se llama voseo al fenómeno lingüístico dentro de la lengua española en el que se hace uso del pronombre "vos" y de ciertas conjugaciones verbales particulares para dirigirse al interlocutor; en contraste con otras variantes de la lengua en que se emplea el pronombre "tú" (tuteo). Se distinguen dos tipos de voseo, el voseo reverencial (o voseo clásico) y el voseo dialectal americano, existe en vias de desaparición el voseo dialectal peninsular.
El voseo reverencial o clásico consiste en usar el pronombre "vos" para dirigirse reverencialmente a la segunda persona gramatical (tanto singular como plural), implicando la conjugación verbal de 2ª persona de plural (vg., "lo que vos digáis," "vos me mirasteis".
El voseo dialectal americano, en general llamado simplemente voseo, procede gramaticalmente de igual manera, pero la morfología de la conjugación ha sufrido diferentes evoluciones a través del continente. Semánticamente, tiene valor de trato familiar y se dirige a segunda persona de singular.
El voseo dialectal peninsular, se presenta en las zonas rurales del noroeste de la península ibérica (provincia de Lugo) de manera aislada y probablemente por influencia de los rasgos arcaizantes de la lengua gallega, consiste en usar el prononmbre "vos" en lugar de "tú" pero se conjuga como "tú" de manera totalmente transparente.
Morfológicamente, puede afectar a todos los tiempos y modos, sin embargo, suele restringirse al presente de indicativo.
En el habla de América, el voseo no tiene en cuenta sus dos correlatos clásicos (y vigentes en el castellano peninsular) de "os" (pronombre objeto de 2ª persona de plural) y el posesivo "vuestro/-a/-s", asimismo referido a la 2ª persona del plural. El primero es reemplazado por "a vos" / "te", en tanto que el posesivo es reemplazado por "tu" / "tuyo/-a/-s".
En la práctica, este voseo sistemático o ideal, muchas veces no es observado, puesto que tal tratamiento coexiste o alterna con el uso del "tú" (tuteo). Asimismo, se dan incongruencias como el pronombre "tú" antepuesto a formas verbales del voseo (vg., "tú querés", o viceversa: un "vos" antepuesto a formas verbales tuteantes: (vg., "vos tienes".
El origen de ambos voseos se remonta a una de las formas de la segunda persona, tanto del singular como del plural del latín (vos), que se mantenía en el castellano antiguo.
Historia
Hay que remontar el inicio del voseo castellano al siglo IV de C. En ese entonces, el empleo del vos en lugar del tú tiene un valor social de sumo respeto. Se ciñe su uso al trato con el emperador. La expansión del uso del vos se habría vuelto más compleja y extensa durante los siglos VI y VII, según lo prueban distintos documentos que marcan la extensión del vos para una sola persona. En esta evolución del vos, Páez Urdaneta cree ver dos variantes sociolingüísticas que quiebran la estratificación original de [+ poder] o [+ autoridad]. Son estas variables la pragmaticidad y el sentimentalismo.
En España, el uso del vos se irá modificando a lo largo de los siglos. Se irá pasando de un eje vertical asimétrico de [+ autoridad] o [+ poder], en que el vos se utiliza en dirección de abajo hacia arriba, a la dirección contraria: de arriba hacia abajo, es decir, para aquellos colocutores que tienen [- autoridad] o [- poder] y, asimismo, del polo de la distancia al de la cercanía. Se utilizará igualmente el voseo en un eje horizontal recíproco, es decir vos por vos. Sin embargo, la lucha entre "vos" y "tú" se libra en favor del restablecimiento de "tú" como trato familiar de segunda persona (entre esposos, de padres a hijos, entre iguales en general). Esta reestructuración de los pronombres deja fuera a "vos" que a finales del S. XV y principios del S. XVI toma el cariz de trato hacia un inferior y por tanto el ser tratado de "vos" comienza a considerarse ofensivo. Este fenómeno está recogido en los clásicos del Siglo de Oro, con el Quijote a la cabeza, y en obras modernas ambientadas en la época como la serie del Capitán Alatriste. El "vos" acaba desapareciendo del castellano peninsular y filipino ya en el siglo XIX. En este nuevo sistema, "usted" es el pronombre de cortesía, que expresa respeto de un hablante hacia otro mientras que "tú" representa el trato familiar.
Las zonas de América que quedaron más directamente influenciadas por la norma peninsular siguen la tendencia de España y eliminan el "vos" en favor del tuteo: el norte y centro de México, las Antillas, gran parte de Panamá, casi toda la costa caribeña de Colombia, la mayor parte de Venezuela, la costa ecuatoriana y el Perú. Las regiones americanas más aisladas de la norma peninsular suelen conservar el trato de "vos" y desconocen el tuteo de forma total o parcial: América Central con mayor enfásis en Nicaragua y Costa Rica; zonas del interior de Colombia, la zona más occidental de Venezuela en el Estado Zulia, la sierra ecuatoriana, el oriente de Bolivia, y sobre todo en los países del Cono Sur: Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, aunque en este último es usado en relaciones familiares, informales o con iguales, mientras que el 'tuteo' y el 'ustedeo' se dejan para relaciones mas formales.
Evolución del tratamiento respetuoso
En América, se dan tres posibilidades de fórmulas de tratamiento: a) la propia de la América tuteante, donde hallamos tú para la segunda persona singular de confianza y usted para la segunda de respeto; b) la propia de la América sólo voseante, donde la forma de confianza vos coexiste con la de respeto usted (en Nicaragua, Costa Rica y Argentina) y por último, c) la de la América tuteante-voseante, donde el vos se restringe al ámbito sumamente íntimo; el tú, para la confianza intermedia; y el usted, como forma de respeto.
Intentos de eliminación
Dos países sudamericanos sufrieron intentos, mediante políticas de estado, de eliminación del voseo en lenguaje popular. Aunque no pudieron lograron modificar algo de la expresión popular.
Chile fue un país voseante hasta que llegó Bello con su autoritarismo. Realizó una fuerte presión normativa en favor del tuteo. Sin embargo, el voseo siguió como norma rural, subestándar y como parte del lenguaje afectuoso y familiar. No obstante el tuteo es visto como más formal y ganó lugar al voseo
Algo similar ocurrió en Uruguay, en el sentido de que se cambió al tuteo pronominal, pero no fue tan fácil de desarraigar el voseo verbal. En la década de 1970, ya algunos estudiosos advertían una extensión del voseo tanto en las capas sociales inferiores como en las medias y superiores. Este fenómeno habría comenzado a producirse a fines de los años 50 y principio de los años 60. En las últimas décadas (80 y 90 en adelante) debido a la influencia de Argentina, principalmente por medios de comunicación y por proximidad a su capital se vuelve al voseo pronominal, casi idéntico al del país austral.
Clases de Voseo
Voseo reverencial
En el voseo reverencial se utilizaba el pronombre "vos" para el sujeto ("vos miráis", tornándose en "os" en los casos en que el pronombre cumple la función gramatical de complemento ("os miro". Sin embargo, cuando el pronombre es preposicional se mantiene el pronombre "vos" ("a vos oigo", "con vos caminaré". El posesivo, al igual que la inflexión verbal, se limitaba al plural incluso ante un solo interlocutor. Las formas verbales se conjugan siempre en segunda persona plural ("vos conocéis mi dolor", "mirad a vuestros hijos", "camináis sin prisa"
El uso del voseo reverencial, en la actualidad, es muy raro, ciñéndose a textos que intentan reflejar el habla de otras épocas o para referirse a algunos grados o títulos en actos solemnes.
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Se llama voseo al fenómeno lingüístico dentro de la lengua española en el que se hace uso del pronombre "vos" y de ciertas conjugaciones verbales particulares para dirigirse al interlocutor; en contraste con otras variantes de la lengua en que se emplea el pronombre "tú" (tuteo). Se distinguen dos tipos de voseo, el voseo reverencial (o voseo clásico) y el voseo dialectal americano, existe en vias de desaparición el voseo dialectal peninsular.
El voseo reverencial o clásico consiste en usar el pronombre "vos" para dirigirse reverencialmente a la segunda persona gramatical (tanto singular como plural), implicando la conjugación verbal de 2ª persona de plural (vg., "lo que vos digáis," "vos me mirasteis".
El voseo dialectal americano, en general llamado simplemente voseo, procede gramaticalmente de igual manera, pero la morfología de la conjugación ha sufrido diferentes evoluciones a través del continente. Semánticamente, tiene valor de trato familiar y se dirige a segunda persona de singular.
El voseo dialectal peninsular, se presenta en las zonas rurales del noroeste de la península ibérica (provincia de Lugo) de manera aislada y probablemente por influencia de los rasgos arcaizantes de la lengua gallega, consiste en usar el prononmbre "vos" en lugar de "tú" pero se conjuga como "tú" de manera totalmente transparente.
Morfológicamente, puede afectar a todos los tiempos y modos, sin embargo, suele restringirse al presente de indicativo.
En el habla de América, el voseo no tiene en cuenta sus dos correlatos clásicos (y vigentes en el castellano peninsular) de "os" (pronombre objeto de 2ª persona de plural) y el posesivo "vuestro/-a/-s", asimismo referido a la 2ª persona del plural. El primero es reemplazado por "a vos" / "te", en tanto que el posesivo es reemplazado por "tu" / "tuyo/-a/-s".
En la práctica, este voseo sistemático o ideal, muchas veces no es observado, puesto que tal tratamiento coexiste o alterna con el uso del "tú" (tuteo). Asimismo, se dan incongruencias como el pronombre "tú" antepuesto a formas verbales del voseo (vg., "tú querés", o viceversa: un "vos" antepuesto a formas verbales tuteantes: (vg., "vos tienes".
El origen de ambos voseos se remonta a una de las formas de la segunda persona, tanto del singular como del plural del latín (vos), que se mantenía en el castellano antiguo.
Historia
Hay que remontar el inicio del voseo castellano al siglo IV de C. En ese entonces, el empleo del vos en lugar del tú tiene un valor social de sumo respeto. Se ciñe su uso al trato con el emperador. La expansión del uso del vos se habría vuelto más compleja y extensa durante los siglos VI y VII, según lo prueban distintos documentos que marcan la extensión del vos para una sola persona. En esta evolución del vos, Páez Urdaneta cree ver dos variantes sociolingüísticas que quiebran la estratificación original de [+ poder] o [+ autoridad]. Son estas variables la pragmaticidad y el sentimentalismo.
En España, el uso del vos se irá modificando a lo largo de los siglos. Se irá pasando de un eje vertical asimétrico de [+ autoridad] o [+ poder], en que el vos se utiliza en dirección de abajo hacia arriba, a la dirección contraria: de arriba hacia abajo, es decir, para aquellos colocutores que tienen [- autoridad] o [- poder] y, asimismo, del polo de la distancia al de la cercanía. Se utilizará igualmente el voseo en un eje horizontal recíproco, es decir vos por vos. Sin embargo, la lucha entre "vos" y "tú" se libra en favor del restablecimiento de "tú" como trato familiar de segunda persona (entre esposos, de padres a hijos, entre iguales en general). Esta reestructuración de los pronombres deja fuera a "vos" que a finales del S. XV y principios del S. XVI toma el cariz de trato hacia un inferior y por tanto el ser tratado de "vos" comienza a considerarse ofensivo. Este fenómeno está recogido en los clásicos del Siglo de Oro, con el Quijote a la cabeza, y en obras modernas ambientadas en la época como la serie del Capitán Alatriste. El "vos" acaba desapareciendo del castellano peninsular y filipino ya en el siglo XIX. En este nuevo sistema, "usted" es el pronombre de cortesía, que expresa respeto de un hablante hacia otro mientras que "tú" representa el trato familiar.
Las zonas de América que quedaron más directamente influenciadas por la norma peninsular siguen la tendencia de España y eliminan el "vos" en favor del tuteo: el norte y centro de México, las Antillas, gran parte de Panamá, casi toda la costa caribeña de Colombia, la mayor parte de Venezuela, la costa ecuatoriana y el Perú. Las regiones americanas más aisladas de la norma peninsular suelen conservar el trato de "vos" y desconocen el tuteo de forma total o parcial: América Central con mayor enfásis en Nicaragua y Costa Rica; zonas del interior de Colombia, la zona más occidental de Venezuela en el Estado Zulia, la sierra ecuatoriana, el oriente de Bolivia, y sobre todo en los países del Cono Sur: Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, aunque en este último es usado en relaciones familiares, informales o con iguales, mientras que el 'tuteo' y el 'ustedeo' se dejan para relaciones mas formales.
Evolución del tratamiento respetuoso
En América, se dan tres posibilidades de fórmulas de tratamiento: a) la propia de la América tuteante, donde hallamos tú para la segunda persona singular de confianza y usted para la segunda de respeto; b) la propia de la América sólo voseante, donde la forma de confianza vos coexiste con la de respeto usted (en Nicaragua, Costa Rica y Argentina) y por último, c) la de la América tuteante-voseante, donde el vos se restringe al ámbito sumamente íntimo; el tú, para la confianza intermedia; y el usted, como forma de respeto.
Intentos de eliminación
Dos países sudamericanos sufrieron intentos, mediante políticas de estado, de eliminación del voseo en lenguaje popular. Aunque no pudieron lograron modificar algo de la expresión popular.
Chile fue un país voseante hasta que llegó Bello con su autoritarismo. Realizó una fuerte presión normativa en favor del tuteo. Sin embargo, el voseo siguió como norma rural, subestándar y como parte del lenguaje afectuoso y familiar. No obstante el tuteo es visto como más formal y ganó lugar al voseo
Algo similar ocurrió en Uruguay, en el sentido de que se cambió al tuteo pronominal, pero no fue tan fácil de desarraigar el voseo verbal. En la década de 1970, ya algunos estudiosos advertían una extensión del voseo tanto en las capas sociales inferiores como en las medias y superiores. Este fenómeno habría comenzado a producirse a fines de los años 50 y principio de los años 60. En las últimas décadas (80 y 90 en adelante) debido a la influencia de Argentina, principalmente por medios de comunicación y por proximidad a su capital se vuelve al voseo pronominal, casi idéntico al del país austral.
Clases de Voseo
Voseo reverencial
En el voseo reverencial se utilizaba el pronombre "vos" para el sujeto ("vos miráis", tornándose en "os" en los casos en que el pronombre cumple la función gramatical de complemento ("os miro". Sin embargo, cuando el pronombre es preposicional se mantiene el pronombre "vos" ("a vos oigo", "con vos caminaré". El posesivo, al igual que la inflexión verbal, se limitaba al plural incluso ante un solo interlocutor. Las formas verbales se conjugan siempre en segunda persona plural ("vos conocéis mi dolor", "mirad a vuestros hijos", "camináis sin prisa"
El uso del voseo reverencial, en la actualidad, es muy raro, ciñéndose a textos que intentan reflejar el habla de otras épocas o para referirse a algunos grados o títulos en actos solemnes.
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