El nacionalfascismo (Fascismo).
Fascismo (del italiano fascio, haz, fasces, a su vez del latín fasces, pl. de fascis) es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) en oposición tanto a la democracia liberal (el sistema político que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera "decadentes" como al movimiento obrero tradicional (anarquista o marxista). Radicalmente contrario a ambos, el Fascismo se presenta como una Tercera Vía.
El fascismo exalta la idea del estado frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. El fascismo italiano logró la unidad y adhesión voluntaria de la población.
Algo de la Historia del fascismo:
A finales del siglo XIX empezó a tomar cuerpo en Italia una ideología nacionalista ultraconservadora que se denominó fascio. Tras la Primera Guerra Mundial, el país estaba empobrecido, el gobierno era débil y había muchos resentimientos porque Italia no estaba de acuerdo con las conclusiones del Tratado de Versalles.
En 1919, Benito Mussolini tras el descontento popular fundó el Partito Nazionale Fascista (PNF), caracterizado por su oposición a las ideologías políticas liberales y al comunismo. Mussolini fue reuniendo partidarios, hasta que, en 1922, obligó al rey de Italia, Víctor Manuel III, a entregarle el poder, que detentó con el título de Duce (caudillo).
Las ideas fascistas o similares tuvieron eco en casi todos los países europeos y algunos sudamericanos, como Argentina de la mano del general Juan Domingo Perón. Sobre todo en Alemania y en menor medida en España, donde cobraron importancia organizaciones de corte fascista como el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán y la Falange Española respectivamente.
Mussolini captó voluntades entre los jóvenes a través de la agrupación de los camisas negras, así como Adolf Hitler tuvo sus camisas pardas, como continuidad del modelo de Maurrás. Los despliegues de masas, organizados y disciplinados, formaron parte de la liturgia fascista en Italia, Alemania y Grecia.
Puede considerarse que el fascismo italiano es un régimen centrado en el Estado: "El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo. Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado."
Mientras que el nacionalsocialismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk) o Volkgemeinschaft (interpretable como comunidad del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al Partido y al Estado): "Ein Volk, ein Reich, ein Führer!" (¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!)
Características y definición:
Benito Mussolini, el Duce y líder político de Italia firmó una entrada en la Enciclopedia Italiana en 1932 titulada Doctrina del Fascismo. Suele citarse a ese texto como la definición original del fascismo italiano, el cual, a su vez, es considerado el primero de los fascismos.
Algunos extractos destacados de una de las traducciones de la Doctrina del fascismo:
"Aunque el siglo XIX fuera el siglo del socialismo, el liberalismo y la democracia, eso no significa que el siglo XX deba ser también el del socialismo, el liberalismo y la democracia. Las doctrinas políticas pasan; las naciones permanecen. Somos libres de creer que este es el siglo de la autoridad, un siglo que tiende hacia 'el bien', un siglo fascista. Si el XIX fue el siglo del individuo (liberalismo implica individualismo), somos libres de creer que este es el siglo del 'colectivo', y por tanto el siglo del estado."
"La concepción fascista del estado es totalmente incluyente; fuera del mismo no puede existir ningún valor humano o espiritual, mucho menos tener valor. Comprendido esto, el fascismo es totalitario, y el estado fascista - síntesis y unidad que incluye todos los valores - interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo."
"El fascismo es una concepción religiosa en la que un hombre es visto bajo la perspectiva de su relación inmanente con una ley superior y con una Voluntad objetiva que trasciende al individuo particular y le eleva a la pertenencia consciente a una sociedad espiritual. Cualquiera que no haya visto en las políticas religiosas del régimen fascista nada más que mero oportunismo, no ha entendido que el fascismo, aparte de ser un sistema de gobierno, es también, y sobre todo, un sistema de pensamiento."
El fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica denominado corporativismo, por ello exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; y propone como ideal la construcción de una sociedad perfecta, denominada cuerpo social, formado por cuerpos intermedios y sus representantes unificados por el gobierno central, y que este designaba para representar a las sociedad. Para ello inculcaba la obediencia de las masas (como protagonistas del régimen) para formar una sola entidad u órgano socio-espiritual indivisible.
Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder con el propósito de conducir en unidad al denominado cuerpo social de la nación.
El fascismo es ante todo un nacionalismo que identifica tierra, pueblo y estado con el partido y su líder. El fascismo no solo quería tomar el poder sino también crear una nueva clase de hombre y de sociedad, a través de una ideología que glorificaba la jerarquía, el nacionalismo y el patriotismo.
El fascismo puso un gran énfasis en la propaganda. Las nuevas tecnologías, especialmente la radio pero también el cine y el periodismo gráfico, se utilizaron en gran una medida para unir al pueblo.
El fascismo quería organizar toda la sociedad instalando una visión nueva que rompiese con el sistema anterior, exigiendo una subordinación responsable de todas las organizaciones sociales, económicas y políticas.
Motivos del surgimiento:
Una característica de los países donde triunfaron los movimientos fascistas fue la reacción de humillación nacional por la derrota en la Primera Guerra Mundial (se ha utilizado la expresión nacionalismo de vencidos), que impulsaba a buscar a los responsables de la derrota (caso de Alemania), o la frustración de las expectativas no cumplidas (caso de Italia, defraudada por el incumplimiento del Tratado de Londres).En ambos casos, la indignación de los pueblos se manifestaba, en el plano internacional, en contra de la soberbia de los vencedores (como Inglaterra, Francia o Estados Unidos); mientras que en el plano interno se manifestaba la indiganción popular contra parte del movimiento obrero (sindicalistas, anarquistas, comunistas, socialistas) y el peligro real de una revolución comunista o incluso una Conspiración Judeo-Masónico-Comunista-Internacional. También se veía como opuesta a los intereses del Estado, al capitalismo, la banca, la bolsa, la Sociedad de Naciones y el movimiento pacifista. Sobre todo en el caso alemán, se insistía en la convicción de que la postración se debía a una traición que le ha humillado y sometido a una condición injusta.
Componente social:
La componente social del fascismo pretende ser interclasista y antiindividualista: niega la existencia de los intereses de clase e intenta suprimir la lucha de clases con una política de sindicato vertical y único en que tanto trabajadores como empresarios obedezcan las directrices superiores del gobierno. Tal es el corporativismo (para mi definicion personal sería Monopolio) italiano o el nacionalsindicalismo español. El nacionalismo económico, con autarquía y dirección centralizada se adaptaron como en una economía de guerra a la coyuntura de salida de la crisis de 1929.
Tercera Posición:
Según la doctrina tercerposicionista, el fascismo no es de izquierda ni de derecha, ni capitalista ni comunista, ya que el fascismo sería una idea totalmente original.
El fascismo y otros movimientos afines apelaban al sentimiento popular y las masas como las protagonistas del régimen, especialmente por la virilidad exaltada en el trabajo manual y obrero; a pesar de ello no reconocía la libertad de asociación por motivos de clase sino la identificación de los trabajadores como seguidores del Estado.
La idea de Mussolini era usar a los capitalistas industriales para implantar en conjunto con el gobierno el corporativismo nacionalista. El corporativismo -proyecto político del fascismo- haría que todos los sectores de la sociedad deban integrarse y trabajar unificadamente al mando del gobierno.
Los valores del fascismo:
Es propio de los movimientos fascistas, en ciertos programas económicos y sociales, la identificación con la tierra y los valores campesinos frente a la decadencia y corrupción que se denuncian en las masas urbanas desarraigadas.
Los valores familiares tradicionales eran fomentados, insistiendo en la necesidad de mantener altas tasas de natalidad y fecundidad. Las familias numerosas eran premiadas, siguiendo una política natalista. El fascismo incentivaba a la mujer que se dedicaba al hogar y a la crianza de la mayor cantidad posible de hijos, y el hombre al trabajo, y no consentía la homosexualidad.
La mejora de la raza no sólo implicaba la pureza racial evitando el mestizaje, sino que también debía ser interna a ésta, incluyendo la eugenesia (en el caso de Alemania también la eutanasia), en un movimiento que no era originario de los países con régimen nacionalsocialista o fascista, sino del ámbito cultural anglosajón, y que se popularizó en muchos otros (Suecia, Australia o los Estados Unidos).
Raza, etnia e identidad:
El fascismo tuvo una base racial en Alemania, aunque no en Italia (al menos inicialmente, hasta 1938); los nacionalsocialistas construyeron una amalgama ideológica de gran eficacia movilizadora a partir de fuentes mitológicas y literarias, así como de los textos clásicos dedicados a demostrar la desigualdad de las razas. Se destacaban dos elementos: la comprobación de la raza aria de origen nórdico (que demuestra la existencia de un pueblo indoeuropeo original, sustentada por algunos autores como Houston Stewart Chamberlain) y el antisemitismo (que se había reavivado desde la divulgación de los Protocolos de los Sabios de Sión. El antisemitismo estaba presente en muchos países de Europa central y oriental desde la Edad Media.
El racismo entendido en su expresión puramente biológica, no está presente en todos los movimientos fascistas, además de estar presente en otros contextos, como el supremacismo blanco en Estados Unidos o en Sudáfrica. Lo que sí aparece como una constante del fascismo, es la concepción de la etnicidad como elemento identitario.
En Italia se dio a partir de 1924 un fuerte proceso que se denominó Italianización fascista que pretendía homogeneizar toda diferencia idiomática y cultural.
En el caso español existió una expresión ideológica hispanista que en algunas ocasiones se ha definido como panhispanismo, y que no puede definirse como un racismo sensu stricto, aunque sí una hipervaloración de las características étnicas, religiosas, culturales e idiomáticas identificadas con lo español, sobre todo en relación con su expansión por América. Fue mantenida en varios países hispanoamericanos, destacadamente en Argentina, y se expresó en el concepto de Hispanidad (acuñado por el sacerdote vasco emigrado a Argentina Zacarías de Vizcarra —La Hispanidad y su verbo, 1926— y divulgado por Ramiro de Maeztu —Defensa de la Hispanidad, 1934—).
Se llegó a instituir el 12 de octubre como fiesta del Día de la Hispanidad, que ya venía celebrándose con el inequívoco nombre de Día de la Raza desde 1915 (a iniciativa de Faustino Rodríguez-San Pedro) y que se extendió por Hispanoamérica. Las ideas o más bien tópicos de Raza, Hispanidad e Imperio eran inconfundibles en la retórica de la Falange Española que heredó el Franquismo, y el propio Franco escribió el guión de la película Raza (1941).
Reivindicaciones justas:
El fascismo insiste en recuperar el esplendor de un pasado glorioso, y también las denominaciones de sus regímenes aluden a eso (el III Reich, la Terza Roma, la Tercera Civilización Helénica). El expansionismo hacia el exterior es considerado como una necesidad vital para Alemania: el lebensraum o espacio vital hacia el Este, o el Imperio mediterráneo para Italia. Franco diseñó unas Reivindicaciones españolas, que exhibió ante Hitler en su famosa entrevista de Hendaya del año 1941.
ATAHUALPA2014