Inspiración y origen
El rojo es el rey de la seducción. Su vinculación principal es con la sangre, la fuerza, el amor, el fuego y las sensaciones primarias. Es el color que universalmente llama la atención de los hombres sobre lo femenino y lo pasional, y eso lo sabía la reina del Antiguo Egipto, Cleopatra, que sacaba el codiciado color de insectos, raíces y rocas. También lo sabían las mujeres que a comienzos del siglo XX, en Norteamérica, acudían a él como símbolo de independencia y fortaleza y protestaban con sus labios rojo intenso para exigir su derecho al voto. De ahí la frase "mujeres con personalidad de labios rojos", capaces de lucirlo sin el temor de proyectarse más seguras, desafiantes, rebeldes o, simplemente, sexys.
Lo saben las estrellas
Las celebridades lucen siempre perfectas con sus labios rojos. Fíjate en Taylor Swift, Anne Hathaway, Penélope Cruz y Emma Stone e inspírate.
Deben estar perfectos
* Para que los labios estén lisos, hidratados y el labial quede uniforme, exfólialos con un poco de base o vaselina o masajéalos con un cepillo de dientes, muy suavemente para no dañar las capas de piel, y luego hidrátalos.
* Delinea los labios con la boca cerrada. Así conservarán su proporción natural.
* Aplica corrector en los bordes. El corrector no solo sirve para las ojeras. Conseguirás mayor contraste con tu rojo de labio.
* Matiza o da brillo: si quieres un resultado aterciopelado, apuesta por una capa de polvo del mismo tono. Si prefieres unos labios brillantes, aplica un poco de gloss, sobre todo, en el centro de tus labios.
* Perfílalos: siempre desde el centro de los labios hacia la zona externa; es decir, las comisuras. Hazlo con cuidado y dedícale el tiempo necesario a esta operación. Quita el exceso con un pañuelo.
* Sonríe. Ir con la sonrisa puesta es un consejo que muchas olvidan y todo el mundo adora. Y es que para que unos labios rojos sean mucho más bonitos es imprescindible lucirlos con la actitud adecuada.