Desarrolla una película que puede convertir cualquier superficie en multitáctil
Displax, una compañía con sede en Braga, Portugal, ha creado una película de polímero más fina que el papel, que puede ser adherida a casi cualquier superficie, como el cristal, plástico o incluso madera, y sin importar si es lisa o si tiene curvas.
Esta película consta de nanofilamentos integrados, dispuestos de forma que posibilitan el reconocimiento de tacto, e incluso de corrientes de aire, por lo que hacen posible convertir al aliento en una forma de control.
Actualmente, Displax ofrece soporte para 16 puntos de contacto en superficies de 50 pulgadas, pero están trabajando ya en ofrecer soporte a un máximo de 65 puntos de contacto de forma simultánea.