El celador y cuidacoches que busca que los niños pasen un feliz día
"Regalar un juguete significa mucho para los chicos" fue la idea de Juan Llanes para concretar un festejo para 180 pequeños
Juan Llanes (28) divide su día entre ser cuidacoches en pleno centro y celador en una escuela del barrio La Favorita. Cuando era chico no disfrutaba mucho la llegada del Día del Niño. "Era difícil que nos regalaran algo a mi y a mis 11 hermanos", dice.
Cuando fue creciendo no quería que sus hermanitos no tuvieran "algo" para festejar, entonces les compraba un alfajor o un chocolate.
Hoy, aquella pena del pasado se transformó en acción y está organizando una fiesta con comida, regalos y juegos para 180 chicos de bajos recursos en la escuela donde trabaja, justo en en uno de los barrios más postergados de la provincia.
El festejo está asegurado para los chicos del turno tarde de la escuela primaria Cerro de la Gloria, enclavada en el corazón del barrio La Favorita. Ayer a la tarde sirvió el chocolate caliente para animar a los chicos; Juan planificó una fiesta con carreras de embolsados, el juego de la cuchara y el huevo y hasta concursos de baile y canto, al estilo ShowMatch, pero reemplazando las plumas y el guión pre establecido por mucha diversión y sonrisas auténticas.
Jorge Ojeda, también celador y uno de los cómplices en esta aventura de armar la fiesta para los chicos de la escuela confiesa: "Uno puede organizar juegos y concursos, pero lo que realmente hace feliz a un nene durante ese día es un juguete".
Familia y trabajo
Juan tiene en casa a su mujer y a sus cuatro hijos de 4 a 10 años, tres varones y una nena. "Siempre trato de regalarles algo para el Día del Niño, por más barato que sea un juguete significa mucho para ellos", remarca. Y agrega: "Lo hago porque yo viví una infancia de mucha necesidad, mis padres no podían regalarnos cosas a todos, somos 12 hermanos, cuando el vecino de al lado tiene algo con qué festejar, los niños sufren mucho ese momento".
Antes de llegar a su trabajo en el turno tarde como celador, Juan Llanes cuida autos en la calle Rivadavia, entre Avenida España y 9 de Julio. Allí todos los conocen como un personaje más del microcentro mendocino.
"Para describirlo usaría tres palabras: pícaro, laburador y muy solidario. Yo dejo el auto siempre en esa cuadra y el otro día llegó otro cuidacoches que no era él, entonces le dije a modo de broma que ya tenía empleados y me dijo que en realidad le estaba dando una mano a una persona que no tiene trabajo y estaba sufriendo mucho", contó Luis, uno de sus "clientes".
La visión política
Dicen que Juan sabe cada secreto de la política mendocina. Es que caminando durante cinco horas la cuadra donde se ubican tres confiterías a las que asisten varios políticos y periodistas y en la que además vive el gobernador de la provincia, es imposible no enterarse de las idas y vueltas de la vida política de la provincia.
Sin embargo, a la hora de responder acerca del tema sólo se limita a decir que conoce al gobernador Celso Jaque y asegura que tiene un buen concepto de su persona.
"Antes de que fuera gobernador le cuidaba el auto, ahora que se mueve con la custodia no. Tengo una muy buena relación con él, si te hace falta algo te lo da sin dudar, es un buen hombre", concluye el joven de 28 en su puesto de trabajo.
Cuidacoches, celador y hasta albañil en las pocas horas libres, Juan es reconocido por quienes lo conocen con mucho respeto y admiración
javascript:void(0)
"Regalar un juguete significa mucho para los chicos" fue la idea de Juan Llanes para concretar un festejo para 180 pequeños
Juan Llanes (28) divide su día entre ser cuidacoches en pleno centro y celador en una escuela del barrio La Favorita. Cuando era chico no disfrutaba mucho la llegada del Día del Niño. "Era difícil que nos regalaran algo a mi y a mis 11 hermanos", dice.
Cuando fue creciendo no quería que sus hermanitos no tuvieran "algo" para festejar, entonces les compraba un alfajor o un chocolate.
Hoy, aquella pena del pasado se transformó en acción y está organizando una fiesta con comida, regalos y juegos para 180 chicos de bajos recursos en la escuela donde trabaja, justo en en uno de los barrios más postergados de la provincia.
El festejo está asegurado para los chicos del turno tarde de la escuela primaria Cerro de la Gloria, enclavada en el corazón del barrio La Favorita. Ayer a la tarde sirvió el chocolate caliente para animar a los chicos; Juan planificó una fiesta con carreras de embolsados, el juego de la cuchara y el huevo y hasta concursos de baile y canto, al estilo ShowMatch, pero reemplazando las plumas y el guión pre establecido por mucha diversión y sonrisas auténticas.
Jorge Ojeda, también celador y uno de los cómplices en esta aventura de armar la fiesta para los chicos de la escuela confiesa: "Uno puede organizar juegos y concursos, pero lo que realmente hace feliz a un nene durante ese día es un juguete".
Familia y trabajo
Juan tiene en casa a su mujer y a sus cuatro hijos de 4 a 10 años, tres varones y una nena. "Siempre trato de regalarles algo para el Día del Niño, por más barato que sea un juguete significa mucho para ellos", remarca. Y agrega: "Lo hago porque yo viví una infancia de mucha necesidad, mis padres no podían regalarnos cosas a todos, somos 12 hermanos, cuando el vecino de al lado tiene algo con qué festejar, los niños sufren mucho ese momento".
Antes de llegar a su trabajo en el turno tarde como celador, Juan Llanes cuida autos en la calle Rivadavia, entre Avenida España y 9 de Julio. Allí todos los conocen como un personaje más del microcentro mendocino.
"Para describirlo usaría tres palabras: pícaro, laburador y muy solidario. Yo dejo el auto siempre en esa cuadra y el otro día llegó otro cuidacoches que no era él, entonces le dije a modo de broma que ya tenía empleados y me dijo que en realidad le estaba dando una mano a una persona que no tiene trabajo y estaba sufriendo mucho", contó Luis, uno de sus "clientes".
La visión política
Dicen que Juan sabe cada secreto de la política mendocina. Es que caminando durante cinco horas la cuadra donde se ubican tres confiterías a las que asisten varios políticos y periodistas y en la que además vive el gobernador de la provincia, es imposible no enterarse de las idas y vueltas de la vida política de la provincia.
Sin embargo, a la hora de responder acerca del tema sólo se limita a decir que conoce al gobernador Celso Jaque y asegura que tiene un buen concepto de su persona.
"Antes de que fuera gobernador le cuidaba el auto, ahora que se mueve con la custodia no. Tengo una muy buena relación con él, si te hace falta algo te lo da sin dudar, es un buen hombre", concluye el joven de 28 en su puesto de trabajo.
Cuidacoches, celador y hasta albañil en las pocas horas libres, Juan es reconocido por quienes lo conocen con mucho respeto y admiración
javascript:void(0)