
Por unos u$s 900 se consigue una notebook con procesador de 2 ghz o más, 4 gb de ram, disco de 250 gb, wifi, grabadora de DVD, pantalla de 14″ y algunos otros chices para la gilada (lector de tarjetas, control remoto, botón push and explote y demás idioteces que, seamos sinceros, nos vuelven locos).
Los 900 dólares, a plata de hoy, son más o menos $ 3.400. Siempre que estás pensando en comprarte una y tenés la mala idea de comentarlo, siempre hay un amigo / madre / novia / envidioso de turno dispuesto a opinar y lo que más se escucha es “¿cómo vas a gastar esa guita en una computadora?“.
Dependiendo de quien sea el agitador subversivo anti-tecnología con el que nos enfrentamos, nos veremos obligados a escuchar odiosas comparaciones relacionadas con lo que para él/ella sería el destino ideal para gastar esos $3.400, olvidándose al parecer que son nuestros y no de un fondo de inversión o de una Sociedad Anónima de la que ellos tengan acciones.
Una madre gritará desde la cocina “¿sabés cuántos kilos de milanesa compro con esa plata yo?”
Si, mamá, ya hice la cuenta: a $25 el kilo de milanesas, $10 pesos las papas necesarias para compañarlas y $6 un pote de ketchup, la computadora equivale más o menos para 100 de estas comidas. Mientras sigamos comiendo todos los días lo mismo y acá se bajen un kilo de milanesas por comida, te patinás las 3 lucas y media en 2 meses, así que no me jodas.
Un amigo futbolero hará alardes de sus conocimientos de la vida y dirá “papi, con esa guita vas a ver a River durante lo que te queda de vida“. Error. Y lo demuestra de manera sencilla, la siguiente cuenta: ir a la cancha cuesta $30 la entrada, el Paty ya está en $10, la cocucha para bajarlo otros $10 y si vamos con alguien ya estamos hablando de un billete de 100. Además sumale $20 para el trapito y no estaría mal calcular entre los costos un reloj de $120 que nos pueden chorear cada 2 partidos, ponele. Con estas cuentas, los u$s 900 dólares de una notebook equivalen a 19 partidos: justo un campeonato. Dos si vas a verlo solo de local. Salvo que pienses vivir solo un año más, no podés ver a Boca por el resto de tu vida con esa plata, papi.
Una novia, como siempre, buscará compararse contra nuestros gustos tecnológicos para saber qué es más importante para nosotros. Una novia, como siempre, perderá en esta comparación.
Ir al cine cuesta unos $100 por pareja entre las entradas, una promo de pochoclo y el estacionamiento o taxi.
Ir a cenar a un lindo restaurant cuesta (por lo menos) $130 entre la cuenta, la propina y la guita para el trapito. Si le sumamos un heladito o un café después se va a $150 tranquilo.
Con estas cuentas, la guita que se va a gastar en la notebook (porque se va a gastar, de eso ya no hay dudas) alcanzaría para 30 salidas al cine ó 20 salidas a cenar ó apenas 13 salidas de cine + cena. Seamos sinceros, Sritas., ninguna de Uds. se conformaría con 30 cines / 20 cenas ó 13 combos en 3 años, tiempo que más o menos duraría la notebook en nuestras vidas.
Y si la cosa se pone más jugosa y le agregos unos pesitos para un pernocte, los números claramente se van al carajo.
A ver si nos entendemos: la notebook que cuesta $3.400, si calculamos que va a durar unos 3 años a nuesto lado significa $3,2 por día. Menos que una lata de coca en el kiosco de la esquina. Si encima conseguimos alguna promo, le sacamos un 10% y si alguien de la familia tiene una empresa, la compramos con factura A y le descontamos el IVA, todo esto en 12 cuotas sin interés. Ni que hablar si alguien nos la puede traer de afuera, ¿no?.
Seamos sinceros, amigos: no hay partido de fútbol, milanesas de la vieja ni polvo de sábado a la noche que pueda superar el placer de una notebook 0 km.
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