Nota a Riki Musso (ex-guitarrista del Cuarteto de Nos, estuvo hasta el 2008), realizada por Gabriel Peveroni para la revista Freeway.
Pensar que entramos a esta década medio paranoicos y del todo cínicos con la idea de que todo era posible y si se venía lo que tenía que venir ya no importaba demasiado porque parecía que nada nos haría volver a sentir pánico miedo locura amor pero lo que se vino fue algo parecido a un apocalipsis un cachetazo un shock que nos estampó en la cara que la historia no había terminado entonces se cayeron las torres mejor dicho tiraron las torres ante nuestros ojos de reality show egomaníaco y como si fuera un videojuego siguieron pasando más y más cosas tantas que hubo que contestar nuevas preguntas y darnos en la cara con guerras torturas campos de concentración violaciones tragedias crisis financieras pero también el reverso de toda crisis es volver a empezar y darle lugar a las nuevas generaciones así que en esta década se superponen todas las décadas es la década sin nombre es la década que los index dejan de tener sentido cuando se superpone toda la información y el storage virtual supera a la suma de todos los depósitos y bibliotecas y almacenes de archivos y toda la información que juntamos como chatarra inútil pensar que entramos medio paranoicos decía pero tan ingenuos como para no darnos cuenta que la vida sigue que no se puede ser tan autocomplaciente y estúpidos que la suma de todo lo que clickeamos diariamente es una masa viscosa y muerta y nos abruma y nos deja cada vez más pequeño el ejercicio de la libertad y cada vez nos parecemos más a nuestros futuros clones cada vez nuestras almas se parecen más a la suma de nuestras imágenes virtuales fotos perfiles de facebook blogs fotologs sigo enumero basta! es así que llamo a riki musso y le pido que me saque del apuro que lo quiero entrevistar para que me explique qué mierda pasó en estos años pero me dice que se fue del cuarteto y yo eso ya lo sabía pero no importa vamos arriba así que igual quedamos en vernos al otro día y me fui pensando en algunas cosas muy pero muy lindas que viví en estos mismos años en que no me canso de leer a bolaño y esta ciudad se volvió más abierta más colorida y una vez estuve en el piso veintiséis de la torre de antel con unos amigos y amigas bastante locos y otra vez me puse a hablar con una chica y no paramos de hablar hasta ponernos afónicos y por suerte no era ningún tobogán blanco sigo sigo y la próxima escena que me viene a la mente se diluye cuando llego a lo de riki toco el timbre y se me ocurre preguntarle dónde mierda estaba el once de setiembre..
***
noviembre de 2009, en algún lugar de la ciudad de montevideo:
LOS TRAUMAS DE LA DÉCADA o cómo se fue convirtiendo todo en la peor pesadilla situacionista: la vida cotidiana como centro del espectáculo, el espectáculo como repetición, lo que lleva inevitablemente a la anestesia warholiana. Riki como un testigo nerd de un tiempo difícil. En esos primeros años del siglo, vivía también la primera gran crisis con sus colegas del Cuarteto de Nos. Pero prefiere no hablar mucho de eso.
¿Dónde estabas el 11 de setiembre de 2001?
Estaba boludeando en casa, casualmente mirando CNN y seguí la película en tiempo real, desde el parece que fue una avioneta, hasta los derrumbes. Recuerdo la sensación de estar viendo algo que sucedía tan lejos, pero al mismo tiempo tan en directo que ni los informativistas sabían qué mierda estaba pasando. Esto sentó un precedente en mi cerebro, que causó que cualquier noticia que pasara un informativo, por mucho tiempo, carecía de importancia si no estaba relacionada con ese hecho.
¿Qué fue lo que más te impresionó?
Que en medio de esa catástrofe hubiera tanta gente dispuesta a mantener enfocada su cámara hacia el siniestro.. Esa creo que es una de las enfermedades del nuevo siglo: el hecho de que todo debe ser documentado para un futuro, al precio de no experimentarlo en el presente. Todo se filma para mostrarle a otras personas.. pero el que registra se está perdiendo de vivir en ese momento por sostener su teléfono con camarita, inmerso en su micromundo y pensando: los demás me van a envidiar cuando se lo muestre. Esto mismo pasa en los recitales, en los viajes, en las fiestas de fin de año de los nenes en la escuela...
Andy Warhol decía que la repetición hace perder la emoción original, hasta que no se siente nada..
No sé si es verdad eso, porque a mí lo que me pasa es que a la tercera repetición ya me aburrí y me fui. No puedo seguir prestando atención a algo que me aburre. Me pasa en la música, que odio los loops. Si el segundo estribillo es un copy-paste del primero, sin ninguna variación, me deprime. Yo pasaba horas con los discos de los Beatles desentramando los arreglos, tratando de discriminar instrumentos y las pequeñas diferencias de pulsación y pronunciación de la misma nota en una parte y en otra igual. Eso me hacía feliz. Me hacía "ver" a los Beatles. Pensaba, pá, acá George metió esa notita que allá no ¿qué lo habrá llevado a eso? Por eso la tecnología la siento como un arma de doble filo. En los años 80 grabábamos en cinta y cuando algo tenía un pequeño defecto decíamos: ay, si pudiéramos borrar esa notita o afinarla o correrla, trataremos de sustituirla y si no lo logramos, se borrará esa parte y habrá que hacerla entera, ¿tomamos el riesgo o dejamos el error? Ahora, que tenemos la posibilidad de cambiar esa notita sin correr riesgos, recurrimos a toda una parte equivalente que haya salido bien y la pegamos arriba. Total, es igual. No. ¡No es igual! Una sucede a los treinta segundos y otra al minuto y medio de que comenzó el tema. La canción ya está instalada, el que escucha ya no es la misma persona... Además: ¿y la diversión de tocar? ¿qué pasó? Nadie te obliga a hacer música, lo hacés porque te divierte ¿te acordás? Es lo mismo que cuando ponés una canción para escuchar en una compu. Todos van a mirar el monitor. ¿Por qué, si ahí no hay nada; si la visualización del WMP no está relacionada con la música? ¿Acaso alguien escucha realmente música hoy? Yo ya no lo hago, pero porque ya soy un señor grande con cuatro trabajos y poco tiempo libre en estado de vigilia.
En ese comienzo de década se daba un hecho no muy conocido en la historia del Cuarteto de Nos, el tiempo que te fuiste de la banda por una discusión estética relacionada con la portada del disco Cortamambo..
Era una época en que el Cuarteto intentaba hacer músicas y arreglos interesantes, al menos para nosotros, y yo pensé que iba ser una pena que el público se quedara en la primera lectura buscando la palabrota y el chiste de barrio. Cortamambo tiene algunos temas de la ya probada fórmula triunfadora de Otra Navidad, pero con un mejor sonido y arreglos. Pero también había temas de un humor algo más ácido y políticamente incorrecto, que me resultaba muy interesante subrayar en ese momento, para no seguir obligados a hacer siempre la misma línea de por vida.. Y la tapa 4teto=4tetas era lo que se precisaba para oficializar la faceta de la cual estábamos tratando de desencasillarnos.
¿Y te fuiste?
No me acuerdo bien por qué, pero el Cuarteto dejó de tocar un tiempo a raíz de eso.. La historia en sí, no es relevante. Solo fue mi reacción ante una concesión estética de la banda, en un episodio donde se antepusieron valores no artísticos a los puramente artísticos.
***
una tarde muy calurosa de diciembre de 2006, parte 1:
LA PREGUNTA MÁS TONTA es aquella que todo entrevistador termina haciendo aunque sea consciente de que obtendrá como respuesta una serie de lugares comunes que no conducirán a nada relevante. ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? No pude contenerme. Se lo pregunté a Riki.
¿Tenés idea de dónde viene, Riki?
Y debe salir del retorcido cerebro que tenemos nosotros.. porque viste que nosotros nos criamos en el Centro y el Centro es un lugar muy jodido para salir a jugar a la pelota y para cualquier cosa, cualquier tipo de convivencia. Entonces, bueno, nos metíamos adentro y yo hacía mis cositas con estas mierdas y mi hermano jugaba capaz que a los soldaditos.. Y bueno, ahí adentro teníamos que inventar cosas, teníamos que inventar historias con los soldaditos, como tirarles pilas a los soldaditos: las chicas eran bombas normales y las grandes eran atómicas.
¿Qué papel juegan posibles influencias como Woody Allen o incluso los Monty Python?
En mi caso son quizás las influencias musicales mayores, aunque parezca ridículo, porque los tipos no son específicamente músicos. De Woody Allen me gustan mucho sus películas más chotas y sus libritos, aunque yo sea un tipo que lee muy poco. Te parecerá raro, pero odio leer. Como mi cerebro funciona más rápido que los discos y que los libros, si me pongo a leer algo y me pongo a divagar sobre eso que estoy leyendo y cuando quiero acordar sigo en la misma frase media hora y no avanzo. Por eso es que me aburre mucho leer, que me cansa, y no le encuentro sentido.. Solo puedo leer manuales técnicos, o cosas que estén con la mente más podrida que yo, como Bukowski. que me gustaba de chico. Ahora, lo de los Monty Python ya es un humor más gráfico. Esos sí que me gustan. Películas como La vida de Brian o El sentido de la vida me siguen causando mucha gracia.
¿La influencia se hace más presente en las letras o en la música del grupo?
Sobre todo en la música, porque en una época el Cuarteto hacía muchos chistes musicales, que estaban influidos por los Monty Python, que son un grupo de teatro y de cine. Una cosa medio rara, pero bueno..
Riki, ¿qué cosas sentís que te marcaron cuando eras niño?
El receptor de radioaficionado Hammarlund de mi abuelo, el Mecano de cuando mi padre era chico, las revistas Mecánica Popular, Lorenzo y Pepita, la ampliadora de fotos del abuelo, las canteras del parque Rodó y el Club de Golf que se abría al público los domingos...
¿Cuándo conocieron vos y tu hermano a Santiago Tavella?
A Tavella lo conocimos en el liceo, pero no estaba directamente en el liceo. Creo que mi hermano estaba con Carlitos, uno que tocaba en esa época con nosotros, se puso a llover, y le dijo “vamos a lo de un amigo, Tavella, que vive cerca, a unas cuadras, por Paullier". Fueron ahí y dijo “ah, yo toco el bajo”. Ahí se conocieron y después, de ahí en más, quedamos con él..
¿Y qué hacían los tres cuando estaban juntos?
En esa época hacíamos canciones de los Beatles, de los Rolling Stones, y algún ensayo así de composición con un pseudo inglés que ni siquiera era inglés, era una jerga rara. Después pasamos a hacer una música instrumental que en esa época se llamaba jazz-rock, que no tenía nada de jazz ni de rock pero era.. tipo música de ascensor pero sin virtuosismo, porque nosotros no éramos virtuosos, lo que resultaba algo más entretenido, ya que el virtuosismo es algo re aburrido... Ya pasaron 30 años desde ese momento. Me acuerdo que llegamos a grabar un demo con Tavella, mi hermano Roberto y yo, acompañados de Guzmán Villamonte en batería. Yo tenía 14 años, y ya veníamos tocando de antes con diferentes nombres, pero fue con esa integración que surgió el nombre Cuarteto de Nos.
***
una tarde de 2006, parte 2:
EL LUGAR DE LAS COSAS se ordena y se reordena con el tiempo. En la prehistoria fue un niño nerd, lector de la revista Mecánica Popular, el que escuchó a los Beatles y contagió a su hermano y a sus amigos del barrio de armar una banda. Esta parte de la entrevista tuvo lugar en un taller de reparación de electrodomésticos, un día de calor insoportable de diciembre de 2006 -año de la edición de Raro-, lo que lleva a que Riki se posesione en cierto momento como el encargado del local.
Iban al liceo..
Bueno, me preguntabas qué hacíamos de nuestras vidas.. sí, íbamos al liceo. En un principio mi hermano no quería hacer música, prefería bailar la música horrible de los 70 que pasaban en los bailes. Y yo renegaba, era fiel a los Beatles.. pero él iba a bailar, se iba de pintita y cosas así. A él le iba bien y yo era un nerd que estudiaba electrónica. Estaba para aparatitos y cosas raras y escuchar a los Beatles y desarmar grabadores y escuchar las grabaciones y le metía un hilito de coser al motor y cambiaba la velocidad y pasaba de un grabador a otro y metía otra guitarra arriba y cosas extrañas... así. Yo era un enfermo y decía: “vamos a hacer una banda, vamos a hacer una banda”, y él decía “sí, sí”; pero claro, él estaba en otra, y ahora mirá que éxito que tuvo el muchacho, ¡y yo acá, todavía en el taller!
¿Cuál es el lugar de Roberto en el Cuarteto de Nos?
Es, como se dice ahora, el frontman; es la cara del Cuarteto para muchos. Es raro, muchos que conocen el disco Raro y no conocen al grupo se piensan que el tipo de la tapa es el que canta. Entonces, como el Cuarteto es básicamente tres cantantes y compositores, y cada cual canta los temas que compuso previamente... y Roberto es el que compone más, al menos el que compone más temas exitosos, entonces es visto como el cantante del Cuarteto. Lo cual es correcto, me parece.
Roberto sería entonces el frontman.. ¿cuál es el lugar de Santiago?
El lugar de Santiago es el de segundo. ¿Cómo se dice? ¿La dama de honor?... O sea, el Cuarteto es, para la prensa, Roberto y Santiago.. porque para las entrevistas y para todo están ellos, ¿no? Es que a mí me aburre mucho hacer notas, y además soy bastante antipático, entonces no está bueno que yo haga relaciones públicas...
También está Álvaro..
El lugar de Albin (Álvaro) es el de la base. Es como el golero en un equipo de fútbol. Ya lo dice la canción, “siempre solo, siempre atrás”.
¿Quién es Juan Campodónico? ¿El quinto integrante?
O el primero, depende de dónde se mire. Juan es el que envasó bien la música, el que la supo dirigir para donde tiene que ir. Tiene cabeza para eso.. y bueno, es como que a esta altura es un quinto integrante.
Y Julieta Venegas vendría a ser una especie de madrina..
Creo que sí, que le gusta mucho y mostró nuestros discos a un par de amistades muy específicas. Pero yo qué sé, no la conozco..
Pero les hizo una entrevista para Rolling Stone..
A mí no me hizo nada.. ya te dije que la parte visible del Cuarteto son mi hermano y Tavella. Yo no voy a esas cosas. No me llevan. Tienen miedo de que haga algún papelón, porque soy medio punky.
¿Y tu lugar, cuál es tu lugar?
Mi papel en el grupo fue cambiando. De baterista a mis 12 años, a primera guitarra a los 14. Por mucho tiempo me encargaba de sostener los temas mientras los demás cantaban. Eso es lo que me divierte hacer. No me interesa cantar ni hacer solos.
Entre Otra Navidad en las trincheras y Tren bala también fui técnico de grabación y mezcla (eran otras épocas, no vale comparar) y aunque no me lo propusiera terminaba cargando con gran parte de la producción artística y arreglos, que en esa época no había una palabra para definir esto. No había ninguna voz "sensata" que dijera: esta cosa está buena para nosotros, ¿pero les parece ponerlo en un disco? Esa inconciencia o frescura es lo que hizo que Otra Navidad en las trincheras se vendiera tanto... Ahora está la computadora y cualquier disco suena, pero antes había que hacerlo y había que meter horas y horas en el estudio.
También está tu veta de editar videos caseros..
Ah, lo que pasa que yo de chiquito, como jugaba con todas estas cosas, también jugaba con cámaras, cuando lograba que me prestaran una por un rato. Ahí ya empecé a experimentar cosas extrañas, como a dar vuelta la cámara y crear ese personaje que anda por ahí con una forma muy extraña. Y después, ya de viejo, cuando salieron las cámaras nuevas y la posibilidad de editar en VHS, empecé a hacer videos así, divertidos.
¿Cuál es el disco o periodo del grupo en el que te divertiste más?
Los tiempos de los recitales del Notariado fue la época más surrealista. Por ese lado había una buena senda... varios temas de mi hermano que para mí eran geniales quedaron por el camino y ahora ni nos acordamos cómo eran. Además teníamos a Andrés Bedó en minimoog y piano.. No se podía pedir más.
***
algunos días antes del fin de la década y de esta serie de conversaciones pos-apocalípticas:
CONSPIRACIÓN SERVO y el recuerdo brumoso de ciertas cosas que pertenecen a este tiempo. Dice Riki que servo puede ser una ecuación, un circuito con sensores o cualquier cosa que sea capaz de regular a un mecanismo para que vaya a su nivel asignado. Es necesario entonces ir un poco más a fondo. No solo para indagar en algunas secuencias fragmentarias del nuevo siglo. También para saber un poco más sobre el alejamientoidaexilio de Riki de esa máquina musical llamada Cuarteto de Nos.
¿Por qué se da este nuevo alejamiento tuyo del Cuarteto y que desde la banda se dice que es temporario?
No me interesa el rumbo artístico que tomó la banda. Tampoco tengo nada que aportar a lo que la banda está haciendo en estos tiempos. No conozco el estilo, no lo entiendo y sobre todo no me conmueve.
¿Sentís que se ha perdido cierta esencia, identidad del grupo, de una libertad expresiva que ahora está mucho más estandarizada?
No, no se trata de que lo de antes era mejor. No me interesa para nada volver a refritar viejos rumbos. Al contrario, se trata de que hay que salir con algo nuevo, que nadie lo espere y que le retuerza el cerebro a quien lo escuche. Capaz que era un disco instrumental, o de milongas, o un disco sólo de percusión y voz, o que estuviera íntegramente cantado por japoneses y por fonética. Porque si no hay una idea genial y propia, no se hace nada.
Riki, ¿de qué manera se aplica la definición conspirativa de SERVO a la vida cotidiana?
Bueno, si a vos te suben el sueldo, automáticamente te suben el alquiler. Si sacás la grande, se te quema la casa. Y así. Tu banda de toda tu vida triunfa y llena estadios, pero ahora es un cuadro de fútbol. Ese es otro ejemplo. Ojo que también SERVO te salva de bajar tu nivel, porque SERVO te necesita vivo.
¿Cómo afrontás tu situación personal? Porque las crisis también pueden incluir una sensación de liberación, como retomar el trabajo musical con Leo Maslíah, producir tu propio programa de radio, estar en el equipo de “Reporte descomunal”..
No, para mí es lo peor que me ha pasado en la vida después de la muerte de mi padre.
La familia y mis proyectos musicales paralelos siempre los he tenido en simultáneo con el grupo, sin ningún problema. Yo crecí con el Cuarteto incorporado a mi ser y ahora me falta ese pedazo.
¿Volviste a escuchar el disco Bipolar?
No. Pero nunca vuelvo a escuchar los discos que grabo. A veces oigo algo de Bipolar en alguna radio y me cuesta reconocerlo. Me ocurren cosas como preguntarme si esa intro la toqué yo, por ejemplo. O sentir qué linda es una parte que agregaron y que yo no conocía.
¿Cómo vas con esos otros proyectos?
Bueno, van bien de mi parte, solo que a veces me vacío muy rápido. Me pasa eso en todos los órdenes de la vida. Si me diera un día por la cerámica, sería capaz de gastarme varios sueldos en comprar un horno, las herramientas, todo. Haría cinco vasijas y basta. Porque tendría cinco ideas para cinco vasijas y las haría de corrido y sin dormir, durante dos semanas en las que perdería contacto con el mundo real.. terminando mis cinco increíbles -para mí- vasijas. Luego, la vasija seis ya no la voy a hacer, porque no es tan brillante, porque no merece la pena. Así que ahí quedaría mi horno de mil dólares abandonado varios años, en espera de otra idea de vasijas. A los dos años me daría cuenta que las cinco vasijas son realmente una mierda, pero lo importante fue que en ese momento, cuando las hice, eran las mejores del mundo.
¿Cuál fue el invento más importante que hiciste en esta década?
El televisor, pero dicen que ya me ganaron de mano. Ahora estoy investigando para inventar la computadora.
Las nuevas tecnologías signaron estos últimos años.. sobre todo los celulares, luego los mp4, las máquinas de fotos digitales, que llevan de algún modo a registrar todo como si se viviera en un reality-show que se complementa con plataformas virtuales en las redes sociales y blogs..
Yo no tengo celular.. No podría estar con un teléfono todo el tiempo en un bolsillo para que me llamen. Me pone de mal humor ver gente hablando en la calle por teléfono a los gritos, sobre todo esos que levantan el codo. No sé si lo hacen para tener mejor antena o qué. He visto parejas en bares, cada cual hablando por su teléfono mientras comen juntos. De hecho me irrita si entro a un negocio en persona y me hacen esperar para atender a un cliente por teléfono. Siempre se le da prioridad al teléfono antes que al ser humano presente. Eso es para mí una falta de respeto total hacia la condición humana. Y en cuanto a los facebooks y esas cosas, no me interesan en absoluto. A mí me aburre. Yo creo que la gente se está perdiendo de muchas cosas reales y que al leer esto deben pensar qué viejo choto, pero no me interesa entrar en discusiones por este asunto. La gente hoy está sobrecomunicada. Me hace acordar a los radioaficionados del 60, que hablaban intercontinentalmente y lo único que se decían era “QSL che, qué lindo que se te copia por acá che carcamán. Tas modulando lindo che Cx4 América Canadá”.
***
bonus track: RETRO 2001. Después del 11/S, muy poco después, vino el 17/D, bien cerca, en Buenos Aires. Lo vivimos en directo. Crónica nos ve. Crónica nos vigila. Crónica nos devuelve otra posible conspiración.
¿Dónde estabas el 17 de diciembre de 2001?
Estaba boludeando en casa.. Pero a esa altura, como venía la mano después de lo de las Torres Gemelas, no me sorprendió tanto. Me acuerdo de pensar por qué tienen que pagar los pobres chinos de los supermercados las cagadas del gobierno. Por qué no van y saquean el banco central con unos martillos neumáticos, o algún banco americano, o algo así. Era todo como orquestado por SERVO para sembrar una excusa, para algo que se debía instalar sí o sí. Ahora, si mañana me dijeran que sacaron a los Kirchner del orto y se fueron en un helicóptero para poner a Menem de nuevo, por ejemplo, ya no me impresionaría demasiado. Pero, en fin, no todo fue malo en esos hechos: los siete días que estuvo Adolfo Rodríguez Saá no tuvieron desperdicio. Era volver a casa y poner algún canal argentino para ver los discursos del tipo. Mucho mejor que Saturday Night Live.
¿Qué otras cosas marcaron para vos esta década?
Los Franz Ferdinand, en primer lugar. Ellos revalorizaron a los Talking Heads, haciéndome sentir de que.. bueno, al final yo no estaba tan loco. Los Vampire Weekend o los Foals, que se fueron de las guitarras en negras de power chords hacia arpegios y secciones instrumentales sin poses cool ni pretensiones de galancitos. Y el rock argentino, que quedó estancado, salvo algunos destellos por ahí, al punto de tener que importar nuevas propuestas desde acá.
Pensar que entramos a esta década medio paranoicos y del todo cínicos con la idea de que todo era posible y si se venía lo que tenía que venir ya no importaba demasiado porque parecía que nada nos haría volver a sentir pánico miedo locura amor pero lo que se vino fue algo parecido a un apocalipsis un cachetazo un shock que nos estampó en la cara que la historia no había terminado entonces se cayeron las torres mejor dicho tiraron las torres ante nuestros ojos de reality show egomaníaco y como si fuera un videojuego siguieron pasando más y más cosas tantas que hubo que contestar nuevas preguntas y darnos en la cara con guerras torturas campos de concentración violaciones tragedias crisis financieras pero también el reverso de toda crisis es volver a empezar y darle lugar a las nuevas generaciones así que en esta década se superponen todas las décadas es la década sin nombre es la década que los index dejan de tener sentido cuando se superpone toda la información y el storage virtual supera a la suma de todos los depósitos y bibliotecas y almacenes de archivos y toda la información que juntamos como chatarra inútil pensar que entramos medio paranoicos decía pero tan ingenuos como para no darnos cuenta que la vida sigue que no se puede ser tan autocomplaciente y estúpidos que la suma de todo lo que clickeamos diariamente es una masa viscosa y muerta y nos abruma y nos deja cada vez más pequeño el ejercicio de la libertad y cada vez nos parecemos más a nuestros futuros clones cada vez nuestras almas se parecen más a la suma de nuestras imágenes virtuales fotos perfiles de facebook blogs fotologs sigo enumero basta! es así que llamo a riki musso y le pido que me saque del apuro que lo quiero entrevistar para que me explique qué mierda pasó en estos años pero me dice que se fue del cuarteto y yo eso ya lo sabía pero no importa vamos arriba así que igual quedamos en vernos al otro día y me fui pensando en algunas cosas muy pero muy lindas que viví en estos mismos años en que no me canso de leer a bolaño y esta ciudad se volvió más abierta más colorida y una vez estuve en el piso veintiséis de la torre de antel con unos amigos y amigas bastante locos y otra vez me puse a hablar con una chica y no paramos de hablar hasta ponernos afónicos y por suerte no era ningún tobogán blanco sigo sigo y la próxima escena que me viene a la mente se diluye cuando llego a lo de riki toco el timbre y se me ocurre preguntarle dónde mierda estaba el once de setiembre..
***
noviembre de 2009, en algún lugar de la ciudad de montevideo:
LOS TRAUMAS DE LA DÉCADA o cómo se fue convirtiendo todo en la peor pesadilla situacionista: la vida cotidiana como centro del espectáculo, el espectáculo como repetición, lo que lleva inevitablemente a la anestesia warholiana. Riki como un testigo nerd de un tiempo difícil. En esos primeros años del siglo, vivía también la primera gran crisis con sus colegas del Cuarteto de Nos. Pero prefiere no hablar mucho de eso.
¿Dónde estabas el 11 de setiembre de 2001?
Estaba boludeando en casa, casualmente mirando CNN y seguí la película en tiempo real, desde el parece que fue una avioneta, hasta los derrumbes. Recuerdo la sensación de estar viendo algo que sucedía tan lejos, pero al mismo tiempo tan en directo que ni los informativistas sabían qué mierda estaba pasando. Esto sentó un precedente en mi cerebro, que causó que cualquier noticia que pasara un informativo, por mucho tiempo, carecía de importancia si no estaba relacionada con ese hecho.
¿Qué fue lo que más te impresionó?
Que en medio de esa catástrofe hubiera tanta gente dispuesta a mantener enfocada su cámara hacia el siniestro.. Esa creo que es una de las enfermedades del nuevo siglo: el hecho de que todo debe ser documentado para un futuro, al precio de no experimentarlo en el presente. Todo se filma para mostrarle a otras personas.. pero el que registra se está perdiendo de vivir en ese momento por sostener su teléfono con camarita, inmerso en su micromundo y pensando: los demás me van a envidiar cuando se lo muestre. Esto mismo pasa en los recitales, en los viajes, en las fiestas de fin de año de los nenes en la escuela...
Andy Warhol decía que la repetición hace perder la emoción original, hasta que no se siente nada..
No sé si es verdad eso, porque a mí lo que me pasa es que a la tercera repetición ya me aburrí y me fui. No puedo seguir prestando atención a algo que me aburre. Me pasa en la música, que odio los loops. Si el segundo estribillo es un copy-paste del primero, sin ninguna variación, me deprime. Yo pasaba horas con los discos de los Beatles desentramando los arreglos, tratando de discriminar instrumentos y las pequeñas diferencias de pulsación y pronunciación de la misma nota en una parte y en otra igual. Eso me hacía feliz. Me hacía "ver" a los Beatles. Pensaba, pá, acá George metió esa notita que allá no ¿qué lo habrá llevado a eso? Por eso la tecnología la siento como un arma de doble filo. En los años 80 grabábamos en cinta y cuando algo tenía un pequeño defecto decíamos: ay, si pudiéramos borrar esa notita o afinarla o correrla, trataremos de sustituirla y si no lo logramos, se borrará esa parte y habrá que hacerla entera, ¿tomamos el riesgo o dejamos el error? Ahora, que tenemos la posibilidad de cambiar esa notita sin correr riesgos, recurrimos a toda una parte equivalente que haya salido bien y la pegamos arriba. Total, es igual. No. ¡No es igual! Una sucede a los treinta segundos y otra al minuto y medio de que comenzó el tema. La canción ya está instalada, el que escucha ya no es la misma persona... Además: ¿y la diversión de tocar? ¿qué pasó? Nadie te obliga a hacer música, lo hacés porque te divierte ¿te acordás? Es lo mismo que cuando ponés una canción para escuchar en una compu. Todos van a mirar el monitor. ¿Por qué, si ahí no hay nada; si la visualización del WMP no está relacionada con la música? ¿Acaso alguien escucha realmente música hoy? Yo ya no lo hago, pero porque ya soy un señor grande con cuatro trabajos y poco tiempo libre en estado de vigilia.
En ese comienzo de década se daba un hecho no muy conocido en la historia del Cuarteto de Nos, el tiempo que te fuiste de la banda por una discusión estética relacionada con la portada del disco Cortamambo..
Era una época en que el Cuarteto intentaba hacer músicas y arreglos interesantes, al menos para nosotros, y yo pensé que iba ser una pena que el público se quedara en la primera lectura buscando la palabrota y el chiste de barrio. Cortamambo tiene algunos temas de la ya probada fórmula triunfadora de Otra Navidad, pero con un mejor sonido y arreglos. Pero también había temas de un humor algo más ácido y políticamente incorrecto, que me resultaba muy interesante subrayar en ese momento, para no seguir obligados a hacer siempre la misma línea de por vida.. Y la tapa 4teto=4tetas era lo que se precisaba para oficializar la faceta de la cual estábamos tratando de desencasillarnos.
¿Y te fuiste?
No me acuerdo bien por qué, pero el Cuarteto dejó de tocar un tiempo a raíz de eso.. La historia en sí, no es relevante. Solo fue mi reacción ante una concesión estética de la banda, en un episodio donde se antepusieron valores no artísticos a los puramente artísticos.
***
una tarde muy calurosa de diciembre de 2006, parte 1:
LA PREGUNTA MÁS TONTA es aquella que todo entrevistador termina haciendo aunque sea consciente de que obtendrá como respuesta una serie de lugares comunes que no conducirán a nada relevante. ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? ¿De dónde viene el humor del Cuarteto? No pude contenerme. Se lo pregunté a Riki.
¿Tenés idea de dónde viene, Riki?
Y debe salir del retorcido cerebro que tenemos nosotros.. porque viste que nosotros nos criamos en el Centro y el Centro es un lugar muy jodido para salir a jugar a la pelota y para cualquier cosa, cualquier tipo de convivencia. Entonces, bueno, nos metíamos adentro y yo hacía mis cositas con estas mierdas y mi hermano jugaba capaz que a los soldaditos.. Y bueno, ahí adentro teníamos que inventar cosas, teníamos que inventar historias con los soldaditos, como tirarles pilas a los soldaditos: las chicas eran bombas normales y las grandes eran atómicas.
¿Qué papel juegan posibles influencias como Woody Allen o incluso los Monty Python?
En mi caso son quizás las influencias musicales mayores, aunque parezca ridículo, porque los tipos no son específicamente músicos. De Woody Allen me gustan mucho sus películas más chotas y sus libritos, aunque yo sea un tipo que lee muy poco. Te parecerá raro, pero odio leer. Como mi cerebro funciona más rápido que los discos y que los libros, si me pongo a leer algo y me pongo a divagar sobre eso que estoy leyendo y cuando quiero acordar sigo en la misma frase media hora y no avanzo. Por eso es que me aburre mucho leer, que me cansa, y no le encuentro sentido.. Solo puedo leer manuales técnicos, o cosas que estén con la mente más podrida que yo, como Bukowski. que me gustaba de chico. Ahora, lo de los Monty Python ya es un humor más gráfico. Esos sí que me gustan. Películas como La vida de Brian o El sentido de la vida me siguen causando mucha gracia.
¿La influencia se hace más presente en las letras o en la música del grupo?
Sobre todo en la música, porque en una época el Cuarteto hacía muchos chistes musicales, que estaban influidos por los Monty Python, que son un grupo de teatro y de cine. Una cosa medio rara, pero bueno..
Riki, ¿qué cosas sentís que te marcaron cuando eras niño?
El receptor de radioaficionado Hammarlund de mi abuelo, el Mecano de cuando mi padre era chico, las revistas Mecánica Popular, Lorenzo y Pepita, la ampliadora de fotos del abuelo, las canteras del parque Rodó y el Club de Golf que se abría al público los domingos...
¿Cuándo conocieron vos y tu hermano a Santiago Tavella?
A Tavella lo conocimos en el liceo, pero no estaba directamente en el liceo. Creo que mi hermano estaba con Carlitos, uno que tocaba en esa época con nosotros, se puso a llover, y le dijo “vamos a lo de un amigo, Tavella, que vive cerca, a unas cuadras, por Paullier". Fueron ahí y dijo “ah, yo toco el bajo”. Ahí se conocieron y después, de ahí en más, quedamos con él..
¿Y qué hacían los tres cuando estaban juntos?
En esa época hacíamos canciones de los Beatles, de los Rolling Stones, y algún ensayo así de composición con un pseudo inglés que ni siquiera era inglés, era una jerga rara. Después pasamos a hacer una música instrumental que en esa época se llamaba jazz-rock, que no tenía nada de jazz ni de rock pero era.. tipo música de ascensor pero sin virtuosismo, porque nosotros no éramos virtuosos, lo que resultaba algo más entretenido, ya que el virtuosismo es algo re aburrido... Ya pasaron 30 años desde ese momento. Me acuerdo que llegamos a grabar un demo con Tavella, mi hermano Roberto y yo, acompañados de Guzmán Villamonte en batería. Yo tenía 14 años, y ya veníamos tocando de antes con diferentes nombres, pero fue con esa integración que surgió el nombre Cuarteto de Nos.
***
una tarde de 2006, parte 2:
EL LUGAR DE LAS COSAS se ordena y se reordena con el tiempo. En la prehistoria fue un niño nerd, lector de la revista Mecánica Popular, el que escuchó a los Beatles y contagió a su hermano y a sus amigos del barrio de armar una banda. Esta parte de la entrevista tuvo lugar en un taller de reparación de electrodomésticos, un día de calor insoportable de diciembre de 2006 -año de la edición de Raro-, lo que lleva a que Riki se posesione en cierto momento como el encargado del local.
Iban al liceo..
Bueno, me preguntabas qué hacíamos de nuestras vidas.. sí, íbamos al liceo. En un principio mi hermano no quería hacer música, prefería bailar la música horrible de los 70 que pasaban en los bailes. Y yo renegaba, era fiel a los Beatles.. pero él iba a bailar, se iba de pintita y cosas así. A él le iba bien y yo era un nerd que estudiaba electrónica. Estaba para aparatitos y cosas raras y escuchar a los Beatles y desarmar grabadores y escuchar las grabaciones y le metía un hilito de coser al motor y cambiaba la velocidad y pasaba de un grabador a otro y metía otra guitarra arriba y cosas extrañas... así. Yo era un enfermo y decía: “vamos a hacer una banda, vamos a hacer una banda”, y él decía “sí, sí”; pero claro, él estaba en otra, y ahora mirá que éxito que tuvo el muchacho, ¡y yo acá, todavía en el taller!
¿Cuál es el lugar de Roberto en el Cuarteto de Nos?
Es, como se dice ahora, el frontman; es la cara del Cuarteto para muchos. Es raro, muchos que conocen el disco Raro y no conocen al grupo se piensan que el tipo de la tapa es el que canta. Entonces, como el Cuarteto es básicamente tres cantantes y compositores, y cada cual canta los temas que compuso previamente... y Roberto es el que compone más, al menos el que compone más temas exitosos, entonces es visto como el cantante del Cuarteto. Lo cual es correcto, me parece.
Roberto sería entonces el frontman.. ¿cuál es el lugar de Santiago?
El lugar de Santiago es el de segundo. ¿Cómo se dice? ¿La dama de honor?... O sea, el Cuarteto es, para la prensa, Roberto y Santiago.. porque para las entrevistas y para todo están ellos, ¿no? Es que a mí me aburre mucho hacer notas, y además soy bastante antipático, entonces no está bueno que yo haga relaciones públicas...
También está Álvaro..
El lugar de Albin (Álvaro) es el de la base. Es como el golero en un equipo de fútbol. Ya lo dice la canción, “siempre solo, siempre atrás”.
¿Quién es Juan Campodónico? ¿El quinto integrante?
O el primero, depende de dónde se mire. Juan es el que envasó bien la música, el que la supo dirigir para donde tiene que ir. Tiene cabeza para eso.. y bueno, es como que a esta altura es un quinto integrante.
Y Julieta Venegas vendría a ser una especie de madrina..
Creo que sí, que le gusta mucho y mostró nuestros discos a un par de amistades muy específicas. Pero yo qué sé, no la conozco..
Pero les hizo una entrevista para Rolling Stone..
A mí no me hizo nada.. ya te dije que la parte visible del Cuarteto son mi hermano y Tavella. Yo no voy a esas cosas. No me llevan. Tienen miedo de que haga algún papelón, porque soy medio punky.
¿Y tu lugar, cuál es tu lugar?
Mi papel en el grupo fue cambiando. De baterista a mis 12 años, a primera guitarra a los 14. Por mucho tiempo me encargaba de sostener los temas mientras los demás cantaban. Eso es lo que me divierte hacer. No me interesa cantar ni hacer solos.
Entre Otra Navidad en las trincheras y Tren bala también fui técnico de grabación y mezcla (eran otras épocas, no vale comparar) y aunque no me lo propusiera terminaba cargando con gran parte de la producción artística y arreglos, que en esa época no había una palabra para definir esto. No había ninguna voz "sensata" que dijera: esta cosa está buena para nosotros, ¿pero les parece ponerlo en un disco? Esa inconciencia o frescura es lo que hizo que Otra Navidad en las trincheras se vendiera tanto... Ahora está la computadora y cualquier disco suena, pero antes había que hacerlo y había que meter horas y horas en el estudio.
También está tu veta de editar videos caseros..
Ah, lo que pasa que yo de chiquito, como jugaba con todas estas cosas, también jugaba con cámaras, cuando lograba que me prestaran una por un rato. Ahí ya empecé a experimentar cosas extrañas, como a dar vuelta la cámara y crear ese personaje que anda por ahí con una forma muy extraña. Y después, ya de viejo, cuando salieron las cámaras nuevas y la posibilidad de editar en VHS, empecé a hacer videos así, divertidos.
¿Cuál es el disco o periodo del grupo en el que te divertiste más?
Los tiempos de los recitales del Notariado fue la época más surrealista. Por ese lado había una buena senda... varios temas de mi hermano que para mí eran geniales quedaron por el camino y ahora ni nos acordamos cómo eran. Además teníamos a Andrés Bedó en minimoog y piano.. No se podía pedir más.
***
algunos días antes del fin de la década y de esta serie de conversaciones pos-apocalípticas:
CONSPIRACIÓN SERVO y el recuerdo brumoso de ciertas cosas que pertenecen a este tiempo. Dice Riki que servo puede ser una ecuación, un circuito con sensores o cualquier cosa que sea capaz de regular a un mecanismo para que vaya a su nivel asignado. Es necesario entonces ir un poco más a fondo. No solo para indagar en algunas secuencias fragmentarias del nuevo siglo. También para saber un poco más sobre el alejamientoidaexilio de Riki de esa máquina musical llamada Cuarteto de Nos.
¿Por qué se da este nuevo alejamiento tuyo del Cuarteto y que desde la banda se dice que es temporario?
No me interesa el rumbo artístico que tomó la banda. Tampoco tengo nada que aportar a lo que la banda está haciendo en estos tiempos. No conozco el estilo, no lo entiendo y sobre todo no me conmueve.
¿Sentís que se ha perdido cierta esencia, identidad del grupo, de una libertad expresiva que ahora está mucho más estandarizada?
No, no se trata de que lo de antes era mejor. No me interesa para nada volver a refritar viejos rumbos. Al contrario, se trata de que hay que salir con algo nuevo, que nadie lo espere y que le retuerza el cerebro a quien lo escuche. Capaz que era un disco instrumental, o de milongas, o un disco sólo de percusión y voz, o que estuviera íntegramente cantado por japoneses y por fonética. Porque si no hay una idea genial y propia, no se hace nada.
Riki, ¿de qué manera se aplica la definición conspirativa de SERVO a la vida cotidiana?
Bueno, si a vos te suben el sueldo, automáticamente te suben el alquiler. Si sacás la grande, se te quema la casa. Y así. Tu banda de toda tu vida triunfa y llena estadios, pero ahora es un cuadro de fútbol. Ese es otro ejemplo. Ojo que también SERVO te salva de bajar tu nivel, porque SERVO te necesita vivo.
¿Cómo afrontás tu situación personal? Porque las crisis también pueden incluir una sensación de liberación, como retomar el trabajo musical con Leo Maslíah, producir tu propio programa de radio, estar en el equipo de “Reporte descomunal”..
No, para mí es lo peor que me ha pasado en la vida después de la muerte de mi padre.
La familia y mis proyectos musicales paralelos siempre los he tenido en simultáneo con el grupo, sin ningún problema. Yo crecí con el Cuarteto incorporado a mi ser y ahora me falta ese pedazo.
¿Volviste a escuchar el disco Bipolar?
No. Pero nunca vuelvo a escuchar los discos que grabo. A veces oigo algo de Bipolar en alguna radio y me cuesta reconocerlo. Me ocurren cosas como preguntarme si esa intro la toqué yo, por ejemplo. O sentir qué linda es una parte que agregaron y que yo no conocía.
¿Cómo vas con esos otros proyectos?
Bueno, van bien de mi parte, solo que a veces me vacío muy rápido. Me pasa eso en todos los órdenes de la vida. Si me diera un día por la cerámica, sería capaz de gastarme varios sueldos en comprar un horno, las herramientas, todo. Haría cinco vasijas y basta. Porque tendría cinco ideas para cinco vasijas y las haría de corrido y sin dormir, durante dos semanas en las que perdería contacto con el mundo real.. terminando mis cinco increíbles -para mí- vasijas. Luego, la vasija seis ya no la voy a hacer, porque no es tan brillante, porque no merece la pena. Así que ahí quedaría mi horno de mil dólares abandonado varios años, en espera de otra idea de vasijas. A los dos años me daría cuenta que las cinco vasijas son realmente una mierda, pero lo importante fue que en ese momento, cuando las hice, eran las mejores del mundo.
¿Cuál fue el invento más importante que hiciste en esta década?
El televisor, pero dicen que ya me ganaron de mano. Ahora estoy investigando para inventar la computadora.
Las nuevas tecnologías signaron estos últimos años.. sobre todo los celulares, luego los mp4, las máquinas de fotos digitales, que llevan de algún modo a registrar todo como si se viviera en un reality-show que se complementa con plataformas virtuales en las redes sociales y blogs..
Yo no tengo celular.. No podría estar con un teléfono todo el tiempo en un bolsillo para que me llamen. Me pone de mal humor ver gente hablando en la calle por teléfono a los gritos, sobre todo esos que levantan el codo. No sé si lo hacen para tener mejor antena o qué. He visto parejas en bares, cada cual hablando por su teléfono mientras comen juntos. De hecho me irrita si entro a un negocio en persona y me hacen esperar para atender a un cliente por teléfono. Siempre se le da prioridad al teléfono antes que al ser humano presente. Eso es para mí una falta de respeto total hacia la condición humana. Y en cuanto a los facebooks y esas cosas, no me interesan en absoluto. A mí me aburre. Yo creo que la gente se está perdiendo de muchas cosas reales y que al leer esto deben pensar qué viejo choto, pero no me interesa entrar en discusiones por este asunto. La gente hoy está sobrecomunicada. Me hace acordar a los radioaficionados del 60, que hablaban intercontinentalmente y lo único que se decían era “QSL che, qué lindo que se te copia por acá che carcamán. Tas modulando lindo che Cx4 América Canadá”.
***
bonus track: RETRO 2001. Después del 11/S, muy poco después, vino el 17/D, bien cerca, en Buenos Aires. Lo vivimos en directo. Crónica nos ve. Crónica nos vigila. Crónica nos devuelve otra posible conspiración.
¿Dónde estabas el 17 de diciembre de 2001?
Estaba boludeando en casa.. Pero a esa altura, como venía la mano después de lo de las Torres Gemelas, no me sorprendió tanto. Me acuerdo de pensar por qué tienen que pagar los pobres chinos de los supermercados las cagadas del gobierno. Por qué no van y saquean el banco central con unos martillos neumáticos, o algún banco americano, o algo así. Era todo como orquestado por SERVO para sembrar una excusa, para algo que se debía instalar sí o sí. Ahora, si mañana me dijeran que sacaron a los Kirchner del orto y se fueron en un helicóptero para poner a Menem de nuevo, por ejemplo, ya no me impresionaría demasiado. Pero, en fin, no todo fue malo en esos hechos: los siete días que estuvo Adolfo Rodríguez Saá no tuvieron desperdicio. Era volver a casa y poner algún canal argentino para ver los discursos del tipo. Mucho mejor que Saturday Night Live.
¿Qué otras cosas marcaron para vos esta década?
Los Franz Ferdinand, en primer lugar. Ellos revalorizaron a los Talking Heads, haciéndome sentir de que.. bueno, al final yo no estaba tan loco. Los Vampire Weekend o los Foals, que se fueron de las guitarras en negras de power chords hacia arpegios y secciones instrumentales sin poses cool ni pretensiones de galancitos. Y el rock argentino, que quedó estancado, salvo algunos destellos por ahí, al punto de tener que importar nuevas propuestas desde acá.