Isla de San Borondón
La isla de San Borondón es una leyenda popular de las Islas Canarias sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos, con origen en el periplo legendario de San Brandán de Confert («San Borondón»).
Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada «la Inaccesible», «la Nom Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada» y algún apelativo más.
La bahía de Samborombón (Provincia de Buenos Aires, Argentina) fue nombrada de tal modo durante la expedición de Magallanes en marzo de 1520, en la creencia de que había sido formada por el desprendimiento de la isla de San Borondón del continente americano.
Geografía del mito
Posición y configuración
Mapa del norte de África de 1707 según Guillermo Delisle, ampliándolo se aprecia la isla algo al oeste de las Canarias.
Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo de ese siglo.Esta isla se localizaría[2] al oeste del Archipiélago, a 550 km en dirección oeste-noroeste de El Hierro y a 220 km en dirección oeste-sudoeste de La Palma, aunque según otros «testigos» que dicen haberla visto, se sitúa directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.San Borondón mediría[2] 480 km de largo (de norte a sur) y 155 km de ancho (de este a oeste), formando hacia el medio una considerable degollada o concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes, siendo la mayor de las cuales la de la parte septentrional.
Cartografía en la que aparece representada
Abundan las representaciones cartográficas en las que, a través del discurrir de los siglos, aparece San Borondón. Sin ser exhaustivos, pueden citarse:
* Mapamundi de Jacques Vitry (siglo XIII)
* Imago Mundi de Robert d'Auxerre (1265)
* Planisferio de Hereford, de Richard de Haldinghan (finales del siglo XIII)
* Planisferio alemán de Ebstorg, con la inscripción "Isla Perdida. San Brandán la descubrió pero nadie la ha encontrado desde entonces" (finales del siglo XIII)
* Carta de Pinciano (1367)
* Mapa anconitano de Weimar (1424)
* Mapa genovés de Beccari (1435)
* Mapa de Fra Muro (1457)
* Mapa de la Isla de San Borondón de Leonardo Torriani (1590)
* Mapa francés anónimo (1704)
* Mapa del noroeste de África de Guillermo Delisle (1707)
* Perspectiva de Juan Smalley (1730)
* Perspectiva de Próspero Cazorla (siglo XVIII)
* Carta geográfica de Gautier (1755)
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=kJlbKXT5dG0&feature=related
La búsqueda de San Borondón
Hay relatos desde siglos que narran la aparición de la isla, de la visión por muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras que otras personas atribuyen la extraña aparición a alguna acumulación de nubes en el horizonte o a un fenómeno de espejismo.
Expediciones navales
La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla. Entre ellas pueden enumerarse:
* Finales del siglo XV: Fernando de Viseu, sobrino del Infante Don Enrique el Navegante de Portugal.
* 1526: Hernando de Troya y Francisco Álvarez, vecinos de Gran Canaria.
* 3 de abril de 1570: Hernán Pérez de Grado, regente de la Real Audiencia de Canarias; afirma a su regreso haber estado en sus costas y haber perdido allí a parte de sus tripulantes.
* 1570: Fernando Villalobos, regidor de La Palma, con tres navíos.
* 1570: Alonso de Espinosa, gobernador de El Hierro.
* 1604: Gaspar Pérez de Acosta y Fray Lorenzo de Pinedo, franciscano y marinero; sólo hallan una acumulación de nubes y celajes en el horizonte.
* 1721: Juan Mur y Aguirre, Capitán General de Canarias.
* 1732: Gaspar Domínguez, capitán de mar y vecino de Santa Cruz de Tenerife, con una balandra.
San borodon: La Isla Fantasma
Se sabe que las Islas Canarias son siete, sin embargo, se busca una octava isla. Se trata de la isla fantasma.
Lo cierto es que desde el siglo XV, a lo largo del cual las Islas Canarias son conquistadas, comienzan a oírse los relatos de una octava isla, que a veces se divisaba al oeste de La Palma, El Hierro y La Gomera. Cuando los navegantes intentaban aproximarse a ella, y se encontraban a la vista de sus costas, montañas y valles, la isla era envuelta por la bruma y desaparecía completamente como si fuera una isla fantasma. Evidentemente, la isla fue rápidamente identificada con la mítica isla ballena de San Brendan, cuyo nombre se convirtió, en Canarias, en San Borondón.Se creyó a pies juntillas en su existencia, y no faltaron relatos detallados de algún que otro navegante que juraba haber desembarcado en la isla y haberla explorado antes de que volviera a hundirse en el Océano.
En algún tratado internacional firmado por el Reino de Castilla, haciendo referencia a Canarias, se hablaba de la soberanía castellana sobre las islas de Canaria descubiertas y por descubrir; como quien dice, por si acaso. La isla fue llamada Aprositus, Inaccesible, y en otras versiones de la leyenda recibe el nombre de Antilia o Isla de las Siete Ciudades, ciudades que se suponían fundadas por siete legendarios obispos.En los archivos del siglo XVIII aparecen investigaciones oficiales realizadas por las autoridades de la Isla del Hierro, en la que declaran decenas de testigos que afirman haber visto la isla encantada desde las cumbres herreñas.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=15_PgoujSV0&feature=related
A raíz de ello partió de Santa Cruz de Tenerife una expedición en busca de la isla.Resulta asombrosa la tenacidad con la que la leyenda ha seguido viva en el folklore popular canario. San Borondón sigue siendo una presencia constante en la imaginación popular de las islas, y seguramente no hay isleño de Tenerife, La Palma, La Gomera o El Hierro que no haya oteado alguna vez desde las cumbres de su propia isla, buscando la isla perdida de San Borondón en el horizonte del oeste donde el sol se hunde en el azul cobalto del Atlántico.Segun un poema de la cultura celta, la isla de San Borodon es el lomo de un gigantesco monstruo marino, que recorre el oceano.