Después de casi 27 años de democracia y de unos cuarenta proyectos de ley de Radiodifusión naufragados en el Parlamento ya eran 12 hacia 1986 se aprobó una ley que después de varios meses no puede entrar en vigencia y de la que mucho se habla pero poco se sabe puntualmente debido a la polarización del control del debate entre el gobierno y la oposición posicionada con los multimedios que monopolizan la comunicación, sin embargo es necesario conocer el proyecto para decidir por individualmente y colectivamente si se esta a favor o en contra de dicha ley y no supeditarse compulsivamente a que otros piensen y hablen por uno.
Entre los posicionamientos en contra de la Ley 26.522 se destaca uno de Margarita Stolbizer: “Tengo miedo de que la Ley de Radiodifusión se convierta en un ariete para que (Néstor) Kirchner comience a apretar a los periodistas (…) A mí me preocupó, casi que me asustó. Un Kirchner desaforado, fuera de sí mismo, con ese ataque que ha hecho, por ejemplo, al diario Clarín”. Eso dijo Stolbizer, sobre Clarín, en Clarín. Lo interesante es que el proyecto toma, entre muchas fuentes, no sólo de otro proyecto que la dirigente radical presentó en dos oportunidades (la primera con el ex Polo Social Daniel Carbonetto), sino también de las propuestas hechas por el gobierno de la Alianza, de las de antiguos frepasistas como Irma Parentella y de actuales opositores por izquierda como Fernando Solanas.
Creo que a la ley hay que analizarla más allá de nuestra opinión sobre el actual gobierno.
La nueva ley da entidad a los canales de cable. Estos ahora “no existen” para la ley, sólo existen los operadores.
Como en muchos otros países, habrá un mínimo requerido de producción nacional. Hoy casi no hay cine nacional en la televisión.
Se limita la cantidad de licencias que puede tener una misma persona según este criterio:
Si ofrece señal satelital de alcance nacional (como DirecTV) listo, ya está, no puede tener nada más.
Hasta diez radios o diez canales de televisión.
Hasta veinticuatro cables en todo el país.
Pero con una limitación adicional importante: En un lugar dado una misma persona puede tener sólo: Una AM, dos FM, un cable o un canal de televisión abierta. No se pueden tener más de tres licencias de todo tipo en un mismo lugar.art. 45
Hoy en el interior, en un pueblito, se levanta el hombre y qué ve? Que hay paro de subtes, la inseguridad del conurbano y que no le convendría tomar la panamericana porque hay mucho tráfico. Esta ley pone un límite a eso: Los medios del interior van a poder pasar muchas cosas de Buenos Aires, pero deberán tener una buena cantidad de producción local. Los cables tendrán que tener por lo menos un canal local (y después pueden tener todos los mismos que tienen ahora: Discovery, HBO, FOX, etc.)
Mito
El gobierno evaluará las licencias de los canales cada dos años.
Verdad
La ley, igual que en otros países, establece la renovación de las licencias cada 10 años, y no por el gobierno, sino por la “autoridad de aplicación” formada por gobierno y oposición, y controlada por un consejo de representantes del gobierno, del congreso, de universidades y otras organizaciones. Y 10 años es mucho tiempo para pensar que esto está siendo pensado para afectar la política del corto plazo. Lo que sí se evalúa cada dos años es el panorama técnico, para ver si cambios en la tecnología obligan a actualizar los topes de cantidad de licencias.
Mito
Se reemplaza un monopolio por otro.
Verdad
No hay nada en la ley que de pie a semejante teoría. La ley establece máximos de licencias de medios para una misma empresa en determinada área, y establece que las empresas deben elegir entre distintas áreas del negocio de modo de no crear conflictos de intereses. Ahora la ley ya no permite que la telefónicas entren al negocio del cable, así que tampoco por ese lado se puede pensar en que se habilite un monopolio.
Mito
No permitir que una misma empresa tenga un canal de aire y un cable a la vez es una disposición arbitraria, sin sentido, para perjudicar a Clarín.
Verdad
No, es bastante inteligente. La ley prevé que el negocio del “triple play” que se viene es inmenso, sería malo que esas empresas puedan también tener medios de comunicación. Por eso la ley crea dos mundos distintos. Uno de empresas sólo “técnicas”, simples proveedoras de conectividad (internet-tv-teléfono, el famoso “triple play”). Ese negocio es tan grande que es bueno que los que participan en él no puedan tener acceso a canales. Esto es muy avanzado, y ataca un problema que empieza a aparecer en otros países que no tienen esta cláusula: el tema de la “net neutrality” (neutralidad de la red). Esto quiere decir que los proveedores de conectividad sean neutros respecto de las señales que transmiten. Por ejemplo que no jueguen con qué canales ponen en la grilla, o no hagan crecer un monopolio del cable por haber conseguido un acceso monopólico a algún contenido (como pasó con el fútbol, que fue usado por un gran grupo nacional para forzar el mercado y comprar decenas de empresas de cable).
Mito
El que ONGs y sindicatos tengan canales es para que esas instituciones pongan canales afines al gobierno.
Verdad
La ley no tiene restricciones acerca de qué instituciones pueden acceder a una licencia. Algunas instituciones que podrían tener canales de televisión serían Poder Ciudadano, la Iglesia, el sindicato de Barrionuevo.
Mito
La ley le da excesivo poder al gobierno de turno.
Verdad
Hoy en día el Comfer es manejado por una sola persona, designada en un 100% por el poder ejecutivo. Eso es reemplazado por una “autoridad de aplicación” formada por miembros del poder ejecutivo, diputados, y controlada por una comisión de representantes de las provincias, de universidades, y hasta un miembro representante de los pueblos originarios. Para comparar, en EE.UU. se compone de cinco miembros todos propuestos por el poder ejecutivo (y validados por el congreso).
Mito
La ley es un invento a las apuradas de este gobierno.
Verdad
Esta ley es el resultado de un largo proceso que se inicia en la propuesta espontánea de ONGs y asociaciones que se juntaron en la Coalición para una radiodifusión democrática. Este colectivo generó 21 puntos que, para ellos, debería contemplar una nueva ley de radiodifusión. El gobierno luego publicó un proyecto inicial y a lo largo de meses recibió sugerencias y comentarios, para luego crear un segundo proyecto de ley que es el que se envió el 28 de agosto de 2009 al Congreso. Además, esta ley fue una promesa de campaña de Cristina Kirchner.
Mito
Esta es una ley sólo para pelearle a Clarín.
Verdad
No hay ninguna referencia a Clarín. Esta es una ley antimonopolio, y si Clarín es el más afectado lo es por su posición casi monopólica (que hasta la oposición reconoce). Es cierto que la ley es parte de una situación de conflicto determinada, pero en cuestión de leyes las situaciones pasan y los textos quedan. El texto de la ley es lo único que importa a la hora de juzgarla. Por otro lado, me parecería imposible imaginar una ley antimonopolio que no le pegue a Clarín, si una ley que se pretende antimonopólica es benigna con ese grupo… desconfiemos!
Mito
El gobierno fuerza a vender a las empresas a precio vil y designará a los nuevos compradores, todos amigos.
Verdad
El gobierno no elige a quién le venderán las empresas que se separen de los grupos concentrados. Es cosa de ellos. Y tampoco puede controlar discrecionalmente las adjudicaciones: Toda adjudicación es por concurso público, y los jueces de ese concurso son elegidos por el consejo federal. Nosotros en Argentina no estamos muy acostumbrados a las leyes antimonopolio, principalmente porque los poderes políticos y económicos siempre anduvieron intercambiándose favores. Sin embargo en paises como Estados Unidos y los de Europa es muy común que una empresa sea forzada a vender, a desinvertir, a corregir lo que es una “distorsión” del mercado.
Mito
Atenta contra la libertad de expresión, basta con ver cómo es Canal 7 hoy.
Verdad
Más allá que personalmente creo que Canal 7 es mucho mejor que lo que era en otros gobiernos, es cierto que mantiene una constante defensa del gobierno. Pero debe decirse algo muy importante: El Canal 7 que vemos hoy es el Canal 7 de la ley actual. El canal que permite la actual organización de las cosas, conformándose su estructura de mando directamente entroncada en el poder ejecutivo. Eso, justamente, cambia con la ley. El gobierno se desprende de canal 7, que pasa a ser manejado por una empresa del estado, pero con mucha más independencia del gobierno.
Mito
TN va a desaparecer, o se convierte en un canal sólo de Buenos Aires.
Verdad
Eso no es cierto. Ningún canal desaparece con la ley, lo que vamos a ver es que cambian los dueños. A ninguna empresa le conviene desmantelar un canal existente, si la nueva ley le dice a esa empresa que no puede ser la dueña, a esa empresa le conviene venderlo, no ponerle una bomba. Los periodistas de Clarín, al unísono, contestan que TN sería inviable sin la “sinergia” que obtiene de funcionar en forma coordinada con Canal 13. No entiendo bien eso: ¿Están diciendo que TN hoy funciona a pérdida y lo mantienen como unidad de lobby? No debería ser inviable un canal de la llegada y de la importancia de TN, si lo es, algo muy raro/sospechoso está pasando.
Con respecto a lo de que se lo fuerce a ser un canal local. No hay nada en la ley que haga pensar eso. En concreto: El grupo tendría dos opciones:
Mantener Canal 13, TN y sus otras señales y convertirse en una empresa de medios, vendiendo sus negocios de cable (y seguir aprovechando la “sinergia” de compartir instalaciones entre Canal 13 y TN.
Continuar explotando el cable y mantener TN como su señal de producción propia (desprendiéndose de Canal 13). En este caso, podrá vender TN a los cables del interior (tal como pasa hoy).
Mito
Nos van a obligar a escuchar música nacional. No se contemplan las radios de música clásica o de jazz.
Verdad
La ley establece un mínimo de producción nacional del 30%. Lo mismo hacen los europeos, y los estadounidenses. Argentina tiene un gran potencial como productor de cultura y esta ley puede contribuir a un auge de creación de música y contenidos nacionales. Para el caso de las radios de música clásica, o de jazz, la ley establece que radios temáticas pueden pedir estar exceptuadas de esta cuota. También lo pueden pedir radios de colectividades extranjeras.Art. 65.1.a.ii
LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL (PDF)
FUENTE