Qué mujer no ha experimentado alguna vez las típicas molestias de una infección urinaria? Se estima que 50 % de ellas tendrá un episodio de cistitis a lo largo de su vida. Por tanto, no hay que banalizar los malestares que provoca ni el hecho de que puede ser recurrente.
Pero, además, modificar ciertos hábitos relacionados con el estilo de vida puede resultar necesario, para que no se convierta en una enfermedad crónica.
Cómo sabe si la padece
"La cistitis es un proceso inflamatorio de la vejiga que se manifiesta clínicamente de distintas formas; es decir, los síntomas no son iguales en todas las personas ni se presentan todos a la vez, puede que aparezcan unos y otros no. Entre los más frecuentes está: ardor al orinar, hacerlo a cada rato, incontinencia de urgencia, querer seguir orinando aun cuando ya se ha vaciado la vejiga, escaparse la orina antes de llegar al baño", explica el urólogo Elías Mora Kumboz.
"A veces -continúa el especialista-, la inflamación es tan severa que provoca dolor en el área de la vejiga, encima del pubis y hasta puede haber sangre en la orina".
"La mayoría de las cistitis son bacterianas, las virales o por hongos se manifiestan en mayor parte en pacientes inmunodeprimidos, por ejemplo, aquellos que están afectados por VIH, padecen diabetes o están sometidos a quimioterapia", apunta el galeno.
Por lo general, la cistitis provocada por bacterias tiene su origen en aquellas que proceden de la flora intestinal y que ascienden por la uretra hacia la vejiga. Normalmente se trata de la escherichia coli, pero también hay otras que pueden causar una infección de la vejiga, tales como enterococos, proteus y estafilococos.
Cistitis recurrente
Cuando la infección es localizada en la vejiga y no hay reflujo ni fiebre, se habla de que es benigna; es decir, no causa daño renal y, por lo general, cede con un tratamiento adecuado. El problema está cuando es persistente, a pesar de la medicación. En este caso, se trata de una cistitis recurrente, que es por causas biológicas; es decir, el organismo no sabe defenderse de las bacterias que están en la zona urogenital de la mujer.
En este caso es indispensable que el urólogo realice una exploración completa para descartar que exista una enfermedad subyacente.
Prevención en sus manos
Es importante evitar posibles infecciones futuras de este padecimiento, para ello los expertos ofrecen una serie de recomendaciones generales que deben aplicarse en la vida cotidiana.
- Escoja toallas sanitarias en lugar de tampones, los cuales algunos médicos consideran que llevan a que las infecciones sean más factibles. Cambie la toalla cada vez que use el baño.
- No se duche ni use aerosoles o polvos de higiene femenina. Como regla general, no utilice ningún producto que contenga perfumes en el área genital.
- Utilice papel sanitario preferiblemente blanco.
- Evite los baños de aceites.
- Mantenga su área genital limpia, pero evite el aseo repetitivo o exagerado. Emplee jabones con pH neutro o de glicerina, para el lavado de genitales externos.
- Las mujeres, tras la deposición, deben limpiarse siempre de delante hacia atrás (es decir, desde la vagina hacia el ano). De este modo, se evita que las bacterias perjudiciales penetren en la uretra.
- La recomendación es orinar luego de tener relaciones sexuales, de esta manera se eliminarán las baterías que se introdujeron al tracto urinario.
- Ciertos anticonceptivos no son muy aconsejables para mujeres con tendencia a sufrir cistitis. No resultan muy adecuados los diafragmas y los espermicidas. Los preservativos, por el contrario, protegen mejor ante los agentes patógenos.
- Prescinda de los pantalones apretados para impedir el roce y la sudoración de la zona genital, algo que puede deparar en una infección y en las molestias derivadas de la misma. Use ropa interior y pantimedias de tela de algodón y cámbielos al menos una vez al día.
- Luego de un día de playa, evite mantenerse con el traje de baño mojado por tiempo prolongado.
- Ingiera abundantes líquidos. Lo recomendable es tomar alrededor de dos litros diarios. Además, es importante beber jugos ricos en vitamina C, y frutas que la contengan, para reforzar las defensas y conseguir una mejor respuesta frente a las agresiones del exterior.
- Complemente la alimentación con productos de arándano rojo (disponible en infusiones y cápsulas), pues gracias a su alto contenido en proantocianidinas, puede prevenir que las bacterias aniden en las mucosas y provoquen infecciones en el tracto urinario.
- Evite retener la orina por mucho tiempo. Eestimule el hábito de hacerlo cada dos a tres horas, eso ayudará a que no se acumulen sustancia tóxicas y residuos en el tracto.
- Si se encuentra bajo tratamiento por cistitis, no lo suspenda aunque se sienta mejor. Las personas que no terminan la dosis de antibióticos recetada pueden presentar una infección más difícil de tratar.
- No se automedique, acuda siempre al especialista.
La mayoría de los casos de cistitis son incómodos, pero desaparecen sin complicaciones después del tratamiento adecuado y manteniendo las recomendaciones sugeridas para no recaer.