América Latina es una región con un alto potencial en recursos humanos y, a pesar de que los tiempos que corren no son los ideales como para intentar estar al ritmo de las grandes potencias tecnológicas, hubo etapas del siglo pasado en las que una de las principales características de nuestros países hispanoparlantes fue la innovación y la vanguardia tecnológica apoyadas en equipamiento de primer nivel mundial.
¿Se imaginan poder tener en nuestras universidades una Cray XT Jaguar para desarrollar nuestros proyectos estudiantiles? Hubo un tiempo en que esto fue posible y trajo consigo el necesario avance en la reagión como para lograr sentar las bases de un proyecto de crecimiento basado en herramientas tecnológicas.
Pero si hay algo por lo que se caracteriza el avance tecnológico es por tener una alta capacidad de superarse y mejorar las herramientas informáticas día a día. Esto ha traído como consecuencia la pérdida de registros y equipamiento pionero en la informatización en nuestra región latinoamericana, donde muchas de las primeras computadoras que llegaron a nuestros países no habían sido compradas sino alquiladas o en concepto de leasing, lo que hacía que el proveedor del equipamiento se lo llevara y reemplazara por otro más moderno.
Antecedentes
La primera computadora electrónica conocida a nivel mundial fue la ENIAC I (Electronic Numerical Integrator And Computer) presentada en sociedad en febrero de 1946 y capaz de realizar 5 mil sumas y 300 multiplicaciones por segundo con sus apenas 17.368 tubos de vacío, 7.200 diodos de cristal, 70 mil resistencias en casi 170 metros cuadrados de superficie ocupada.
ENIAC fue el puntapié de una escalada en la fabricación de computadoras que agilizaban el trabajo de cálculo y la precisión que requería hasta ese entonces, de equipos de cientos de profesionales trabajando en forma coordinada.
Las pioneras en América Latina
Aún hoy se discute si la primera computadora en arribar a América Latina llegó a Venezuela, México o Argentina. Para tomar una decisión faraónica y en vistas de la falta de información de aquella época, vamos a considerar a las tres como las pioneras de la región.
En casi todos los casos, los primeros equipos en llegar fueron solicitados y utilizados por universidades estatales, las cuales contaban con poco y casi nulo apoyo del gobierno para este tipo de gestiones.
De la mano de Remington, Unisys e IBM, las tres empresas que más aportaron al crecimiento tecnológico de América Latina en la década del ‘50, llegaron las primeras Remington UNIVAC I (primera computadora comercial fabricada en el mundo) las IBM 650 y la Ferranti Mercury inglesa, luego renombrada en Argentina como Clementina.
Cronología
Venezuela: Mientras IBM instalaba la primera computadora en aterrizar en América Latina en 1957, un país revuelto por un plesbicito que aseguraba la permanencia del dictador Marcos Pérez Jiménez generaba disturbios en universidades y un amplio rechazo popular. A pesar de esto, el IBM 650 instalado en Venezuela se convertía en un hito en el continente. Según información suministrada por Computer World, el segundo equipo fabricado por IBM en su historia y el más utilizado en el mundo (cerca de 800 equipos instalados y funcionando) significó el afianzamiento de la empresa americana en tierras caribeñas, logrando abrir sucursales en Maracaibo y Valencia. El modelo 650 constaba de tres armarios (consola, alimentación e interfaz de lectura de tarjetas perforadas) que junto con su unidad de alimentación pesaban 1.350 kilos, todo por la módica suma de 500 mil dólares. El equipo fue utilizado por IBM para tareas de contabilidad, investigación y desarrollo privados y también podía alquilarse por 3.500 dólares al mes.
México: Según el sitio de la Universidad Autónoma de México, la IBM 650 adquirida por esta universidad en 1958 e instalada en la Facultad de Ciencias, es considerada como la primera computadora de México y de América Latina. La IBM 650 fue el primer equipo fabricado a gran escala comercial. Se produjeron 2 mil unidades entre su fecha de lanzamiento en 1953 y 1962, de esta máquina que podía codificar tanto datos como direcciones de memoria en sistema decimal, guardando cada cifra en código biquinario.
Argentina: Aquí la cronología de los hechos quizás se complejiza un poco más aún, ya que hay dos antecedentes que luchan por considerarse pioneros en el arribo de computadoras al país. Esto puede tener que ver con que muchas empresas privadas adquirían productos de los cuales se desconocía su uso o arribo al país, por lo cual existirían inexactitudes en las fechas de llegada.
Por un lado se mencionan dos UNIVAC I adquiridas por la empresa Ferrocarriles del Estado Argentino en 1960 para reemplazar a máquinas tabuladoras del centro de cómputos de la actual estación Miserere del ferrocarril Sarmiento, en la Ciudad de Buenos Aires. Paralelo a esto se adquieren equipos IBM para otra empresa de transportes, de las cuales se desconoce su modelo. Según el libro “La informática en Argentina (1956-1966)” de Nicolás Babini, a pesar de no conocerse con precisión si llegaron primero las IBM o las UNIVAC, se considera a los modelos de Remington como las pioneras.
Chile: Del otro lado de la cordillera (desde mi perspectiva claro está) la carrera computacional comenzó en1961 cuando la Aduana de Valparaíso adquiere la primera computadora digital de Chile, el IBM 1401. A pesar de esta compra, la aduana había trabajado en los años ‘50 con máquina UR de tarjetas perforadas, también propiedad de IBM, quien sugirió la actualización a las 1401 para mejorar el nivel de cálculo.