¿Qué significa antrópicos?
Hace unos días, repasando las estadísticas del blog, de todos los datos que estuve contrastando me llamó la atención sobretodo uno: una de las búsquedas más comunes que se realiza en el buscador de Google sobre este blog es, literalmente, “qué significa antrópicos”... Curioso. O quizás no tanto.
El prefijo “antropo” alude a humanidad (antropología, antropofagia, antropomorfismo, antropocentrismo, etc). Antrópico vendría a significar : causado por el hombre. Hablamos de factores antrópicos cuando nos referimos a la actividad humana, de riesgos antrópicos cuando hablamos de nuestra intervención...
Y hablamos de nosotros cuando hablamos de ciencia. Podemos considerar a la ciencia como un producto humano desarrollado a partir de su curiosidad - deseo, gusto y apetencia de saber. Esa curiosidad es la que ha formulado algunas de las preguntas fundamentales que el hombre se ha hecho desde Arquímedes a Newton, desde Cajal a Einstein. La que ha hecho sus preguntas para comprender el mundo, el cuerpo humano, la mente, la enfermedad, el Cosmos .... Carl Sagan decía que “la ciencia es luz en la oscuridad”. La ciencia es como una antorcha en la oscuridad, pero en lugar alumbrar cavernas llenas de secretos, lo que vemos es más oscuridad. Esta visión es pesimista, no lo niego. Es como la caverna de Platón, un mundo rodeado por la oscuridad que ni siquiera nuestros conocimientos científicos pueden iluminar. Pero este punto de vista tiene dos lecturas. Por un lado, si vemos más oscuridad deberíamos alegrarnos porque eso significa que queda más por descubrir. Por otra parte, esa llama en la oscuridad es de por sí un refugio, por muy pequeño que sea, ante un mundo lleno de supersticiones y miedos ancestrales.
Por tanto, a la hora de buscar un nombre para un blog que tratase sobre ciencia pensé que “antrópicos” quedaría bien. También pensé en el “Principio Antrópico”. Hablé del principio antrópico en la primera entrada del blog, cuando esto era como un planeta desierto en el rincón más alejado del centro de la galaxia de internet. Volveré a hablar del Principio Antrópico, porque personalmente me parece una de las hipótesis más fascinantes de la ciencia, y probablemente la más controvertida.
El principio Antrópico se puede resumir en la siguiente frase: "Vemos el Universo en la forma que es porque nosotros existimos".
El principio antrópico sugiere que vivimos en un Universo cuidadosamente ajustado, es decir, un Universo que parece haber sido meticulosamente adaptado para permitir la existencia de la vida que conocemos. Todo lo que existe, desde las constantes energéticas concretas del electrón hasta el preciso nivel de la fuerza nuclear fuerte parece haber sido precisamente ajustado para nuestra existencia.
En nuestro Universo podría haber otras formas de vida inteligente que ni siquiera han sido imaginadas por los más grandes escritores de ciencia ficción. Formas de vida que no necesitasen la luz de una estrella como nuestro Sol, o los elementos químicos fabricados por las estrellas para su existencia. Pero por lo que sabemos el margen para que se desarrolle cualquier forma de vida inteligente es muy estrecho. Otros valores físicos darían lugar a universos en los que no viviría nadie que pudieran estudiarlos ni plantearse el propio principio antrópico. Las leyes del Universo son un requisito previo para nuestra existencia. Esto puede tomarse como prueba de un propósito divino en la Creación y en la elección de las leyes de la ciencia. En palabras de Stephen Hawking, gran defensor de este principio: “Sería difícil explicar por qué el Universo debería haber comenzado justamente de esa manera, excepto si lo consideramos como el acto de un Dios que pretendiese crear seres como nosotros".
Este principio provoca un gran rechazo por parte de numerosos científicos, considerando que más que un principio físico es un principio biológico, semejante a la teoría de la evolución de Darwin. Afirman que a medida que sabemos más sobre la física del Universo primigenio, la imagen de un Creador se diluye hasta convertirse en sólo la esperanza de algunos de poner al hombre en un lugar central que nunca le ha correspondido.
Por otro lado podemos comprobar como muchos que son contrarios a las teorías científicas, hombres de fe creacionista, afirman que el principio antrópico representa y satisface la necesidad de creencia en bastantes hombres de ciencia, que se han sentido "desamparados" ante ese vacío de espiritualidad que les provoca la ausencia de un Dios creador y supremo. Existe incluso un llamado "principio antrópico cristiano", que sostiene que esto demuestra claramente lo que la Biblia dice en el Génesis: que Universo y Tierra fueron creados para el ser humano.
Aquellos que niegan las teorías evolutivas y que declaran sin pudor que la teoría de la evolución es el mayor "engaño científico" de la historia, acogen ahora con entusiasmo el principio antrópico (que no deja de ser un principio evolutivo). Según declaran, los científicos han encontrado "inadvertidamente" una evidencia tan poderosa y asombrosa que consagra a Dios aún más como el "diseñador" necesario para un diseño ..
Por tanto, vemos a científicos que se acogen a principios teológicos abandonando el método científico en algunos de sus pilares - observación, medición e interpretación. A otros científicos enfrentados a éstos. A hombres de religión echarse en brazos de una ciencia sólo si dice lo que ellos quieren oír..
Realmente, ¿fue diseñado nuestro Universo con algún propósito?
¿Somos producto de una casualidad, de una evolución donde interviene el azar?
¿O somos una finalidad de la propia evolución del Universo?
Universo, humanidad, ciencia, curiosidad, duda, reflexión, debate .. De esto trata “antrópicos”.
Hace unos días, repasando las estadísticas del blog, de todos los datos que estuve contrastando me llamó la atención sobretodo uno: una de las búsquedas más comunes que se realiza en el buscador de Google sobre este blog es, literalmente, “qué significa antrópicos”... Curioso. O quizás no tanto.
El prefijo “antropo” alude a humanidad (antropología, antropofagia, antropomorfismo, antropocentrismo, etc). Antrópico vendría a significar : causado por el hombre. Hablamos de factores antrópicos cuando nos referimos a la actividad humana, de riesgos antrópicos cuando hablamos de nuestra intervención...
Y hablamos de nosotros cuando hablamos de ciencia. Podemos considerar a la ciencia como un producto humano desarrollado a partir de su curiosidad - deseo, gusto y apetencia de saber. Esa curiosidad es la que ha formulado algunas de las preguntas fundamentales que el hombre se ha hecho desde Arquímedes a Newton, desde Cajal a Einstein. La que ha hecho sus preguntas para comprender el mundo, el cuerpo humano, la mente, la enfermedad, el Cosmos .... Carl Sagan decía que “la ciencia es luz en la oscuridad”. La ciencia es como una antorcha en la oscuridad, pero en lugar alumbrar cavernas llenas de secretos, lo que vemos es más oscuridad. Esta visión es pesimista, no lo niego. Es como la caverna de Platón, un mundo rodeado por la oscuridad que ni siquiera nuestros conocimientos científicos pueden iluminar. Pero este punto de vista tiene dos lecturas. Por un lado, si vemos más oscuridad deberíamos alegrarnos porque eso significa que queda más por descubrir. Por otra parte, esa llama en la oscuridad es de por sí un refugio, por muy pequeño que sea, ante un mundo lleno de supersticiones y miedos ancestrales.
Por tanto, a la hora de buscar un nombre para un blog que tratase sobre ciencia pensé que “antrópicos” quedaría bien. También pensé en el “Principio Antrópico”. Hablé del principio antrópico en la primera entrada del blog, cuando esto era como un planeta desierto en el rincón más alejado del centro de la galaxia de internet. Volveré a hablar del Principio Antrópico, porque personalmente me parece una de las hipótesis más fascinantes de la ciencia, y probablemente la más controvertida.
El principio Antrópico se puede resumir en la siguiente frase: "Vemos el Universo en la forma que es porque nosotros existimos".
El principio antrópico sugiere que vivimos en un Universo cuidadosamente ajustado, es decir, un Universo que parece haber sido meticulosamente adaptado para permitir la existencia de la vida que conocemos. Todo lo que existe, desde las constantes energéticas concretas del electrón hasta el preciso nivel de la fuerza nuclear fuerte parece haber sido precisamente ajustado para nuestra existencia.
En nuestro Universo podría haber otras formas de vida inteligente que ni siquiera han sido imaginadas por los más grandes escritores de ciencia ficción. Formas de vida que no necesitasen la luz de una estrella como nuestro Sol, o los elementos químicos fabricados por las estrellas para su existencia. Pero por lo que sabemos el margen para que se desarrolle cualquier forma de vida inteligente es muy estrecho. Otros valores físicos darían lugar a universos en los que no viviría nadie que pudieran estudiarlos ni plantearse el propio principio antrópico. Las leyes del Universo son un requisito previo para nuestra existencia. Esto puede tomarse como prueba de un propósito divino en la Creación y en la elección de las leyes de la ciencia. En palabras de Stephen Hawking, gran defensor de este principio: “Sería difícil explicar por qué el Universo debería haber comenzado justamente de esa manera, excepto si lo consideramos como el acto de un Dios que pretendiese crear seres como nosotros".
Este principio provoca un gran rechazo por parte de numerosos científicos, considerando que más que un principio físico es un principio biológico, semejante a la teoría de la evolución de Darwin. Afirman que a medida que sabemos más sobre la física del Universo primigenio, la imagen de un Creador se diluye hasta convertirse en sólo la esperanza de algunos de poner al hombre en un lugar central que nunca le ha correspondido.
Por otro lado podemos comprobar como muchos que son contrarios a las teorías científicas, hombres de fe creacionista, afirman que el principio antrópico representa y satisface la necesidad de creencia en bastantes hombres de ciencia, que se han sentido "desamparados" ante ese vacío de espiritualidad que les provoca la ausencia de un Dios creador y supremo. Existe incluso un llamado "principio antrópico cristiano", que sostiene que esto demuestra claramente lo que la Biblia dice en el Génesis: que Universo y Tierra fueron creados para el ser humano.
Aquellos que niegan las teorías evolutivas y que declaran sin pudor que la teoría de la evolución es el mayor "engaño científico" de la historia, acogen ahora con entusiasmo el principio antrópico (que no deja de ser un principio evolutivo). Según declaran, los científicos han encontrado "inadvertidamente" una evidencia tan poderosa y asombrosa que consagra a Dios aún más como el "diseñador" necesario para un diseño ..
Por tanto, vemos a científicos que se acogen a principios teológicos abandonando el método científico en algunos de sus pilares - observación, medición e interpretación. A otros científicos enfrentados a éstos. A hombres de religión echarse en brazos de una ciencia sólo si dice lo que ellos quieren oír..
Realmente, ¿fue diseñado nuestro Universo con algún propósito?
¿Somos producto de una casualidad, de una evolución donde interviene el azar?
¿O somos una finalidad de la propia evolución del Universo?
Universo, humanidad, ciencia, curiosidad, duda, reflexión, debate .. De esto trata “antrópicos”.