La humanidad pudo surgir y desarrollarse en un planeta con 8000 millones de Has. de bosques, hoy solo quedan 3000 millones, se en su mayor parte fueron eliminados en los últimos 30 años. Hay quienes lo atribuyen al aumento de la población y la satisfacción de sus necesidades básicas, pero olvidan atribuirlo también a la competencia y el afán de acumulación de riqueza de una mínima cantidad de población. Los pueblos originarios y los pequeños campesinos son cuidadosos y protegen la naturaleza. La deforestación enriquece a pocos, brinda elementos útiles a algunos, pero nos perjudica a todos.
Durante todo el año cada persona genera un 1,3 kg de basuras al día (hace 30 años no llegábamos ni a medio kilo), en fechas de máximo consumo, como la Navidad, se llega a dos kilos; y la mitad, claro, envoltorios y embalajes.
DESPILFARRO DE RECURSOS:
Se calcula que entre el 10 y el 40% de la producción de alimentos se pierde sin ser consumida (Fuente FAO)
Una tercera parte de las capturas pesqueras mundiales es arrojada al mar -descartada- por su escaso valor comercial.
El 40 por ciento de la cosecha mundial de grano es destinado a alimentar al ganado. La producción industrial de un kilo de bistec de vacuno requiere cinco kilos de cereal. La nutrición basada en la carne exige 20 veces más tierra y 14 veces más agua que una dieta basada en vegetales. Más del 30 por ciento del agua que circula por las redes de distribución urbana se pierde en el camino. (Ministerio de Medio Ambiente, 2005)
Los gobiernos destinarán este año 1,06 billones de dólares al gasto militar, una cifra 15 veces mayor que la inversión en ayuda humanitaria.
(Informe Armas sin fronteras elaborado por Amnistía Internacional
A comienzos del años 2001 se hicieron cálculos según los cuales, si redujéramos la población mundial a una aldea de 100 habitantes tendríamos que 57 serían asiáticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos; 52 serían mujeres y 48 hombres; 70 no serían blancos y 30 sí; 70 no serían cristianos y 30 sí; 89 serían heterosexuales y 11 homosexuales; sólo 6 personas poseerían el 59 % de la riqueza y las 6 serían norteamericanas; 80 vivirían en viviendas no habitables; 70 serían analfabetas; 50 sufrirían de malnutrición; 1(una) poseería una computadora y, para acabar, 1 (una) poseería diploma universitario. Otro estudio reciente indica que las 225 personas más ricas del mundo se reparte de esta forma: 143 a los Estados industrializados; 43 a Asia, 22 a América Latina y el Caribe, 11 a Estados árabes, 4 a Europa del Este y la CEI y 2 a Suráfrica.
En total, el centro imperialista alberga a 147 de los 225 hombres más ricos. Pongamos el caso de la situación de México, un Estado multinacional decisivo porque sus sucesivas crisis de impago de deuda externa y de hiperfinancierización han sido hítos claves en la estrategia capitalista de acelerar la globalización. Actualmente, el 0,0001% de la población mejicana, los 100 hombres más ricos, controlan el 29% del PIB de este país, mientras que el poder adquisitivo de los salarios de México es sustancialmente más bajo que el alcanzado hace 20 años; el industrial representa 60 por ciento del registrado en 1980, y el mínimo, 31 por ciento de su nivel en ese mismo año, señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Mientras que en 1960 el 20% más rico del planeta ganaba 30 veces más que el 20% más pobre, en 1990 la proporción se ha desequilibrado hasta el 60 a 1, y en 1997 hasta el 74 a 1. Pero esto no es todo, visto a escala más amplia en el tiempo, si en 1820 la proporción era de 3 a 1, en 1870 era de 7 a 1, en 1913 de 11 a 1, en 1997 de 74 a 1, y actualmente es 82 a 1, cuando 1.200 millones de personas, el 24% de la población mundial, sobreviven con un dólar diario y casi la mitad de la población mundial lo hace con 389 pts., menos de dos dólares al día, según el Banco Mundial. La riqueza combinada de las 200 personas más ricas del mundo ascendió a un billón de dólares en 1999; los ingresos combinados de los 582 millones de habitantes de los 43 países menos adelantados ascienden a 146.000 millones de dólares. Las 225 personas más ricas del mundo tienen unas rentas equivalentes a las de los 47 países más pobres del mundo. Sólo el 4% de su fortuna financiaría la alimentación, agua potable, infraestructuras sanitarias y educativas, etc., de los países empobrecidos. La salud básica costaría 13.000 millones de dólares pero Europa y EEUU se gastan 17.000 millones en comida de mascotas domésticas.
Según la FAO hacen falta 2.345 calorías diarias para una alimentación mínima, pero en 1998 1.000 millones de personas se encuentran oficialmente por debajo de esa ración mínima y mientras en EE.UU el consumo medio es de 3.500 calorías, en el África subsahariana es de 1.700 calorías. Mientras que sólo las 3 personas más ricas del mundo poseen activos que valen más que el PIB de los 48 países más pobres del mundo, poblados por unos 600 millones de personas, la infraalimentación severa se ha incrementado de 103 millones en 1970 a 215 en 1990 llegando a casi 300 millones en 1998. La acaparación y expropiación de riqueza en manos del centro capitalista es tal que de los 2.000 millones de personas anémicas sólo el 0,4% pertenecen a ese centro industrializado. No nos debe sorprender esta situación porque 10 grandes empresas controlan el 85% del mercado mundial de plaguicidas y el 70% de los productos veterinarios, mientras que las 200 grandes empresas controlan el 80% de la agricultura e industria y el 70% del comercio. Es así como se comprende que la esperanza de vida de África haya descendido apenas a los 50 años cuando subió de 40 a 60 años entre 1960 y 1980
Y tu que estas Haciendo por el planeta??
Durante todo el año cada persona genera un 1,3 kg de basuras al día (hace 30 años no llegábamos ni a medio kilo), en fechas de máximo consumo, como la Navidad, se llega a dos kilos; y la mitad, claro, envoltorios y embalajes.
DESPILFARRO DE RECURSOS:
Se calcula que entre el 10 y el 40% de la producción de alimentos se pierde sin ser consumida (Fuente FAO)
Una tercera parte de las capturas pesqueras mundiales es arrojada al mar -descartada- por su escaso valor comercial.
El 40 por ciento de la cosecha mundial de grano es destinado a alimentar al ganado. La producción industrial de un kilo de bistec de vacuno requiere cinco kilos de cereal. La nutrición basada en la carne exige 20 veces más tierra y 14 veces más agua que una dieta basada en vegetales. Más del 30 por ciento del agua que circula por las redes de distribución urbana se pierde en el camino. (Ministerio de Medio Ambiente, 2005)
Los gobiernos destinarán este año 1,06 billones de dólares al gasto militar, una cifra 15 veces mayor que la inversión en ayuda humanitaria.
(Informe Armas sin fronteras elaborado por Amnistía Internacional
A comienzos del años 2001 se hicieron cálculos según los cuales, si redujéramos la población mundial a una aldea de 100 habitantes tendríamos que 57 serían asiáticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos; 52 serían mujeres y 48 hombres; 70 no serían blancos y 30 sí; 70 no serían cristianos y 30 sí; 89 serían heterosexuales y 11 homosexuales; sólo 6 personas poseerían el 59 % de la riqueza y las 6 serían norteamericanas; 80 vivirían en viviendas no habitables; 70 serían analfabetas; 50 sufrirían de malnutrición; 1(una) poseería una computadora y, para acabar, 1 (una) poseería diploma universitario. Otro estudio reciente indica que las 225 personas más ricas del mundo se reparte de esta forma: 143 a los Estados industrializados; 43 a Asia, 22 a América Latina y el Caribe, 11 a Estados árabes, 4 a Europa del Este y la CEI y 2 a Suráfrica.
En total, el centro imperialista alberga a 147 de los 225 hombres más ricos. Pongamos el caso de la situación de México, un Estado multinacional decisivo porque sus sucesivas crisis de impago de deuda externa y de hiperfinancierización han sido hítos claves en la estrategia capitalista de acelerar la globalización. Actualmente, el 0,0001% de la población mejicana, los 100 hombres más ricos, controlan el 29% del PIB de este país, mientras que el poder adquisitivo de los salarios de México es sustancialmente más bajo que el alcanzado hace 20 años; el industrial representa 60 por ciento del registrado en 1980, y el mínimo, 31 por ciento de su nivel en ese mismo año, señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Mientras que en 1960 el 20% más rico del planeta ganaba 30 veces más que el 20% más pobre, en 1990 la proporción se ha desequilibrado hasta el 60 a 1, y en 1997 hasta el 74 a 1. Pero esto no es todo, visto a escala más amplia en el tiempo, si en 1820 la proporción era de 3 a 1, en 1870 era de 7 a 1, en 1913 de 11 a 1, en 1997 de 74 a 1, y actualmente es 82 a 1, cuando 1.200 millones de personas, el 24% de la población mundial, sobreviven con un dólar diario y casi la mitad de la población mundial lo hace con 389 pts., menos de dos dólares al día, según el Banco Mundial. La riqueza combinada de las 200 personas más ricas del mundo ascendió a un billón de dólares en 1999; los ingresos combinados de los 582 millones de habitantes de los 43 países menos adelantados ascienden a 146.000 millones de dólares. Las 225 personas más ricas del mundo tienen unas rentas equivalentes a las de los 47 países más pobres del mundo. Sólo el 4% de su fortuna financiaría la alimentación, agua potable, infraestructuras sanitarias y educativas, etc., de los países empobrecidos. La salud básica costaría 13.000 millones de dólares pero Europa y EEUU se gastan 17.000 millones en comida de mascotas domésticas.
Según la FAO hacen falta 2.345 calorías diarias para una alimentación mínima, pero en 1998 1.000 millones de personas se encuentran oficialmente por debajo de esa ración mínima y mientras en EE.UU el consumo medio es de 3.500 calorías, en el África subsahariana es de 1.700 calorías. Mientras que sólo las 3 personas más ricas del mundo poseen activos que valen más que el PIB de los 48 países más pobres del mundo, poblados por unos 600 millones de personas, la infraalimentación severa se ha incrementado de 103 millones en 1970 a 215 en 1990 llegando a casi 300 millones en 1998. La acaparación y expropiación de riqueza en manos del centro capitalista es tal que de los 2.000 millones de personas anémicas sólo el 0,4% pertenecen a ese centro industrializado. No nos debe sorprender esta situación porque 10 grandes empresas controlan el 85% del mercado mundial de plaguicidas y el 70% de los productos veterinarios, mientras que las 200 grandes empresas controlan el 80% de la agricultura e industria y el 70% del comercio. Es así como se comprende que la esperanza de vida de África haya descendido apenas a los 50 años cuando subió de 40 a 60 años entre 1960 y 1980
Y tu que estas Haciendo por el planeta??