Kiddo
el gato volador
el gato volador
KiddoEl verdadero gato volador se llamó Kiddo, tiene bajo sus nueve vidas ser el privilegiado con la primer llamada de radio desde una aeronave en la historia.
Según cuentan (seguramente sea fake pero a nadie le molesta una historia bonita de un gato) el dirigible America de Walter Wellman y piloteado por varios aventureros intentaba cruzar el atlántico. Estamos hablando del 15 de Octubre de 1910, es decir, había que tener mucho coraje para intentar semejante hazaña.
A los muchachos en la expedición se les ocurrió incluir en el pasaje (de 6 tripulantes) un gato para darle buena suerte a la suicida intentona. Así que el ingeniero en jefe incluyó a Kiddo como séptimo y ronroneante tripulante.
La primer conversación de radio de la historia desde un vehículo en vuelo fue la siguiente (en inglés):
"Roy, come and get this goddamn cat." - Melvin Vaniman
"Roy, vení y llevate este maldito gato"
"Roy, vení y llevate este maldito gato"
Así, duro, contundente, no querían saber nada con el pobre Kiddo. Es que imagínense lo que debe haber sido para el felino estar fuera de tierra firme y volando en un globo inseguro y listo para explotar o caerse en medio del océano.
Inclusive intentaron devolver al minino en una canasta pero el mal clima lo impidió, así que se decidieron por continuar la travesía "all cats included" y, por suerte para Kiddo, no sólo se calmó si no que resultó ser más útil de lo que la tripulación podía imaginar, decían:
"more useful than any barometer. You must never cross the Atlantic in an airship without a cat" - Murray Simon navegante
Genial, al parecer Kiddo era, como todo gato, muy sensible a los cambios de clima y de presión, lo que era muy útil para decidir que movida hacer, recuerden que estos dirigibles apenas tenían potencia (en el caso del America sus motores le daban 80HP en total, una buena cantidad para la época, insuficiente para cualquier tormenta tropical).
A que uds. no se animarían a cruzar el atlántico en eso.
El dirigible se quedó a tan sólo 700km de su destino antes de perder altura y quedarse casi sin motores, fue rescatado por el vapor inglés Trent. El que mejor la pasó a la vuelta fue Kiddo, en New York fue recibido como una celebridad y lo mostraban en la tienda Gimbel siempre acomodado entre almohadones en una jaula de cristal. Se retiró de los viajes transatlánticos quedándose en la casa de la hija de Walter Wellman .
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