InicioInfoEs razonable creer en la Creación?

Es razonable creer en la Creación?

Info•8/10/2010
¿Evolución o Creación?




¿A quiénes debe creer?

“Por supuesto, toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios.” (HEBREOS 3:4.)

¿ESTÁ usted de acuerdo con este razonamiento que se expone en la Biblia? En los dos mil años transcurridos desde que se redactó ese versículo, se han producido grandes avances científicos. ¿Todavía hay quien piensa que el diseño evidente en la naturaleza exige creer en un Diseñador o un Creador, en Dios?

Sí, mucha gente así lo cree, incluso en los países industrializados. Por ejemplo, una encuesta realizada por la revista Newsweek en el año 2005 indicó que el 80% de los estadounidenses “considera que Dios creó el universo”. ¿Será que quienes opinan así tienen un bajo nivel educativo? ¿Habrá científicos que crean en Dios? Pues bien, un estudio efectuado entre biólogos, físicos y matemáticos reveló que el 40% cree no solo que Dios existe, sino que escucha y responde las oraciones, según publicó la revista científica Nature en 1997.

Por otra parte, hay investigadores que piensan de forma totalmente distinta. El premio Nobel Herbert A. Hauptman afirmó hace poco en un congreso científico que la creencia en lo sobrenatural, y en particular en Dios, es incompatible con la verdadera ciencia. Dijo que “este tipo de creencia le hace mucho daño a la humanidad”. Hasta los científicos que creen en Dios dudan en enseñar que el diseño manifiesto en las plantas y los animales sea una prueba irrefutable de la existencia de un Diseñador. ¿Por qué? El paleobiólogo Douglas H. Erwin, del Instituto Smithsoniano, da la siguiente razón: “Uno de los fundamentos de la ciencia es que los milagros no existen”.

>> Por consiguiente, cada uno de nosotros tiene ante sí dos posibilidades: dejar que los demás le digan lo que debe pensar y creer, o examinar las pruebas por sí mismo y llegar a sus propias conclusiones

------------------------------------------
¿Se contradicen el relato de Génesis y la ciencia?



MUCHAS personas afirman que la ciencia refuta el relato bíblico de la creación. Pero lo que la ciencia de verdad contradice no es la Biblia, sino las opiniones de varios grupos de los llamados fundamentalistas cristianos. Algunos de estos aseguran equivocadamente que, según las Sagradas Escrituras, el universo material fue creado en seis días de veinticuatro horas hace unos diez mil años.

La Biblia no respalda tal afirmación. Si lo hiciera, muchos descubrimientos científicos de los últimos cien años la desacreditarían


En este mundo moderno y científico, ¿es razonable creer que hubo creación?

“Las leyes naturales del universo son tan precisas que no se nos hace difícil construir una nave espacial para volar a la Luna, y podemos calcular el tiempo del vuelo con la precisión de una fracción de segundo. Estas leyes tienen que haber sido establecidas por alguien”



>> El universo físico: Si usted hallara un reloj de precisión, ¿concluiría que tal reloj fuera el resultado de que el viento hubiera juntado algunas partículas de polvo al azar? Obviamente alguien con inteligencia habría hecho el reloj. Hay un “reloj” más magnífico aún. Los planetas de nuestro sistema solar, y también las estrellas de todo el universo, se mueven a un paso o ritmo que es más preciso que el de la mayoría de los relojes que el hombre ha diseñado y fabricado. La galaxia en que se encuentra nuestro sistema solar abarca más de 100.000 millones de estrellas, y los astrónomos calculan que hay 100.000 millones de tales galaxias en el universo. Si un reloj es prueba de diseño inteligente, ¡cuánto más lo es el universo, que es mucho mayor y mucho más complicado! La Biblia describe al Diseñador del universo como “el Dios verdadero, Jehová, el Creador de los cielos y el Magnífico que los extiende”. (Isa. 42:5; 40:26; Sal. 19:1.)



>> El planeta Tierra: Si usted estuviera cruzando un desierto estéril y llegara a una hermosa casa que estuviera bien equipada en todo sentido, y bien surtida de alimento, ¿creería que la casa se hubiera presentado allí por alguna explosión que por casualidad hubiera sucedido? No; usted se daría cuenta de que alguien con gran sabiduría la había construido. Pues bien, los científicos todavía no han hallado vida en ninguno de los planetas de nuestro sistema solar, excepto en la Tierra; los datos que hay disponibles indican que los demás son lugares estériles y sin vida. Este planeta es, como dice el libro The Earth (La Tierra), “la maravilla del universo, una esfera singular” (Nueva York, 1963, Arthur Beiser, pág. 10). Está a precisamente la distancia apropiada del Sol para la vida humana, y se mueve precisamente a la velocidad apropiada para mantenerse en órbita. La atmósfera, de una clase que solo se halla alrededor de la Tierra, está compuesta de gases en la proporción exactamente apropiada para el mantenimiento de la vida. De modo maravilloso, la luz procedente del Sol, el dióxido de carbono del aire y el agua y los minerales del suelo fértil se combinan para producir alimento para los habitantes de la Tierra. ¿Se produjo todo esto como resultado de alguna explosión descontrolada en el espacio? La publicación Science News admite: “Parece difícil concebir que condiciones tan particulares y precisas pudieran haber surgido al azar” (24 y 31 de agosto de 1974, pág. 124). Es razonable la conclusión que se expresa en la Biblia en estas palabras: “Por supuesto, toda casa es construida por alguien, mas el que construyó todas las cosas es Dios”. (Heb. 3:4.)



>> El cerebro humano: Las computadoras modernas son producto de intensa investigación y de ingeniería cuidadosa. No llegaron a existir “solo por casualidad”. ¿Qué hay del cerebro humano? A diferencia del cerebro de un animal, el cerebro de un infante humano se triplica en tamaño durante su primer año. Todavía su funcionamiento sigue siendo en gran medida un misterio para los científicos. En los humanos el cerebro tiene incorporada en sí una capacidad que permite aprender lenguajes complejos, apreciar la belleza, componer música, contemplar el origen y significado de la vida. Dijo Robert White, neurocirujano: “No me queda más remedio que reconocer la existencia de un Intelecto Superior, responsable del diseño y desarrollo de la increíble relación entre el cerebro y la mente... algo que está mucho más allá de lo que el hombre puede entender” (The Reader’s Digest, septiembre de 1978, pág. 99). El desarrollo de esta maravilla comienza desde una diminuta célula fertilizada en la matriz. Con notable perspicacia, David el escritor bíblico dijo a Jehová: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy hecho maravillosamente. Tus obras son maravillosas, como muy bien se da cuenta mi alma”. (Sal. 139:14.)



>> La increíble célula: Una célula viva es enormemente compleja Las instrucciones dentro del ADN de la célula, “si se escribieran, llenarían mil libros de 600 páginas cada uno”, explica la revista National Geographic. “Cada célula es un mundo atestado de hasta doscientos billones de grupitos de átomos llamados moléculas. [...] Nuestros 46 ‘hilos’ de cromosomas, conectados, medirían más de seis pies [dos metros]. Sin embargo, el diámetro del núcleo que los contiene mide menos de cuatro diezmilésimas de pulgada [una milésima de centímetro]”.



La revista de noticias Newsweek usa una ilustración para dar una idea de las actividades de la célula: “Cada una de esas células —y son cien billones— funciona como una ciudad amurallada. Plantas de energía generan la energía de la célula. Fábricas producen proteínas, unidades vitales del comercio químico. Complejos sistemas de transportación sirven para guiar a sustancias químicas específicas de un punto a otro dentro de la célula, y más allá. Centinelas en las barricadas controlan los mercados de exportación e importación, y examinan el mundo externo en busca de señales de peligro. Ejércitos biológicos disciplinados se mantienen listos para luchar contra invasores. Un gobierno genético centralizado mantiene el orden”.


Cuando la teoría moderna de la evolución fue propuesta originalmente, los científicos tenían poca idea de la fantástica complejidad de la célula viva.


¿Fueron producto del azar sus 100.000.000.000.000 de células?





El origen de la vida




Los pasos principales en dirección al origen de la vida, vistos según la teoría evolucionista, son:
1) la existencia de la atmósfera primitiva apropiada y 2) una concentración, en los océanos, de una sopa orgánica de moléculas “sencillas” necesarias para la vida. 3) De estas vienen proteínas y nucleótidos (compuestos químicos complejos) que 4) se combinan y adquieren una membrana, y después de eso 5) desarrollan un código genético y empiezan a hacer copias de sí mismas. ¿Están estos pasos de acuerdo con los hechos disponibles?

>> La atmósfera primitiva

En 1953 Stanley Miller pasó una chispa eléctrica a través de una “atmósfera” de hidrógeno, metano, amoníaco y vapor de agua. Esto produjo algunos de los muchos aminoácidos que existen y que son los bloques de construcción de las proteínas. Sin embargo, él consiguió sólo 4 de los 20 aminoácidos que se necesitan para que la vida exista. Más de 30 años después, a los científicos todavía se les hacía imposible producir experimentalmente los 20 aminoácidos necesarios en medio de condiciones que pudieran considerarse plausibles.
Miller supuso que la atmósfera primitiva de la Tierra era similar a la que había en su vasija de vidrio para experimentos. ¿Por qué? Porque, como él y un colaborador suyo dijeron después: “La síntesis de los compuestos de interés biológico tiene lugar solo en medio de condiciones de reducción [sin oxígeno libre en la atmósfera]”. Pero otros evolucionistas teorizan que el oxígeno estaba presente. El problema que esto crea para la evolución lo expresa Hitching: “Si hubiera habido oxígeno en el aire, el primer aminoácido nunca habría empezado; si no hubiera habido oxígeno, habría sido eliminado por los rayos cósmicos”.
La realidad es que todo intento por determinar la naturaleza de la atmósfera primitiva de la Tierra solo puede basarse en adivinación o suposición. Nadie sabe de seguro cómo era.

>> ¿Se formaría una “sopa orgánica”?

¿Sería probable que los aminoácidos que supuestamente se hubieran formado en la atmósfera bajaran y formaran un “caldo orgánico” o “sopa orgánica” en los océanos? Tal cosa no sería probable. La misma energía que disgregaría o descompondría en la atmósfera los compuestos sencillos descompondría con mayor rapidez cualesquiera aminoácidos complejos que se formaran. Es interesante el hecho de que Miller, en su experimento de pasar una chispa eléctrica a través de una “atmósfera”, solo pudo salvar los cuatro aminoácidos que consiguió porque los removió del área de la chispa. Si los hubiera dejado allí, la chispa los habría descompuesto.
Sin embargo, si se supone que los aminoácidos de alguna manera llegaron a los océanos y fueron protegidos de la destructiva radiación ultravioleta que había en la atmósfera; entonces, ¿qué? Hitching explicó: “Bajo la superficie del agua no habría suficiente energía para activar reacciones químicas adicionales; de todos modos, el agua inhibe el crecimiento de las moléculas de gran complejidad”.
Por eso, una vez que los aminoácidos están en el agua tienen que salir de ella si es que han de formar moléculas mayores y evolucionar hacia transformarse en proteínas que sean útiles para la formación de la vida. ¡Pero una vez que salen del agua están de nuevo bajo la destructiva luz ultravioleta! “En otras palabras —dice Hitching—, las probabilidades teóricas de lograr hasta esta primera y relativamente fácil etapa [de conseguir aminoácidos] en la evolución de la vida son prohibitivas”.

Aunque comúnmente se asevera que la vida surgió espontáneamente en los océanos, la verdad sencilla es que las masas de agua no son conducentes a la química necesaria. El químico Richard Dickerson explica: “Por tanto, es difícil ver cómo pudiera haberse efectuado la polimerización [ensamblar moléculas pequeñas para formar otras mayores] en el entorno acuoso del océano primitivo, puesto que la presencia de agua favorece la despolimerización [el quebrar las moléculas grandes y producir otras más sencillas] más bien que la polimerización”. El bioquímico George Wald concuerda con este punto de vista, y declara: “La disolución espontánea es mucho más probable, y por lo tanto se efectúa con mucha más rapidez, que la síntesis espontánea”. ¡Esto significa que no habría acumulación de sopa orgánica! Wald cree que este es el “problema más persistente que tenemos ante nosotros [los evolucionistas]”.

No obstante, todavía hay otro problema persistente ante la teoría evolucionista. Recuerde que hay más de 100 aminoácidos, pero solo se necesitan 20 para las proteínas de la vida. Además, vienen en dos formas: Algunas de las moléculas son de configuración D (“derechas”) y otras son de configuración L (“izquierdas”). Si se formaran al azar, como en una sopa orgánica teórica, lo más probable sería que la mitad de ellas serían D y la otra mitad L. Y no hay razón conocida por la cual una o la otra de estas formas debería ser preferida en los organismos vivos. Sin embargo, de los 20 aminoácidos que se usan en la producción de las proteínas de la vida, ¡todos son “izquierdos”!

¿Cómo habría de suceder que, al azar, solo las clases específicamente requeridas hubieran de ser unidas en la sopa? El físico J. D. Bernal reconoce lo siguiente: “Hay que confesar que la explicación [...] todavía sigue siendo una de las partes más difíciles de aclarar en cuanto a los aspectos estructurales de la vida”. Concluyó: “Quizás nunca podamos explicar esto”.

>> La probabilidad y las proteínas espontáneas

¿Qué probabilidad hay de que se juntaran precisamente los aminoácidos necesarios para formar una molécula de proteína?

Esto se pudiera asemejar a tener una pila grande y bien mezclada de habichuelas o judías que contuviera cantidades iguales de las rojas y las blancas. Hay, además, más de 100 diferentes variedades de estas habichuelas. Pues bien, si usted metiera una cuchara en esta pila, ¿qué cree que sacaría? Para conseguir las habichuelas que representaran los componentes básicos de una proteína, tendría que sacar solamente habichuelas rojas... ¡no sacar ninguna blanca! Además, su cucharada tendría que contener solamente 20 variedades de las rojas, y cada una tendría que estar en un lugar específico, asignado de antemano, en la cucharada. En el mundo de la proteína, un solo error en cualquiera de estos requisitos haría que la proteína que se produjera no funcionara de la manera debida. ¿Podría conseguirse la combinación correcta por más que se agitara la hipotética pila de habichuelas y se sacaran cucharadas de ella? No. Entonces, ¿cómo habría sido posible eso en la sopa orgánica hipotética?

Las proteínas que se necesitan para la vida tienen moléculas muy complejas. ¿Qué probabilidad hay de que siquiera una proteína sencilla se forme al azar en una sopa orgánica? Los evolucionistas reconocen que la probabilidad es de solo uno sobre 10exp113 (1 seguido por 113 ceros). Pero cualquier suceso que tiene sólo la probabilidad de uno sobre 10exp50 es rechazado por los matemáticos como algo que nunca sucede. Una idea de la probabilidad envuelta en esto se ve en el hecho de que ¡el número 10exp113 es mayor que la cantidad que se ha calculado para el total de los átomos del universo!

Algunas proteínas sirven de materiales estructurales, y otras sirven de enzimas. Las últimas aceleran las reacciones químicas que se necesitan en la célula. Sin tal ayuda, la célula moriría. Para la actividad de la célula no se necesitan solo unas cuantas proteínas que sirvan de enzimas, sino 2.000 de ellas. ¿Qué probabilidades hay de obtener todas estas al azar? ¡Solo la probabilidad de uno sobre 10exp40.000! “Una probabilidad pequeña hasta lo absurdamente extremo —asegura Hoyle— que no se puede contemplar aunque todo el universo consistiera en sopa orgánica.” Añade: “A no ser que uno se deje dominar por el prejuicio, sea debido a creencias sociales o debido a educación científica, de modo que acepte la convicción de que la vida se originó [espontáneamente] en la Tierra, este simple cálculo desestima tal idea completamente”.

Sin embargo, en realidad hay mucho menos probabilidad de lo que indica esta cifra “pequeña hasta lo absurdamente extremo”. Tiene que haber una membrana que envuelva a la célula. Pero esta membrana es extremadamente compleja, compuesta de moléculas de proteína, azúcar y grasa. Como escribe el evolucionista Leslie Orgel: “Las membranas celulares modernas incluyen canales y bombas que controlan específicamente la entrada y la salida de nutrimentos, productos de desecho, iones metálicos, y así por el estilo. Estos canales especializados comprenden proteínas altamente específicas, moléculas que no pudieran haber estado presentes al mismísimo principio de la evolución de la vida”.

>>> El notable código genético: Más difíciles de obtener que estas son los nucleótidos, las unidades estructurales del ADN (ácido desoxirribonucleico), que lleva el código genético. En el ADN están implicadas cinco histonas (se cree que las histonas tienen que ver con gobernar la actividad de los genes). La probabilidad de formar siquiera la más sencilla de estas histonas se dice que es de uno sobre 20100... y esta cifra de 20100 es otro número enorme, “mayor que el total de todos los átomos de todas las estrellas y galaxias que se pueden ver mediante los mayores telescopios astronómicos”.



No obstante, mayores dificultades para la teoría evolucionista tienen que ver con el origen del código genético completo... un requisito para la reproducción celular. El viejo rompecabezas de qué fue lo primero, ‘la gallina o el huevo’, asoma con relación a las proteínas y el ADN. Hitching dice: “Las proteínas dependen del ADN para su formación. Pero el ADN no puede formarse sin proteína ya existente”. Esto deja la paradoja que presenta Dickerson: “Cuál vino primero”; ¿la proteína, o el ADN? Él afirma: “Debe contestarse que [...] se desarrollaron en paralelo”. Él está diciendo, en efecto, que ‘la gallina’ y ‘el huevo’ tienen que haber evolucionado simultáneamente, de modo que ninguno de los dos ha venido del otro. ¿Cree usted que eso es razonable? Un escritor de asuntos científicos lo resume así: “El origen del código genético presenta un enorme problema como el del huevo y la gallina que, en la actualidad, permanece completamente revuelto”.

Del químico Dickerson viene también este interesante comentario: “La evolución de la maquinaria genética es la etapa para la cual no existen modelos de laboratorio; por tanto, se podría especular interminablemente sin restricciones ni pruebas contradictorias”. Pero ¿acaso es buen procedimiento científico el echar a un lado tan fácilmente los aludes de “pruebas contradictorias”? Leslie Orgel llama la existencia del código genético “el aspecto más desconcertante del problema de los orígenes de la vida”. Y Francis Crick llegó a esta conclusión: “A pesar de que el código genético es casi universal, el mecanismo necesario para estructurarlo es demasiado complejo para haber surgido de un solo golpe”.

La teoría evolucionista intenta eliminar la necesidad de lograr lo imposible “de un solo golpe” mediante favorecer un proceso de paso a paso, mediante el cual la selección natural pudiera efectuar su obra gradualmente. Sin embargo, sin el código genético para dar comienzo a la reproducción, no puede haber material para que la selección natural seleccione.



Fe basada en un fundamento sólido

La Biblia ha sido durante siglos blanco de ataques y críticas. Sin embargo, vez tras vez ha quedado vindicada. Por ejemplo, en múltiples casos se ha visto que cuando hace referencia a asuntos históricos, médicos y científicos, es exacta. Además, sus consejos en el campo de las relaciones humanas son confiables y nunca pierden validez. Las filosofías y teorías del hombre, al igual que la hierba, brotan y con el tiempo se marchitan, pero la Palabra de Dios “durará hasta tiempo indefinido” (Isaías 40:8).

El evolucionismo no es solo una teoría científica, sino también una filosofía que ha florecido por décadas. Ahora bien, en los últimos años, la propia doctrina darwinista tradicional ha evolucionado —de hecho, ha mutado— a raíz de los intentos de sus defensores por refutar lo que para muchos constituyen pruebas cada vez más claras de diseño en la naturaleza.


Ningún edificio grande pudiera sostenerse sin un fundamento. “La teoría evolucionista carece de un fundamento apropiado”


...la conclusión lógica

Cuando comparamos lo que se ha hallado en el mundo real con lo que por la evolución se predeciría y con lo que por la creación se predeciría, ¿no se manifiesta claramente cuál modelo encaja con los hechos, y cuál está en conflicto con ellos? La prueba que sale del mundo de los organismos vivos que nos rodea, y del registro fósil de organismos que vivieron hace mucho tiempo, da testimonio a favor de la misma conclusión: La vida fue creada; no evolucionó.

No; la vida no comenzó en alguna desconocida “sopa” de tiempos primitivos. Los humanos no llegaron a existir mediante antecesores simiescos. En vez de eso, los organismos vivos fueron creados en abundancia como tipos familiares distintos unos de otros. Cada uno podía multiplicarse con gran variedad dentro de su propio tipo de organismo o “género”, pero no podía cruzar el límite que separaba a los diferentes géneros. Ese límite, como se puede observar claramente en los organismos vivos, es mantenido en vigor por la esterilidad. Y la distinción entre los géneros está protegida por la singular maquinaria genética de cada uno.

Sin embargo, muchas otras cosas dan testimonio de la existencia de un Creador además de solo el que los hechos encajen con las predicciones del modelo de la creación. Considere los diseños y complejidades asombrosos que se hallan en la Tierra, sí, por todo el universo. Estos, también, dan testimonio de la existencia de una Inteligencia Suprema



otras preguntas de interes...


>> ¿Permite la Biblia aceptar la idea de que Dios usó la evolución para producir los diversos tipos de organismos vivos?

Génesis 1:11, 12 dice que la hierba y los árboles fueron hechos de modo que cada tipo de vida vegetal produjera “según su género”. Los versículos 21, 24 y 25 añaden que Dios creó a cada tipo de criatura marina, criatura volante y animal de la Tierra “según su género”. Lo que ahí dice no permite concebir que un tipo básico de organismo vivo evolucionara o se transformara en otro.
En cuanto al hombre, Génesis 1:26 informa que Dios dijo: “Hagamos un hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza”. De modo que el hombre habría de tener cualidades como las de Dios, no características que fueran simplemente desarrolladas de las de una bestia. Génesis 2:7 añade: “Procedió Jehová Dios a formar al hombre [no de alguna forma viviente que ya existiera, sino] del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida”. En esto no hay prueba alguna de evolución, sino, más bien, la descripción de una creación nueva.

>> ¿Creó Dios los millones de variedades de organismos que existen en la Tierra hoy?

El capítulo 1 de Génesis dice sencillamente que Dios creó cada tipo de vida “según su género” (Gén. 1:12, 21, 24, 25). En preparación para el Diluvio global del día de Noé, Dios dio la instrucción de que miembros representativos de cada “género” de animal de la tierra y de criatura volátil fueran introducidos en el Arca (Gén. 7:2, 3, 14). Cada “género” tiene el potencial genético de alcanzar gran variedad. Así, pues, se informa que hay más de 400 diferentes razas de perros y más de 250 razas y variedades de caballos. Todas las variedades de cualquier animal que sean fértiles entre sí son un solo “género” de Génesis. De manera similar, todas las variedades de humanos... orientales, africanos, caucásicos, los que son tan altos como los dinka de más de 2 metros (7 pies) del Sudán y los que son tan pequeños como los pigmeos de poco más de 1 metro (4 pies y 4 pulgadas) vienen del único par original, Adán y Eva. (Gén. 1:27, 28; 3:20.)

>> ¿Qué origen tiene la materia prima de la cual está hecho el universo?

Los científicos han aprendido que la materia es una forma concentrada de energía. Esto lo demuestra la explosión de bombas nucleares. El astrofísico Josip Kleczek declara: “La mayoría de las partículas elementales, y posiblemente todas, pueden haber sido creadas por materialización de energía” (The Universe [El Universo], Boston, 1976, tomo 11, pág. 17).
¿De dónde pudo haber venido tal energía? Después de preguntar: “¿Quién ha creado estas cosas [las estrellas y los planetas]?”, la Biblia declara en cuanto a Jehová Dios: “Debido a la abundancia de energía dinámica, él también siendo vigoroso en poder, ninguna de ellas falta” (Isa. 40:26). De modo que Dios mismo es la Fuente de toda la “energía dinámica” que se necesitaba para crear el universo.

>> ¿Se logró toda la creación física en solamente seis días en algún momento dentro de los últimos 6.000 a 10.000 años?

Los hechos no concuerdan con tal conclusión: 1) La luz procedente de la nebulosa de Andrómeda se puede ver en una noche clara en el hemisferio norte. Dicha luz se toma 2.000.000 de años en llegar a la Tierra, lo cual indica que el universo tiene que tener, por lo menos, varios millones de años de edad. 2) Los productos finales de la degeneración radiactiva en rocas de la Tierra indican que algunas formaciones rocosas han estado en la misma condición por miles de millones de años.
Génesis 1:3-31 no es una consideración de la creación original de la materia ni de los cuerpos celestes. Describe la preparación de la Tierra, que ya existía, para ser habitada por humanos. En esto se incluye la creación de los géneros o tipos básicos de vegetación, vida marina, criaturas volantes, animales terrestres y la primera pareja humana. De todo esto se dice que fue hecho dentro de un período de seis “días”. Sin embargo, la palabra hebrea traducida “día” tiene una variedad de significados, entre ellos ‘un tiempo de larga duración; el tiempo que abarca un acontecimiento extraordinario’ (Old Testament Word Studies [Estudios de palabras del Antiguo Testamento], Grand Rapids, Mich., 1978, W. Wilson, pág. 109). El término que se ha usado permite pensar que cada “día” pudo haber durado miles de años.




"Un poco de Ciencia nos aparta de Dios. Mucha, nos aproxima"


Bueno, espero q les haya gustado el post... cierro los comentarios ya q en este tipo de post normalmente se arma forobardo. Pero si quieren comentar algo positivo o tienen alguna duda manden un MP y se los respondo con gusto ...
un Saludo! y hasta el próximo post








Datos archivados del Taringa! original
40puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
11visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

Y
YoxD🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts3
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.