Hola amigos de T. en este post les quiero mostrar un sueño en particular que tuve. Eh tenido varios sueños parecidos en varias cosas pero este en particular me parecio interesante y quise compartirlos con ustedes, espero les entretenga un rato. A mis seguidores (Los poco que tengo) terminare mis historias que en algun momento no termine pues llevo demasiado tiempo inactivo. SIn más los dejo con mi sueño.
Me desperté sentado en una silla en el rincón obscuro de una habitacion. Mis manos y pies estaban pegados con cinta adhesiva a la silla por lo cual no me podía mover. Mire toda la habitación intentando encontrar algo familiar pero el lugar jamas lo había visto, un gran espacio, ventanas grandes con cortinas verdes de tela fina, algunos estantes pequeños con floreros de porcelana vacíos, un par de sillones a los lados de color verde, las paredes y pisos blancos con toques de verde. Algo que jamas había visto pero a pesar de eso era un lugar que de me hacia familiar como si ya hubiera estado allí.
Seguí observando la habitación detenidamente hasta que me sentí obligado a observar frente a mi. Justo frente a mi se encontraba mi mamá con una cara de preocupación a punto de llorar. Ella abrazaba a un niño de unos 10 años, su cara estaba borrosa por lo que no podía reconocerlo pero aún así sabía bien que el era mi hermano.
Pasamos un tiempo sin decir nada mirandonos fijamente hasta que de las sombras salio un hombre, vestido totalmente con ropa negra que lo hacían ver delgado y marcaban sus músculos, era un hombre de unos 22 años aproxmadamente, su rostro estaba borroso tambien pero aun así se me hacia conocido.
El hombre saco un cuchillo de su bolsillo, se puso detrás de mi mamá levantó el cuchillo en el aire y lo bajos estrepitosamente contra mi madre al mismo tiempo en el que yo soltaba un grito ahogado y despertaba del sueño. Me levanté de la cama y lo primero que vi fue a mi mama sentada a la orilla de la cama, me preguntó que si estaba bien, yo le dije que si que solo había sido un mal sueño del cual no debería preocuparme, ella solo me sonrió y me dijo que me alistara. Me levanté de la cama y fui directo a la ducha, habría una fiesta más tarde en casa de mis tíos que viven frente mi casa.
Salí de ducharme me puse un traje negro y salí con mi mamá directo a casa de mis tios. La casa estaba llena de gente, todos familiares vestidos de negro de una forma elegante. Camine adentrandome a en la casa con una copa de vino saludando a la gente que conocía hasta que una chica al fondo me llamo la atención a pesar de que se encontraba de espaldas. Estatura baja, cabello negro lacio un poco largo, pantalón negro pegado, un suéter blanco ligeramente olgado, todo en conjunto le hacían lucir un lindo cuerpo. Me acerqué para platicar con ella un rato.
El tiempo a su lado se fue rápido, a pesar de que nunca vi el reloj sabia que ya era tarde , incluso vi unos familiares salir por la puerta de enfrente. Mi agradable acompañante tenía que irse, vivía cerca y estaba sola en la fiesta por lo que decidí acompañarla a su casa.
Sin avisar salí de la reunión a su lado. Caminamos lentamente a la esquina de la calle. Su cabello cubría su rostro pero sabia que ella estaba sonriendo al igual que yo. Doblamos la esquina y pasamos la primer casa, ambos miramos por la ventana de la casa a nuestra izquierda, me
congele en ese momento, había una mujer abrazando a una niña pequeña, ambos nos miraban fijamente pero sus rostros estaban borrosos, aun así sabía que estaban llorando y sufriendo. Un hombre, el mismo hombre de mis sueños salio de las sombras con un cuchillo levantado en el aire. Su rostro seguía borroso pero sabia que me miraba fijamente y sabia que estaba sonriendo. Ambos (mi amiga y yo) comenzamos a llorar en ese momento, tome su mano al mismo tiempo que le gritaba que corriera.
Regrese a la reunión con mi mamá, perdí de vista a la chica una vez dentro de la casa, entre sollozos y lagrimas le conté a mi ladre lo sucedido quien solo intentaba tranquilizarme diciendo que todo estaría bien. Mi corazón de invadió de un enojo que libere en un grito diciéndole a mi mamá que el hombre que vi era el mismo que había soñado asesinandola unas horas antes.
Me desperté sentado en una silla en el rincón obscuro de una habitacion. Mis manos y pies estaban pegados con cinta adhesiva a la silla por lo cual no me podía mover. Mire toda la habitación intentando encontrar algo familiar pero el lugar jamas lo había visto, un gran espacio, ventanas grandes con cortinas verdes de tela fina, algunos estantes pequeños con floreros de porcelana vacíos, un par de sillones a los lados de color verde, las paredes y pisos blancos con toques de verde. Algo que jamas había visto pero a pesar de eso era un lugar que de me hacia familiar como si ya hubiera estado allí.
Seguí observando la habitación detenidamente hasta que me sentí obligado a observar frente a mi. Justo frente a mi se encontraba mi mamá con una cara de preocupación a punto de llorar. Ella abrazaba a un niño de unos 10 años, su cara estaba borrosa por lo que no podía reconocerlo pero aún así sabía bien que el era mi hermano.
Pasamos un tiempo sin decir nada mirandonos fijamente hasta que de las sombras salio un hombre, vestido totalmente con ropa negra que lo hacían ver delgado y marcaban sus músculos, era un hombre de unos 22 años aproxmadamente, su rostro estaba borroso tambien pero aun así se me hacia conocido.
El hombre saco un cuchillo de su bolsillo, se puso detrás de mi mamá levantó el cuchillo en el aire y lo bajos estrepitosamente contra mi madre al mismo tiempo en el que yo soltaba un grito ahogado y despertaba del sueño. Me levanté de la cama y lo primero que vi fue a mi mama sentada a la orilla de la cama, me preguntó que si estaba bien, yo le dije que si que solo había sido un mal sueño del cual no debería preocuparme, ella solo me sonrió y me dijo que me alistara. Me levanté de la cama y fui directo a la ducha, habría una fiesta más tarde en casa de mis tíos que viven frente mi casa.
Salí de ducharme me puse un traje negro y salí con mi mamá directo a casa de mis tios. La casa estaba llena de gente, todos familiares vestidos de negro de una forma elegante. Camine adentrandome a en la casa con una copa de vino saludando a la gente que conocía hasta que una chica al fondo me llamo la atención a pesar de que se encontraba de espaldas. Estatura baja, cabello negro lacio un poco largo, pantalón negro pegado, un suéter blanco ligeramente olgado, todo en conjunto le hacían lucir un lindo cuerpo. Me acerqué para platicar con ella un rato.
El tiempo a su lado se fue rápido, a pesar de que nunca vi el reloj sabia que ya era tarde , incluso vi unos familiares salir por la puerta de enfrente. Mi agradable acompañante tenía que irse, vivía cerca y estaba sola en la fiesta por lo que decidí acompañarla a su casa.
Sin avisar salí de la reunión a su lado. Caminamos lentamente a la esquina de la calle. Su cabello cubría su rostro pero sabia que ella estaba sonriendo al igual que yo. Doblamos la esquina y pasamos la primer casa, ambos miramos por la ventana de la casa a nuestra izquierda, me
congele en ese momento, había una mujer abrazando a una niña pequeña, ambos nos miraban fijamente pero sus rostros estaban borrosos, aun así sabía que estaban llorando y sufriendo. Un hombre, el mismo hombre de mis sueños salio de las sombras con un cuchillo levantado en el aire. Su rostro seguía borroso pero sabia que me miraba fijamente y sabia que estaba sonriendo. Ambos (mi amiga y yo) comenzamos a llorar en ese momento, tome su mano al mismo tiempo que le gritaba que corriera.
Regrese a la reunión con mi mamá, perdí de vista a la chica una vez dentro de la casa, entre sollozos y lagrimas le conté a mi ladre lo sucedido quien solo intentaba tranquilizarme diciendo que todo estaría bien. Mi corazón de invadió de un enojo que libere en un grito diciéndole a mi mamá que el hombre que vi era el mismo que había soñado asesinandola unas horas antes.