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Qué es el Marxismo/comunismo?? ( gran post del tema)

Info10/21/2010
Karl Marx y su idelogia (marxismo)





El Marxismo, es el conjunto de doctrinas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo, economista y periodista de origen judío del siglo XIX y de su amigo Friedrich Engels. Marx y Engels se basaron en la filosofía del judío Georg Wilhelm Friedrich Hegel y de Ludwig Feuerbach, la economía política del inglés Adam Smith, la economía del judío David Ricardo y el socialismo utópico francés del siglo XIX para desarrollar una crítica de la sociedad que generalmente se presenta como "científica" a pesar de que no lo es.

Se acostumbra hablar de teoría marxista cuando se hace referencia a la aplicación de planteamientos marxistas a diversas cuestiones no estrictamente económicas o políticas, como la religión, el arte, la relación entre sexos o razas, etc., sin necesidad de asumir la totalidad de los postulados marxistas.

Constituye el régimen político más genocida de toda la historia de la humanidad, asesinando alrededor de 110 millones de personas en el mundo entero.


Economía


El marxismo en la práctica aboga por una completa intervención del Estado en el mercado y por la abolición de la propiedad privada para individuos y sociedades. Es una economía centralmente planificada que pretende acabar con las clases sociales, haciendo a todos iguales económicamente, pero para ello, en lugar de "distribuir equitativamente" la riqueza, los empobrece a todos concentrando el capital en manos del gobierno, lo que constituye un "capitalismo de Estado".

No obstante, dentro de la teoría marxista, existe una segunda fase hipotética hacia la consecución de la 'sociedad comunista', en la que se llegaría a un equilibrio económico, parecido al que existe hoy en día en el capitalismo, que no requeriría de intervención estatal alguna. Es a lo que se le ha llamado una especie de equilibrio económico buscado.

La imposibilidad práctica de alcanzar esta hipotética fase ha motivado a los marxistas a incorporar en su discurso apologético la afirmación de que el comunismo nunca se ha constituido como régimen económico, y que por ello, regímenes como la URSS, el estalinismo o el castrismo en Cuba, no representan al verdadero comunismo, y en su lugar reivindican a figuras como Trotsky y Ernesto Guevara.


Aparente oposición al capitalismo


Según el marxismo, una minoría ilustrada en la sociedad capitalista es la única que tiene acceso al conocimiento y dicho conocimiento es el único que puede o dominar si se trata de las clases que detentan el poder económico o ser utilizado como combustibles sociales para conducir a la sociedad marxista.

Los sectores burgueses son los que dentro de esta teoría conducen a la dictadura del proletariado y son a su vez los mismos que llevaron las teorías comunistas a los proletarios.

A pesar de que el marxismo surgió como una crítica o antítesis del capitalismo, y ante la opinión pública en general suele presentarse como una ideología o sistema opuesto a él, en realidad comparten bases doctrinales materialistas. Además, Marx y posteriormente la Revolución Rusa, fueron financiados, al igual que otros revolucionarios, por banqueros judeo-norteamericanos de Wall Street y de la banca Británica.



Dictadura del proletariado




La dictadura del proletariado, concebida por Marx como la forma seudo-parlamentaria de la Comuna de París, basada en una especie de pluralismo político, que realizaría la transformación de la sociedad.

De acuerdo con Lenin, "marxista es sólo aquel que extiende el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado".

La dictadura del proletariado no es, para Marx, más que la conquista del Estado por parte del proletariado que, organizado en clase políticamente dominante, alcanza en su primera fase el Estado Interventor y la supresión de todas las clases.

El primer paso de la revolución obrera es el ascenso el proletariado a clase dominante... El proletariado utilizará su dominio político para arrancar poco a poco a la burguesía todo el capital y concentrar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado en clase dominante.



Lenin, en El Estado y la Revolución confirma la tesis marxista:

El proletariado tiene necesidad del Estado sólo por un cierto tiempo. En cuanto a la supresión del Estado como meta, no nos diferenciamos en ese punto completamente de los anarquistas. Afirmamos que para alcanzar esta meta, es indispensable utilizar temporalmente contra los explotadores, los instrumentos, los medios y los procedimientos del poder político, así como es indispensable, para suprimir las clases instaurar la dictadura temporánea de la clase oprimida... Pero el Estado no está todavía enteramente muerto, porque lo salvaguarda aún el "derecho burgués", que consagra, de hecho, la desigualdad. Para que el Estado perezca completamente, es necesario el advenimiento del comunismo total.





Materialismo histórico y materialismo dialéctico


El materialismo es la ideología, opuesta al espiritualismo y al idealismo, que reduce todo fenómeno existente como producto de la materia, otorgándole así mayor importancia al mundo material.

El estudio y la interpretación materialista dialéctica de la Historia es el objetivo fundamental de la actividad marxista porque considera que los pueblos van haciendo su Historia pero no son conscientes de ella.

Lo anterior no significa que la historia sólo cuente el desarrollo de las fuerzas productivas, es decir el desarrollo de los modos o formas de producir que hacen evolucionar al hombre; lo que quiere decir es que las fuerzas productivas son los hechos históricos básicos. Por tanto la historia tiene un fundamento real en la infraestructura o economía (determinada por la naturaleza material), y no es una mera narración o exaltación de figuras históricas. Por esta razón el materialismo histórico, (interpretación dialéctica de la historia) y el materialismo dialéctico (interpretación dialéctica de la naturaleza), (por lo que según los marxistas) son las dos vertientes de la única visión científica de la naturaleza y del hombre.

El materialismo histórico:

Es La concepción (que) parte de la tesis de que la producción, y tras ella el cambio de sus productos, es la base de todo orden social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los productos, y junto a ella la división social de los hombres en clases o estamentos, es determinada por lo que la sociedad produce y cómo lo produce y por el modo de cambiar sus productos. Según eso, las últimas causas de todos los cambios sociales y de todas las revoluciones políticas no deben buscarse en las cabezas de los hombres ni en la idea que ellos se forjen de la verdad eterna ni de la eterna justicia, sino en las transformaciones operadas en el modo de producción y de cambio; han de buscarse no en la filosofía, sino en la economía de la época de que se trata.



Karl Marx, Del socialismo utópico al socialismo científico de 1880.


Para Marx no existe, por lo tanto, la naturaleza por un lado y la sociedad por otro. La naturaleza es la totalidad de lo existente y, al mismo tiempo, un momento de la praxis humana

Es así como marx agrega:

"La propiedad del hombre sobre la naturaleza tiene siempre como intermediario su existencia como miembro de una comunidad, familia, tribu, etc., una relación con los demás hombres que condiciona su relación con la naturaleza".

el comportamiento obtuso de los hombres frente a la naturaleza condiciona su comportamiento obtuso entre sí.




A lo que agregaría:

El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.



Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859).



Lucha de clases


El análisis marxista de las clases sociales considera que la sociedad capitalista se divide principalmente en dos clases:

La clase trabajadora o proletariado. Marx definió a esta clase como "los individuos que venden su mano de obra y no poseen los medios de producción", a quienes consideraba responsables de crear la riqueza de una sociedad (edificios, puentes y mobiliario, por ejemplo, son construidos físicamente por miembros de esta clase; también los servicios son prestados por asalariados). El proletariado puede dividirse, a su vez, en proletariado ordinario y lumpenproletariado, los que viven en pobreza extrema y no pueden hallar trabajo lícito con regularidad. Éstos pueden ser prostitutas, mendigos o indigentes.

La burguesía. La que posee los medios de producción y emplean al proletariado. La burguesía puede dividirse, a su vez, en la alta burguesía y la pequeña burguesía: quienes emplean la mano de obra, pero que también trabajan. Éstos pueden ser pequeños propietarios, campesinos terratenientes o comerciantes.


Para Marx, el comunismo sería una forma social en la que la división en clases habría terminado y la estructura económica sería producto de "la asociación de los productores libres", y el producto social se distribuiría según el criterio "de cada cual según su capacidad; para cada cual según sus necesidades".

Algunos pensadores socialistas opinaban que la clase trabajadora debía apropiarse del Estado capitalista existente y convertirlo en un Estado revolucionario obrero que implantaría las estructuras democráticas necesarias para luego marchitarse. Cabe mencionar que Lenin en su obra El Estado y la Revolución explica que el estado burgués debe ser destruído para luego instaurar un Estado revolucionario y que sería este estado quien se extinguiría conforme desaparezcan las contradicciones de clase (El Estado y la Revolución). Por otro lado, otros pensadores socialistas como Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin, compartiendo la idea de la lucha de clases, afirmaron que el Estado o cualquier forma de autoridad y centralización de poder, per se, era el problema (político-económico), y que destruirlo debía ser el objetivo de toda actividad revolucionaria. Esta dictomía frente al Estado marcó la división definitiva entre marxistas y anarquistas.



Desaparición del Estado burgués y del Estado proletario

El Estado del proletario, según el marxismo, es un semi-Estado porque el Estado integral es el burgués. Incluso este semi-Estado, según los marxistas, debe a su vez morir de muerte natural. Quieren la destrucción del Estado burgués, pero asimismo la conquista del Estado por el "proletariado", que es el único que conducirá a la sociedad comunista.

Al contrario del marxismo, el anarquismo, busca la extinción del Estado mediante la revolución social y la constitución de un orden nuevo autonomista-federal.

Los marxistas le critican a los anarquistas su deseo de abolir el estado de un día para otro. Ya que la evolución que llevará a la sociedad comunista, sólo puede ser conducida gradualmente ya que sucederá por leyes materialistas.

Marx y Engels profetizaron claramente la desaparición del Estado, y esto explica la posibillidad que existió en el seno de la Primera Internacional una convivencia política entre socialistas marxistas y socialistas bakuninistas, convivencia que hubiese sido imposible sin aquella coincidencia básica.

Engels, por su parte, afirmaba:

El Estado desaparecerá inevitablemente junto con las clases. La sociedad, que reorganiza la producción sobre la base de la asociación libre de todos los productores en pie de igualdad, relegará la máquina gubernativa al puesto que le corresponde: el museo de antigüedades, junto a la rueda y el hacha de bronce.




Esta teoría de la extinción del Estado, básica en el libro de Lenin "El Estado y la revolución" fue tomada de Engels, que en La subversión de la ciencia por el señor Eugen Duhring, dice:

El proletariado toma el poder del Estado y transforma inmediatamente los medios de producción en propiedad del Estado. Por este acto se destruye a sí mismo en tanto que proletariado. Elimina las diferencias de clases y todas las contradicciones de clases, y al mismo tiempo incluso al Estado en cuanto Estado.



Marx escribía en La miseria de la filosofía:

La clase trabajadora sustituirá en el curso de su desarrollo la antigua sociedad por una asociación que excluirá las clases y su antagonismo. No habrá ya poder político propiamente dicho, pues el poder político es precisamente el resumen oficial del antagonismo en la sociedad civil.



El marxismo alcanzó su expresión más sistemática en su obra más importante, El Capital, crítica de la economía política.

Además de las raíces mencionadas, algunos pensadores marxistas del siglo XX, como Louis Althusser, Toni Negri o Miguel Abensour han señalado en la obra de Marx, el desarrollo de temas presentes en la obra de Maquiavelo o Spinoza.

Desde la muerte de Marx en 1883, varios grupos del mundo entero han apelado al marxismo como base intelectual de sus políticas, que pueden ser radicalmente distintas y opuestas. Una de las mayores divisiones ocurrió entre los socialdemócratas, que alegaban que la transición al socialismo puede ocurrir dentro de un sistema pluripartidista, democratico y capitalista, y los comunistas, que alegaban que la transición a una sociedad socialista requería una revolución. La socialdemocracia resultó en la formación del Partido Laborista (Reino Unido) y del Partido Socialdemócrata de Alemania, entre otros partidos; en tanto que el comunismo resultó en la formación de varios partidos comunistas; en 1918 en Rusia, previo a la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, dimanan dos partidos del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia: el Partido Comunista, formación comunista, y el Partido Social Demócrata de Rusia, de tendencia socialdemócrata.

Aún sigue habiendo muchos movimientos pseudo revolucionarios y partidos políticos en todo el mundo, desde el final de la Unión Soviética, aunque el internacionalismo obrero ha sufrido una grave crisis. Aunque hay partidos socialdemócratas en el poder en varias naciones de Occidente, hace mucho que se distanciaron de sus lazos históricos con Marx y sus ideas. En la actualidad en Laos, Vietnam, Cuba, la República Popular China y Moldavia hay en el poder gobiernos que dicen ser marxistas. Países que viven en la miseria total.

Diferencias con el anarquismo


Tanto la tesis marxista, como la anarquista, comparten el deseo de abolir el Estado, pero los medios para conseguirlo son diferentes. Ninguna de estas tesis ha visto la realización de este ideal ya que es impracticable. Por esta razón las teorías marxistas acerca de su desarrollo han variado entre sus distintas vertientes.

La diferencia entre los marxistas y los anarquistas consiste en lo siguiente:


1 Los marxistas, incluso proponiéndose la destrucción completa del Estado, no la creen realizable sino después de la destrucción de las clases por obra de la revolución socialista, como un resultado del advenimiento del socialismo, que terminará con la extinción del Estado; los anarquistas quieren la completa supresión del Estado de un día para otro, sin comprender cuáles son las condiciones que, según los marxistas, la posibilitarían.

2 Los marxistas proclaman la necesidad para el proletariado de la apropiación del poder político, de destruir enteramente la vieja máquina estatal y sustituirla por una nueva, consistente en la organización de los trabajadores armados, al estilo de la Comuna: los anarquistas, reclamando la destrucción de la máquina estatal, no saben exactamente "con qué cosa" será sustituida, por el proletariado, ni "qué uso" hará éste del poder revolucionario; llegan hasta repudiar cualquier uso del poder político por parte del proletariado revolucionario y rechazan la dictadura revolucionaria del mismo.


3 Los marxistas buscan preparar al proletariado para la revolución empleando en su beneficio el Estado moderno, y los anarquistas rechazan este método.

De acuerdo con esta tesis, la destrucción del Estado, como a su vez de la dictadura del proletariado, acontecerá como consecuencia natural, únicamente por medio de los designios de las fuerzas ciegas de la materia.


Religión


El marxismo es opuesto a todas las religiones, por lo que es una doctrina fundamentalmente atea. Marx escribió al respecto que la religión es el opio del pueblo. La fundamentación filosófica del rechazo de la religión ha sido desarrollada por el materialismo dialéctico de autores como Engels y Lenin. Su principal argumento consiste en considerar a la religión como un invento de la burguesía para controlar y manipular a las clases bajas.

En cualquier caso, ha habido diversos teóricos autodenominados marxistas que consideran que ser marxista y religioso es compatible. Dentro de ellos se puede señalar al irlandés James Connolly y sobre todo a diversos autores dentro de la Teología de la liberación como Camilo Torres Restrepo, a pesar de la condena de la carta encíclica Divini Redemptoris de Pío XI contra el marxismo.

Pero la crítica teórica hacía cualquier religión se basa en que ésta es concebida como el resultado de la producción de la superestructura de la sociedad, es decir, de la fabricación de fundamentos ideológicos que se hace una sociedad sobre sus propios modos de producción ecónomicos. Así, para el marxismo, la religión siempre es una concepción de ideas políticas que tienden a reafirmar y sustentar la estructura ecónomica existente.

Los textos marxistas donde se puede encontrar información sobre la concepción marxista de la religión son: La ideología alemana de Karl Marx y Friedrich Engels y La Filosofía como arma de la revolución de Louis Althusser.

Revoluciones y gobiernos inspirados en el marxismo



La revolución de octubre de 1917, encabezada por los bolcheviques (cuyas figuras principales eran Vladimir Lenin y León Trotsky) fue el primer intento a gran escala de poner en práctica las ideas socialistas de un Estado obrero. A raíz de la muerte de Yosif Stalin se comenzó un proceso de progresiva liberalización económica, que tuvo su culminación con la perestroika.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la ideología marxista, con respaldo militar soviético, dio origen a partidos comunistas revolucionarios en todo el mundo. Algunos de estos partidos lograron a la postre tomar el poder y establecer según ellos su propio Estado marxista. Estas naciones comprendían a la República Popular China, Vietnam, Rumania, Alemania Oriental, Albania, Polonia, Camboya, Etiopía, Yemen del Sur y otros.

Muchas de estas naciones que se proclamaron marxistas estaban muy influidos por el leninismo, lo que llevó a que algunos seguidores de Karl Marx las criticaran, por considerarlas dictatoriales, dándose un debate entre defensores y detractores. Los seguidores de las corrientes dentro del marxismo que se opusieron a Stalin se agruparon principalmente en torno a Trotsky, tendieron a ubicar el fracaso en el plano del fracaso de la revolución mundial; para que el comunismo, como meta final del socialismo científico, hubiera triunfado éste tenía que abarcar todas las relaciones comerciales internacionales que antes había desarrollado el capitalismo.

En 1991, la Unión Soviética se disolvió y el nuevo Estado ruso ya no se identificó con el marxismo. Otras naciones del mundo siguieron el mismo camino. Actualmente el socialismo científico ha dejado de ser una fuerza política prominente en la política mundial.

Muchos gobiernos, partidos políticos, movimientos sociales y teóricos académicos han afirmado fundamentarse en principios marxistas. Ejemplos particularmente importantes son los movimientos socialdemócratas de la Europa del siglo XX, el bolchevismo ruso, la Unión Soviética y otros países del bloque oriental como Vietnam, China bajo el gobierno de Mao Tse Tung, Cuba con Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara, Santucho y otros revolucionarios en países agrarios en desarrollo. Estas luchas han agregado nuevas ideas a Marx y, por lo demás, han transmutado tanto el marxismo que resulta difícil especificar el núcleo de éste. Actualmente las transformaciones socio-económicas han obligado a repensar al marxismo en una línea llamada posmarxismo en la cual se encuentran autores como Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.



La critica liberall



Los miembros de la escuela austríaca fueron los primeros economistas liberales en criticar sistemáticamente la escuela marxista. Esto fue, en parte, una reacción a la Methodenstreit (controversia sobre la cuestión del método), cuando atacaron las doctrinas hegelianas de la escuela histórica. Aunque muchos autores marxistas han intentado presentar a la escuela austríaca como reacción burguesa a Marx, tal interpretación es insostenible: Carl Menger escribió sus Principios de economía casi al mismo tiempo que Marx completaba El capital. Los economistas austríacos fueron, no obstante, los primeros en enfrentarse directamente con el marxismo, ya que ambos trataban de asuntos como el dinero, el capital, los ciclos económicos y los procesos económicos. Eugen von Böhm-Bawerk escribió críticas extensas de Marx en los años 1880 y 1890, y varios marxistas prominentes (como Rudolf Hilferding) asistieron a su seminario en 1905-1906.

Posteriormente existió un debate entre Ludwig von Mises (discípulo de Böhm-Bawerk), quien consideraba que el socialismo era imposible al no existir un mercado y una todapoderosa Mano Invisible que determinase los precios, y Oskar Lange, quien defendía una economía socialista con un mercado estatal en la que los precios fuesen determinados según un método de ensayo y error, hasta hallar un precio adecuado. La crítica de Mises al marxismo se extendió a la metodología de interpretación histórica con su crítica al polilogismo clasista. El debate entre ambos economistas continuó durante varios años, hasta que Oskar Lange afirmó que Von Mises tenía razón. Sin embargo, años después volvió a modificar su punto de vista, y defendió la economía soviética asimilando el aporte de Von Mises al análisis de la acción humana: la praxeología. La respuesta austríaca a los argumentos de Oskar Lange se vio completada con el análisis de Friedrich Hayek.

Diversos autores marxistas han ofrecido en los años posteriores respuestas a los argumentos liberales. Mientras que algunos defienden modelos de socialismo de mercado más refinados que el de Oskar Lange (por ejemplo, David Schweickart), otros consideran aun que es posible establecer una economía socialista sin mercado. En este último grupo se puede diferenciar entre los que sostienen que el método de cálculo en el socialismo debe realizarse según la teoría del valor trabajo y los que sostienen que el valor trabajo sólo existe en las sociedades capitalistas. Actualmente la crítica más refinada de la escuela austríaca al socialismo en todas sus variantes ha sido realizada por Jesús Huerta de Soto en su libro Socialismo, cálculo económico y función empresarial.

También existe un grupo de socialistas que han dado su apoyo al libre mercado entre productores. Proponen un socialismo sin planificación colectivista mediante la combinación de individualismo y supresión de la propiedad privada lockeana. Sus representantes, varios precursores o representantes del mutualismo, son Thomas Hodgskin, Pierre-Joseph Proudhon, Benjamin Tucker, Silvio Gesell, Franz Oppenheimer, y Kevin Carson.


Karl Marx.



Engels:



Los 2 juntos:







Bandera del comunismo (hoz, del proletariado rural y martillo, de proletariado de las ciudades):






http://es.metapedia.org/wiki/Marxismo

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