Cuando comencé a usar tampones, recuerdo que estaba muy asustada después de leer acerca del Síndrome del Shock Tóxico (SST) en la caja del producto.
Estaba convencida de que yo también llegaría a padecerlo. Asumí que, al enumerar los riesgos en la caja del producto, era casi inevitable que pudiera escapar de este Síndrome.
El SST es una condición rara. Sólo se presenta de uno a dos casos por cada cien mil mujeres que menstrúan, entre las edades de 15 a 44 años en Estados Unidos.
Pero, ¿qué es exactamente el SST?
De acuerdo con Mayo Clinic, es una infección causada, la mayoría de las veces por el Staphylococcus aureus.
Las mujeres menores de 30 años son mucho más vulnerables a padecer del SST.
Para evitar el SST es IMPORTANTÍSIMO no usar tampones por más de ocho horas y elegir el adecuado para ti, según tu tipo de flujo menstrual (regular, super, super plus y ultra).
De acuerdo con la teoría de McKinley Health Center, los tampones facilitan este tipo de infección porque su uso intra- vaginal prolongado aumenta el crecimiento bacteriano.
Aunque algunas mujeres pueden tener la cepa Staphylococcus aureus en su cuerpo, esta es completamente inofensiva, sin embargo, el tampón empapado de sangre puede proporcionar un entorno perfecto para que las bacterias crezcan con rapidez y luego ingresen en el torrente sanguíneo.