Megapost sobre la Revolución Cubana (parte I)

Modelo Social Socialista
Desde 1959, comenzaron a efectuarse en el país profundas transformaciones en su estructura política. Un arduo trabajo en el desarrollo de las estructuras sociales, hace que la sociedad se beneficie, creando valores humanos y solidarios y permitiendo a todos por igual el derecho a participar en la vida política, económica y social de la República de Cuba.
El concepto de bienestar de la mayoría desplazó la vieja filosofía que garantizaba la calidad de vida solo de un pequeño grupo que ostentaba el poder económico y político. El triunfo revolucionario vino a cambiar el estatus de desplazados de las grande masas desposeídas.

El derecho al trabajo, a la educación, a la salud se convierte en premisas de la sociedad cubana; por vez primera un gobierno que defiende también el derecho a la soberanía e independencia de un pueblo se preocupa por eliminar los lastres heredados de la seudorepública tales como drogadicción, el crimen organizado, la corrupción, la prostitución y el abuso a la infancia, entre otros males.
La estrategia del estado cubano estuvo clara desde los inicios de la revolución y respondía a los objetivos plasmados en el alegato de autodefensa de Fidel Castro en el juicio realizado por el asalto al Cuartel Moncada, titulado “La Historia me absolverá” .
En dicho documento Fidel alude a la necesidad de realizar cambios radicales que estremezcan las estructuras económicas, políticas y sociales, den al traste con los abusos y la explotación.
No debe pasarse por alto la capacidad de la revolución de revolucionarse a sí misma, manteniendo programas de desarrollo económico que permiten el ajuste y la toma de medidas coyunturales de acuerdo con el contexto económico internacional y que no han impedido mantener la fidelidad al programa político y social delineado desde los inicios del proceso.
En las más difíciles circunstancias internacionales sometida a un intenso bloqueo que ha pretendido hundirla como nación, Cuba ha logrado salir airosa y mantenerse fiel a su proyecto de crear una sociedad distinta, más justa y más humana, para el bien de todos sus integrantes, sin distinción de razas, sexo o capacidades físicas.
Fuentes:
Alvares, Elena; Máttar, Jorge. Politica Social y reformas estructurales: Cuba a principios del siglo XXI
Martínez Puentes, Silvia. Cuba: Más allá de los sueños
Salud
En 1956, Fidel Castro patentaba en su alegato “La Historia me absolverá”: "el problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política."
En drámatica descripción de la situación de insalubridad que vivía el pueblo cubano en esa época, el documento recoge la siguiente cita:"La sociedad se conmueve ante la noticia del secuestro o el asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete con tantos miles y miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre los estertores del dolor, y cuyos ojos inocentes, ya en ellos el brillo de la muerte, parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón para el egoísmo humano y que no caiga sobre los hombres la maldición de Dios. Y cuando un padre de familia trabaja cuatro meses la año, ¿con qué puede comprar ropas y medicinas a sus hijos? Crecerán raquíticos, a los treinta años no tendrán una pieza sana en la boca, habrán oído diez millones de discursos, y morirán al fin de miseria y decepción. El acceso a los hospitales del Estado, siempre repletos, sólo es posible mediante la recomendación de un magnate político que le exigirá al desdichado su voto y el de toda su familia para que Cuba siga siempre igual o peor."
* Médicos en la capital antes de 1959: 65%
* Capacidad hospitalaria antes de 1959: 337
* Hospitales rurales en Cuba antes de 1959: 1
Con el triunfo de la Revolución, la medicina cubana optó por un nuevo paradigma cuya esencia se trastocó del carácter privado, lucrativo y mutualista hacia un enfoque humanista y de justicia social, con lo cual la población cubana se convirtió en total beneficiaria de los servicios de salud con acceso pleno sin costo alguno.
Creación del Sistema Nacional de Salud en Cuba
La medicina privada y las “Casas de Socorros” para casos de urgencia, desaparecen en pos de constituir lo que se conoce hoy como el Sistema Nacional de Salud, basado en un Programa de Salud que desde su constitución se proyecta como una integración bio-psico-social, orientada no solo hacia la curación de enfermedades, sino sobre todo a su prevención.
Para lograr tal propósito, el país dispone de dos pilares fundamentales: la medicina comunitaria y la medicina familiar, sobre la base de los cuales se sustenta hoy, el Programa de Atención Primaria de Salud en Cuba. Este programa tuvo como objetivo en sus momentos iniciales la formación de la Red del Policlínico Integral Preventivo Curativo (1964), al que sustituirían como sucesivos eslabones históricos los modelos del Policlínico Comunitario (1974) y del Médico y la Enfermera de la Familia (1984).
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Cantidad de consultas médicas anuales por habitantes (2000):7,2
Uno de los esfuerzos más notables respecto a la atención médica en general radica en la creación de los servicios rurales de salud, organizados desde 1960 mediante la Ley 723 denominada Ley del Servicio Médico Social Rural que estableció el servicio médico del postgraduado.
Con la puesta en marcha del Programa de Inmunización, desde 1963 se erradica la poliomielitis y en 1970 el paludismo. Hacia 1979 Cuba obtiene la tasa de mortalidad materna más baja de América Latina 29,6 por mil nacidos vivos gracias a la puesta en funcionamiento del Programa Materno Infantil.
El sistema de Salud cubano presta especial atención al adulto mayor dado que 2002, el índice de adultez
El Programa Integral del Adulto Mayor, es un plan de acción y atención diferenciada hacia este grupo etario, con el propósito de cubrir sus necesidades biológicas, psicológicas y sociales, y elevar la calidad su vida. Tiene un enfoque comunitario e institucional, el mismo se acompaña del desarrollo de la Geriatría y Gerontología con el fin de estudiar mejor los aspectos del envejecimiento de las personas y sus requerimientos en nuestro medio social. De ahí el surgumiento también de los Círculos de Abuelos y de la formación de los Trabajadores Sociales para la atención especializada a este sector de la sociedad.
Desde el año 2002 está en marcha del proyecto “Revolución”, concebido por el gobierno cubano y ejecutado por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), que incluye la puesta a punto de los centros de salud como centros asistenciales de excelente calidad, tanto en la tecnología médica así como la infraestructura y el personal capacitado. De ahí que hoy en día, en cualqueir municipio del país se encuentren en reparación capital, ampliación o remodelación instituciones de salud, desde las emblemáticas como el hospital docente "Calixto García" en plena capital, hasta los policlínicos en intrincados parajes de la geografía montañosa de Cuba. la ampliación y modernización de servicios (ambulatorios, hospitalarios y de urgencia, docentes y asistenciales). Contempla además, la capacitación al personal que asumirá la responsabilidad de dirigir su puesta en marcha y la aplicación de Nuevas Tecnologías de la Salud.
Enseñanza de la Medicina
En 1959 el joven gobierno revolucionario encontró sólo la escuela de Medicina de la Universidad de La Habana. Fue en 1964 cuando su graduaron los primeros 250 médicos totalmente formados por la Revolución. Hoy existen en el país cuatro Institutos Superiores de Medicina, 23 facultades, una Escuela Latinoamericana de Medicina y mucho más de 100 policlínicos y centros de la Salud, además de cientos de hospitales.
Los médicos que egresaban de aquella única facultad prerrevolucionaria tenían la desventaja de una formación eminentemente teórica, los de hoy, cumplen programas de estudio integrales a lo largo de los seis años de la carrera, que los facultan para ejercer la profesión con amplios y actualizados conocimientos teórico-prácticos de la ciencia médica.
Se desarrollan nuevos programas para perfeccionar la enseñanza y continuar supliendo las necesidades de especialistas en Cuba y en otros países del mundo que lo requieran. Entre los programas que se han desarrollado se encuentra el Programa de Formación Emergente de Médicos. El mismo tiene el propósito de formar médicos para la atención pública gratuita como alternativa válida a una medicina privada que no tiene en cuenta las reales necesidades de las poblaciones. Se trata de un programa que se propone hacer extensiva la experiencia cubana de brindar atención médica gratuita a los menos favorecidos.
En Cuba ya estudian medicina 21 mil jóvenes de América Latina y que en 10 años el país se propone formar 100 mil médicos para el Tercer Mundo. Tal propósito se torna más ambicioso con la colaboración de Venezuela, en un esfuerzo común que le daría al mundo pobre unos 200 mil médicos en un plazo de 10 años.
Las formas con las cuales ejecuta el proyecto va desde la enseñanza tradicional con las 21 facultades de Ciencias Médicas existentes en Cuba, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y otras dos formas: el estudio en policlínicas y la conversión de antiguos preuniversitarios en el campo en escuelas de medicina equipadas con la más moderna tecnología, métodos audiovisuales y medios interactivos.
Los antiguos preuniversitarios están en capacidad de albergar unos 50 mil estudiantes de medicina, y los 500 policlínicos constituyen sedes universitarias cuyos alumnos viven, en muchos casos, junto a familias cubanas.
Avances en las Investigaciones en el sector.
En 1966 se inauguran 8 institutos de investigaciones en el tema de la salud muchos de los cuales son mundialmente reconocidos por los resultados obtenidos en la esfera que aún hoy hacen posible el desarrollo vertiginoso de los estudios médicos en Cuba.
El desarrollo de la Biotecnología ha traido decisivos impactos en el sistema de salud, y la misma está en la base del Programa Nacional de Medicamentos. En medio del período especial comenzó este programa con el desarrollo productivo en centros como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología , el Centro de Inmunoensayo (1987) y el Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEM).
Entre 1992 y el 2002 se introdujeron en el país 333 medicamentos de factura nacional. Desde los llamados retrovirales para la terapia de pacientes con SIDA hasta antibióticos de tercera generación, cardiovasculares y vasodilatadores. Una moderna planta de citostáticos garantiza los principales sueros necesarios en el tratamiento de los enfermos de cáncer. De los diez productos biotecnológicos más vendidos en el mundo, ocho se hacen en nuestros laboratorios. Gracias al desarrollo de la tecnología SUMA por el Centro de Inmunoensayo, el país ha impulsado importantes programas de pesquisaje masivo en favor del bienestar del pueblo. Esta tecnología posee 27 estuches de diagnóstico para 15 patologías diferentes todos utilizados por instituciones de nuestro país.
Con un amplio uso de las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones (TIC), se obtienen en estos momentos resultados de alto impacto en las biotecnologías como terapias antivirales contra el VIH SIDA, y una vacuna pentavalente pediátrica. Cuba es el segundo país en el mundo que logra un producto semejante, solo antecedido por Francia.
En Cuba ya se acumula una destacada experiencia en el empleo de las técnicas más avanzadas a escala mundial, entre ellas: la trasplantología, la fertilización in vitro, lázer en cirugía, oxigenación hiperbárica, litotricia extracorpórea, resonancia magnética nuclear, angiografía por sustracción digital, ingeniería genética, técnicas inmunológicas y electroanalgesia.
Otro gran espacio de desarrollo lo constituyeron las unidades de terapia intensiva pediátricas, que existen en las 14 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud; los cardiocentros, y el Centro de Microcirugía Ocular en Serie anexo al Hospital Oftalmológico "Ramón Pando Ferrer", que fue el primero en América, inaugurado en abril de 1988.
El Bloqueo que desde mediados de la década del 90 los Estados Unidos imponen sobre Cuba, han causado afectaciones al sistema de salud cubano como las restricciones a la adquisición de suministros y tecnologías médicas de procedencia norteamericana. A pesar de ello el sistema nacional de salud, se ha mantiene y desarrolla sobre los presupuestos de que:
1. El sistema de salud continuará siendo totalmente financiado por el presupuesto estatal.
2. Se mantendrá la cobertura y la accesibilidad total a los servicios de salud por la población mediante la gratuidad.
Programas de Cooperación
Desde los primeros años de la Revolución en Cuba ha existido una alta sensibilidad por la salud pública acompañada por una ética solidaria de ayuda y colaboración con los países más pobres y necesitados de todos los continentes.
La cooperación cubana en el área de salud se inicia en el año 1963 por Argelia (África), cuando un grupo de médicos voluntarios respondió al llamado del Comandante Fidel Castro para prestar servicios de asistencia médica en gesto de solidaridad y apoyo al hermano pueblo argelino, que confrontaba un serio problema en salud pública producto de la herencia dejada por el colonialismo francés.
En 1970, producto del terrible terremoto en el Departamento de Ancash, en el norte de Perú, Cuba envió, a solo 72 horas de conocerse el desastre, dos aviones con plasma, medicamentos y vacunas para los damnificados. Días después, la alta dirección de la Revolución cubana despidió a la primera brigada de enfermeras y médicos que llevaban consigo cinco hospitales de campaña, casas de campaña, plantas eléctricas, instrumental y equipos para atención a la población. Además, el pueblo cubano realizó 104 594 donaciones de sangre a la vez que el Estado realizó un fuerte activismo internacional en función de concitar la atención y la ayuda sobre esta situación.
En la actualidad más de cincuenta y dos mil trabajadores del sector han brindado su aporte solidario, entre ellos treinta y ocho mil médicos, en noventa y dos países. A lo largo de estos años, se han formado más de dos mil médicos en Cuba, procedentes de varias naciones, y los profesores cubanos han organizado e inaugurado ocho facultades de medicina, fundamentalmente en países africanos, donde se forman cientos de médicos.
El desastre provocado por los huracanes “George” y “Match” en 1998, que afectó profundamente a las economías de los países centroamericanos y caribeños, y que ocasionó además la pérdida irreparable de miles de vidas, tuvo la respuesta cubana de concebir un Programa Integral de Salud, proyecto de cooperación que conllevó al envío de brigadas compuestas por médicos y paramédicos a los lugares más afectados y apartados de esos territorios.
Es en ese contexto aparecen iniciativas que se han consolidado en pocos años como la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), para formar gratuitamente como médicos a jóvenes de esos países; el proyecto cubano-venezolano Misión Milagro, iniciado en julio de 2004 para la atención oftalmológica gratuita a pacientes de escasos recursos, fundamentalmente de Latinoamérica, y la creación de la Brigada “Henry Reeve”.
Fuentes
Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba. Ponencia leída en Simposio “Mario Escalona in Memoriam. Teoría y práctica en la atención primaria de salud”. Escuela Nacional de Salud Pública. Junio 11 de 2004.
Ayer y hoy de un pueblo en Revolución. Bohemia. Enero, 1999. No.1, p. 28-49.
Perez Cruz, Felipe de J. Cuba: Salud de privilegios en el Siglo XXI. Cuba Socialista. 8 de Enero de 2008.
Temas propuestos por Cuba para XIV Cumbre de Países No Alineados. Compendio informativo del Centro de Información para la Prensa. La Habana, 11-16 de septiembre, 2006
Presno Labrador, C. Experiencia Médica: El Médico de la Familia. Rev Cubana Med Gen Integr 2006;22(1)
Gusmán castro, P. Fidel: Cifras y Hechos irrebatibles. Escambray. Octubre, 2008.
Programa de Atención Primaria de Salud
La Atención Primaria de Salud, comprende un conjunto de procederes y servicios de promoción, prevención, curación y rehabilitación, así como la protección de grupos poblacionales específicos y el abordaje de problemas de salud con tecnologías apropiadas de este nivel, dirigido a cada persona, sus familias, la comunidad y el medio ambiente.
El programa de Atención Primaria de Salud comenzó a dar sus primeros pasos (aunque entonces no fuera reconocido como tal) en los hospitales y puestos médicos rurales en los primeros meses de 1961 cuando se le asignan a estas instituciones como funciones principales: la asistencia médica, la vigilancia epidemiológica (con énfasis en paludismo), la vacunación, la educación sanitaria y actuaciones médico legales de la población de las zonas más apartadas del país.
En diciembre de 1972 se constituye el Policlínico Integral como: “la institución de la organización de salud que desarrolla actividades de promoción, protección y recuperación de la salud sobre la población de un área determinada, mediante servicios que alcanzan a sanos y enfermos en el ámbito familiar, laboral, escolar o social en general”.
Hoy en día un policlínico de tipo medio ofrece 22 servicios, entre ellos rehabilitación, radiología, ecografías, optometría, endoscopia, trombólisis, traumatología, laboratorios clínicos, planificación familiar, urgencias odontológicas, atención maternoinfantil, inmunización y atención a las personas diabéticas y a las de edad avanzada. Se ofrecen también otras especialidades, entre ellas dermatología, psiquiatría y cardiología, además de la medicina de familia y la medicina interna, pediatría, y obstetricia y ginecología.
A finales de la década del 70 se inicia la implantación de la llamada “Medicina en la Comunidad". La misma se orientó hacia el sistema de salud comunitario que tiene como protagonistas: al Médico, la Enfermera de la Familia y el equipo de especialistas del policlínico.
A partir de 1984 el programa de Medicina en la Comunidad pasó a vincularse con el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia. Ambos programas comprenden entre otros aspectos la atención de la población por sectores lo que permitió que el personal médico responsabilizarse con el cuidado de un número determinado de habitantes según grupos de edades y sexo. En el programa convergen en un conjunto de actividades planificadas de atención médica integral por áreas determinadas de población. Este tipo de medicina se aplica únicamente en Cuba.
El trabajo de la atención primaria de salud en Cuba se extiende además a la vigilancia de la contaminación ambiental en la comunidad, la medicina del trabajo, nutrición e higiene de los alimentos y atención escolar. El Programa de Atención Primaria de Salud se encuentra organizado en 381 áreas de salud con una cobertura que alcanza a todos sus pobladores. Esta concepción ha situado a Cuba desde 1983 entre las pocas naciones que han cumplido las metas del programa Salud para Todos en el año 2000, auspiciado por Naciones Unidas a través de la Organización Mundial de la Salud.
En la actualidad se siguen introduciendo nuevos cambios en la Atención Primaria de salud. Desde el 2002, 241 policlínicas han sido objeto de una amplia renovación, proceso que se prolonga hasta la fecha de hoy. La finalidad es añadir servicios que antes sólo se ofrecían en los hospitales.
El Programa del Médico y la Enfermera de la Familia
El Programa del Médico y la Enfermera de la Familia a partir de 1984 que comienza su aplicación se caracterízó por una voluntad política basada en el trabajo en equipo de un médico y una enfermera, que brindarían atención médica integral, dispensarizada y proactiva a un sector de la población, y que consideraban a la familia como la unidad principal de atención, aunque también realizaron acciones sobre el individuo y la comunidad donde radica.
Basado en un enfoque clínico-epidemiológico y social de los problemas de salud del individuo, la familia y la comunidad, el modelo de Medicina Familiar, comienza en el policlínico “Lawton”. El mismo se extiendió rápidamente al resto del país en un proceso de cobertura determinado por el número de médicos que cada año egresaban de las Facultades de Ciencias Médicas. Junto a este programa surge un nuevo profesional, el Médico de Familia, y una nueva especialidad, la Medicina General Integral.
En los años noventa el programa repartió a médicos y enfermeras de familia por todo el país y llegó a atender así a más del 95% de la población.
Fuente
Perez Cruz, Felipe de J. Cuba: Salud de privilegios en el Siglo XXI . Cuba Socialista. 8 de Enero de 2008.
Campos, Lena. La atención primaria en Cuba cumple 30 años. CiberCuba: Medicina y Salud. Junio de 2008.
Rojas Ochoa, F. Atención primaria de Salud de 1959 a 1984. Conferencia leída en el Simposio "Mario Escalona in Memoriam: Teoría y práctica de la atención primaria de salud". Escuela Nacional de Salud Pública, junio 11 de 2004.
Cuaderno de Historia No. 81, 1996
Conferencia Doce
La salud pública en Cuba en el periodo revolucionario socialista
Conferencia Doce
La salud pública en Cuba en el periodo revolucionario socialista
Etapa de Construcción del Socialismo. Subetapa de Consolidación del Sistema Nacional de Salud Unico y despegue a la consecución del nivel de potencia médica. Incorporación y desarrollo de alta tecnología médica en el período revolucionario socialista. La atención médica primaria en Cuba y el modelo del Médico de la Familia. La salud pública cubana en los organismos internacionales de salud. Resumen y consideraciones finales del curso.
Llegamos con esta conferencia al momento actual del período revolucionario socialista de nuestra salud pública y a la terminación del curso.
En la anterior explicamos dentro de la etapa de Construcción del Socialismo la subetapa de Integración del Sistema Nacional de Salud Unico (1960-1970). Pasamos a destacar las diferentes manifestaciones de la colaboración internacional de la salud pública cubana como consecuencia de la aplicación de uno de los principios de la salud pública socialista; la fundación de la moderna Academia de Ciencias de Cuba en sustitución de la centenaria Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; la creación de institutos de investigaciones en el campo de la medicina; la revitalización y fundación de sociedades científicas médicas; las nuevas publicaciones periódicas y la edición de obras de medicina y terminamos con una breve síntesis sobre la historia de los congresos médicos nacionales e internacionales en Cuba.
En la presente conferencia abordaremos de la misma etapa de Construcción del Socialismo, la subetapa de Consolidación del Sistema Nacional de Salud Unico y de despegue a la consecución del nivel de potencia médica para nuestra salud pública; nos detendremos para explicar por separado las dos características dominantes de su último decenio: la incorporación y desarrollo de alta tecnología médica en nuestro medio y la implantación de una verdadera y amplia dispensarización de acciones de salud a toda la población del país con la puesta en marcha del revolucionario y novedoso plan de atención primaria del Médico de la Familia, para terminar con una breve exposición sobre la salud pública cubana en los organismos internacionales de salud y un resumen y consideraciones finales del curso.
ETAPA DE CONSTRUCCION DEL SOCIALISMO. SUBETAPA DE CONSOLIDACION DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD UNICO Y DESPEGUE A LA CONSECUCION DEL NIVEL DE POTENCIA MEDICA
La implantación del Sistema Nacional de Salud Unico permitió el primer intento de planificación a largo plazo en la esfera de la salud, lo que se produjo a finales de 1969 con la elaboración del Plan de Salud 1970-1980 que abarcaba un período de diez años.
Durante ese decenio la salud pública va a continuar su avance progresivo y sin abandonar su desarrollo en extensión; ocurrirán cambios cualitativos que consolidan más la cobertura alcanzada en los años anteriores y hacen que predomine el desarrollo intensivo y se comience a aplicar la planificación como función rectora del trabajo de dirección.
Estructuralmente en el año 1970 el Sistema Nacional de Salud estaba integrado por un nivel central, siete direcciones provinciales, cuarenta regionales y una red de servicios compuesta por unas 2 500 unidades de las cuales una tercera parte eran instituciones de atención directa a la población.
En el nivel central la estructura estaba conformada por el ministro, dos viceministros (uno a cargo de la Asistencia y la Docencia y otro de la Higiene y la Epidemiología) y seis direcciones nacionales dependientes directamente del ministro. En esta estructura se ponía énfasis en la integración de la docencia con la asistencia y se destacaba la importancia que debían tener las actividades de higiene y epidemiología.
A partir de 1973 la estructura sufre cambios notables, se organizan cinco viceministerios y la Dirección Nacional de Economía. A uno de estos viceministerios se le da la categoría de viceministerio primero, los demás serán los de Asistencia Médica y Social, Docencia e Investigaciones, Higiene y Epidemiología y de Industria Farmacéutica.
Con esta nueva estructura se fortalece la actividad docente e investigativa poniéndola en condiciones de enfrentar las transformaciones que se producen en esta subetapa.
En 1976 al ponerse en vigor la nueva división política administrativa, la instauración de los Organos del Poder Popular y la implantación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, se producen cambios radicales en la organización y estructura del Sistema Nacional de Salud.
El Ministerio de Salud Pública, como organismo central, quedó subordinado al Estado y al Gobierno de la República y las Direcciones Provinciales y Municipales a las Asambleas del Poder Popular de sus instancias respectivas. Son eliminadas las Direcciones Regionales y sus grupos ejecutivos pasan a reforzar las Direcciones Municipales o Provinciales que recién se creaban.
Estos cambios determinan además que el proceso de descentralización ejecutiva y centralización normativa que el Ministerio venía desarrollando desde la década del 60, alcance ahora su plenitud, al asumir el organismo central sólo funciones de tipo normativo-metodológicas. Las Direcciones Provinciales y Municipales van a estar subordinadas administrativamente al Poder Popular en cada eslabón respectivo a partir de ese momento.
El nivel central quedaba entonces conformado por el ministro, un viceministro primero y cinco viceministros encargados de la Atención Médica e Higiene y Epidemiología; Desarrollo de la Salud; Docencia; Industria Farmacéutica y Economía. En esta estructura se unían en un solo viceministerio las actividades de Asistencia Médica e Higiene y Epidemiología. Error que se rectificó como consecuencia de tener que enfrentar el país la epidemia de dengue ocurrida a partir de septiembre de 1977 y se dio un paso muy positivo al separar la actividad investigativa de la docente, lo que permitió adaptar la estructura a los avances que tendrían lugar en el campo de la investigación.
En 1978 la estructura central comprendía además del ministro, el viceministro primero y seis viceministros encargados de la Atención Médica; Desarrollo de la Salud; Docencia Médica; Higiene y Epidemiología; Industria Farmacéutica y Economía. Desde 1985 los viceministros son ocho, un viceministro primero y siete viceministros encargados de la Atención Médica y Social; Higiene y Epidemiología; Docencia Médica; Ciencia y Técnica; Industria Farmacéutica y los Artículos de Uso Médico; Servicios Básicos y Administración y de Economía de la Salud.
A partir de 1977 a la Dirección de Política de Salud se incorpora un asesor soviético de elevada calificación, con experiencia en la planificación de salud. El trabajo realizado fue de gran utilidad y entre sus principales logros pueden destacarse la elaboración del "Sistema de Normas, Patrones e Indices para el desarrollo de la Salud hasta 1985", que fue aprobado en 1979 por el Ministro de Salud Pública para su aplicación inmediata.
Este documento primero en su clase que se aprobaba en el organismo, constituyó una herramienta fundamental en todas las actividades de planificación realizadas a partir de la fecha de su aprobación y específicamente para la elaboración del II Plan Quinquenal de Salud (1981-1985).
En reunión celebrada el 20 de julio de 1978, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba aprobó la resolución y las directivas que establecieron la organización de los trabajos para la elaboración de la Estrategia del Desarrollo Perspectivo Económico y Social hasta el año 2000. En igual fecha, fueron aprobadas las directivas para la elaboraión del Plan Quinquenal (1981-1985).
En ambos documentos, en la sección correspondiente a "Elevación del Nivel de Vida", se trazan los lineamientos generales para el desarrollo de la salud pública y la asistencia social en el período, se fijan los objetivos en la atención ambulatoria, hospitalaria y estomatológica y se enuncian metas en relación con la disponibilidad de los recursos humanos calificados para el crecimiento del Sistema. También se definen los objetivos relacionados con los hogares de ancianos e impedidos físicos y mentales.
En el II Congreso del Partido Comunista de Cuba (1980) se aprobaron los lineamientos para el trabajo en la salud pública hasta 1985, en los que se trazó la política para el desarrollo en esos años.
Posteriormente, en sus discursos de clausura del V Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, en Camagüey (1981); del Claustro Extraordinario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (1982) y del Claustro Nacional de Ciencias Médicas, en La Habana (1983), el Comandante en Jefe doctor Fidel Castro Ruz orientó la política de salud del país, encaminada a convertir a Cuba en una potencia médica.
Esta política se basa fundamentalmente en la importación y desarrollo de la tecnología médica más moderna, cuyos resultados de mayor relieve son logrados en los campos del diagnóstico médico y la transplantología de órganos; el incrementro cuanti-cualitativo de las investigaciones científicas en instituciones altamente especializadas; la aplicación de la dispensarización de acciones de salud a toda la población del país a través del modelo del Médico de la Familia, lo que hará de Cuba el primer país de América en lograr la más importante meta de la salud pública moderna y el perfeccionamiento del plan de formación de especialistas de medicina, con incremento del número de graduados, que permita cubrir las necesidades crecientes del Sistema Nacional de Salud y los compromisos de colaboración médica internacionales.
INCORPORACION Y DESARROLLO DE ALTA TECNOLOGIA MEDICA
En esta subetapa, como una de sus características más fundamentales, se ha acumulado y desarrollado en Cuba una destacada experiencia en el empleo de las técnicas médicas más avanzadas a escala mundial, entre ellas: la transplantología (riñón, corazón, pulmón, hígado, páncreas-riñón, médula ósea y neurotransplante); fertilización in vitro (bebé probeta); láser en cirugía; oxigenación hiperbárica; litotricia extracorpórea; resonancia magnética nuclear; angiografía por sustracción digital; ingeniería genética; técnica inmunológica y electroanalgesia.
Esta nueva tecnología ha podido ser asimilada por el desarrollo alcanzado en nuestros institutos de investigaciones y en unidades creadas en la última década, como entre otras el Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras", unidad modelo en su clase y orgullo del desarrollo científico de la medicina en Cuba y el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ). En estos momentos muchas de esas técnicas son empleadas en unidades de diferentes provincias del país.
Figura 19.
Además se realizan investigaciones y desarrollo de tecnología médica en los Institutos de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Endocrinología, Nutrición e Higiene de los Alimentos, Medicina del Trabajo, Medicina Tropical "Pedro Kourí", Nefrología, Neurología y Neurocirugía, Oncología y Radiobiología, Hematología, Gastroenterología y Angiología.
Así, en el de Hematología se ha desarrollado la técnica para hacer el diagnóstico prenatal y de portadores de la hemofilia B por métodos de ingeniería genética y se trabaje en el diagnóstico de la hemofilia A.
En el de Nefrología, a partir de los transplantes renales y de páncreas-riñón, se ha desarrollado un sistema computarizado para la selección donante-receptor en los sujetos y la tira reactiva de urea, métodos de diagnóstico rápido, sin ayuda de laboratorio.
En el de Nutrición e Higiene de los Alimentos se ha desarrollado un sistema de programas para cálculos dietéticos y recomendaciones nutricionales por computación.
En el de Oncología y Radiobiología se producen anticuerpos monoclonales útiles para el diagnóstico de los tumores malignos y el tratamiento contra el rechazo de órganos transplantados; lo que sustituye a la ciclosporina A.
En el de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, conjuntamente con el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC), se desarrolló la sonda cardíaca nuclear, un equipo computarizado que permite estudiar la función mecánica del corazón. Además se han perfeccionado dos sistemas Pasek para el procesamiento automático de la señal electrocardiográfica; y Paiven para el procesamiento de imágenes ventriculares, para valorar la calidadd del bombeo del corazón.
Actualmente el CENIC materializa investigaciones en ramas tales como la biomedicina, la química, la biología y la instrumentación electrónica, para lo cual cuenta con departamentos especializados y laboratorios muy bien equipados. Así como dos instalaciones de cálculo. Resulta imposible enumerar todos los resultados científicos introducidos en la práctica social por esta institución, pero baste decir que en sus primeros veinte años de actividad (1965-1985) había solicitado 189 patentes de invención.
Lo mismo se puede decir del Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí", revitalizado vigorosamente en 1978 con nuevos locales y amplios recursos, en sus trabajos de investigación de gran valor científico en la infectología; el Instituto de Neurología y Neurocirugía en los neurotransplantes y en el Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras" en la transplantología en general.
En la última década se han creado también en nuestro país diferentes instituciones de amplia proyección en el área de la técnica médica, entre las que se destacan por sus resultados las siguientes.
El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, donde se producen interferones, enzimas de restricción y diferentes anticuerpos monoclonales.
El Centro de Inmunoensayo, en el que se llevan a cabo investigaciones y la producción de sistemas ultramicroanalíticos (SUMA) aplicados a la medicina y al desarrollo de técnicas de inmunoensayo y laboratorio clínico. El SUMA permite el diagnóstico de malformaciones congénitas, del SIDA, de la hepatitis B, del hipotiroidismo congénito y de enfermedades alérgicas gammaglobulina específicas.
En el Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEN) se producen vacunas, medios de diagnóstico y cultivos. Uno de sus últimos aportes, la vacuna contra la meningitis meningocóccica tipo B, ha tenido una notable acogida en los medios científicos más importantes del extranjero.
La calidad de nuestras producciones ha hecho que firmas de países altamente desarrollados del mundo capitalista como Gran Bretaña, Francia y Japón se interesen en adquirir en nuestro país, animales de laboratorio, anticuerpos monoclonales, plantas medicinales y equipos electrónicos. Ello hace que Cuba mantenga en estos momentos relaciones con firmas especializadas de más de 25 países.
Un gran paso de avance científico en la medicina cubana lo han constituido también las unidades de terapia intensiva pediátrica, la primera de las cuales construidas en el Hospital Pediátrico Centro Habana, comenzó a prestar servicios el 3 de diciembre de 1981. Hoy poseen este tipo de unidades las catorce provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud. No menos importante lo son los cardiocentros, inaugurado el primero en noviembre de 1986, en el cual en sus dos primeros años se habían realizado 902 operaciones, 476 de ellas a "corazón abierto", utilizándose máquinas de circulación extracorpórea y el Centro de Microcirugía Ocular en Serie anexo al Hospital Oftalmológico Ramón Pando Ferrer, primero en América, inaugurado el 28 de abril de 1988.
En el campo de la administración de salud pública, en esta subetapa, se dio un gran paso de avance al autorizarse por Resolución Ministerial No. 55 A de 21 de diciembre de 1976, la creación del Instituto de Desarrollo de la Salud. Este fue inaugurado el 6 de septiembre de 1977 en el antiguo hospital antituberculoso "Doctor Joaquín García Lebredo", muy remozado, en el municipio de Arroyo Naranjo.
Los tres objetivos básicos de esta institución de la medicina social en Cuba los constituyeron: la investigación, la docencia y la gestión, y sus seis áreas principales de trabajo lo fueron en sus inicios: la administración de salud, la bioestadística, la epidemiología, la demografía, las ciencias sociales y la computación electrónica; para unírsele más tarde como departamento el Estudio de Crecimiento y Desarrollo, de importancia internacional. Su área de ciencias sociales comprendió el Departamento de Problemas Teóricos de la Salud Pública e Historia de la Medicina, en cuyo local, antiguo pabellón "Guiteras" radicó también la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública.
En el Instituto de Desarrollo de la Salud, desde el propio año de su inauguración, se inició el Primer Curso Internacional de Maestría en Salud Pública dado en Cuba (1977-1978), que se mantiene en la actualidad en la Facultad de Salud Pública. Además, en él se cursaron en forma regular las especialidades de Administración de Salud Pública, Bioestadística, Higiene y Epidemiología, cursos por encuentros de Administración de Salud Pública y cursos cortos para dirigentes del Sistema Nacional de Salud.
En la segunda planta de su edificio se instaló el primer Centro de Cálculo del Ministerio de Salud Pública y en sus diez años de existencia se aprobaron por su Consejo Científico, integrado por verdaderas autoridades de la medicina social cubana y en rigurosos análisis, más de ochenta investigaciones, en gran parte pedidas por el nivel central del Sistema Nacional de Salud. Sus tres jornadas científicas dieron a sus profesores e investigadores la oportunidad de exponer en cientos de ponencias la labor fecunda de esta institución, que en su momento recogió, sistematizó y amplió la rica experiencia cubana en las diferentes ramas de la medicina social.
Por Resolución Ministerial No. 192 de 5 de agosto de 1987 fue creada la Facultad de Salud Pública, subordinada al Instituto Superior de Ciencias Médicas, como heredera de parte de las funciones del Instituto de Desarrollo de la Salud (docencia, principalmente e investigación), para quedar adscripto al nivel central del Ministerio de Salud Pública el Centro de Cálculo y a la Facultad de Medicina "Julio Trigo", el Departamento de Crecimiento y Desarrollo.
Para estimular y reconocer el trabajo investigativo en las ciencias médicas en nuestro país, fue creado por Resolución Ministerial No. 21 de 1 de julio de 1976 el Premio Anual al Mejor Trabajo Científico, el cual consta de un primer premio y dos menciones honoríficas; iniciativa ésta que ha tenido una gran acogida por los investigadores del país. Entre los que han sido galardonados se hallan los doctores José Jordán Rodríguez, Francisco Rojas Ochoa, Sergio Arce Bustabad, Gisela Martínez Antuña (dos premios), Pedro Más Lago (un premio y dos menciones), Heriberto Vidal Rodríguez (un premio y una mención), José M. Ballester, David García Barreto, Eva Svarch, Lianne Borbolla Vacher, José A. Gutiérrez Muñiz y otros.
LA ATENCION MEDICA PRIMARIA EN CUBA Y EL MODELO DEL MEDICO DE LA FAMILIA
La forma más antigua de organización estatal de la atención médica primaria en Cuba se remonta al año 1825 cuando se puso en práctica el modelo del Facultativo de Semana; el cual consistía en nombrar semanalmente dos facultativos, un médico y un cirujano, rotándose sin excepción alguna entre todos los de la ciudad. Ellos debían atender gratuitamente a los enfermos o accidentados que se presentaran entre los pobres de solemnidad de la población, poniéndoles tratamientos en sus casas y si fuera necesario, enviándolos a los hospitales de caridad.
Realizaban también funciones de médicos forenses, inspeccionaban las condiciones higiénicas de los establecimientos públicos, se ocupaban de la higiene de los alimentos que se expedían en los comercios de la ciudad y a partir de 1829, se les agregó la responsabilidad de la atención médica de soldados y marinos enfermos.
En 1848 para su mejor servicio se dividió la ciudad en cuatro distritos, atendidos cada uno, ahora mensualmente, por dos facultativos. Con ligeras variaciones, por ejemplo en 1853 se nombró un médico militar como facultativo de semana y en 1862, al nombrarse médicos forenses se les restó esta función; se mantuvo el modelo hasta 1873 en que desaparece para ser sustituido por el de las Casas de Socorro, creado por decreto del Gobernador General de 31 de octubre de 1871.
Con las casas de socorro y los cuerpos de guardia de los hospitales a los que se les agregaron dispensarios, principalmente de enfermedades venéreas y tuberculosis, transitó la atención médica primaria estatal por el período de la república burguesa.
En los primeros años del período revolucionario socialista las antiguas casas de socorro comienzan a transformarse en policlínicos con servicios más amplios de consultas y cuerpos de guardia.
En 1964 se inicia un nuevo modelo de atención primaria capaz de llevar a cabo una medicina integral preventivo-curativa, cuyas acciones de salud se proyectarían sobre las personas y el medio, en una extensión territorial o área de salud cuya población no debía sobrepasar los 30 000 habitantes. Para lo cual se creó el Policlínico Integral "Aleida Fernández Chadiet" como unidad básica ejecutora del plan piloto en la barriada de La Lisa, municipio de Marianao en aquella fecha. Dado los resultados obtenidos se extendió el modelo a todo el país y estuvo vigente durante diez años.
El propio desarrollo de la salud pública en general y en particular de la atención médica primaria en Cuba, determinó la posibilidad de alcanzar metas superiores, por lo que se elaboró el modelo de Medicina de la Comunidad. Esta nueva forma organizativa fue ensayada de manera experimental en el año 1974 en el Policlínico Alamar. En 1975 se extendió a otros dos policlínicos en la Ciudad de La Habana y en base a la experiencia adquirida y a la satisfacción de la población, se implantó en todo el país.
La estructura del policlínico comunitario, como unidad de servicio de salud, dependía desde el punto de vista administrativo y ejecutivo de los Organos del Poder Popular Municipal. Estas unidades destinadas a una población promedio de 25 000 a 30 000 habitantes, tenían a su vez que cumplir con las normas y procedimientos metodológicos establecidos por el Ministerio de Salud Pública.
Las tareas fundamentales a desarrollar estaban encaminadas a cumplimentar los Programas Básicos del Area y las mismas se clasificaban de la forma siguiente: Programa de Atención a las Personas (comprendía los programas de atención integral al niño, a la mujer, al adulto, estomatológico y control epidemiológico); Programa de Atención al Medio Ambiente (se ocupaba de la higiene urbana y rural, de los alimentos y medicina del trabajo); Programa de Optimización de los Servicios; Programa Administrativo y Programa Docente y de Investigación.
Una década después el Sistema Nacional de Salud, bajo las orientaciones precisas y directas del Comandante en Jefe doctor Fidel Castro Ruz, se pone a la tarea de alcanzar la etapa superior del desarrollo de la atención médica primaria con la creación de un nuevo modelo capaz de dispensarizar acciones de salud a la totalidad de la población del país, dividida en grupos de familias que comprendieran no más de 700 habitantes, conocido hoy mundialmente como el plan de atención médica primaria del Médico de la Familia.
Este nuevo modelo comenzó a desarrollarse de forma experimental en el año 1984, mediante la ubicación de diez médicos en el Policlínico Lawton de Ciudad de La Habana, y poco después se extendería a toda la isla, abarcando zonas urbanas y rurales.
En esta nueva etapa del desarrollo de la atención médica primaria en Cuba el policlínico sufre modificaciones que lo convierten en base de apoyo y control de las actividades del médico de la familia; se hace posible la incorporación a éste de numerosas especialidades médicas que anteriormente eran ofertadas en los hospitales; se refuerzan los medios de diagnóstico, terapéuticos y de rehabilitación; para pasar a ser estas unidades puntos de referencia, apoyo y coordinación del trabajo del Médico de la Familia.
Figura 20.
Las acciones de cada uno de estos facultativos en la atención a la población están encaminadas a estudiar los factores económico-sociales y la influencia de éstos sobre el estado de salud de sus dispensarizados; así como dirigir con énfasis sus esfuerzos a elevar dicho estado, para lo cual desarrollan una amplia labor de promoción de salud y prevención de enfermedades.
La construcción de los consultorios del Médico de la Familia ha ido en aumento con una extraordinaria celeridad, basta decir que en la provincia Ciudad de La Habana se construyeron 615 en un año y en la de Guantánamo 173, de los cuales 147 fueron edificados en las montañas.
En 1987, a escasos tres años de su comienzo, ya se cuenta con 4 021 consultorios, con igual número de médicos y enfermeras, de los que 613 están ubicados en zonas montañosas del país.
Con los recién graduados del curso 1987-1988 se espera tener unos 6 057 médicos establecidos en el modelo del Médico de la Familia, lo que permite extender la cobertura del plan a 4 200 000 habitantes aproximadamente.
Para elevar la calidad de los servicios de dicho modelo se ha creado una nueva especialidad que abarca conocimientos clínicos de obstetricia, ginecología, pediatría, medicina interna y otros, denominada Medicina Integral, cuyo texto de cabecera lo constituye el Manual de Medicina General Integral, obra en seis tomos redactada por lo mejor de nuestros especialistas en esas materias, además de editarse una revista con el nombre de la nueva especialidad.
LA SALUD PUBLICA CUBANA EN LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES DE SALUD
En el período revolucionario socialista la presencia de la salud pública cubana en los organismos internacionales ha sido muy activa y útil no sólo para nuestro país, sino también para la comunidad internacional.
En la 26o Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (1973), el doctor Roberto Pereda Chávez, presidente de la delegación cubana, ocupó la vicepresidencia de la Comisión A. Este mismo funcionario fue elegido presidente del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana de la Salud en su 74o reunión celebrada en Washington de junio a julio de 1975 y en el propio año presidió la 23o Reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud efectuada también en Washington durante los meses de septiembre a octubre. Fueron estos los cargos más altos desempeñados por un cubano en los organismos internacionales de salud en el presente período revolucionario socialista.
El doctor Jorge Aldereguía Valdés-Brito presidió las Discusiones Técnicas de la 33o Asamblea de la Organización Mundial de la Salud celebrada en Ginebra en el mes de mayo de 1980. Y es preciso aclarar que estos cargos electivos se han logrado a pesar de la más tenaz oposición del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.
Desde la fundación del Movimiento de Países No Alineados, con su primera reunión cumbre celebrada en Belgrado (1961), Cuba ha sido uno de sus miembros más destacados y su sexta cumbre fue llevada a cabo en La Habana (1980), presidida por el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien también encabezó el Movimiento hasta la séptima, realizada en Nueva Delhi en 1984.
Figura 21.
A partir de 1978 se comenzaron a celebrar importantes reuniones anuales de Ministros de Salud de los países miembros de dicho Movimiento y la quinta efectuada en La Habana en 1982, la presidió el doctor Jorge Aldereguía Valdés-Brito.
En 1972 fue aprobado el ingreso de Cuba en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME); y en enero de 1977 se llevó a cabo en La Habana la 79o Reunión de su Comité Ejecutivo presidida por el doctor Carlos Rafael Rodríguez, vicepresidente de los Consejos de Estado y Gobierno de Cuba. A partir de entonces se ha mantenido una delegación en la Comisión Permanente del CAME en la Esfera de la Salud Pública.
Con anterioridad a su ingreso en el CAME nuestro país había participado en las Reuniones de Ministros de Salud de los países Socialistas y la décimocuarta cita se celebró en La Habana en 1973.
La presencia de Cuba en los organismos internacionales, principalmente en la Organización Mundial de la Salud y en la Organización Panamericana de la Salud, mediante la designación de asesores cubanos, utilización de becas y solicitud de consultores, ha rendido apreciables beneficios mutuos para nuestro país y los organismos señalados.
RESUMEN Y CONSIDERACIONES FINALES DEL CURSO
Llegamos así al final del curso de historia de la administración de salud pública en Cuba, en el que hemos recorrido de una manera muy general, pero particularizando en algunos aspectos, el largo camino de casi cinco siglos de experiencia cubana en esta importante rama de la medicina.
El curso lo dividimos en tres períodos históricos muy diferentes en tiempo, pero con características propias, enmarcados en el desarrollo general de nuestra historia y que son: el colonial, el de la república burguesa y el de la revolución socialista.
En el período colonial explicamos las formas elementales de administración de salud pública llevadas a cabo por los cabildos o ayuntamientos a partir de su establecimiento en la segunda década del siglo XVI. El papel de la Iglesia Católica en la fundación y administración de hospitales de caridad y otras instituciones de beneficencia pública hasta el final de la primera década del siglo XVIII. La implantación del Real Tribunal del Protomedicato, primera institución de la organización de la salud pública de la metrópoli española, con un corto inicio en Cuba de 1634 a 1637 y de forma mantenida a partir de 1711, hasta su cierre definitivo en 1833. La fundación de importantes organismos en el siglo XVIII como las Juntas de Vacunación, las Juntas de Sanidad, las Reales Juntas Gubernativas de Medicina y Cirugía y de Farmacia y las Juntas de Beneficencia y Caridad. La Sanidad Militar del Ejército Español, que por su importancia llegó a constituir en el período colonial un verdadero subsistema de salud y la heroica experiencia de la Sanidad Militar del Ejército Libertador Cubano en nuestras dos guerras independentistas contra España. El inicio de la medicina privada y del mutualismo en la colonia y de la enseñanza de la medicina. La fundación de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, las primeras sociedades científicas y la prensa médica.
Explicamos los cambios llevados a cabo en la organización de la salud pública cubana durante la primera ocupación militar de los Estados Unidos de Norteamérica para dar paso al período republicano burgués en el que se distingue en sus primeros años la labor precursora del doctor Carlos J. Finlay al frente de la sanidad cubana; lo que sentará las bases para la unificación y elevación en 1909 de todos los organismos de nuestra salud pública a categoría ministerial, con la fundación de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, primer país del planeta en hacerlo. Seguimos esta organización en sus logros y deterioro, a través de todo el período republicano burgués, al igual que los subsistemas privado y mutualista, la sanidad militar, las instituciones científicas, la enseñanza de la medicina, la prensa médica y la presencia de la salud pública cubana en los organismos internacionales, para terminar el período con la gloriosa Sanidad Militar del Ejército Rebelde heredera de la heroica tradición de la Sanidad Militar Mambisa.
En el período Revolucionario Socialista explicamos los cambios desarrollados en la etapa Democrática, Popular, Agraria y Antimperialista para entrar en la etapa de Construcción del Socialismo, la que dividimos en dos subetapas, una primera de integración del sistema nacional de salud único, primer país en América en hacerlo y una segunda, de consolidación del sistema nacional de salud único y de despegue hacia la consecución de nivel de potencia médica para nuestro país. En ellas destacamos el papel jugado en el desarrollo de la salud pública cubana por el Servicio Médico Social Rural; las transformaciones de la enseñanza superior y media de la medicina; las primeras grandes campañas epidemiológicas; la lucha ideológica en el Colegio Médico Nacional; las diferentes manifestaciones de la colaboración médica internacional cubana; la fundación de la moderna Academia de Ciencias de Cuba y los nuevos institutos de investigación; las sociedades científicas, las publicaciones periódicas y la edición de obras de medicina; los congresos médicos nacionales e internacionales en nuestro país; la incorporación y desarrollo de la alta tecnología médica; la atención médica primaria en Cuba y el modelo del Médico de la Familia, para finalizar con la explicación de la presencia de nuestro país en los organismos internacionales de salud.
Con el desarrollo de su Sistema Nacional de Salud, la Revolución Cubana ha logrado en sus tres décadas de vida erradicar de nuestra población enfermedades infectocontagiosas como el paludismo, la difteria, el tétanos neonatorum y la poliomielitis; alcanzar en los últimos años tasas de mortalidad de 0,0 en fiebre tifoidea, tosferina, tétanos, sarampión y bajar la de tuberculosis, que en 1955 era de 18,5 a 0,6 en 1987. La mortalidad por enfermedades diarreicas agudas que en 1962 presentaba una tasa de 57,3 desciende a 3,4 en 1987; la endemia parasitaria, que fue secularmente el azote más implacable de nuestra población rural, principalmente en los niños y cuya denuncia, en forma tan dramática, hiciera el Comandante en Jefe de la Revolución en el juicio por los sucesos del Moncada en 1953, se llegara a descender su mortalidad (enfermedades infecciosas y parasitarias) de una tasa de 94,4 en 1962, cuando las estadísticas eran ya absolutamente confiables, a 9,4 en 1987. La mortalidad materna, cuya tasa era al final de la década del 60 (1970) de 70,4 desciende en 1987 a 34,0 y la mortalidad infantil que es uno de los indicadores reconocidos internacionalmente como de mayor importancia para la medición global del nivel de salud de un país, que antes del triunfo revolucionario era superior a 70 fallecidos por 1 000 nacidos vivos, en 1987 alcance la tasa de 13,3, muy similar a la que exhiben los países más desarrollados del mundo y que como resultante de éstas y de otras tasas que nos dan el estado de salud de nuestra población, Cuba muestre hoy una esperanza de vida al nacer para ambos sexos de 73,97 años para el quinquenio de 1985 a 1990.
Y todo esto se ha logrado en medio del más férreo bloqueo de los Estados Unidos de Norteamérica, el cual nos ha privado de la obtención en los mercados de su país, desde los más imprescindibles medicamentos hasta la información científico-técnica, y ha llegado a utilizar contra nuestro pueblo el arma biológica en forma de dos epidemias de gran repercusión socioeconómica, el dengue hemorrágico y la conjuntivitis hemorrágica, acaecidas en 1981 y con un nuevo brote, de la última en 1982.
Es este a grandes rasgos el desarrollo histórico de la administración de la salud pública en Cuba y sus logros actuales. Que su conocimiento y la experiencia ganada en este estudio nos estimulen y ayuden siempre en el trabajo diario de mejorar el estado de salud de nuestro pueblo y de la humanidad en general.
BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA
1. Aldereguía Henríquez J. Perfeccionamiento de la Dirección Científica de la Salud Pública Cubana. Edición del IDS. Ciudad de La Habana, 1985.
2. Delgado García G. El Facultativo de Semana: antecedentes histórico del Médico de la Familia. Trabajo presentado en el I Congreso Nacional de Historia de la Medicina. Cienfuegos, junio 22 de 1988.
3. ---: Desarrollo de la salud pública en Cuba (1959-1988). Folleto mecanografiado en la Oficina del Historiador del MINSAP.
4. Mas Hernández A.M. Atención Médica Primaria en Cuba: su organización y evolución histórica. Trabajo para optar por el título de especialista de Primer Grado en organización y Administración de Salud Pública. Ciudad de La Habana, 1988.
5. Ministerio de Salud Püblica: Informe a la Asamblea Nacional del Poder Popular. (Sin pie de imprenta). Ciudad de La Habana, 1983.
6. Ruíz Hernández J.R. La salud pública cubana: su desarrollo en el período revolucionario (1959-1980). Edición del IDS. Ciudad de La Habana, 1986.
7. Tejeiro Fernández A. En memoria del doctor Roberto Pereda Chávez. Rev. Cubana Adm. Salud, 1977;3(4):319-24.
Acá finaliza la parte I, estoy trabajando en la parte II
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