Un error del árbitro uruguayo Jorge Larrionda y su asistente, que no concedieron un gol válido a Inglaterra en el minuto 38, reavivó la polémica sobre uso del vídeo, después de que la televisión mostrara con claridad que el balón cruzó la línea.
El disparo de Frank Lampard tocó en el larguero y tras ello botó dentro de la portería alemana, con varios centímetros de margen, antes de que el arquero Manuel Neuer pudiera atraparlo y sacarlo de su portería.
Los jugadores de los ’Pross’ y el banquillo celebraron el tanto, pero el colegiado Larrionda no lo concedió, estimando por error, junto a su asistente, que no había cruzado por completo la línea.
Por contra, los alemanes pueden ’celebrar’ un guiño histórico, después del ’gol fantasma’ de Geoff Hurst que fue concedido en la final que los ingleses ganaron a los germanos (4-2) en el Mundial-1966, en el londinense Wembley.
La Federación Internacional (FIFA) y su presidente, Joseph Blatter, deberán someterse a una dura presión en los próximos días, con respecto a su firme decisión de no admitir la ayuda del video, ya que el escaparate del Mundial hará que las críticas que reciban sean más fuertes que nunca.
La polémica del vídeo y la inclusión de las nuevas tecnologías en el fútbol es un tema de debate recurrente, aunque la FIFA se ha negado hasta el momento a su aplicación, al contrario que otros deportes como el tenis, el rugby, el básquetbol o el football americano.
Fuente_abc color
El disparo de Frank Lampard tocó en el larguero y tras ello botó dentro de la portería alemana, con varios centímetros de margen, antes de que el arquero Manuel Neuer pudiera atraparlo y sacarlo de su portería.
Los jugadores de los ’Pross’ y el banquillo celebraron el tanto, pero el colegiado Larrionda no lo concedió, estimando por error, junto a su asistente, que no había cruzado por completo la línea.
Por contra, los alemanes pueden ’celebrar’ un guiño histórico, después del ’gol fantasma’ de Geoff Hurst que fue concedido en la final que los ingleses ganaron a los germanos (4-2) en el Mundial-1966, en el londinense Wembley.
La Federación Internacional (FIFA) y su presidente, Joseph Blatter, deberán someterse a una dura presión en los próximos días, con respecto a su firme decisión de no admitir la ayuda del video, ya que el escaparate del Mundial hará que las críticas que reciban sean más fuertes que nunca.
La polémica del vídeo y la inclusión de las nuevas tecnologías en el fútbol es un tema de debate recurrente, aunque la FIFA se ha negado hasta el momento a su aplicación, al contrario que otros deportes como el tenis, el rugby, el básquetbol o el football americano.
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