¿Por qué nos hacemos adictos?
Investiguemos un poco, ¿Por qué caemos en una adicción/compulsión? ¿Qué nos hace adictos? ¿Se puede salir?
Hay tantas causas como personas. Y tantas explicaciones como corrientes psicológicas enfoquen el problema. ¿Tú qué piensas? ¿Cuál es tu experiencia?
Para mí, cualquier adicción, ya sea a la comida, al alcohol, a las drogas, a las personas, al sexo, al juego, a internet, al móvil, a las compras… u otras más aceptadas por la sociedad como el trabajo, el dinero, el éxito, el saber… refleja carencias interiores no resueltas.
Carencias interiores que no aceptamos. Y nos equivocamos al intentar compensarlas buscando fuera lo que sentimos que nos falta dentro. Puede que me sienta feo, tonto, poco querido, pobre, tímido, inseguro… y al no poder soportarlo, busco una compensación externa en el dinero, la comida, el trabajo, el sexo, el alcohol, las drogas, otras personas… Evidentemente no es sencillo averiguar qué carencia estamos intentando compensar, claro.
Esta compensación externa alivia, pero no resuelve. Como momentaneamente nos alivia, y nos tranquiliza, y nos da cierta sensación de control, se genera el enganche (físico, mental o emocional). Y como no resuelve nada, y nuestra carencia sigue ahí, volveremos a repetir el ciclo.
Las carencias personales, la falta de aceptación de ellas, no saber o no poder vivir con ellas, no poder traspasarlas, hacen que nos perdamos en adicciones externas, que al final no pueden darnos la plenitud y satisfacción que buscamos. Es en la aceptación real y profunda de lo que llamamos carencias (que lo son para nosotros, e igual para otros no son carencias), donde está la clave para no ser un adicto.
Esto lo podemos saber intelectualmente, pero ese conocimiento no lo es todo. Porque de repente la vida nos pone en un aprieto. No ocurre lo que esperábamos, alguien nos grita, se nos presenta un problema desbordante, tenemos un fracaso… Y es en los momentos, cuando nuestras emociones se ponen al rojo vivo, cuando la ansiedad está desbocada, cuando nos sentimos profundamente tristes o desvalidos, cuando no somos conscientes de que vamos a sobrepasar nuestro límite, entonces, caemos en el consumo o la actividad compulsiva y sin control
Evidentemente hay que trabajar psicológicamente para que estas situaciones no nos pongan al rojo vivo. Pero mientras, también hay que trabajar que cuando estemos al rojo vivo, no optemos por la actividad compulsiva.
Las adicciones son un síntoma, pero hay síntomas y síntomas. Y determinadas adicciones pueden llevarnos a nuestra autodestrucción. Y la de nuestro entorno.Y la de las personas que nos quieren. Por eso también es absolutamente necesario manejar el síntoma, es decir, la adicción.
Como decía en el post anterior, uno de los métodos que le ha servido a mucha gente son grupos como Alcohólicos Anónimos, o Comedores Compulsivos Anónimos (OA). En este método no se busca tanto el porqué, sino el apoyo para romper con el hábito. Hay un montón de métodos, y sólo probando puedes encontrar el que mejor te va a ti. La página de OA de Madrid puedes observar cómo trabajan, y si puede serte útil su metodología. Y siempre puedes ir a una reunión abierta y observar. Es gratis, y es anónima, nadie te va a preguntar nada ni pedir nada.
Yo además también apuesto por reconocer, aceptar y traspasar las carencias personales que causan las adicciones, para avanzar hacia el desarrollo personal y la integración como seres humanos. Para ser libres de las adicciones
Esta es Mi Opinio la tuya puede ser diferente

Investiguemos un poco, ¿Por qué caemos en una adicción/compulsión? ¿Qué nos hace adictos? ¿Se puede salir?
Hay tantas causas como personas. Y tantas explicaciones como corrientes psicológicas enfoquen el problema. ¿Tú qué piensas? ¿Cuál es tu experiencia?
Para mí, cualquier adicción, ya sea a la comida, al alcohol, a las drogas, a las personas, al sexo, al juego, a internet, al móvil, a las compras… u otras más aceptadas por la sociedad como el trabajo, el dinero, el éxito, el saber… refleja carencias interiores no resueltas.
Carencias interiores que no aceptamos. Y nos equivocamos al intentar compensarlas buscando fuera lo que sentimos que nos falta dentro. Puede que me sienta feo, tonto, poco querido, pobre, tímido, inseguro… y al no poder soportarlo, busco una compensación externa en el dinero, la comida, el trabajo, el sexo, el alcohol, las drogas, otras personas… Evidentemente no es sencillo averiguar qué carencia estamos intentando compensar, claro.
Esta compensación externa alivia, pero no resuelve. Como momentaneamente nos alivia, y nos tranquiliza, y nos da cierta sensación de control, se genera el enganche (físico, mental o emocional). Y como no resuelve nada, y nuestra carencia sigue ahí, volveremos a repetir el ciclo.
Las carencias personales, la falta de aceptación de ellas, no saber o no poder vivir con ellas, no poder traspasarlas, hacen que nos perdamos en adicciones externas, que al final no pueden darnos la plenitud y satisfacción que buscamos. Es en la aceptación real y profunda de lo que llamamos carencias (que lo son para nosotros, e igual para otros no son carencias), donde está la clave para no ser un adicto.
Esto lo podemos saber intelectualmente, pero ese conocimiento no lo es todo. Porque de repente la vida nos pone en un aprieto. No ocurre lo que esperábamos, alguien nos grita, se nos presenta un problema desbordante, tenemos un fracaso… Y es en los momentos, cuando nuestras emociones se ponen al rojo vivo, cuando la ansiedad está desbocada, cuando nos sentimos profundamente tristes o desvalidos, cuando no somos conscientes de que vamos a sobrepasar nuestro límite, entonces, caemos en el consumo o la actividad compulsiva y sin control
Evidentemente hay que trabajar psicológicamente para que estas situaciones no nos pongan al rojo vivo. Pero mientras, también hay que trabajar que cuando estemos al rojo vivo, no optemos por la actividad compulsiva.
Las adicciones son un síntoma, pero hay síntomas y síntomas. Y determinadas adicciones pueden llevarnos a nuestra autodestrucción. Y la de nuestro entorno.Y la de las personas que nos quieren. Por eso también es absolutamente necesario manejar el síntoma, es decir, la adicción.
Como decía en el post anterior, uno de los métodos que le ha servido a mucha gente son grupos como Alcohólicos Anónimos, o Comedores Compulsivos Anónimos (OA). En este método no se busca tanto el porqué, sino el apoyo para romper con el hábito. Hay un montón de métodos, y sólo probando puedes encontrar el que mejor te va a ti. La página de OA de Madrid puedes observar cómo trabajan, y si puede serte útil su metodología. Y siempre puedes ir a una reunión abierta y observar. Es gratis, y es anónima, nadie te va a preguntar nada ni pedir nada.
Yo además también apuesto por reconocer, aceptar y traspasar las carencias personales que causan las adicciones, para avanzar hacia el desarrollo personal y la integración como seres humanos. Para ser libres de las adicciones
Esta es Mi Opinio la tuya puede ser diferente


