Problemas familiares Los adolescentes al vivir una etapa de crisis y al tratar de evadir los problemas, buscan salidas fáciles o formas de olvidarlos, por ejemplo por medio del alcohol y las drogas. Muchas veces las adicciones surgen por problemas dentro de la familia (incomprensión, falta de comunicación, golpes, maltrato intra-familiar, rechazo, padrastros, abandono, falta de recursos económicos, dificultades escolares, pobreza absoluta y desamor), al sentir que no son queridos en los hogares, los adolescentes tienen la impresión de no ser escuchados o tomados en cuenta. Caen en un error al tratar de solucionar los conflictos por medio de las drogas, creyendo que sólo van a ingerir una vez la sustancia, pero en realidad se genera la costumbre o la adicción, esto ocasiona que los problemas familiares aumenten, ya que la droga consumida es más fuerte, y al no querer o poder dejarla, a veces los adolescentes optan por abandonar el hogar, convirtiéndose en niños de la calle, en la que se exponen a riesgos de gran magnitud como contraer enfermedades, ser golpeados, soportar abusos, explotación, hambre y abandono. El tiempo que persista el efecto de la droga en su organismo, es equivalente al del abandono de sus problemas, después, todo vuelve a la realidad, las situaciones preocupantes siguen ahí e incluso aumentan por la adicción generada. Influencias sociales También recurren a las drogas cuando se presentan problemas en su alrededor. Por ejemplo: Al no ser aceptado por los amigos o una condición para ingresar a cierto grupo es el ingerir droga, ser como ellos, imitarlos, hacerles creer que "los viajes" son lo máximo, o lo peor, caer en la influencia social. Los adictos pueden hacer los comentarios que quieran sobre la persona que no está dispuesta a entrar en las drogas; los adolescentes deben ser muy conscientes de sí mismos y mantener su postura de decir NO. Los jóvenes que no quieren consumir la sustancia, deben saber cuidarse de las amistades que manifiestan insistencia, pues su obsesión puede ser tan grande que estarán buscando el momento adecuado para inducirlos, por ejemplo, pueden disolver la droga en su bebida o en sus alimentos. Éstos esperarán el momento en que haga efecto la droga para poder dañarlos. Nunca deben aceptar estas cosas por parte de personas adictas y lo más conveniente es alejarse de ese tipo de grupos, que suelen llamarse "amigos". Ser problemático puede ser causa de la influencia de los compañeros, como hacerlos caer en la delincuencia. Ya que los robos que son realizados por adictos, no son primordialmente por cuestiones de hambre, sino por la necesidad de seguir drogándose. Esto ocasiona tener problemas con las autoridades y posteriormente ser sometidos a las cárceles. Cuando los adictos aún están es sus casas, presentan depresión y aislamiento mental, lo que provoca bajo rendimiento o ausentismo escolar y mala comunicación familiar. Curiosidad En ocasiones los jóvenes con una curiosidad insana, por observar que algunos adolescentes de su edad imitan el acto de probar y sentir el uso de cualquier droga. Además algunas drogas como los inhalantes, son de fácil acceso para ellos, son autorizadas y vendidas a bajo costo en cualquier abastecimiento, lo que ocasiona ventaja de consumo. Al aceptar el organismo la tranquilidad y relajación del efecto de la droga, ocasiona que éste exija el consumo nuevamente, pero con la misma dosis ya resulta insuficiente, lo que hace aumentar cada vez más la cantidad para sentir los mismos efectos, dando paso a la adicción. Algunos jóvenes que experimentan el sentir de bienestar o el simple hecho de "andar en un viaje" y que al consumir la droga su organismo los rechaza de una forma brusca, por lo general éstas personas no vuelven a intentarlo. Problemas emocionales Cuando surgen los problemas en la vida de algunos adolescentes (regaños, golpes, desconfianza, incomprensión, conflictos económicos en la familia, padres adictos o divorciados, dificultad de aprendizaje escolar, etc.), reflejan una gran depresión emocional, en la que pueden sentirse llenos de rencor, ira y vergüenza, por el comportamiento de los padres, amigos o conocidos. Estos jóvenes buscan la manera de que no les afecte gravemente en su estado emocional y utilizan una forma de salir de ellos con ayuda de una adición. Los problemas generalmente ocasionan en los adolescentes depresión, sentimiento de culpa, autoestima baja, evasión de la realidad, desamparo y prepotencia, ellos piensan que son los causantes del daño y posteriormente con el uso de las drogas (incluyendo alcohol y tabaco) creen librarse de las dificultades, aunque no siempre recurren a las drogas, sino también se presenta en otro tipo de adicciones como: - Comer demasiado - Pasar mucho tiempo en los videojuegos - Escuchar música - Jugar y apostar - Bailar - Ver televisión - Realizar colecciones de manera obsesiva, entre otros. Estos últimos, generan una adicción por el uso frecuente en que recurren a ellos; aunque no son tan dañinos para la salud, son tomados para salir de las broncas, como una forma de tranquilizar su cólera. Consecuencias El consumo de drogas, legales e ilegales, constituye un problema de salud pública muy importante. Los riesgos y daños asociados al consumo varían para cada sustancia. Además, es necesario tener en cuenta las variables personales como el grado de conocimiento o experiencia del usuario, su motivación, etc. y las propiedades específicas de cada droga así como la influencia de los elementos adulterantes. Lo que hace que una adicción sea una adicción nociva es que se vuelve en contra de uno mismo y de los demás. Al principio se obtiene cierta gratificación aparente, igual que con un hábito. Pero más temprano que tarde su conducta empieza a tener consecuencias negativas en su vida. Las conductas adictivas producen placer, alivio y otras compensaciones a corto plazo, pero provocan dolor, desastre, desolación y multitud de problemas a medio plazo. Las consecuencias negativas asociadas a las adicciones afectan a muchos aspectos diferentes de la vida de una persona. Estas consecuencias son muy diversas y pueden agruparse en dos grandes grupos: Según El Tipo Salud: el consumo de drogas origina o interviene en la aparición de diversas enfermedades, daños, perjuicios y problemas orgánico y psicológicos. Por ejemplo: Hepatitis, Cirrosis, Trastornos cardiovasculares, Depresión, Psicosis, Paranoia, etc. Salud psíquica: Los adictos suelen padecer una amplia gama de trastornos psicológicos, como estados de ánimo negativos e irritabilidad, actitudes defensivas, pérdida de autoestima e intensos sentimientos de culpa. Salud Física: La adicción suele conllevar la aparición de multitud de síntomas físicos incluyendo trastornos del apetito, úlcera, insomnio, fatiga, más los trastornos físicos y enfermedades provocadas por cada sustancia en particular. Social: Los adictos a drogas, con frecuencia se ven envueltos en agresiones, desorden público, conflictos raciales, marginación, etc. Cuando se comienza a necesitar más a las drogas que a las otras personas pueden arruinarse o destruirse las relaciones íntimas y perderse las amistades. Se puede dejar de participar en el mundo, abandonar metas y planes, dejar de crecer como persona, no intentar resolver constructivamente los problemas y recurrir a más drogas como "solución". El abuso de las drogas puede también perjudicar a otros, por ejemplo: el dinero con que son pagadas las drogas puede privar a la familia de satisfacciones vitales como comida o ropa. El discutir los problemas y situaciones de la adicción puede generar conflictos familiares. Las reacciones violentas a las drogas pueden llevar al usuario a cometer asaltos e incluso asesinatos. Si una mujer embarazada toma drogas sin control médico puede ocasionar malformaciones genéticas en el nuevo ser que está en gestión. Legal: Abusar de las drogas es contra la ley. Los ofensores (tanto los que experimentan como los que se dedican al consumo de drogas) corren el riesgo de tener que pagar multas y/o ser encarcelados. Un arresto puede significar vergüenza, interrupción de los planes de vida, antecedentes penales. Ciertas drogas pueden desencadenar una violencia incontrolable y conducir al usuario a crímenes que son severamente punibles por la ley. Economía: dado el ingente volumen de dinero que mueve el mercado de las drogas y el narcotráfico, tanto los consumidores como los países contraen importantes deudas; se crean bandas organizadas; se produce desestabilización económica nacional, etc. El uso continuo de drogas puede ser muy caro, ya que sus costos se elevan a cientos y, en ocasiones, a miles de dólares por año. Para sostener su hábito muchos usuarios recurren al crimen. Al destinar la mayor parte del dinero a comprar las drogas, apenas queda dinero para otras cosas. Los ahorros se agotan y suele aparecer el endeudamiento. A veces para poder sufragar los gastos de la adicción se ve obligado a recurrir a actividades ilegales. Relaciones: La relación con la familia, amigos o pareja se altera, aparecen discusiones frecuentes, desinterés sexual, la comunicación se interrumpe, hay pérdida de confianza, alejamiento, etc. Trabajo: Cuando una persona tiene una adicción suele restarle tiempo a su trabajo para buscar la droga o recuperarse de su uso, suele llegar tarde, hay menor productividad, deterioro de la calidad del trabajo o pérdida del propio trabajo. Conducta: Como conseguir y usar la droga se ha vuelto casi más importante que ninguna otra cosa, los adictos se vuelven egoístas y egocéntricos: no les importa nadie más que ellos mismos. Según El Nivel Individual: son los daños experimentados por el propio consumidor de drogas. Comunidad: el consumo de drogas genera multitud de consecuencias negativas para la familia del drogodependiente, sobre los amigos, los vecinos, etc. Sociedad: en la sociedad produce efectos sobre la estructura y organización de la misma (aumento de las demandas en los servicios de salud, incremento de la inseguridad ciudadana por delitos contra la propiedad, presencia del crimen organizado a través de las redes de narcotraficantes. Efectos de la droga en la familia: Con frecuencia los miembros de la familia cesan de actuar en forma funcional cuando tratan de lidiar con los problemas producidos por la droga en un ser querido, algunos niegan que exista algún problema, bloqueando sus propios sentimientos (de igual modo que el adicto a la droga). Otro de los miembros de la familia tratan de encubrir los errores cometido por el adicto a la droga. El encubrimiento ocurre cuando un miembro de la familia rescata al adicto o le ayuda en la obtención de la droga. Uno de los cónyuges quizás trate de ocultar a los hijos la adicción a la droga de su pareja. Los miembros de la familia que niegan que exista un problema o permiten que el adicto continúe con el uso de la droga se consideran codependientes. La droga puede controlar la vida del adicto y la conducta de los miembros de la familia y otros seres queridos. La negación, el encubrimiento y la codependencia agravan el problema. Los miembros de la familia deben buscar tratamiento para su salud emocional y otros factores que giran alrededor del problema de la droga. Cómo prevenirlas como padres y madres link: http://www.youtube.com/watch?v=Az9dkyRJDhg Ø Preocupándome de ellos como personas, individualmente, atendiendo sus necesidades. Ø Manteniendo una buena comunicación con mis hijos. Ø Aprendiendo a escuchar a mis hijos. Ø Dándoles a conocer lo que está bien y lo que está mal. Ø Enseñándoles a mantener distancia con las personas que no son de su familia. Ø Inculcándoles que eviten la intimidad familiar con personas extrañas. Ø Enseñándoles que solo deben recibir cosas(bebidas, dulces, galletas, etc.)) de parte de sus familiares más directos Ø Aconsejándoles que cuando le sirvan una bebida fuera del hogar se preocupen que esté sellada. Ø Que siempre estemos preocupados de conocer las amistades de nuestros hijos. Ø Dándoles a conocer el concepto de droga y las consecuencias de su uso. Ø No discriminar las amistades de nuestros hijos sin una explicación razonable. 10 Famosos Adictos Durante años, el lema de "sexo, drogas y rock & roll" estuvo ligado de forma irremediable a los mundos de la música y el cine. Sin embargo, en la actualidad son muchos los famosos que se arrepienten de aquellos locos días de vino y rosas y han reconocido públicamente haber tenido un grave problema de adicción a las drogas. Recientemente, la cadena estadounidense Fox ha elaborado una lista de diez artistas que han pasado por este trance y han luchado contra sus adicciones. El actor Charlie Sheen fue uno de los primeros en hacer públicos sus problemas, tras reconocer que probó la cocaína por primera vez en 1998, sufriendo una sobredosis. En 2002, su padre, Martin Sheen, se vio obligado a pedir a sus fans que rezasen por él, y el actor tuvo finalmente que entrar en un centro de desintoxicación. Más largo parece el historial de Mel Gibson, cuyo primer escándalo se remonta a 1984, cuando fue arrestado por conducir ebrio. Tras unirse a Alcohólicos Anónimos, en julio de 2006 el actor fue arrestado por insultar y amenazar a una policía que detuvo su coche para realizarle un control de alcoholemia. Sin embargo, sólo sufrió la retirada del carné durante tres meses y una multa de 1.300 dólares, a lo que voluntariamente añadió el cumplimiento de servicios a la comunidad. Sin embargo, ninguno de los dos casos llega a ser tan duro como el de Whitney Houston, que pasó de ser una de las "chicas buenas" de Hollywood a perder el norte a finales de los 90. En el año 2000, fue retenida en un aeropuerto por viajar con marihuana en su equipaje, y en 2004 reconoció que consumía diversas sustancias estupefacientes, y en 2005 entró en un centro de rehabilitación después de caer en una profunda crisis personal y profesional. Otro conocido reincidente es Robert Downey Jr., cuya carrera ha logrado salir milagrosamente airosa de sus problemas con el alcohol y las drogas. Adicto a ambas sustancias desde los 8 años, según ha declarado en numerosas ocasiones, el actor tuvo que declarar en múltiples ocasiones ante el juez entre los años 1996 y 2001 para defenderse de diferentes acusaciones relacionadas con drogas. Es como si tuviera una pistola cargada en la boca, el dedo en el gatillo, y me gustase el sabor metálico del cañón", explicó ante un juez en 1999. En el mundo de la música tuvieron una especial repercusión los casos del rapero Eminem (que en 2005 canceló una gira por Europa para tratar su dependencia a los somníferos), el cantante country Keith Urban (que ingresó en la conocida clínica Betty Ford seis meses después de casarse con la actriz Nicole Kidman) y la viuda de Kurt Cobain, Courtney Love, que confesó haber tomado drogas durante el embarazo de su hija, en 1992, y haber sufrido una sobredosis de calmantes en 2003. aminem el mejor rapero del mundo Más recientes son los casos de la actriz y cantante Lindsay Lohan, que durante 2007 fue arrestada en tres ocasiones por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes; la actriz Winona Ryder, que tras ser condenada por robar en unos grandes almacenes fue encontrada culpable de falsificar 37 recetas de medicamentos durante un período de tres años; y la cantante del grupo Black Eyed Peas, Fergie , que en 2006 declaró a la revista Time haber sido adicta a las metanfetaminas. Las drogas, el alcohol y la muerte de jóvenes copa_vino-300605 (17k image)Las drogas y el alcohol son los responsables, de manera directa e indirecta, de casi el setenta por ciento de las muertes de jóvenes en la provincia de Buenos Aires. Así surge de un estudio oficial que muestra además un fuerte aumento de los decesos en la franja etárea que va de los 14 a los 19 años registrados en la última década en la Provincia. De acuerdo al estudio, que fue realizado por la subsecretaría de Prevención de las Adicciones en base a datos obtenidos en guardias de hospitales, comisarías y el ministerio de Salud, el sector comprendido entre los 14 y los 19 años fue el único que presentó un incremento en la mortalidad entre 1995 y 2005. Así, mientras en 1995 se registraban 314 muertes de jóvenes comprendidos entre esas edades, la cifra subió en 2003 a los 1.200, según explicó Claudio Mate, titular del organismo provincial responsable del trabajo.Al indagar en las causas de esas muertes, el estudio permitió ver que casi la totalidad de las mismas obedecían a factores externos, siendo muy excepcionales los casos de defunciones derivados de enfermedades. El relevamien to mostró que las muertes estaban vinculadas a accidentes de tránsito, violencia en la vía pública, violencia doméstica y abortos. Y que en el 68% de los episodios había estado presente el consumo de drogas o de alcohol», explicó Mate. A partir de ese dato se hizo un relevamiento en hospitales y comisarías que demostró que el 8% del total de las emergencias generales atendidas en hospitales están vinculadas al consumo de drogas o alcohol. Y que en las comisarías, el 38% de las aprehensiones tienen que ver con esa causa.La causa de muerte más común asociada al consumo de drogas y alcohol fueron los accidentes viales: en el 40% de ellos se detectó que se habían consumido cualquiera de estas sustancias.La sustancia más veces presente en episodios con desenlace fatal fue el alcohol. Mucho más atrás se ubicaron otras como la cocaína y la marihuana, mientras los episodios de muerte directa a partir de la sobredosis con drogas fueron mucho menos comunes. Los desenlaces fatales son el emergente más dramático de un fenómeno que está dejando otro tipo de secuelas, como los daños neurológicos y de las vías respiratorias. Estos dos elementos son vinculados por los especialistas al incremento del consumo de pasta básica de cocaína en los sectores más desfavorecidos económicamente. Del estudio se desprende, asimismo, que son los varones y los habitantes del conurbano bonaerense las principales víctimas de los episodios fatales vinculados al consumo de drogas y alcohol. ¿Como prevenir? A la luz de estos datos, Mate hizo hincapié en la importancia de la prevención, no sólo relacionada a la recuperación del adicto, sino también para disminuir los riesgos sociales vinculados al consumo de drogas. «En muchos de estos episodios con desenlace fatal, la víctima no consumió drogas. Pero en algunos casos viajaba en el automóvil que manejaba alguien que había consumido alcohol, o resultó víctima de alguien que consumió drogas durante una riña callejera o una pelea familiar, por lo cual es importante resaltar que reducir el consumo de drogas y alcohol es también reducir el número de estas muertes», dijo Mate. Actualmente, alrededor de 12.000 personas están en tratamiento por consumo de drogas en la Provincia, cuando se estima que la población en riesgo que necesita asistencia alcanza a los 130.000. Con todo, los stan- dares internacionales más altos de tratamiento -vigentes en Estados Unidos- alcanzan al 20% de la población en riesgo. «Es por eso que a lo que se aspira es alcanzar la cifra de 12.000 adictos en tratamiento como una forma de recuperarlos de su adicción y de reducir los riesgos sociales asociados», adujo Claudio Mate. Riesgo y Evasión Para Domingo Favaloro, psiquiatra especialista en alcoholismo, son múltiples los factores que inciden para que en los últimos años el uso farmacológico del alcohol y el consumo de drogas ilegales como medio de evasión se haya extendido entre los jóvenes. En este fenómeno coinciden las fallas educacionales por parte de las familias, la crisis social y económica y la falta de proyecto, que hace que los jóvenes adopten a la droga al mismo tiempo como una forma de evasión y de autoagresión», explicó Favaloro. Agregó el especialista, «también pesa el mensaje que les llega a los jóvenes de una sociedad que fomenta el individualismo y el consumismo por sobre otros valores». Un Juez Federal indica el agravamiento de la situación Nuestro Semanario desde hace dos años viene señalando que la situación del consumo de estupefacientes en nuestra ciudad está desbordada y que a pesar de los gastos económicos que existen en delegaciones que deberían combatir este flagelo, nada parece ocurrir para reprimir a los traficantes. (archivos a disposición en Colón Doce Digital). Ahora un juez Federal de Junin señala que si la Justicia no posee los medios para investigar cuál es la punta del iceberg que desemboca en el masivo consumo de drogas que existe en la ciudad, los juninenses tendrán que resignarse a convivir con un flagelo que avanza sin distinguir condición social y abogar para que sus allegados no sean tocados por la tentación. La conclusión no es antojadiza, sino que se desprende de las afirmaciones del juez federal del Departamento Judicial de Junín, Carlos Compaired, quien señaló que sólo algunas de las causas que se inician por consumo o tenencia de estupefacientes concluyen con un resultado certero, como consecuencia de las “grandes falencias” que existen en el Juzgado para encarar una investigación “en serio”. En medio de la alarmante situación que vive la ciudad por el cada vez más tempranero contacto de la juventud y el alcohol y las drogas, estimado entre los 13 y 14 años, el magistrado no transmitió muchas esperanzas de que este panorama pueda revertirse en el mediano plazo. Compaired sostuvo además que cuando la gente se pregunta qué hace la Justicia para resolver el problema, “el interrogante no está bien direccionado”. “Lo cierto es que la tarea de prevención no está a cargo de la Justicia sino de la Policía, que conoce la calle y lugares y a lo mejor debe aceitar la labor para obtener más resultados en este tema. Esto no significa solamente que se tenga que estar deteniendo gente, sino que ese accionar de la Policía desaliente acciones de esta naturaleza”, dijo el juez. Además señaló que “ante un caso de droga, la Justicia recién entra a trabajar cuando tiene un sumario en la mano, donde va a tratar de averiguar si estamos en presencia de un simple consumidor o si a través de él podemos ir tirando la piola e ir avanzando hacia arriba. Obviamente nos encontramos con muchas dificultades, pero la principal es que casi todos se amparan en el derecho constitucional de no declarar contra sí mismos, lo que implica que a esas personas no se les puede preguntar respecto de lugares, circunstancias y personas que pueden haberle suministrado la droga”. La procedencia A pesar de todas las complicaciones que manifiesta para encontrar el o los “cuello de botella” donde recala la drogadicción en Junín, Compaired indicó que “por una experiencia que ya lleva unos cuantos años, vemos que lo que tenemos acá es un consumo de marihuana que está bastante facilitado porque es sencillo acceder a esa droga”. Asimismo, desestimó la posibilidad de que existan cadenas de narcotráfico. “Si nosotros pensamos en función de cadenas de narcotráfico, por utilizar una palabra muy rimbombante, yo diría que éstas no existen como tales y las últimas dos o tres que hubieron en Junín en los últimos tiempos fueron desarticuladas a cero, lo que no implica que no se regeneren y vuelvan a actuar”, advirtió. Según su punto de vista, existe una facilidad de acceso a las sustancias prohibidas “porque obviamente todo esto es un colador, en el sentido de que la droga puede llegar desde cualquier lado y la puede traer cualquiera y por cualquier medio”. “Tenemos muchísimos chicos que van y vienen a Buenos Aires, La Plata o a Rosario, sitios en los que fácilmente se puede conseguir droga en cantidades mayores a las que se ofrecen en la zona, con lo cual mucha de esa mercadería a lo mejor puede ser para consumir o para convidar, el denominado famoso “convite”, pero también para vender”, analizó. Compaired también se refirió a los denominados “trafiadictos”, “o sea aquellos que están ganados por la adicción, no tienen medio de vida para sustentarse, necesitan comprar la droga y la única manera que tienen de hacerlo es vendiendo droga. Pero siempre estamos hablando de cosas pequeñas, sin grandes cantidades”. Clasificación de las drogas Según su grado de dependencia Drogas Duras Las drogas "duras", son aquellas que provocan una dependencia física y psicosocial, es decir, que alteran el comportamiento psíquico y social del adicto, como el opio y sus derivados, el alcohol, las anfetaminas y los barbitúricos. Drogas Blandas Son las que crean únicamente una dependencia psicosocial, entre las que se encuentran los derivados del cáñamo, como el hachís o la marihuana, la cocaína, el ácido lisérgico, más conocido como LSD, así como también el tabaco. Esta división en "blandas" y "duras" es cuestionada por muchos estudiosos del tema ya que consideran que se podría sugerir con ella que las "duras" son malas y, por consiguiente, las "blandas" son buenas o menos malas y no es así, ya que a partir de determinadas dosis y según la forma de ser administradas, las drogas "blandas" pueden tener efectos tan nocivos como las "duras". Hay que tener presente que a partir de determinadas dosis las drogas denominadas "blandas" pueden tener efectos tan nocivos como las consideradas "duras". La dependencia es el estado del individuo mediante el cual crea y mantiene constantemente un deseo de ingerir alguna substancia. Si éste deseo se mantiene por mecanismos metabólicos y su falta crea un síndrome de abstinencia, se denomina dependencia física. Si la dependencia se mantiene por mecanismos psicosociales, suele definirse como dependencia psíquica o psicosocial. Desde un punto de vista farmacológico, las drogas se dividen en narcóticos, como el opio y sus derivados la morfina, la codeína y heroína; estimulantes, como el café, las anfetaminas, el crack y la cocaína, y alucinógenos, como el LSD, la mezcalina, el peyote, los hongos psilocibios y los derivados del cáñamo, como el hachís. . Tipos de drogas según sus efectos Narcóticos La palabra narcótico es un vocablo griego que significa "cosa capaz de adormecer y sedar". A pesar de que esta palabra se usa con frecuencia para referirse a todo tipo de drogas psicoactivas, es decir, aquellas que actúan sobre el psiquismo del individuo, el campo de los narcóticos se pueden dividir en la actualidad en varios grupos, que son los siguientes: * Opio, opiáceos y sucedáneos sintéticos. * Neurolépticos o tranquilizantes mayores. * Ansiolíticos o tranquilizantes menores. * Somníferos o barbitúricos. * Grandes narcóticos o anestésicos generales. Se trata de drogas con composiciones y orígenes distintos, que tienen en común su efecto en el organismo, aunque éste se manifieste en manera y en grado diferentes. Pero el elemento fundamental que las une consiste en que todos los narcóticos causan adicción física. Es adictivo aquel fármaco que, administrado en dosis suficientes durante un período de tiempo relativamente largo, induce un cambio metabólico. Cuando deja de administrarse desencadena una serie de reacciones conocidas como "síndrome de abstinencia". Neurolépticos o tranquilizantes mayores Se trata de sustancias utilizadas para tratar la depresión, las manías y las psicosis, y muchas de ellas se venden sin prescripción médica en la mayoría de farmacias. Entre éstas se encuentran las fenotiazinas, el haloperidol y la reserpina. Conocidos como neurolépticos (del griego neuro, "nervio", y lepto, atar, producen un estado de indiferencia emocional, sin alterar la percepción ni las funciones intelectuales. Sumamente tóxicos, poseen efectos secundarios tales como parkinsonismo, destrucción de células de la sangre, arritmia cardíaca, anemia, obstrucción hepática, vértigos, retención urinaria, estreñimiento, irregularidad menstrual, atrofia testicular, congestión nasal, bruscos ataques de parálisis muscular, síndromes malignos como hipertermia y muerte inesperada. Ansiolíticos o tranquilizantes meno Habitualmente usados para tratar las neurosis, la etimología de su nombre, ansiolíticos, significa "liquidador de la ansiedad". En el mercado español se comercializan con distintos nombres. Según estadísticas farmacológicas actuales, estas drogas constituyen la mitad de todos los psicofármacos consumidos en el mundo, a pesar de que producen un síndrome de abstinencia muy grave. En dosis mayores funcionan como hipnóticos o inductores del sueño; también algunos se usan como relajantes musculares. Producen letargia, estupor y coma, con relativa facilidad. En caso de adicción pueden inducir a la aparición de alteraciones hemáticas. Al abandonar su consumo pueden aparecer episodios depresivos, desasosiego o insomnio, que suelen ser muy duraderos. Somníferos o barbitúricos Estas sustancias se popularizaron cuando en Estados Unidos aparecieron las primeras leyes que prohibían el alcohol, el opio y la morfina. Su uso puede provocar lesiones en el hígado o en los riñones, producir erupciones cutáneas, dolores articulares, neuralgias, hipotensión, estreñimiento y tendencia al colapso circulatorio. La intoxicación aguda puede llegar a provocar la muerte, que sobreviene por lesión del cerebro debida a la falta de oxígeno y a otras complicaciones derivadas de la depresión respiratoria. La dependencia física se genera entre las cuatro y las seis semanas. Con frecuencia, el síndrome de abstinencia suscita cuadros de delirium tremens. Grandes narcóticos Existen varias sustancias usadas en anestesia general que merecen estar incluidas en este grupo por su capacidad de producir sopor o estupefacción, mayor que la de cualquier estupefaciente en sentido estricto. En dosis leves produce una primera fase de excitación cordial, como el alcohol, y luego sedación y sopor. También generan tolerancia y, en consecuencia, adicción, pudiendo ocasionar intoxicaciones agudas, e incluso la muerte. El fentanil, dentro del grupo de los grandes narcóticos, posee cuarenta veces más potencia que la heroína y es el más usado actualmente en las intervenciones quirúrgicas, debido a su bajo índice de toxicidad para el corazón y para el sistema nervioso Opio y sus derivados Con el nombre popular de adormidera o amapola se conoce el fruto del cual se obtiene el opio y sus derivados. Es un polvo de color tostado. Se extrae de los granos que contiene el fruto y entre sus usos medicinales se encuentran la supresión del dolor, el control de los espasmos y el uso como antitusígeno. Además, existen referencias con una antigüedad cercana a los ocho siglos del uso medicinal del opio que hacían persas, egipcios, babilonios, árabes y griegos. Los asiáticos descubrieron sus posibilidades estimulantes y placenteras y comenzaron a utilizarlo con ese fin. Entre sus derivados se encuentran la morfina, la heroína, la metadona y la codeína. Todos ellos pueden brindar extraordinarios beneficios terapéuticos si son recetados y controlados por un médico, pero el uso descontrolado produce efectos devastadores. El cultivo de la flor del opio se origina en el sudeste asiático (Birmania, Tailandia, Camboya y Laos). En los últimos años se ha extendido a otros países, como Colombia, para asegurar el suministro constante a los grandes centros de consumo. Los opiáceos se presentan como polvo para fumar o solución inyectable. Este narcótico produce un estado de euforia y ensoñación; una sensación de éxtasis que se acorta rápidamente a causa de la tolerancia. Al poco tiempo de uso, los adictos experimentan síntomas de abstinencia entre una y otra toma, que se caracterizan por presentar un cuadro pseudo-gripal en el curso de las primeras 12 horas: estornudos, sudoración, lagrimeo, bostezos y dolores musculares. Luego de 36 horas de abstinencia los síntomas se intensifican. Aparecen escalofríos, sofocos, insomnio, diarrea, incremento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea. Si no se repite la toma, los síntomas declinan en los diez días subsiguientes. En cambio si se prolonga su uso, se inicia el camino de la dependencia sin atenuantes, cuyos efectos físicos son: * Epidermis enrojecida. * Pupilas contraídas. * Náuseas. * Decaimiento de la función respiratoria. * Pérdida de reflejos. * Falta de respuesta a los estímulos. * Hipotensión. * Desaceleración cardíaca. * Convulsiones. * Riesgo de muerte. Los efectos psicológicos son similares a los de otros estimulantes: * Euforia. * Energía. * Placer. * Vigor sexual. Pero en cuanto decae la acción de la droga, aparece la angustia, la depresión, el abatimiento y la desazón. El opio produce adicción, tolerancia y dependencia física y psíquica. La intensidad del síndrome de abstinencia, y su gravedad, depende de varios factores: tipo de droga, tiempo de uso, personalidad del consumidor, etcétera. Los primeros síntomas comienzan a parecer ocho horas después de la última dosis con lagrimeo, sudoración, bostezos y sueño agitado. A continuación los síntomas se agudizan gradualmente y aparecen: irritabilidad, insomnio, pérdida del apetito, debilidad y depresión. Le sigue un cuadro gastrointestinal severo con náuseas y vómitos, dolores, cólicos y diarreas, lo cual provoca una deshidratación importante. Le siguen flashes de frío y calor, contracturas musculares y dolores óseos en la espalda, los brazos y las piernas. Este período intenso dura alrededor de diez días aunque existe un efecto residual más largo que provoca alteraciones en la conducta que inducen a una recaída. . Conclusión Las drogas son agentes naturales o químicos que afectan las funciones y la estructura del cuerpo de los seres vivientes. Cambian la manera de actuar, pensar o sentir de quienes las consumen. Los tipos más comúnmente utilizados son: La drogadicción es en realidad un fenómeno muy antiguo que en nuestros días se ha manifestado intensa y masivamente. Se observa en todas las edades y en todos lo grupos socioeconómicos; pero, según hemos visto el abuso de los fármacos perjudica enormemente la economía y la salud de los adictos, orillándolos a cometer delitos por la necesidad de obtener la sustancia a la que es adicto, ya sea robando o vendiendo la droga o induciendo a otros que no la han probado. link: http://www.youtube.com/watch?v=cLPuV7DEakI link: http://www.youtube.com/watch?v=RrZxslrRxxQ&feature=related Los investigadores médicos compararon los cerebros de las personas adictas a juegos en línea y los adictos a las drogas afirman las mismas partes del cerebro se ven afectados en ambos casos, un descubrimiento que vendrá como una pequeña sorpresa para cualquier persona familiarizada con los MMORPG. El equipo de investigación de Corea utilizo PET para analizar la actividad cerebral, y ha encontrado que los "adictos a los juego" tienen una actividad elevada en ámbitos como la corteza orbitofrontal y el núcleo caudado, en comparación con los no-jugadores. Las comparaciones entre los cerebros de los adictos MMORPG (ilustrado arriba a la derecha) y adictos a la cocaína (a la izquierda), reveló patrones similares de actividad. Los investigadores expresan su esperanza de que estos resultados conducirán a un reconocimiento de la adicción MMORPG como una condición médica: "Estos resultados de la investigación demuestran que la adicción a los juegos en línea requiere tratamiento médico especializado al igual que la adicción a los estupefacientes hace, y esperamos que acaba de ser reconocido como una enfermedad tan mental". Fuente Pues seguro que si uno abusa de cualquier cosa esa cosa le hara mal TODO DEPENDE DE VS Y EL CONSUMIDOR SI LO QUIERE DEJAR Y NO PUEDE ES POR QUE EL ES DEVIL DE LA MENTE Y EL QUE NO QUIERE DEJARLO QUE SE CAGUE POR BOBO NO SE OLKVIDEN QUE COMENTAR ES AGRADECER
drogas todo sobre las drogas
Datos archivados del Taringa! original
11puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
7visitas
0comentarios
Dar puntos: