El apetito es una combinación de la sensación consciente del hambre. La pauta aprendida de comer a ciertas horas del día, preferencia por diversos tipos de alimentos y el placer de comer o ceder a la tentación de los platos que nos gustan forman parte de este ritual. Sin embargo, existen diferentes factores que incrementan el apetito, como son los siguientes: • Música ruidosa a la hora de comer.- La música alegre y movida incita a mover con mayor rapidez las mandíbulas y, por lo tanto, a comer más. • Ambientes de colores vivos.- Los sicólogos han descubierto que los colores cálidos, como rojo, amarillo y anaranjado, despiertan el apetito y hacen comer más a la gente; en cambio, los fríos, como azul, verde y violeta, reducen las ganas de comer. Por lo tanto, evita los restaurantes con colores vivos y en tu casa utiliza manteles y vajillas de colores fríos. • Cansancio.- El exceso de trabajo o la falta de sueño hacen que la gente coma más de lo debido. Cuando estás a dieta, procura organizar tu vida para descansar todo lo que te sea posible y dormir 8 horas diarias. De este modo, te será más fácilmente adecuarte a los alimentos permitidos. • Prisas y tensiones.- Necesitas tener una buen organización de tus actividades para que te permitan disponer de tiempo suficiente para comer a tus horas con toda calma y en un ambiente de tranquilidad. Las tensiones y las prisas te harán masticar mal y comer en exceso.