Las Fuerzas de Paz de la ONU, popularmente conocidas como los "cascos azules" debido al color de los mismos, son cuerpos militares encargados de crear y mantener la paz en áreas de conflictos, monitorear y observar los procesos pacíficos y de brindar asistencia a ex combatientes en la implementación de tratados con fines pacíficos. Actúan por mandato directo del Consejo de Seguridad de la ONU y forman parte miembros de los ejércitos de los países miembros integrantes de las Naciones Unidas integrando una fuerza multinacional.
Origenes
Su origen se remonta al 1948, cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abogó por la creación de una fuerza multinacional que pusiese fin y supervisara el cese de las hostilidades entre Egipto e Israel. Esta misión no fue militar, sino que estaban presentes como observadores.
Una misión, que no corresponde con sus presuntos objetivos, fue su participación en el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur en 1950, en el cual intervinieron por mandato del Consejo de Seguridad - el cual sesionó en ausencia de la Unión Soviética- tomando parte en forma directa en este conflicto armado. La primera misión militar fue en 1956 durante la Crisis del Canal de Suez por una resolución presentada a la Asamblea General de la ONU por el ministro de asuntos extranjeros canadiense Lester Bowles Pearson. Posteriormente han actuado en otros conflictos en Oriente medio, Líbano, Chipre, Mozambique, Somalia, Bosnia, etcétera.
El origen de los “llamativos” colores, tanto de sus cascos como de sus vehículos(Blanco), se aprobó puesto que se quería dejar claro que se trataba de un cuerpo de paz, que no necesitaba camuflarse o pasar inadvertido para cumplir sus objetivos.
Objetivos
Los Cascos Azules o Fuerza de mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas tienen la misión de:
-Supervisar el cumplimiento del alto al fuego.
-Desarmar e inmovilizar a los combatientes.
-Proteger a la población civil.
-Realizar el mantenimiento de la ley y el orden y entrenar una fuerza local de policía.
-Limpiar de minas los territorios.
Premios Concedidos
En 1988, cuando el peruano Javier Pérez de Cuéllar era Secretario General de la ONU, los Cascos Azules se hicieron acreedores al Premio Nobel de la Paz gracias a su labor pacífica por la participación en numerosos conflictos desde 1956.
En 1993, los Cascos Azules de la ONU destacados en la antigua Yugoslavia recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
Actividades del mantenimiento de la paz
Las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas son un instrumento singular y dinámico establecido por la Organización para ayudar a los países desgarrados por conflictos a crear las condiciones necesarias para una paz duradera. La primera misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas se aprobó en 1948, cuando el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de observadores militares de las Naciones Unidas en el Oriente Medio para vigilar la observancia del Acuerdo de Armisticio entre Israel y sus vecinos árabes. Desde entonces se han desplegado en distintas partes del mundo 64 operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
La expresión “mantenimiento de la paz” no figura en la Carta de las Naciones Unidas y no es fácil de definir. Dag Hammarskjöld, el segundo Secretario General de la Organización, decía que quedaba comprendido en el “capítulo seis y medio” de la Carta, es decir, entre los métodos habituales para el arreglo de controversias por medios pacíficos, como la negociación y la mediación, con arreglo al Capítulo VI, y la acción más enérgica autorizada en virtud del Capítulo VII.
A lo largo de los años, las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas han evolucionado para atender a las demandas impuestas por conflictos diferentes y un panorama político cambiante. Se iniciaron en un momento en que las rivalidades de la guerra fría paralizaban con frecuencia el Consejo de Seguridad y con objetivos limitados fundamentalmente al mantenimiento de las cesaciones del fuego y la estabilización de la situación sobre el terreno a fin de que se pudieran realizar gestiones a nivel político para resolver el conflicto por medios pacíficos. Las misiones estaban integradas por observadores militares y tropas dotadas de armas ligeras, y el mandato consistía en vigilar, informar y fomentar la confianza en apoyo de la cesación del fuego y de acuerdos de paz limitados.
El contexto estratégico de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas cambió fundamentalmente con el fin de la guerra fría, y la Organización se vio impulsada a modificar y ampliar su campo de operaciones, de las misiones habituales, con tareas estrictamente militares, a empresas “multidimensionales” concebidas para lograr la aplicación de acuerdos de paz amplios y ayudar a establecer las bases de una paz sostenible. En la actualidad, los integrantes de las operaciones de mantenimiento de la paz realizan una gran variedad de tareas complejas, desde ayudar a establecer instituciones de gobernanza sostenibles, a la vigilancia de la situación de los derechos humanos y la reforma del sector de la seguridad, y el desarme, la desmovilización y la reintegración de los excombatientes.
El carácter de los conflictos también ha cambiado con los años. Las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, que se establecieron inicialmente para actuar en conflictos entre Estados, han debido ocuparse cada vez más de conflictos intraestatales y guerras civiles. Si bien el componente militar sigue siendo el elemento fundamental de la mayor parte las operaciones de mantenimiento de la paz, éstas incluyen ahora administradores y economistas, agentes de policía y expertos jurídicos, personal de remoción de minas y observadores electorales, observadores de derechos humanos y especialistas en asuntos civiles y gobernanza, trabajadores de asistencia humanitaria y expertos en comunicaciones e información pública.
Las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas siguen evolucionando, tanto en el plano conceptual como en el plano operacional, en atención a nuevos desafíos y nuevas realidades políticas. En los últimos años, la demanda creciente de operaciones de paz cada vez más complejas ha impuesto a las Naciones Unidas una carga sin precedentes que la ha obligado a utilizar al máximo sus recursos. La Organización ha procurado enérgicamente fortalecer su capacidad para administrar y sustentar las operaciones sobre el terreno y, de esa forma, cumplir la función más importante de las Naciones Unidas, la de mantener la paz y la seguridad internacionales.
Imagenes
Origenes
Su origen se remonta al 1948, cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abogó por la creación de una fuerza multinacional que pusiese fin y supervisara el cese de las hostilidades entre Egipto e Israel. Esta misión no fue militar, sino que estaban presentes como observadores.
Una misión, que no corresponde con sus presuntos objetivos, fue su participación en el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur en 1950, en el cual intervinieron por mandato del Consejo de Seguridad - el cual sesionó en ausencia de la Unión Soviética- tomando parte en forma directa en este conflicto armado. La primera misión militar fue en 1956 durante la Crisis del Canal de Suez por una resolución presentada a la Asamblea General de la ONU por el ministro de asuntos extranjeros canadiense Lester Bowles Pearson. Posteriormente han actuado en otros conflictos en Oriente medio, Líbano, Chipre, Mozambique, Somalia, Bosnia, etcétera.
El origen de los “llamativos” colores, tanto de sus cascos como de sus vehículos(Blanco), se aprobó puesto que se quería dejar claro que se trataba de un cuerpo de paz, que no necesitaba camuflarse o pasar inadvertido para cumplir sus objetivos.
Objetivos
Los Cascos Azules o Fuerza de mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas tienen la misión de:
-Supervisar el cumplimiento del alto al fuego.
-Desarmar e inmovilizar a los combatientes.
-Proteger a la población civil.
-Realizar el mantenimiento de la ley y el orden y entrenar una fuerza local de policía.
-Limpiar de minas los territorios.
Premios Concedidos
En 1988, cuando el peruano Javier Pérez de Cuéllar era Secretario General de la ONU, los Cascos Azules se hicieron acreedores al Premio Nobel de la Paz gracias a su labor pacífica por la participación en numerosos conflictos desde 1956.
En 1993, los Cascos Azules de la ONU destacados en la antigua Yugoslavia recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
Actividades del mantenimiento de la paz
Las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas son un instrumento singular y dinámico establecido por la Organización para ayudar a los países desgarrados por conflictos a crear las condiciones necesarias para una paz duradera. La primera misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas se aprobó en 1948, cuando el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de observadores militares de las Naciones Unidas en el Oriente Medio para vigilar la observancia del Acuerdo de Armisticio entre Israel y sus vecinos árabes. Desde entonces se han desplegado en distintas partes del mundo 64 operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
La expresión “mantenimiento de la paz” no figura en la Carta de las Naciones Unidas y no es fácil de definir. Dag Hammarskjöld, el segundo Secretario General de la Organización, decía que quedaba comprendido en el “capítulo seis y medio” de la Carta, es decir, entre los métodos habituales para el arreglo de controversias por medios pacíficos, como la negociación y la mediación, con arreglo al Capítulo VI, y la acción más enérgica autorizada en virtud del Capítulo VII.
A lo largo de los años, las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas han evolucionado para atender a las demandas impuestas por conflictos diferentes y un panorama político cambiante. Se iniciaron en un momento en que las rivalidades de la guerra fría paralizaban con frecuencia el Consejo de Seguridad y con objetivos limitados fundamentalmente al mantenimiento de las cesaciones del fuego y la estabilización de la situación sobre el terreno a fin de que se pudieran realizar gestiones a nivel político para resolver el conflicto por medios pacíficos. Las misiones estaban integradas por observadores militares y tropas dotadas de armas ligeras, y el mandato consistía en vigilar, informar y fomentar la confianza en apoyo de la cesación del fuego y de acuerdos de paz limitados.
El contexto estratégico de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas cambió fundamentalmente con el fin de la guerra fría, y la Organización se vio impulsada a modificar y ampliar su campo de operaciones, de las misiones habituales, con tareas estrictamente militares, a empresas “multidimensionales” concebidas para lograr la aplicación de acuerdos de paz amplios y ayudar a establecer las bases de una paz sostenible. En la actualidad, los integrantes de las operaciones de mantenimiento de la paz realizan una gran variedad de tareas complejas, desde ayudar a establecer instituciones de gobernanza sostenibles, a la vigilancia de la situación de los derechos humanos y la reforma del sector de la seguridad, y el desarme, la desmovilización y la reintegración de los excombatientes.
El carácter de los conflictos también ha cambiado con los años. Las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, que se establecieron inicialmente para actuar en conflictos entre Estados, han debido ocuparse cada vez más de conflictos intraestatales y guerras civiles. Si bien el componente militar sigue siendo el elemento fundamental de la mayor parte las operaciones de mantenimiento de la paz, éstas incluyen ahora administradores y economistas, agentes de policía y expertos jurídicos, personal de remoción de minas y observadores electorales, observadores de derechos humanos y especialistas en asuntos civiles y gobernanza, trabajadores de asistencia humanitaria y expertos en comunicaciones e información pública.
Las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas siguen evolucionando, tanto en el plano conceptual como en el plano operacional, en atención a nuevos desafíos y nuevas realidades políticas. En los últimos años, la demanda creciente de operaciones de paz cada vez más complejas ha impuesto a las Naciones Unidas una carga sin precedentes que la ha obligado a utilizar al máximo sus recursos. La Organización ha procurado enérgicamente fortalecer su capacidad para administrar y sustentar las operaciones sobre el terreno y, de esa forma, cumplir la función más importante de las Naciones Unidas, la de mantener la paz y la seguridad internacionales.
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