Cómo están mis queridos mendocinos... hoy les traigo un post especialmente para ustedes. Estaba leyendo muy entretenidamente y encontré un artículo que cuenta la historia de la casa "embrujada" que se encuentra en la esquina de Boulonge Sur Mer y Emilio Civit (frente a los portones del parque), probablemente muchos de nosotros crecimos con esa leyenda y cada vez que pasábamos por esa esquina en nuestra infancia decíamos "esa es la casa embrujada", personalmente yo circulo todos los días por esa zona y aunque lo años han pasado cada vez que me detengo en esa esquina, recuerdo las cosas que decía de chica y la curiosidad que sentía por ese lugar.
Bueno como les dije antes acá tienen un artículo que les cuenta de manera detallada la historia de "la manción mendocina embrujada".... Espero que lo disfruten.
¿Cuál es la historia más espeluznante de la provincia? Recordamos en Noche de Brujas la leyenda del pacto con el diablo a metros del Parque.
Brujerías, fenómenos inexplicables, precognición, desapariciones y apariciones misteriosas, casas embrujadas, fantasmas, almas en pena, personas que venden sus almas. Esto es lo que esconde una fecha tan especial como la de Noche de Brujas, que en estos últimos años se ha instalado en nuestro país.
Hoy recordaremos un hecho que ocurrió en 1920 y que aún es comentado por muchos mendocinos. Tal vez sea la historia más espeluznante sucedida en estas tierras. ¿Qué mejor para este Halloween?
Cuando el dinero es más fuerte
Ocurrió hace muchos años en la ciudad de Mendoza. Un conocido miembro de una familia importante y tradicional de Mendoza se había jugado toda su fortuna. El dinero mal gastado había hecho que Francisco, de la noche a la mañana, se quedara sin un solo centavo.
Siempre acomodado económicamente, al ver que su situación había cambiado se desesperó. Aquí es donde le damos lugar a la leyenda: tras la desesperación -según se cuenta- decidió vender su alma al demonio.
Así fue como un día, de la noche a la mañana, recuperó toda su fortuna.
El demonio llama a la puerta
De su inmensa casona ubicada en el oeste de la ciudad, se trasladó a una hermosa esquina muy cerca del Parque. Un vecino dice haber visto cerca de su casa, durante una medianoche, a un hombre vestido de negro, con un chambergo en la cabeza cubierto con una larga capa del mismo color, que llevaba en una de sus manos un voluminoso libro con brillantes tapas doradas. Golpeó su la puerta y Francisco le hizo entrar. Fue una secreta reunión que duró varias horas; antes del amanecer, el misterioso hombre de negro partió.
A los pocos días, como ya adelantamos, Francisco se encontró otra vez con la dicha; millones de pesos oro estaban depositados en su cuenta bancaria. Pero por las noche, la cuadra no era la misma. Comenzaban a escucharse extraños ruidos y la mayoría de los vecinos temían pasar por allí. En aquellos años, las calles en ese lugar eran de ripio y estaban apenas iluminadas. En muy poco tiempo aparecieron en la calle ruidos muy extraños e imágenes fantasmagóricas.
Estaba el diablo mal parado
Pasó el tiempo y luego de 7 años don Francisco comenzó a sentirse mal, estaba deprimido y sabía que muy pronto las cosas no le irían bien.
Los días del millonario estaban contados y estaba desesperado por no perder su alma. Rastreó todos los libros de brujería que habían en las bibliotecas, hasta que encontró un ritual que le permitiría zafar de aquel caballero que vendría a buscarlo.
El ritual era muy complejo y las posibilidades de que el demonio no se llevara su alma eran mínimas. Entonces, llegó la fecha firmada en el pacto y esa noche realizó el extraño ritual.
Al borde de un ataque de nervios, el hombre llamó a sus amigos y les confió el secreto: había que velar su cuerpo toda la noche. Sus amigos, ya en la habitación más grande de su casa, consiguieron un féretro y cuatro velas. Francisco estaba dispuesto a pasar la noche en el ataúd. Nueve eran los hombres que cuidarían que el demonio no se llevara el alma del infortunado señor.
La ceremonia comenzó a medianoche en punto y allí en la habitación -según aquellos que decidieron convertir esta historia en leyenda-, cientos de cosas extrañas pasaron: sillas que volaban, muebles que se corrían de un extremo a otro.
Una tremenda furia azotaba a los nueve hombres que, vestidos de negro, hacían fuerza para que el diablo no se llevara a su amigo. En definitiva, los nueve resistieron y el demonio perdió la partida. Ya de madrugada, Francisco había ganado aquella pelea y su alma seguía en el cuerpo. Por algunos meses. Empobreció de repente (otra vez sin causa aparente) y murió de una penosa enfermedad a los pocos años.
Y, dicen los que dicen, la maldición quedó en esa mansión. A tal punto que, al día de hoy, hay quienes aseguran que sobrevienen a la medianoche ruidos extraños, gritos, voces lejanas. La casona de la esquina siempre tuvo problema para venderse por estos extraños sucesos paranormales. Hace algunos años la exorcizaron. El hecho fue conocido por muchos, pero pocos se animan a hablar. Porque las brujas no existen, pero...
Espero que les haya gustado!
Saluditos
Bueno como les dije antes acá tienen un artículo que les cuenta de manera detallada la historia de "la manción mendocina embrujada".... Espero que lo disfruten.
La mansión mendocina embrujada
¿Cuál es la historia más espeluznante de la provincia? Recordamos en Noche de Brujas la leyenda del pacto con el diablo a metros del Parque.
Brujerías, fenómenos inexplicables, precognición, desapariciones y apariciones misteriosas, casas embrujadas, fantasmas, almas en pena, personas que venden sus almas. Esto es lo que esconde una fecha tan especial como la de Noche de Brujas, que en estos últimos años se ha instalado en nuestro país.
Hoy recordaremos un hecho que ocurrió en 1920 y que aún es comentado por muchos mendocinos. Tal vez sea la historia más espeluznante sucedida en estas tierras. ¿Qué mejor para este Halloween?
Cuando el dinero es más fuerte
Ocurrió hace muchos años en la ciudad de Mendoza. Un conocido miembro de una familia importante y tradicional de Mendoza se había jugado toda su fortuna. El dinero mal gastado había hecho que Francisco, de la noche a la mañana, se quedara sin un solo centavo.
Siempre acomodado económicamente, al ver que su situación había cambiado se desesperó. Aquí es donde le damos lugar a la leyenda: tras la desesperación -según se cuenta- decidió vender su alma al demonio.
Así fue como un día, de la noche a la mañana, recuperó toda su fortuna.
El demonio llama a la puerta
De su inmensa casona ubicada en el oeste de la ciudad, se trasladó a una hermosa esquina muy cerca del Parque. Un vecino dice haber visto cerca de su casa, durante una medianoche, a un hombre vestido de negro, con un chambergo en la cabeza cubierto con una larga capa del mismo color, que llevaba en una de sus manos un voluminoso libro con brillantes tapas doradas. Golpeó su la puerta y Francisco le hizo entrar. Fue una secreta reunión que duró varias horas; antes del amanecer, el misterioso hombre de negro partió.
A los pocos días, como ya adelantamos, Francisco se encontró otra vez con la dicha; millones de pesos oro estaban depositados en su cuenta bancaria. Pero por las noche, la cuadra no era la misma. Comenzaban a escucharse extraños ruidos y la mayoría de los vecinos temían pasar por allí. En aquellos años, las calles en ese lugar eran de ripio y estaban apenas iluminadas. En muy poco tiempo aparecieron en la calle ruidos muy extraños e imágenes fantasmagóricas.
Estaba el diablo mal parado
Pasó el tiempo y luego de 7 años don Francisco comenzó a sentirse mal, estaba deprimido y sabía que muy pronto las cosas no le irían bien.
Los días del millonario estaban contados y estaba desesperado por no perder su alma. Rastreó todos los libros de brujería que habían en las bibliotecas, hasta que encontró un ritual que le permitiría zafar de aquel caballero que vendría a buscarlo.
El ritual era muy complejo y las posibilidades de que el demonio no se llevara su alma eran mínimas. Entonces, llegó la fecha firmada en el pacto y esa noche realizó el extraño ritual.
Al borde de un ataque de nervios, el hombre llamó a sus amigos y les confió el secreto: había que velar su cuerpo toda la noche. Sus amigos, ya en la habitación más grande de su casa, consiguieron un féretro y cuatro velas. Francisco estaba dispuesto a pasar la noche en el ataúd. Nueve eran los hombres que cuidarían que el demonio no se llevara el alma del infortunado señor.
La ceremonia comenzó a medianoche en punto y allí en la habitación -según aquellos que decidieron convertir esta historia en leyenda-, cientos de cosas extrañas pasaron: sillas que volaban, muebles que se corrían de un extremo a otro.
Una tremenda furia azotaba a los nueve hombres que, vestidos de negro, hacían fuerza para que el diablo no se llevara a su amigo. En definitiva, los nueve resistieron y el demonio perdió la partida. Ya de madrugada, Francisco había ganado aquella pelea y su alma seguía en el cuerpo. Por algunos meses. Empobreció de repente (otra vez sin causa aparente) y murió de una penosa enfermedad a los pocos años.
Y, dicen los que dicen, la maldición quedó en esa mansión. A tal punto que, al día de hoy, hay quienes aseguran que sobrevienen a la medianoche ruidos extraños, gritos, voces lejanas. La casona de la esquina siempre tuvo problema para venderse por estos extraños sucesos paranormales. Hace algunos años la exorcizaron. El hecho fue conocido por muchos, pero pocos se animan a hablar. Porque las brujas no existen, pero...
Espero que les haya gustado!
Saluditos