El escándalo de las escuchas ilegales en el gobierno de Macri Miren este excelente informe de TVR, está dividido en dos partes Y aquí una recopilación de la información para mí más importante del caso: Lo que estamos leyendo por estos días –desde las críticas más o menos enfáticas de Página/12 hasta las crónicas pretendidamente descriptivas de La Nación, aunque allí incluso Laborda reseña el “estado de desgracia en que ha caído el gobierno de Macri” y con un categórico liviano le exige que “debería brindar explicaciones mucho más pormenorizadas”– muestra lo que se esconde (y no tanto) detrás de la fachada PRO: limpia, pretendidamente recta y chillonamente amarilla. Evidencia la concepción del poder que tiene Macri. Que se entronca con la concepción del poder ejercitado en gobiernos civiles y militares desde la fundación de la Nación Argentina. Un poder cuya expresión molecular es la institución policial y/o militar (que desde ya comprende a otros sectores de la sociedad). En este marco cobra sentido cabal la función represiva –que se despliega para controlar y que se inscribe dentro de los procedimientos del poder criminalmente entendido– de ese grupo de choque PRO conocido como UCEP, que en ejercicio “legítimo” de la violencia llevó a cabo numerosos operativos de desalojo de ciudadanos sin techo en el espacio público; no siempre en situación de calle, ya que desalojó también varios edificios tomados y centros culturales. Y de la Policía Metropolitana, que al parecer saldrá a la calle “antes de fin de año” (vaya manera festiva de despedir 2009). Los espías y sus escuchas exhiben realmente (en su sentido real) lo que esconde el barniz con el cual se presenta el por ahora jefe de gobierno, quien elige mostrarse como soldado del orden, la (in)seguridad y la civilización. Barniz que recubre un discurso rígido con prácticas autoritarias y francas aristas criminales. Mauricio le mandó un mail a su cuñado con las palabras exactas que debía decir para desvincularlo del caso Ana Moschini, la secretaria privada de Mauricio Macri, declarará hoy como testigo en la causa del espionaje a raíz de un e-mail que, a pedido de su jefe, le envió a Sandra Macri con un comunicado redactado para que su esposo, Daniel Leonardo, despegara al jefe de Gobierno del escándalo de las escuchas. La mujer mandó el correo un día después de que el parapsicólogo se enterara de que había tenido el teléfono intervenido ilegalmente. La intervención al teléfono del cuñado de Macri fue entre mayo y junio del año pasado. Entonces el Fino ya trabajaba en el armado de la Metropolitana, aunque estaba cerca de Macri desde mucho antes como jefe de seguridad de Boca Juniors. Los investigadores razonan que, suponiendo que la escucha la contrató Franco Macri, el vínculo con Palacios pasaba por su hijo Mauricio. Y la lógica indica, dicen, que sería muy raro que la dupla James-Palacios no haya consultado o puesto sobre aviso al jefe de gobierno, tratándose de su cuñado. A lo que se agrega el dato de que, una semana después de que se iniciara la escucha a Leonardo, James fue nombrado como (supuesto) asesor legal en el Ministerio de Educación porteño, donde jamás firmó un dictamen. “Anita”, como le dicen a Moschini, testificó que por pedido de Macri le mandó a su hermana Sandra un texto titulado “Comunicado de Prensa”, redactado como si lo hubiera escrito su esposo, Leonardo. Primero, contó la mujer que goza de gran confianza en la familia, intentó mandarlo por fax dos veces. Como no logró que llegara bien, lo mandó por correo electrónico. Macri, agregó la mujer, intentó tres veces, sin éxito, hablar por teléfono con él después del envío. El comunicado empezaba así: “Quiero dejar en claro que en ningún momento he vinculado al señor jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, en presuntas acciones de espionaje contra mi persona durante la declaración testimonial que brindé ayer ante el juez Norberto Oyarbide”. En el siguiente párrafo hablaba del suegro: “Admito haber mantenido situaciones controversiales con el señor Franco Macri, padre de mi esposa Sandra, pero de ningún modo eso alteró mi relación con el señor Mauricio Macri, ni me colocó en situaciones de enfrentamiento o enemistad personal con él. Por el contrario, siempre sostuvimos un trato cordial y respetuoso, y nunca pensé, declaré o denuncié que pudiera estar involucrado en acciones tendientes a vulnerar mi intimidad”. El e-mail fue enviado, reconoció la secretaria, el día posterior a la primera declaración judicial de Leonardo, cuando fue notificado de la pinchadura. En esa ocasión había sido contundente: “Creo, sin posibilidad de error, que el señor Franco Macri habrá hablado con Mauricio a los efectos de que violaran mi intimidad por medio de la pinchadura de teléfono”. Incluso dijo que tanto su suegro como su cuñado querían “que desaparezca de la familia”. Toda la pelea pasaba por la plata, por la fortuna familiar, dijo. Según Leonardo, Franco Macri siempre se opuso a su matrimonio con Sandra, con quien se casó en 2004, y lo amenazó más de una vez. Ante Oyarbide precisó que el año pasado, cuando su esposa estuvo internada muy enferma, su suegro llegó a ofrecerle todo el dinero que quisiera para que se alejara de ella. Coincide, señaló, con el período de las escuchas. La escucha ilegal a Leonardo es la que más complica a Mauricio Macri en la causa del espionaje. Las grabaciones, igual que en otros casos, las retiraba el ex policía y empleado del Ministerio de Educación Ciro James, cercano al ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge “Fino” Palacios. Ambos están presos. En estos días Oyarbide resolverá las situaciones procesales de dos policías de Misiones que participaron en la trama de las escuchas y del propio Fino Palacios. Ni la Amia se salva El fiscal Alberto Nisman le había solicitado a Oyarbide la verificación de las líneas telefónicas ante la sospecha de que los llamados fueran preparatorios de una escucha ilegal, una situación similar al caso de Sergio Burstein, integrante de Familiares y Amigos de Víctimas de la AMIA, que denunció tener su teléfono pinchado y, luego, la investigación mostró que había recibido llamadas del celular del espía. Por las escuchas sobre Burstein se encuentra detenido el fugaz jefe de la Policía Metropolitana, Jorge “Fino” Palacios, designado por el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, quien lo defendió y lo mantuvo en el cargo a pesar del inminente procesamiento que pesaba sobre el policía por encubrimiento durante la investigación del atentado terrorista. Recién en las últimas horas, Macri se desdijo y reconoció que fue un error designar a Palacios. “Estuvieron trabajando y revisando todos los equipos. No se descubrió nada en este momento que esté intervenido y que haya sido parte de las escuchas. Pero hay una serie importante de comunicaciones de Ciro James a uno de los internos de la AMIA”, precisó Schlosser. En ese sentido, el presidente de la mutual, Guillermo Borger, expresó “su enorme preocupación y sorpresa por los últimos acontecimientos”, y confirmó que quedaba a “la espera de una notificación formal por parte del juez para seguir de cerca el desarrollo judicial de las escuchas a la AMIA”. Oyarbide no descartó citar a funcionarios de la Ciudad "Lo que resulte para un mejor esclarecimiento del caso, si es necesario, por qué no habría de hacerlo", respondió el magistrado en la puerta de su casa, en el barrio porteño de Recoleta, cuando la prensa le preguntó esta mañana si existía la posibilidad de que en el futuro fueran citados funcionarios porteños. No obstante, Oyarbide declaró que su juzgado "está abocado al análisis de la situación de James y de otros tres policías envueltos en la sospecha de haber realizado escuchas ilegales" a Sergio Burstein, titular de la agrupación Familiares de Víctimas de la AMIA, y al empresario Carlos Avila. "Hoy voy a resolver la situación procesal y hay tres posibilidades: si proceso, si sobreseo o si declaro la falta de mérito", planteó el juez, quien se excusó así de adelantar cuál podría ser la suerte de los imputados. En cuanto a cuestionamientos a la investigación judicial esgrimidos por el ministro de Justicia porteño, Guillermo Montenegro, Oyarbide relativizó las críticas y consideró que esas declaraciones tienen "ciertas aristas políticas". "La causa transita por el carril estricto de lo que se investiga y que fue motivo de requerimiento; estoy sujeto al marco investigatorio que dispuso el fiscal", insistió Oyarbide, quien aseguró que Montenegro "conoce en profundidad" su "estilo de trabajo, enmarcado en lo que es el objeto de la denuncia". Además, dijo que una vez que él firme su resolución sobre los implicados "habrá oportunidad" de que quien desee observe las pruebas recolectadas en la investigación. En otro orden, Oyarbide se quejó por la "absoluta falta de colaboración por parte del juzgado penal de instrucción 2 de Posadas, que es renuente completamente a entregar copias de la causa en la que se habría dispuesto la intervención de teléfonos". Además le echó la culpa al Gobierno Nacional Aunque todavía se desconoce el alcance de las esquirlas políticas del escándalo por espionaje, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, minimizó el caso que ensombrece a su administración y arremetió, en cambio, contra el gobierno nacional. Lo responsabilizó de “permitir” los piquetes y de tener “poco prestigio de liderazgo” pero sí “capacidad de daño”. Desde Madrid, a donde acudió para promocionar su figura presidencial, el funcionario disparó contra las principales iniciativas del kirchnerismo. Luego de echar al segundo jefe de la cuestionada Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, Macri se despachó con gusto en una entrevista con diario El País. Una de las frases más fuertes que soltó ante ese matutino fue: “Los Kirchner destruyeron lo bueno y lo malo que se hizo antes y no añadieron nada nuevo”. Respecto a la reforma política que está siendo debatida en Diputados, aseguró: “Me parece que no es una prioridad en estos momentos y ni siquiera ataca los temas centrales, como son el voto electrónico o la papeleta única, que darían más transparencia al acto electoral. Pero los Kirchner tienen la fantasía de que exista una reforma que les permita sostenerse en el poder”. Sobre la polémica por espionaje, dijo que la oposición porteña y la Rosada manipulan las denuncias porque “quieren correr foco de atención". Además, remarcó que la Presidente "tiene muy poco prestigio de liderazgo, pero sí capacidad de daño". Fuentes: http://www.pagina12.com.ar, http://www.criticadigital.com.ar, http://www.youtube.com Esto fue todo, espero que comenten y se genere un debate lindo sin faltas de respeto
Macri tiene buen oído
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